V.- UN ESPÍRITU DE LUCHA
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"La barricada es el orden del deseo. No tiene la menor utilidad militar. Cualquier policía puede saltar sobre ella sin problema. Y, sin embargo, juega una función que es tal vez decisiva: define dos territorios; hay ahora un territorio del poder y uno de los manifestantes. La barricada es la marca de la diferencia radical, de la oposición irreductible. Es el orden revolucionario contra el orden burgués. La barricada es la delimitación de un lugar de la palabra, de un lugar donde el deseo puede inscribirse y llegar a ser palabra. En el Boulevard GayLusac cristalizó una muchedumbre de fantasmas".
Alain Geismar
Hacia la guerra civil".