MURMULLO DE AROMAS
Museo Casa Natal de Jovellanos
Mayo-junio de 2001

Con este sugerente título nos presenta Fefi Junco su exposición en el Museo Casa Natal de Jovellanos. Tan solo una muestra de nueve obras, por imperativo de espacio, realizadas entre los años 1996-2001.
Hasta la fecha ha realizado numerosas exposiciones, su andadura se inició en 1980, baste recordar entre otras: Cuadros para una exposición (Museo Evaristo Valle, 1989), Encuentros ( Galería Cornión, 1995), Estelas (Galería Cornión, 1998) o Murmullo de aromas (Museo Casa Natal de Jovellanos, 2001). 
A diferencia de otro tipo de pintores, cuya trayectoria ha sido más errática, no por ello menos fecunda en muchos casos, siempre he tenido la convicción de que Fefi había vislumbrado desde las primeras exposiciones con claridad meridiana su meta, y que, una vez trazados los parámetros esenciales, sólo le restaba emprender el camino que indicaba la brújula de su sensibilidad. Un camino con abundantes llanos y repechos, rectas y curvas, en el que a menudo es necesario parar de cuando en cuando para tomar aliento, aspirar la fragancia de una flor, contemplar un paisaje o admirar una puesta de sol. Un camino, que como hemos indicado, ha empezado a caminar hace más de cuatro lustros.
Fefi es una pintora de trabajo perseverante, indagación permanente, constante afán de superación y voluntad perfeccionista que no deja lugar para la improvisación. Lo que habitualmente se considera un trabajo a conciencia.
Sus pinceles transitan por un mundo de recuerdos imaginados, de ensoñaciones sutilmente ancladas en los más íntimos repliegues de la memoria, de evocaciones encerradas en nostálgicas ensoñaciones y de emociones esenciales escondidas en los objetos cotidianos que rodearon su infancia. Todo ello con el sutil manejo de los pinceles, ya trabaje el óleo o el temple, y con el empleo de unas gamas cromáticas extremadamente sugerentes. Puro primor.
Merece la pena una visita.

                    Casimiro Rodríguez

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