Llevábamos muchos
años sin conmemorar la fiesta de San Antonio en Gijón con una
magnífica corrida de toros y se hizo este año
el día anterior a las elecciones locales, autonómicas y europeas, en la
jornada de reflexión.
A la corrida concurrieron políticos de
casi todas las opciones, así como personajes de la vida deportiva,
empresarial, etcétera, y auténticos aficionados al arte de Cúchares.
Era una corrida cuyo cartel fascinaba por la juventud de
los matadores y su muy buen hacer en el mundo
de l a tauromaquia,
Manuel Díaz "EL Cordobés", José Antonio
Morante, "Morante de La Puebla" y Julián López "EL
Juli", un joven adolescente que
va triunfando en las diferentes plazas donde hace su presentación con soberbios
triunfos como matador de toros e innovador de
lances y adornos con capote y muleta. Debutaba en el coso de El Bibio.
La corrida pasó sin. pena ni gloria, pues los astados no dieron
la medida para el lucimiento y triunfo de los diestros,
exceptuando la oreja que cortó EL Cordobés al cuarto de la tarde y la bronca que
sufrió
EL Juli
por un mal recomendado brindis, que le indicó su apoderado
Victoriano Valencia, al vicepresidente primero del Gobierno, Francisco Álvarez-Cascos, lo
que provocó |
una fuerte protesta y abucheo por parte del
respetable, que no alcanza a comprender por qué hasta el coso de El Bibio estaba
politizado al brindar un toro a una persona como el señor Cascos, que no se halla en el
mejor momento de su vida política. Aunque
soy aséptico en el análisis, pues no tengo nada contra dicho señor, lo que me molesta
es que el joven diestro saliera de El Bibio llorando y desconsolado al no encontrar
motivos que justificaran la bronca. No se puede utilizar a personas que destacan en las
diferentes disciplinas con fines políticos partidistas, y eso es lo que ha sufrido EL
Juli, que sin comerlo ni beberlo fue objeto de las iras de un público que protestaba
y abucheaba su cándida acción indicada por su apoderado, suegro del torero Enrique
Ponce, el cual es muy amigo de la familia que forman Álvarez-Cascos y Gema Ruiz.
Espero y deseo que EL JULI, que tiene su primera peña en
la ciudad de Gijón, en el restaurante El Retiro, triunfe, ya que en esta su presentación
no fue la casta de los toros lo que ensombreció esa tarde del día 12 de junio, sino la
utilización de un acto taurino con fines de niñería política que sin lugar a dudas
perjudicó la sensibilidad de este joven adolescente, que pasó un trago amargo, pero la
afición gijonesa sabrá repararlo en la próxima feria de Begoña. |