PAISAJE FLUVIAL

    La erosión de los ríos se debe  al arrastre y desgaste de los materiales del cauce. Su capacidad de erosión y transporte depende directamente del caudal y de la velocidad la cual, a su vez, depende de la pendiente del cauce.

    Los ríos asturianos tienden a circular desde la cordillera hacia el mar por el camino más corto. Reciben un aporte de aguas de lluvia muy importante y regular a lo largo del año, por ello, la cuenca fluvial tiene reducida extensión pero mucho caudal. Esto unido a la gran pendiente les confiere gran capacidad erosiva.

    La morfología varía desde el nacimiento a la desembocadura.

    En el curso alto, el trazado del cauce es recto, muy pendiente, estrecho e irregular; esto origina rápidos, cascadas, desfiladeros...

   En el curso medio y bajo, disminuye la pendiente de los cauces, y estos divagan lateralmente las llanuras aluviales (formadas por depósitos del propio río) y se forman meandros.

  

alba1.jpg (1390284 bytes)

alba2.jpg (1168953 bytes)

bellos.jpg (258512 bytes)

Los Bellos. Valle fluvial

 

Río Alba. Rápidos

Río Alba. Cascada

Deva.jpg (516122 bytes)

cioyo.jpg (1058665 bytes)

muniello.jpg (1207788 bytes)

Río Deva. Curso medio

Cioyo. Cascada

Muniellos. Rápido

oscos.jpg (533390 bytes)

oneta.jpg (1004340 bytes)

sella2.jpg (472938 bytes)

Los Oscos. Valle fluvial

 

Río Sella. Aluviones

 

Oneta. Cascada

Canal3.jpg (307339 bytes)

Cares1.jpg (529466 bytes)

Comey2.jpg (532742 bytes)

Cascada

Río Cares. Valle fluvial.

 

Comeya. Meandros

 

Meandr.jpg (391027 bytes)

Meandro