| Stereolab |
| Este grupo cuyo núcleo lo forman el matrimonio formado por Tim Gane y Laetitia Sadier se formó a principios de los 90 y durante la primera parte de la década se convirtió en un grupo de culto para la cultura underground inglesa. Posteriormente su éxito lo ha hecho accesible para el resto de los mortales, lo que nos ha permitido disfrutar de la atrevida apuesta de Stereolab, quizá uno de los grupos más prolíficos de los últimos tiempos. Canciones melódicas, casi hipnotizantes, aliñadas con sintetizadores analógicos y cantadas en Francés o en Inglés con cierto toque retro. Todo ello configura canciones que evocan siempre felicidad sin límites (son únicos a la hora de poner banda sonora a los momentos de placer) esto contrasta con la marcada ideología Marxista del grupo, que no pierde la ocasión de recordarnos las injusticias de nuestra sociedad. |
|
|
| Dots and Loops es un disco con un estilo similar a la música de Air, sin embargo el retrofuturismo de Stereolab se palpa en las voces y no tanto en los instrumentos (no hay tantas orquestaciones como en el caso de los franceses). El sonido de este disco es inclasificable, se reconocen guitarras, percusiones y voces pero todas ellas parecen oírse a través de un filtro mágico que añade reflejos extraterrestres y las transforma en nuevos sonidos. Las letras son claramente hedonistas y en muchos casos surrealistas y dan un toque muy especial al conjunto de la obra. Destacan canciones como Miss Modular, The Flower Called Nowhere o Prisioner of Mars cuyos títulos dan una pista sobre lo desenfadado de las canciones. Sin embargo la canción que más llama la atención es Refractions in the Plastic Pulse una verdadera maravilla de formas suaves y muy relajantes. Si un grupo puede decir que es moderno sin aparentarlo ése es Stereolab. | |
|
|
| Esta delicia musical da una nueva vuelta de tuerca a la obra de Stereolab, sin ser tan experimental como Dots and Loops, presenta canciones más largas y con más trechos instrumentales con cierto afán Ambient, combinados con momentos decididamente pop. El disco guarda momentos brillantes a base de melodías hedonistas como Infinity girl o Op Hop detonation que contrastan con la reflexión de canciones como Puncture in the radar permutation o la revindicativa Strobo acceleration. Sin embargo al disco le falta esa canción rompedora que a uno se le queda en la mente y que suele servir de tarjeta de presentación del trabajo, esto se debe a la uniformidad (en cuanto a calidad) de una obra compuesta por un grupo maduro que ha alcanzado un nivel superior en cuanto a lo que talento se refiere. | |
|
|