- Debemos confesar que el conocimiento que poseemos sobre el régimen político iraquí es escaso y que estas notas son el producto de informaciones más que parciales. Pero parece conveniente que en un dossier dedicado a la solidaridad con el pueblo iraquí deshagamos algunos malentendidos posibles. Y el principal puede ser confundir la solidaridad con el pueblo y la identificación con el régimen. De aquí que sea necesario afirmar de entrada que dicho régimen no nos gusta nada. Es más, por lo que conocemos tenemos que decir que nos produce pavor.
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El Iraq baazista es un dictadura autoritaria y sangrienta. En los informes de Amnistía Internacional sobre
Iraq, se hace siempre mención a las decenas de detenidos de la oposición política, a las torturas y malos tratos, a la práctica frecuente de la "desaparición" de personas, a las ejecuciones y a un interminable número de violaciones de los derechos humanos entre las que no son infrecuentes las denuncias de amputaciones de miembros a los delincuentes.
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Nos repele del régimen su carácter militarista. En el último decenio Irak sostuvo un gasto en armamento inusitado y mantiene en armas a cerca de un millón de hombres, con lo que eso supone de esfuerzo económico, es decir, despilfarro, en un país de 17 millones de habitantes.
Discrepamos, por último, del tratamiento dado por este régimen a la minoría kurda. Pese a sus proclamas de apoyo a los palestinos y a sus derechos de pueblo oprimido, fronteras a dentro, mantiene un comportamiento similar al de Israel. No se reconocen los derechos del pueblo Kurdo y se reprimen sistemáticamente sus demandas de autogobierno.
Dicho esto es necesario denunciar el crimen que se está cometiendo contra un pueblo al que al identificarle con el régimen que soporta se le hace pagar por partida doble. Debe ponerse fin a las sanciones contra
Iraq, debe ponerse fin a las zonas aéreas de exclusión que carecen de reconocimiento legal, y deben desarrollarse programas urgentes de ayuda a un pueblo que, como cualquier otro, tiene derecho a la dignidad y a la vida.