ENTREVISTA CON JOSECHU FAGOAGA:
Algunos datos identificativos

El pasado mes de Diciembre, invitado por Lliberación,
estuvo en Gijón Josetxu Fagoaga, director de la revista Hika.
Con él hemos hablado de la situación de Euskadi.

Pregunta: Acuerdo de Lizarra, tregua de ETA, ... las cosas parecen moverse en Euskadi.

Respuesta: Es cierto que el conflicto vasco ha tenido muy pocas modificaciones a lo largo de decenios y, sin embargo, en los últimos meses, se manifiestan una serie de fenómenos nuevos. Cambios fundamentales, de 180 grados. Dada la novedad de tales cambios es difícil sacar conclusiones mínimamente sensatas o sólidas. Vivimos un momento de transición donde todo el mundo está viendo cómo colocarse, qué hacer, qué fichas hay que mover, de ahí que tengamos que referirnos a tendencias más que a otra cosa.

Trázanos el cuadro completo de la nueva situación

Siguiendo un orden cronológico, debemos destacar en primer lugar la aparición en la escena política vasca de Euskal Herritarrok, un artefacto de HB que  aparece como una plataforma de carácter defensivo ante la fuerte represión que sufre la izquierda abertzale. El temor a una ilegalización de HB justo antes de las elecciones autonómicas les obliga a optar por una agrupación de electores que frene las pretensiones de Mayor Oreja. Esta operación defensiva toma pronto otra dimensión, en la medida que se va transformando en algo destinado al superar determinadas limitaciones de HB: un proyecto más abierto, más plural, menos esquemático y, por lo tanto, con mayor capacidad electoral para frenar la caída de voto.
El segundo hecho importante de la nueva situación debe situarse en el manifiesto de Estella o de Lizarra. Este manifiesto tiene una gestación extraña. En un principio es una plataforma que promueve HB para discutir los problemas de Irlanda y analizar en qué medida aquella experiencia puede ser aprovechada en Euskadi. Las fuerzas políticas que participan son PNV, Eusko Alkartasuna, HB, IU, Zutik, Batxarre, los sindicatos ELA, LAB, algunas organizaciones pacifistas como Elkarri y  Gesto por la Paz... Los contactos entre estas fuerzas concluyen a mediados del 98 con buenas palabras pero sin acuerdos importantes. Posteriormente HB y PNV vuelven a convocar una reunión y plantean la Declaración de Lizarra. Se trata de una declaración muy imprecisa, donde el conjunto de fuerzas firmantes se comprometen a actuar de manera coordinada a favor de un aumento de la soberanía del pueblo vasco y a favor de su territorialidad. Se trata de algo muy abstracto que no se sabe muy bien qué quiere decir. Es más bien una línea de trabajo y ya veremos qué dirección toma.

 ¿Y además, la tregua de ETA?

En efecto, la declaración de Lizarra va a estar unida al hecho más importante de los últimos años: la declaración de tregua incondicional e indefinida de ETA. La  declaración de Estella marca, en opinión de ETA, un punto de inflexión: supone una acumulación de fuerzas de signo abertzale lo suficientemente potente  como para que deba darle la palabra a lo político. ETA se coloca en un segundo plano, y todo parece indicar que no se trata de una maniobrita táctica,  electoral, de una duración de tres o seis meses. Más bien parece que estamos en presencia de una lógica de liquidación de esta organización armada. La lógica del anuncio de la tregua, al no marcar plazos, al no marcar objetivos de ningún tipo, al reposar  en una declaración tan ambigua e imprecisa, como es la de Lizarra,  apunta a la liquidación de ETA, en la medida que una organización armada no puede estar congelada indefinidamente, sin actuar.

Es un planteamiento novedoso en la  historia de ETA,  un cambio sustancial si tomamos como referencia los últimos 20 ó 25años.

¿Pero treguas ya hubo con anterioridad?

Si, pero ahora hay un cambio en la línea estratégica de ETA. Nunca se había planteado un repliegue y el paso del relevo a las fuerzas políticas parlamentarias. Hay una paradoja en este hecho. Esta política había sido rechazada por ETA muchas veces, interpretándola como una derrota. Quienes defendieron antes no pedir nada a cambio de dejar las armas, “porque pidas lo que pidas te van a decir que no”, y en cambio propusieron obtener compensaciones en otro terreno distinto, fueron acallados y vilipendiados, por ejemplo, Txema Montero... Y en cambio esto es lo que se hace ahora. No se pide nada a cambio y se piden las compensaciones en otro campo, por ejemplo en la acumulación de fuerzas de signo abertzale. Esta acumulación justifica el abandono de las armas y no se interpreta ahora como una derrota. Paradójicamente se interioriza como una victoria de la izquierda abertzale. Y más paradójico aún, el PSOE y el PP así lo interpretan también en un primer momento. Se pillan un enorme cabreo: la "tregua trampa", expresión de que contra ETA se vivía mejor  y proporcionaba más rentabilidad política.

Al PNV hay que reconocerle audacia y valentía en toda esta operación. El PNV, tras el fracaso del Plan Ardanza se mete en la tarea de desarrollar ese plan al margen del PP y del PSOE, buscando otra salida, pasando por encima de la hostilidad de los medios de comunicación y del PP y del PSOE.

 ¿Estamos hablando del fin de ETA?

Probablemente sí. La ETA que hemos conocido da la impresión que se plantea su liquidación de una manera bastante clara. ¿A cambio de qué? A cambio de la salida de los presos. Parece, por otro lado, que existe un compromiso entre PNV y HB para que en el nuevo gobierno no haya partidos centralistas. Y por último, en esa acumulación de fuerzas abertzales, parece existir un compromiso por parte de PNV para impulsar una plataforma de Ayuntamientos, una Asamblea de Municipios Vascos, tanto de la Comunidad Autónoma Vasca, como de Navarra y  Euskadi Norte que crease una dinámica social, más que política e institucional,  que defendiera el soberanismo, algo extremadamente difícil de precisar en términos jurídicos pero que persigue una mayor autonomía en la dirección de una independencia en el marco de la Unión Europea.
 
 

Desde que hablamos con Josetxu Fagoaga, nuevos acontecimientos han tenido lugar:  se han realizado las elecciones en el País Vasco, se ha constituido un gobierno con la presencia del PNV y EA y con el voto favorable de EH, se convocan manifestaciones reclamando el acercamiento de los presos y se insiste en un marco vasco de decisión. Las armas reposan desde entonces y en Krasnia esperamos y confiamos que los protagonistas del conflicto sepan encontrar una vía pacífica de solución.
 
 

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