Elfos

Por favor, al oír esta palabra evitad cualquier imagen de haditas pequeñas y cursis, asociación que Tolkien detestaba. Los Elfos (Quendi, "los hablantes") son los Hijos Mayores de Ilúvatar, altos, hermosos, sabios y excelsos, y por lo general bondadosos y serenos. Son inmortales, lo que significa que sus espíritus pertenecen al mundo y están atados a él hasta su final; no envejecen ni sufren enfermedades, aunque pueden ser asesinados o morir por cansancio, en cuyo caso sus espíritus no abandonan el mundo, sino que se trasladan a las Estancias de Mandos, desde donde a veces se les permite reencarnarse.  

Los Elfos aparecieron en la Laguna de Cuiviénen, al Este de la Tierra Media, cuando Varda finalizó la creación de las nuevas estrellas que iluminarían esta tierra durante las Edades de la Oscuridad. Es por esto que Varda es la más amada y venerada de los Valar por parte de los Elfos, aunque fue Örome quien los descubrió y los invitó a trasladarse a Aman y vivir en la dicha del Reino Bendecido. Así el pueblo Quendi se dividió en los Avari, "los Renuentes", y los Eldar, aquellos que emprendieron la marcha al Oeste, organizados a su vez en tres clanes: Vanyar, Noldor y Teleri; de este último clan se escindieron algunos grupos (Nandor y Sindar) que abandonaron la marcha y se quedaron en la Tierra Media. Posteriormente, tras la destrucción de los Árboles de Valinor y el robo de los Silmarils por Melkor, muchos de los Noldor, instigados por Fëanor, se rebelaron contra los Valar y regresaron a la Tierra Media para vengarse de Melkor; allí combatieron contra él junto con los Sindar y los Édain, pero fueron totalmente derrotados, aunque finalmente los Valar, compadecidos, intervinieron y derrotaron al Enemigo en la Guerra de la Ira. Perdonados, muchos Noldor y Sindar volvieron a Aman, aunque no todos. 

Durante la Segunda Edad los Anillos de Poder, fueron construidos por los Herreros Noldor que quedaron en la Tierra Media, y tuvo lugar la guerra contra Sauron y los Días de la Huida. La Tercera Edad marcó el inicio de la decadencia de los Elfos, sólo frenada en parte mediante los Tres Anillos, pero cuando el Anillo Único fue destruido y los Tres perdieron su poder, al final de la Tercera Edad, el resto de los Elfos se embarcó por fin hacia el Reino Bendecido.