Los 'bikers' disfrutan de la V Travesía Degaña-Ibias
|
|
El Club Ciclista BTT el Rozón luce de nuevo sus dotes
organizativos en la 5ª Edición |
DANIEL FERNANDEZ . CERREDO (DEGAÑA)
En estos tiempos que corren en los que el deporte ha dejado de
ser una actividad de superación personal y de disfrute para ser
considerado como un culto al músculo del dinero es difícil
encontrar pruebas en las que, precisamente, la competición quede
al margen. Sólo las ganas de pasarlo bien haciendo deporte es la
filosofía de la Travesía Nacional en Mountain Bike Degaña-Ibias,
prueba que finalizó ayer en Cerredo.
|
|
La
dureza hizo que se formaran grupos.
Foto:DANIEL FERNANDEZ |
Cerca de 150 aficionados a la bicicleta de montaña (16 mujeres)
partieron el pasado sábado de Degaña hasta Ibias para cubrir la
primera etapa de esta travesía --patrocinada por LA VOZ DE
ASTURIAS-- y que este año ha cumplido su quinta edición. De la
capital ibiense se trasladaron ayer, atravesando los duros montes
de esta zona del suroccidente asturiano y que están considerados
como el techo del Principado. El cansacio, la dureza de la
prueba y el sufrimiento de muchos de los participantes no
impidieron que los ciclistas elogiasen la prueba y la calificasen
como una de las más bonitas de las que forman parte del calendario
nacional de BTT.
LA FIESTA La travesía está organizada por el Club Ciclista BTT
El Rozón, de Cerredo y está considerada como la fiesta de la
bicicleta de montaña de Asturias. No obstante, este honroso título
ha comenzado a quedar pequeño para una travesía que ha logrado
traspasar fronteras. En la edición de este año participaron,
además de la gran mayoría de los clubs de BTT del Principado,
equipos y aficionados de Madrid, La Coruña, Pontevedra, Valladolid
y León.
La prueba comenzó el sábado con la etapa Cerredo-San Antolín,
de 88 kilómetros. Durante el recorrido, los ciclistas se
adentraron en la naturaleza, en algunos casos casi virgen, de
Degaña e Ibias. El cansancio al finalizar esta primera toma de
contacto con los senderos del suroccidente, no impidió al pelotón
levantarse ayer a primera hora de la mañana para subirse a sus
bicicletas y hacer el recorrido a la inversa. No obstante, el
itinerario de esta segunda etapa era diferente y un poco menos
duro que en la jornada del sábado.
HERMANAMIENTO Pese al cansancio, los ciclistas se tomaron esta
segunda jornada muy a pecho y tensaron las cadenas para llegar a
Cerredo lo más pronto posible. Muchos de ellos, incluso, se
saltaron el avituallamiento que había colocado la organización en
Sisterna. "Voy bien, sigo a por el cordero", decía uno de
los ciclistas cuando se le informaba de la existencia de este
punto de descanso.
Al final, de la prueba, en la localidad degañesa de Cerredo se
demostró que el deporte sigue siendo sinónimo de hermanamiento. En
la prueba no hubo ganadores ni vencidos porque en este tipo de
pruebas es tan lider el que llega a la línea de meta en primer
lugar como el que cierra el pelotón. Sólo hay premios a la
solidaridad y a la deportividad.
Diez corderos a la estaca, tortillas y productos típicos de
Degaña simbolizaron el triunfo del deporte verdadero. "La
primera vez que hice la prueba llegué el último, pero cuando
llegué a Cerredo me sentí el primero", dijo Antonio Fernández,
un participante madrileño.
Este año destacó la presencia, entre otros, de Aida y Pablo
Nuño, campeones de España de BTT.
|
|
Algunos
participantes, en un avituallamiento.
Foto:DANIEL FERNANDEZ |
|
|
Hubo
expectación antes y después de la prueba.
Foto:DANIEL FERNANDEZ |
|