COMITÉ DE SOLIDARIDAD CON LA CAUSA ÁRABE
Fundado en 1986, señala como objetivo de su actividad "acercar la realidad del Mundo Árabe, de sus problemas y de las aspiraciones de sus pueblos a la conciencia solidaria de los sectores progresistas y alternativos del Estado español". Combate el cerco informativo y de descrédito a que se somete la rebeldía de algunos países árabes. Se definen como un colectivo de solidaridad política, internacionalista, que cree en la necesidad de afianzar una cultura solidaria salvaguardada de todo intento de convertirla en un vehículo de cooperación institucionalizada y asociada a los proyectos cuya ejecución excluye el análisis y la independencia política.
En Asturies el Comité se funda en enero de 1999. En esa fecha varias personas viajan a Iraq y conocen las dramáticas circunstancias que vive el pueblo iraquí como consecuencia de 10 años de embargo. Desde entonces se dedican activamente a desarrollar programas de solidaridad: En un acuerdo de cooperación con el Gobierno del Principado se viene tratando en Asturies a niños iraquíes afectados de problemas oftalmológicos; recientemente han desarrollado una intensa campaña "Lápices para los niños de Iraq" que ha obtenido una estupenda respuesta.
Krasnia ha estado dialogando con Margarita Iglesias, Teresa Calderón, Tina Roces, María Aurora Álvarez y Ángel Alonso, todos ellos miembros activistas del Comité en Xixón.
Krasnia: Enhorabuena por el estupendo Seminario que organizásteis. ¿Cuánta gente participó?
Comité: Han participado algo más de 300 personas.
K: A mucha gente le ha llamado la atención el despliegue de medios: Hans Von Sponek, ex coordinador del Programa Humanitario de Naciones Unidas para Iraq, científicos como Rosalie Bertell, veteranos de la guerra como Carol H. Picou o Ray Bristol, representantes de países árabes, médicos, profesores, periodistas ... Da la sensación de que contáis con una gran capacidad organizativa.
C: El Seminario ha sido el reflejo de la existencia de un movimiento internacional que se
preocupa de la solidaridad con la causa árabe y, sobre todo, de la denuncia de la violación de los derechos humanos. En ese sentido cabe explicar la presencia de Ramsey Clark (presidente del Centro para la Acción Internacional) o la del laborista de izquierdas George Galloway, o la asistencia de John Catalinotto, o de gente de la antigua Yugoslavia, la de Sponek mismo, o la amplia delegación de representantes de países árabes. Es la traducción de ese malestar, de ese deseo de oponerse a una política imperial, que en este momento está asfixiando a Iraq, como puede asfixiar mañana a cualquier otro país o como intenta aislar al pueblo palestino.
K: Y el tema, de máxima actualidad:
C: A mi modo de ver, hoy, después de 10 años de la guerra del Golfo y de las guerras de Bosnia y Yugoslavia, empiezan a salir a la luz las consecuencias de esos conflictos bélicos: el síndrome del uranio empobrecido, las consecuencias del embargo, ... Todo el mundo sabía que algo pasaba, pero no teníamos información suficiente. Creo que todo eso ha creado un caldo de cultivo para llegar a una
gente deseosa de información.
K.: Extraña la escasa repercusión del encuentro en los medios de comunicación.
C.: La prensa no se ha dado por enterada. Solamente vinieron a fotografiar a los afectados por la guerra. Cogen lo más superfluo y pierden lo fundamental. Reflejan desinterés e ineptitud total a la hora de reflejar un acontecimiento. Porque si le quieres dar poca cobertura lo haces, pero haces una mención, una alusión; en las pocas noticias que salieron tanto en El Comercio como en La Nueva España, no hay ningún titular donde se mencione que hay una conferencia sobre el uranio empobrecido. No tuvo transcendencia ni siquiera en la agenda del día. En una entrevista televisiva la periodista nos dice al final: “ bueno, pues a ver si Iraq no compra armas y compra lápices”. Estuvo entrevistándonos y no se enteró de nada. Deprimente.
K: Las cámaras estarían con el famoseo y los políticos.
C: En la ponencia que presentó José Manuel Martín Medem, a propósito de la manipulación informativa, señala las circunstancias que rodean el trabajo periodístico hoy en día: “mientras que todos los medios de comunicación incrementan las condiciones tecnológicas para el desempeño de la función, hacen cada vez más precario la situación laboral de los profesionales y más inconsistente su trabajo". El día que Solana ordenó bombardear Yugoslavia, la primera plana de El Comercio se destinaba a informar que en Gijón tocábamos a no sé cuántos bares por persona. ¡Así estamos!
K.: Y sin embargo el encuentro contó con una gran participación y un inusitado interés.
C.: La impresión de la gente era de sorpresa, de interés por algo que desconocían y nos preguntaban ¿qué vamos a hacer?, ¿cómo
vamos a continuar?. Es decir, se abre un nuevo proceso de trabajo y hay muchas expectativas al respecto.
K: ¿Cuáles serán vuestras próximas actividades?
C: Vamos a volver a Bagdad a llevar material y recoger muestras de cómo está afectando el uranio empobrecido a la población. Seguiremos con el tema de los niños con la intención de tratarlos sanitariamente en Asturies. Buscaremos programas de becas en universidades españolas. Y nos centraremos en la campaña para romper el embargo total a Iraq. Tarea no nos falta.
Y Krasnia espera que colaboradores tampoco.