Jaime Pastor
“Los movimientos alternativos han ido construyendo un "minipópulus", una minoría crítica, cuya función es la de servir de palanca de apoyo para ir construyendo "redes de redes" más amplias, capaces de poner en pie programas de transformación social en los que la democracia y las libertades se amplíen y no se reduzcan. (...) No es casual que corrientes surgidas al calor de estos movimientos sociales hayan sido calificadas por sociólogos y politólogos como "izquierda libertaria": lo primero obedecería a su adhesión al valor de la
igualdad social y el anticapitalismo, mientras que lo segundo enlazaría con el antiautoritarismo, el antiburocratismo y la voluntad de practicar una democracia participativa en el interior de sus propias organizaciones".