| MAYO - JUNIO 1.999 Nº 17
EDITORIAL (gbp)
LA LIBERTAD RELIGIOSA EN ESPAÑA, ¿VA BIEN?
MADRID. 18 abril 1999 (gbp).
La libertad religiosa en España recorre tiempos similares a la de los hombres de raza negra en la época postabolicionista sureña de EEUU. La libertad legal existe, pero la libertad de facto está aún en entredicho.
La gran deuda está, pues, en la propia sociedad española y su cultura, que admite el catolicismo, el anticatolicismo o el acatolicismo (en forma de indiferencia o ateísmo). En cambio, lo que es sospechoso y oscuro es "el moderno hereje", el que profesa convencidamente otra religión. La principal solución (y a la vez los actuales grandes responsables de esta situación) son los medios de comunicación españoles. Tienen la difícil papeleta de ser a la vez parte del problema y de la
solución, sin que los árboles del pro-anti-a-catolicismo les dejen ver con claridad el bosque dé la necesaria pluralidad, aunque hay cada vez más honrosas excepciones. Otra cuestión es la prioridad que la Iglesia católica española está dando a su relación respetuosa con otras confesiones religiosas. Los cristianos católicos de base tienen una actitud en general abierta, pero la jerarquía es otra cuestión.
Editorial
¿Quién puede perdonar los pecados, sino solo Dios?
la noticia religiosa de estos días en Asturias ha girado entorno a la confesión auricular que la Iglesia Católica tiene como sacramento. Ha sido el motivo de discordia, una carta firmada por 43 sacerdotes asturianos, cuyo título "Peregrinos a la casa del Padre" era una reflexión sobre la confesión comunitaria que ellos estaban practicando en sus respectivas iglesias. Pero los obispos no estaban de acuerdo. Es mas, se insistía por su parte, que las absoluciones
comunitarias podrían ser nulas, lo cual provocaba una serie de suspicacias sobre los pecados olvidados y no confesados en confesión auricular.
Algunos han ido mas lejos que los 43 firmantes rebeldes, que siguen dando absoluciones comunitarias. No solo afirman que este sacramento católico no ha evolucionado, sino que preocupa y constriñe a los pocos creyentes que van quedando. Estos recuerdan a los obispos que las fórmulas dogmáticas, fósiles, envueltas en un vaho místico y sacadas de textos que la hermeneutica bíblica actual explica de muy diferente manera, son, ni mas ni menos, que la historia de la tradición, la historia de
las formas, pura religión alejada de la vida y de la muerte de los hombres.
Otros le han recordado a los obispos la historia tan dilatada de comercio con los pecados de los hombres y de las cosas más santas. El precio que se pagaba, tenía su tarifa. La lista de los precios más antigua data del Papa Juan XXII (1316-1334). Luego aparecería otra, publicada por su sucesor Benedicto XII (1334-1342). La invención de la imprenta hizo que se empezaran a publicar estas colecciones y fue lo que hizo clamar al cielo a los hombre de la Reforma Protestante.
Algunos fragmentos, que vamos a citar, provienen de 1470 hasta 1520 y son así de ignominiosas: "Si una persona toma parte en uno o varios asesinatos al tiempo, puede purificarse de todo tipo de castigo pagando 131 liras y 14 sueldos"
"Si alguien mata a su padre, madre, hermano, hermana, esposa o en general, a su pariente, se purificará de su pecado y de los crímenes pagando cinco o siete monedas."
"El que mató a su esposa y quisiere casarse con otra puede recibir perdón si paga ocho liras y dos ducados"
"El perdón por el incesto se otorga por cuatro liras"
Esta avaricia eclesiástica pudo tener éxito en tiempos de mucha ignorancia religiosa, fruto del miedo supersticioso que atacaba las conciencias adormecidas y entregadas de los pueblos. Sin embargo, esto no dejaría de ser una anécdota terrible y vergonzante de un tiempo y una mentalidad, si no fuera porque de todo ello se hace a Dios y a Jesucristo, autor y legislador de tales ritos, cánones y fórmulas sacramentales. ¡Cuanto se ha apelado a Jesucristo para ocultar la ambición, la codicia,
la tradición, la creencia mítica, nuestros cultos que avalan un sistema e institución religiosa !
Jesús no instituyó prácticamente nada. Hemos sido los hombres los que hemos cambiado el sentido de las cosas. La Inquisición, por ejemplo, tuvo el mejor aliado en el confesionario y las guerras santas han nacido de los libros santos. Jesucristo inspiró mejores hechos, que los que dogmatizan nuestras religiones. Nunca impuso cargas sobre los hombres. Invitó a seguirle, tomando su cruz y la vergüenza y la ignominia del perdedor de este mundo.
Los evangélicos no hemos llegado a los extremos tan horrorosos, como los católicos, de posesión de las conciencias en manos de padres espirituales y confesores inquisidores, pero tenemos, y cada día se ve mas, nuestros mercadeos con el pecado de los hombres. Tenemos muchas apelaciones extrapoladas de los textos bíblicos. Tenemos tradiciones que adornan nuestros cultos y que solo entienden la salvación del hombre que se levanta a "dar testimonio" con las usanzas congregacionales.
Muchas veces sentimos el sonrojo de cómo el Evangelio se vende de alguna manera por "sanidades" o de oraciones que se solicitan con algún "donativo". Se juega con el pecado que nos asedia y en vez de aliviar el corazón de los hombres para siempre, se deja en manos de curanderos. Las palabras de perdón y benignidad de Cristo hicieron exclamar : ¿Quien puede perdonar los pecados sino solo Dios? El era y sigue siendo Dios, pero nosotros no.
La diátesis clerical crea el machete o
ANDRES PERRANDIN prelado oscuro...
Por
Miguel Rionda, Jr.
Es verdad que el Vaticano, a pesar de todo, se ha hecho más "razonable", mas comprensivo con la problemática mundial, pero todavía debe "tirar de las orejas" a ciertos obispos autoritarios y neo-constan-tinianos que desacreditan el catolicismo. La gran tradición criminal y salvaje del romanismo ha traído "cola" hasta nuestro tiempo democrático y ecuménico.
Dos políticos españoles que fueron ministros en el régimen de Franco y embajadores de España en el Vaticano decían que la institución romana se había transformado mentalmente, pero que el episcopado ibérico quería ser mas papista que el Papa. Me refiero a don Joaquín Ruiz Giménez que batalló contra el "Opus Dei" siendo Ministro de Educación y daba conferencias en ciertas comunidades evangélicas. El otro diplomático, con un pasado fascista, pero que se fue
abriendo a la realidad

"El cristianismo clerical ha presentado siempre una díátesis, una predisposición orgánica a contraer una determinada patología y esa enfermedad ha sido el monopolio de la verdad, el constantinismo, la posición de privilegio y el ser Estado en otro Estado."

como su colega Fraga Iribarne, el Sr. José María Castiella precursor de la libertad religiosa en España, teniéndose que ver las caras con el pastor Cardona Gregori, muy a pesar de los prejuicios político-religiosos, lograron en ocasiones una aproximación a la problemática evangélica.
El mismo general Franco después de la intervención de Juan XXIII hacia una mejor comprensión de la teología protestante, decía en León que los protestantes no eran tan malos como los pintan, e invitó al Pardo al pastor Martín Luther King a un diálogo ecuménico. Sin embargo Carrero Blanco "el caballero cristiano" tronaba emocionalmente de indignación en la más pura tradición inquisitorial de Torquemada y del astur Fernando Valdés al
ver el giro que tomaba el mundo eclesiástico en torno a las nuevas formas de convivencia, y decía que el gobierno español había dado mucho dinero a la iglesia para su sostén y cómo le pagaba ahora Roma...
Es difícil mantener siempre el "equilibrio" o mejor dicho el conformismo de mentiras que se van acumulando y, a base de repetirlas, por tradiciones oscuras parecen verdades por las que los pueblos se alimentan... El cristianismo clerical ha presentado siempre una determinada patología y esa enfermedad ha sido el monopolio de la verdad, el constantinismo, la posición de privilegio, el ser Estado en otro Estado.. Aquí nos referimos al prelado Andrés Perrandin el cual quiso
festejar sus 60 años de ordenación clerical celebrada el 25 de marzo de 1.939, quien fue obispo de la diócesis de Kabgayi y arzobispo de RUANDA. Hoy tiene 85 años y está jubilado.
En un templo católico del Cantón del Valais en Suiza Châble (Val de Bagnes) quiso manifestar su alegría por toda su carrera eclesiástica de mas de medio siglo, pero un acontecimiento profético convirtió ese día (Pascua florida del 4 de abril de 1.999) en amargura. La comunidad rwandesa establecida en el país helvético (los tutsis) tomaron como una provocación el hecho que el prelado decano fijase la conmemoración de su ordenación sacerdotal en esa Pascua que les recuerda el terrible
traumatismo del genocidio de abril de 1.994, esa masacre de los tutsis por los hutus que incluso mataron a otros hutus que no quisieron colaborar en esa barbarie bélica terriblemente primaria a golpes de machete. Alrededor de medio millón de africanos murieron bajo la furia de los instintos incontrolados que el psicoanálisis trata de racionalizar por encima de las emociones psiconeuróticas y trabajo le cuesta...
Como los otros exilados o escapados esparcidos por Europa, la diáspora de los tutsis acusa la manera partidista y sectaria del epíscopo Perrandin, miembro de una iglesia que mantenía una política de divergencia, de separación entre etnias. Algunos, incluso, declaran que fue "animador" del genocidio.
Los africanos interesados en este menester se dirigieron a Châble para recordar al obispo jubilado sus responsabilidades ante el desastre. Iban con pancartas y panfletos. En una de las pancartas se veía un machete en oro (muy irónicamente) que decía: "Por los servicios rendidos al pueblo de Ruanda". Pero tal mensaje no llegó a su destinatario porque el eclesiástico muerto de miedo salió discretamente por la pequeña puerta de la sacristía. Sin embargo durante la homilía
reconoció, de cierta manera la responsabilidad de su comunidad eclesial en el horrible drama de la Ruanda en duelo...
Miguel Rionda Jr.
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LA CIENCIA Y DIOS.
pOR dOMINGO DE sILOS mANSO
¿Por qué el gran desarrollo científico se produce en el occidente cristiano?
¿Por qué a partir del Renacimiento?
¿Por qué en el mundo cristiano reformado y no en el católico?
A estos - y otros- interrogantes trata de dar respuesta Claude Allègre en su obra "Dieu face la science." Einstein, dice Allégre, considera que el desarrollo de la ciencia moderna es un acontecimiento tan improbable, tan extraordinario, que solo podía producirse en un lugar. Ese lugar, por pura casualidad, fue Occidente. Allégre, sin embargo, cree que no es así. Que el factor religioso ha desempeñado un papel fundamental.
En China la religión no incita a la ciencia. La filosofía tao se interroga sobre la naturaleza, pero no tanto sobre su origen como sobre su funcionamiento. Las religiones chinas enseñan a respetar el orden del universo y a controlar la naturaleza humana mas que a comprender sus orígenes. La espiritualidad china se dirige hacia el ser, no hacia el cosmos. Los chinos descubren mucho antes que Occidente el fusil, el cañón, el lanzallamas, el cohete, la imprenta, el papel moneda, el
sismógrafo. Esos descubrimientos van chocando con el culto a los antepasados de Confucio. En el año 500 un grupo de sabios, alarmados por el ambiente conservador reinante, escribe al emperador para rogarle que no de crédito a las teorías de antaño, que ya están superadas. A partir del siglo VII la ciencia empezó a decaer y en ese decaer, concluye Allègre, desempeña un papel importante el factor religioso.
El mundo árabe pudo haber dado ese salto científico. Averroes crea una escuela en Córdoba, protegido por el califa, en la que interpreta a Aristóteles, practica la medicina, las matemáticas, la astronomía, suscitando la admiración de judíos, cristianos y de los propios árabes. Pero si éxito provoca la reacción de las autoridades religiosas musulmanas, que denuncian a Averroes y a través de él atacan la ciencia.
¿Y por qué no se dio el gran salto científico en Roma?
De Roma evocamos con respeto sus normas jurídicas, su urbanismo, obras públicas, administración, capacidad política, estrategia militar. Pero no su espíritu científico. A los romanos les preocupa mas la técnica que la ciencia; la organización mas que los grandes interrogantes fundamentales. Algo parecido les ocurre a los chinos: la ciencia tiene un carácter eminentemente utilitario, lo cual a largo plazo impedirá su desarrollo. Pues - y aquí Allègre cita a Claude Brezin-
no se descubre la electricidad tratando de mejorar el rendimiento de las velas. Es preciso hacerse otras preguntas.
Estas preguntas las hará el mundo cristiano a partir del Renacimiento. Y será fundamental la creación de las universidades. Es decir, de un universo de cultura y libertad. La libertad es determinante: gracias a ella, a la falta de trabas intelectuales, a la posibilidad de preguntarse sobre todo y de intercambiar experiencias con gentes igualmente curiosas y libres.
Las estructuras eclesiásticas - apoyadas en dogmas, en mitos, con jerarquías que tienden a reglamentar y dirigir la vida de los fieles - suelen mantener relaciones difíciles con los científicos. La Europa del Renacimiento no será un excepción. Giordano Bruno fue quemado por los católicos, pero antes había sido condenado por los protestantes calvinistas de Ginebra, los luteranos alemanes y los anglicanos. Para Allègre la condena a Galileo es un punto de inflexión. La estructura
eclesiástica católica tropieza no contra una aplicación concreta de la ciencia, sino contra una proposición científica que condena por causas que nada tienen que ver con evidencias empíricas. A partir de entonces el universo católica pierde el tren de la ciencia, que pasa a las iglesias reformadas. Iglesias que carecen de una estructura jerárquica como la católica, que interpretan libremente la Biblia - se plantean, en consecuencia, muchos más interrogantes- y que además compiten entre
ellas, y, por supuesto, con el mundo católico. Competitividad fundamental para el desarrollo científico, para darle un ritmo hasta entonces impensable.
Con la ciencia seguirán chocando las ideologías a lo largo de la historia. Descartres, Leibnitz, Kant combaten la teoría atómica; deja perplejo el que grandes filósofos se aventuren en batallas sobre la estructura de la materia. Batallas científicas en las que se han atascado incluso ideologías que negaban la misma existencia de Dios y que presumían de empirismo. El libro de Allègre plantea mas preguntas ¿Se opone la ciencia a la idea de Dios o por el contrario, la ciencia puede
demostrar la existencia de Dios? ¿El científico cree o no cree?
Claude Allegre es Ministro de Educación Nacional del Gobierno de Francia. Ha dirigido el Instituto de Fisica del Globo de Paris, el laboratorio de geoquimica y cosmoquimica. La honradez y el valor intelectual de Allegre merecen seria reflexión.
Por Rafael Marañón
No podemos negar que a lo largo de la historia hay y ha habido siempre, ambición, injusticia, despojo, afán de lujo, de riquezas y derroche de bienes y miseria de muchos. Siempre ha habido ricos banqueteadores, y pobres que apenas podían comer de las migajas que caían de las mesas de estos.
Pero es en la época actual cuando contemplamos esta situación de una forma tan descarada, agresiva y aplaudida. Está de moda, y es lugar común en coloquios y en libros que escriben hombres con pátina de sabios, decir, que el calvinismo, es decir la Reforma Protestante, es la causa del capitalismo.
El descuido, la ignorancia, el prejuicio, y la mala y tendenciosa «información» siguen machacando insistentemente a las masas, ignorando que fue un ministro de la católica Francia el que decía a los burgueses «¡Enriqueceos!» Pero es más fácil y popular acusar a la Reforma, y en España, queda mas elegante y ortodoxo, y contenta a todos.
Cuando Lutero se empeñó en que todos aprendiesen a leer (incluso las niñas), a estudiar las Santas Escrituras, y todos los reformadores llamaron a los fieles a un trabajo serio y bien hecho, a la sobriedad, a la inventiva y a la solidaridad, de forma natural implantaron una cultura de gran bienestar correctamente enfocada y (no lo olvidemos), perfectamente ecológica y también para las mujeres.
Es lógico que un hombre instruido, que instruye a su familia y es ejemplo de su entorno, que no es jugador ni pendenciero, ni borracho ni imprudente, tiene, normalmente que prosperar económicamente y que gozar, excepto imponderables, de buena salud corporal y limpieza tanto física como espiritual.
Esto provoca la envidia, y ha sido durante siglos, para los envidiosos motivo de aversión contra ellos. Constituía una excusa la religión para, por este motivo, lanzarse al saqueo de lo que tan diligentemente había sido construido, (no acumulado como a menudo se oye decir) por los diligentes y sobrios protestantes.
Ahora ya todo está contaminado. El liberalismo y la inmoralidad se ocupan de ello. Dios no es tenido en cuenta como antes, y no queda defensa contra esta violenta corriente de pensamiento y acción destructiva.
Hace años, el médico, el artesano, el obrero de cualquier gremio, se contentaban con ser lo que eran: estaban orgullosos de su trabajo y procuraban ejecutarlo a la perfección.
Su pan diario y la satisfacción de un trabajo bien hecho les llenaba de complacencia y eran más que suficientes para su equilibrio y su conformidad personal, así como para el disfrute pleno de su identidad. Había aprecio mutuo, y esto era algo grande y recompensador. Se sentían, como hoy se dice, plenamente realizados.
Pero hoy mas que nunca se habla de dinero. Negociar, comprar, vender y prosperar legítimamente es correcto. Poner en marcha ordenadamente nuestras capacidades y vocaciones es bueno, y bien hecho es fuente de progreso y prosperidad para todos. Es útil para la sociedad toda y proporciona bienestar individual y social.
Ser guardoso sin afán es, prudente. Se puede hacer mucho bien con la riqueza bien empleada, administrada y compartida. Lo que no es normal y sí corriente, es que el poder maligno que se esconde detrás del dinero, sea el que prevalezca, y dé un carácter totalmente incorrecto y perverso a su uso natural y conveniente.
Hay un poder siniestro detrás del dinero. Cada día se muestra mas ostensiblemente, y en pocos años adquirirá un poder prácticamente omnímodo. Será el nuevo y prepotente «dios» indiscutible e indiscutido de este mundo pagano, que ya no sabe por que camino ir, pues todos los que tiene por delante, con parecer tan variados y abundantes, le conducen invariablemente al mismo callejón sin salida.
Ya no hay apenas resistencia: pocos focos de lucha se perciben en la sociedad moderna. Y estos, también contaminados con el sello de la bestia poderosa.
Se ha perdido el equilibrio, y todo el sistema mundial ha quedado alterado y corrompido: y no es una tesis académica. Es una realidad ominosa, presente en todo lugar y que avanza cada vez mas velozmente, a medida que conquista mas poder y derriba mas resistencias. Nunca este poder se ha manifestado en toda su extensión y malignidad como lo hace hoy, y de una forma tan sutil y aparentemente buena y útil. Esta sutileza es su mejor arma y su mayor peligrosidad.
Las gentes ya no se aprecian por su oficio, vocación, cualidades morales o excelencia de saber y de ser, sino por la marcha de sus inversiones. Un exitoso futbolista (un ejemplo entre tantos) tiene mas dinero, influencia y es mas conocido por todos (popular), que un premio Nobel. Pero la gente lo quiere así. (Jeremías 5: 27,31.).
Todos compran, venden y cambian acciones, títulos y propiedades, y las palabras «ganancia rápida», «especulación», «inversiones de rápida y lucrativa realización»...son el vocabulario y el tema común en todas las conversaciones.
Se admira al especulador que acumula dinero rápidamente no importa como. A las gentes no les importa: ellos mismos, desde su nula moral espiritual y cívica, harían igual si dispusieran de idénticas oportunidades. (Jeremías 6:13).
Las gentes se han convertido en negociantes, y el sistema corrupto del mundo ha captado a todos para su método y su filosofía de las cosas. Hoy lo que vale es el dinero (nada nuevo) y las cosas que se pueden comprar con dinero, (que en este mundo es todo, pues todo está sometido al poder del dinero). Joyas, honores, prelacías, almas de hombres. (Apocalipsis 18:3).
Todos han sido atrapados en el agitado remolino de las transacciones, cosa que no se corresponde con las legítimas aspiraciones del hombre medianamente ético, ni con la genuina vocación de las personas rectas. Pero es un sistema irresistible e irresistido.
Además, ¿quien quiere resistirlo? ¿Quién no quiere participar en él? Los que no pueden y quedan excluidos de una u otra manera, se sienten fracasados.
Hoy mujeres y hombres corren como orates en pos del mundo y del dinero, y se burlan y ridiculizan a los pocos y raros que no marchan con ellos en esta siniestra y fatal «carrera de las ratas». Son ya esclavos y han servido a un «dios» al que ya no pueden abandonar, y tienen que ir tras él. (Jeremías 2:25).
Todo está trastocado. Solo un pequeño número de cristianos han comprendido la malicia implícita en este estado de cosas, y han movilizado hasta donde alcanzan su ética y su esperanza viva contra esta insidiosa situación. No es vana lucha, pues es de Dios, pero casi imperceptible en el mare mágnum de la vida cotidiana. Para el mundo pasan casi inadvertidos, ellos y sus llamadas, y si alguien se para a escucharles, al final exclama «¡ Bah, son idiotas»!
Pero aunque no sean los mas ricos o famosos, estos irreductibles son los «siete mil» que no han doblado su rodilla ante Baal y no han besado su frente. Son el remanente de Dios en este mundo corrompido.
Se admira por todos la integridad y el bien hacer. Se les exige a los políticos y a otros grandes responsables, pero lo que se envidia y se respeta es el enriquecimiento monstruoso y al falto de escrúpulos y moral para conseguirlo; « ¡ese sí que es un tío listo! ».
Todo el mundo protesta contra la corrupción cuando no puede practicarla de forma segura, masiva y rápida, pero todos quisieran poder hacer lo mismo, porque lo harían de tener la ocasión propicia. ¡El amor, la solidaridad! Bonitas palabras.
El afán de las cosas materiales, el lujo insultante y la exhibición indecente de riqueza y derroche, no es tán solo cuestión de manejar dinero que siempre se ha hecho. El dinero es muy buen servidor pero muy mal amo, y engendra con su maligno poder, unos afanes que conspiran contra la estabilidad mental y espiritual de cualquier persona.
Porque contra Dios, hay detrás de este sistema una presencia real que impulsa irresistiblemente a los hombres apartados de Dios, y todos corren sin advertirlo y dolorosamente, en la búsqueda ansiosa de éxito, del reconocimiento social, del dinero y del poder. Robando, trabajando en jornadas agotadoras y degradantes para el espíritu y la mente equilibradas; prostituyéndose de muchas maneras. Todo para ganar más, consumir más, derrochar más.
Ya no importa para triunfar quien, ni cuantos, quedan en la cuneta. La forma de pensar ya no es solamente que «yo tengo que triunfar» es que «los demás tienen que fracasar», pues si no, el triunfo ya no sería completo. Cada uno es el único que se importa a sí mismo: lo demás no importa, sean cosas, animales u otros hombres. Se hace un discurso moral, se publica algo con fotos impresionantes, y a los dos días no ha pasado nada. Otras atrocidades sustituirán a las anteriores, y ya está
la humanidad vacunada contra la sensibilidad.
Por una parte, vemos como este satánico sistema, tan insidiosamente extendido, a veces bajo sutiles razones, produce una incapacidad de muchos para obtener lo mínimo para su subsistencia, y por la otra los que no tienen escrúpulos ni barreras morales o se burlan de la policía y de la ley, gozan de increíbles oportunidades para enriquecerse sin límites. Y aun con la ley en la mano, el sistema perverso permite estas aberraciones que tanto denostaban los antiguos. (Nehemías 5:15).
Estamos de acuerdo en que Dios no ha querido repartir la inteligencia y otros dones por igual entre los hombres. La nacionalidad, la cuna, la educación y las oportunidades no son controlables por el hombre. Pero obedeciendo la ordenanza de Dios, podríamos hacer un mundo mas habitable y justo, aun con las naturales diferencias, pero no con esta monstruosa desigualdad. (Deuteronomio10:17,18.).
Esto no es, no puede ser normal. Y el cristiano genuino y aun sin contaminar, así como el incrédulo pero con un mínimo de ética y equidad, se da cuenta de que se encuentra sumergido en una vorágine de tensiones y solicitaciones, que tratan de arrastrarle con ímpetu, y de las que reconoce su malignidad extrema.
Entiende que jamás se debiera haber dejado llevar por la corriente, cooperando con su asentimiento y consentimiento a este estado de cosas. Ahora, volver atrás es mas difícil todavía, pero ya al menos, tiene conciencia de la magnitud y depravación del sistema. (Números 25:1,3).
Verdaderamente los creyentes , como hijos de Dios y opuestos por tanto al sistema mundano, rechazarán con energía cualquier situación extrema de robar, matar, mentir etc. pero sutilmente son acometidos y aguijoneados por las pequeñas cosas mundanas que, aparentemente son legítimas y necesarias.
Estas pequeñas cosas son las mas difíciles de discernir, pues amamos la comodidad y el dejarnos llevar por la corriente, pero son el conducto por donde Satanás nos introduce insidiosamente en su inicuo sistema. ¡Que necesidad tenemos de vigilar, orar y ser sobrios! El comercio, la falsa religión y la política, son las principales aunque no únicas señales; su exaltación extrema nos señalará el tiempo madurando y a punto para el estallido del sistema y su final definitivo.
Entretanto no haya desidia entre nosotros y preparémonos cada día para la gloriosa venida de nuestro señor Jesucristo. Entonces conoceremos con toda plenitud inimaginable, su perfecta victoria sobre este cosmos satánico, y también la plenitud de la perfecta libertad y gloria que tan ansiosamente anhelamos los que le esperamos.
No sea hallado entre nosotros alguien del que se pueda decir: «no tiene interés». La lucha es dura, pero la victoria es segura y esplendorosa. No nos la dejemos arrebatar a cambio de bagatelas y vanidades. Ni de ninguna otra cosa.
LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN ASTURIANOS ACEPTAN DE BUEN GRADO LOS DEBATES CRISTIANOS EN SUS PÁGINAS.
EN TORNO A LA FE, LA RAZÓN Y LA CIENCIA
Cartas al director
A don Tomás Recio García.
Soy asidua lectora de sus artículos publicados en este periódico y quiero referirme concretamente al que aparecía el pasado 2 de diciembre en la página 42 sobre «La fe y la razón». No pretendo entrar en tan profundas reflexiones que han sido y son el caballo de batalla desde que el hombre existe hasta nuestros días, pero sí quería disentir y hacerle muy sencillamente otros planteamientos.
Sobre la fe y la razón.
En mi opinión, son contrapuestos, porque, donde todo se razone y cuadre, la fe sobra. La religión y la ciencia también, en mi opinión, son incompatibles, y cuando hablo de «ciencia» me refiero a la ciencia no fraudulenta, fundamentada en meras hipótesis que no demuestran nada respecto a la existencia o no de Dios o al origen del hombre. La religión es como el árbol que no nos deja ver el bosque, incluido las religiones llamadas cristianas, cargadas de dogmas y tradiciones que como ya
pasaba en la Antigüedad, invalidan la revelación de Dios. Cuando hablo de religi6n y ciencia como contrapuestas, recuerdo como ejemplo -para no alargarme más- los casos de Copérnico, de Galileo Galilei, Miguel Servet... Dicho esto, paso al punto en que claramente disiento de sus definiciones, que son «racionalizadas» y producto de su concepción religiosa.
Origen del Universo.
«Según la fe cristiana, el origen del Universo se fundamenta en la revelación. En el principio creó Dios el cielo y la tierra, lo que envuelve en sí dos afirmaciones esenciales. Primera: hubo un "antes" en que no existía nada. Segunda: Dios sacó de la "nada" el Universo, simbolizado en el cielo y en la tierra, únicos elementos perceptibles por el hombre no científico». Textualmente he transcrito su texto. Usted cita bien el Génesis 1, 1, pero el comentario que
añade, no se sostiene a la luz de la revelación de Dios. Como esto es una simple carta le voy a copiar lo que dice la Epístola a los Colosenses en el capítulo 1, versos 13 a 17 (versi6n de la Biblia de Nacar Colunga)- Dice así: «El Padre nos libró del poder de las tinieblas y nos trasladó al reino del Hijo de su amor, en quien tenemos la redención y la remisión de los pecados; que es la imagen de Dios invisible, primogénito de toda criatura; porque en El fueron creadas todas las cosas del cielo y de la
tierra, las visibles y las invisibles, los tronos, las dominaciones, los principados, las potestades; todo fue creado por El y para El. El es antes que todo y todo subsiste en El". Como final, si vamos a la Epístola a los Hebreos, en el capítulo 1 leemos: «Muchas veces y en muchas maneras habló Dios en otro tiempo a nuestros padres por ministerio de los profetas; últimamente, en estos días, nos habló por su Hijo a quien constituyó heredero de todo, por quien también hizo el mundo»; pasamos al
capítulo 11 de esta misma epístola, verso 8: "Ahora bien: es la fe la firme seguridad de lo que esperamos, la convicción de lo que no vemos, pues por ella adquirieron nombre los antiguos. Por la fe conocemos que los mundos han sido dispuestos por la palabra de Dios, de suerte que de lo invisible ha tenido origen lo visible».Sigue citando a Abel y de Henoc, v. 5. dice: «Por la fe fue trasladado Henoc sin pasar por la muerte, y no fue hallado, porque Dios le trasladó. Pero, antes de su trasladado, recibió
el testimonio de haber agradado a Dios, cosa que sin la fe es imposible. Que es preciso que quien se acerque a Dios crea que existe y que es remunerador de los que le buscan», En definitiva, a la luz de la Palabra de Dios. se llega a las siguientes conclusiones:1.-La revelación de Dios (la Biblia) no afirma que el mundo fue hecho de la nada, sino todo lo contrario: «Que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía». Considero que ni desde el punto de vista filosófico ni desde el teológico se puede afirmar
taxativamente que el mundo invisible sea igual a la nada. 2.- Que la fe es imprescindible para acercarse a Dios. La revelación que Dios nos dio sobre sí mismo: «En el principio era el Verbo y el Verbo era con Dios el Verbo era Dios" (Juan, 1, 1), Dios es eterno; por consiguiente, no existe ninguna posibilidad de la existencia de "algo" anterior a Dios. 3.- A lo largo de la Historia de la Humanidad ha habido eminentes seres humanos en todos los campos del conocimiento cuya fe estaba fundamentada en
la revelación de Dios y no en su sabiduría humana, sin que encontrasen contradicciones entre su fe y su ciencia cuando la luz de la fe iluminó el campo racional de su conocimiento. Como ejemplo por antonomasia podemos traer a la memoria al gran filósofo danés Sören Kierkegaard, que en su obra «Con temor y temblor», en la que estudia y profundiza la fe de Abraham, entre otras conclusiones trascendentales, afirma lo siguiente: «La fe empieza donde la razón termina".
Sara Sancho López
REPLICA
A doña Sara Sancho López
Antes de nada vaya mi sincero agradecimiento por el honor que me hace al leer mis artículos, pero, sobre todo, por el documentado comentario a mis textos, aunque a veces me contradiga. Y sin más entro en mi respuesta. El único medio de que dispone todo hombre para conocer y opinar sobre sí mismo y sobre cuanto le rodea es su propia razón. Todo lo que se oponga claramente a su razón es irracional. Por eso las verdades que propone la fe cristiana deben ser, al menos, razonables. El comentario
que hace a mi tema «Origen del Universo» no contradice, aunque sí amplía, mi afirmación de que, según la fe cristiana, el origen del Universo se fundamenta en la revelación y precisamente en el sentido de que fue creado de la nada. Esta afirmación que usted contradice es creencia cristiana atestiguada por múltiples citas de la Sagrada Escritura, según consta repetidas veces en el catecismo de la Iglesia cató1ica. Mi afirmaión de que «antes» no existía nada quiere significar no un «antes»
temporal, sino una nula preexistencia de materia de la que Dios formase la creación. Esta es, pues, creadora del tiempo y del espacio. Su afirmación de que «la fe es imprescindible para acercarse a Dios» parece contradecir la experiencia racional humana, que confirma el acercamiento a Dios y su aceptación sin asumir la fe en el sentido cristiano de ésta. En la primera parte de mi artículo hago sucinta referencia a la historia de la ruptura entre la cultura y la fe, que es el motivo de la encíclica papal, y
en esa parte aludo brevemente a la evolución histórica de esa ruptura, para concluir que, desgraciadamente para la fe a través de los tiempos, el balance actual es muy negativo para ella y muy positivo a favor de la ciencia y de los científicos.
La ciencia que sostiene estas afirmaciones sobre los diferentes puntos de que yo trato, no tiene enfrente otras teorías científicas que la contradigan y que puedan estar cercanas a las afirmaciones de carácter espiritualista de cualquier signo que éstas sean.
Tomás Recio García
CONTRAREPLICA
Réplica a Tomás Recio García
Agradezco muy sinceramente la contestaci6n a mi carta a través de este prestigioso diario. Y quiero manifestarle que he tenido la impresi6n al leer su respuesta que aunque el léxico coincide no así la semántica. Cuando usted habla de la fe cristiana debe de referirse a la religi6n cat61ica, y en mi opinión el cristianismo es más que una religi6n. La fe a la que yo hacía referencia cuando le citaba la epístola a los hebreos es una fe que salva y da vida eterna, y una
seguridad de resurrecci6n después de esta vida. En cuanto al tema del «origen del Universo»>, solamente hay una cita en el 11 Libro de Macabeos, en el que se menciona que Dios creó el mundo de la nada en el cap.7:28. Este libro es apócrifo, y que Dios haya creado el mundo de la nada no es lo que se deduce a través de toda la Biblia. Que de estas palabras de esta madre macabea se haya sacado una doctrina según la cual el mundo fue hecho de la nada, eso es otra cosa. Usted mezcla las palabras cultura,
Evangelio, religi6n y ciencia. En mi opini6n o son equiparables. Por ejemplo, aquí en España, que se considera un país cat61ico, sí se puede hablar de la cultura religiosa que va pareja con la cultura secular o pagana. y no hay más que ver las fiestas que se celebran a un santo o a una virgen, y cómo estas fiestas empiezan con la parte religiosa (la misa), para a continuación volcarse en comer, beber, bailar, etcétera, etcétera. Lo que quiero decir es que cultura y religión forman parte de unas mismas
costumbres y tradiciones en todos los pueblos del mundo. Por otro lado, cultura y ciencia están también entrelazadas, pero también muy separadas por la impresión que se produce en la sociedad de que la ciencia es omnipotente e inalcanzable para las masas. Sin embargo, el Evangelio son «las buenas nuevas de salvación» que Jesús de Nazaret vino a traernos a los seres humanos. Como muestra este mensaje tan nítido y a la vez tan profundo que contiene el Evangelio según San Juan cap, 3 verso 16,17: «Porque
tanto amó Dios al mundo, que le dio su unigénito Hijo, para que todo el que crea en El no perezca, sino que tenga la vida eterna; pues Dios no ha enviado a su Hijo al mundo para que juzgue al mundo. sino para que el mundo sea salvo por El».Este es el mensaje de Dios hacia el hombre, y de una forma personal e individualizada. Esta es la fe a la que yo aludía y que está por toda la Biblia. Y para terminar, creo que no es cierto que la ciencia descarte a Dios de sus hipótesis, hay cantidad de libros escritos por
los mismos científicos que lo atestiguan. Pero la mera creencia en que Dios existe no tiene porqué estar ligada a ninguna religión (y ahí coincidimos) ni a las cristianas. También puede ocurrir todo lo contrario, la creencia en Dios puede caber en cualquier religión, sin que choquen para nada, pero ahí está la cuesti6n. ¿Es suficiente creer «racionalmente» en que Dios existe para experimentar en nuestras vidas todo el amor de Dios, y aceptar su Palabra y la salvación que por medio de Jesucristo nos
ofrece? En la epístola de Santiago cap. 2, verso 19 dice: "¿Tú crees que Dios es uno?, haces bien. Mas también los demonios creen y tiemblan". Y finalmente no puedo por menos que citar la primera carta a los Corintios cap, 1 verso 18: «Porque la doctrina de la cruz de Cristo es necedad para los que se pierden, pero es poder de Dios para los que se salvan. Según que está escrito: "Perderé la sabiduría de los sabios y reprobaré la sabiduría de los prudentes".¿D6nde está el sabio?
¿Dónde el letrado? ¿dónde el disputador de las cosas de este mundo? ¿no ha hecho Dios necesidad la sabiduría de este mundo? Pues por cuanto no conoció en la sabiduría de Dios el mundo a Dios por la humana sabiduría, plugo a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación» (V. Nacar Colunga)Reciba un cordial saludo.
Sara Sancho López
Contestación
Respuesta a Sara Sancho López
Me propongo ser breve por varias razones y sólo contestaré a lo que considere fundamental de su «Réplica». El punto principal de su discrepancia parece que se encuentra en mi afirmación de que la creación del Universo, según la Iglesia católica, es obra de Dios, entendida aquella como de la «nada». Que eso conste en el libro segundo de Los Macabeos, 7, 28 no contradice la anterior afirmación, pues el acto de creación atribuida a Dios se entiende, en buena hermenéutica sacra,
de como creación «ex nihilo», de la nada. En caso contrario la interpretación sería que había una materia presupuesta anterior a la creación, por lo que ésta se convertiría en una conversión o transformación de un caos preexistente en un cosmos, es decir, del feo desorden en un bello orden. Coincidencia, pues, con la cultura grecorromana.
El segundo punto de nuestra amistosa controversia es el que se refiere al hecho de que la ciencia descarta a Dios de su hipótesis. Cuando afirmo esto lo atribuyo a la ciencia moderna, no a la de épocas anteriores, como he escrito en otros artículos de prensa y de revistas. Entre la mucha bibliografía que podría recomendarle me limitaré al libro actual «La especie humana La larga marcha de la evolución humana», de los investigadores de Atapuerca, señores Arzuaga y Martínez,
y al titulado «La búsqueda científica del alma», de Francis Crick. Por lo demás, creo que la ortopraxis, siguiendo la doctrina del Evangelio, vale más que la ortodoxia tratando de formular las verdades teóricas de la religión en general y del cristianismo en particular. Por ello admiro y acepto los variados textos sagrados citados por usted en su amable réplica.
Tomás Recio García
La ética protestante
Un informe sobre el grado de moralidad pública de setenta países tiene como cabeza de lista a Dinamarca (ya no huele a podrido allí), seguida de Finlandia, Suecia, Australia, Noruega y Canadá. A estos sobresalientes siguen otros, notables, también nórdicos y de tradición protestante. Un país frío, pero católico, Bélgica, solo merece aprobado. Tras ella, muy atrás, aprueban España y Portugal, y, por los pelos, Italia. En el océano del suspenso se agita toda la América Latina, junto
a los restos legítimamente desmoralizados del naufragio soviético y la destrozada África. ¿Es el frío o la ética protestante el "gen" de esa moral del Norte? ¿Habrá sido más educador el temor a abrasarse luterano que el refrescante perdón del confesionario católico? ¿O una relación más directa con Dios comentó la responsabilidad personal mientras una burocracia dogmática imponía virtudes incumplidas a una grey de irresponsables? .
El Ciervo .
Revista mensual de pensamiento y cultura. Barcelona, marzo 1999.
JOSÉ QUESADA
Es el único pastor de los anglicanos en
Asturias
OVIEDO,30 marzo 1999 (la nueva españa/gbp).
José Quesada Blanco, natural de la parroquia de La Marea, en Piloña, entró en un seminario vizcaíno cuando tenía diez años. Siete después experimentó una seria crisis vocacional que le llevó a abandonar el seminario. No estaba de acuerdo con el funcionamiento de la Iglesia romana de aquel entonces y, además, no estaba seguro de poder hacer frente al obligado celibato católico. Hoy, con 48 años recién cumplidos, está casado, tiene tres hijos y espera ser abuelo en breve. Pero
además es pastor laico de la Iglesia episcopal, perteneciente a la comunión anglicana, cuya máxima autoridad es la reina Isabel II de Inglaterra.
José Quesada acaba de llegar de Sevilla, donde hace unos días se celebraba un sínodo anglicano. Fue en representación de los anglicanos asturianos, ya que es el único pastor de la región. Su feligresía es muy reducida, él mismo comenta con gracia que «se podrían contar con los dedos de la mano». Los cultos se celebran en una capilla que le ha cedido la católica paroquia ovetense de San Juan el Real. El pastor está muy agradecido por ello a su «colega», Fernando Rubio, «que
demuestra un gran espíritu fraternal y ecuménico».
La Iglesia anglicana fue fundada en el siglo XVI por el rey de Inglaterra Enrique VIII, al negarle el Vaticano la anulación de su matrimonio. Son pocas las diferencias que mantiene con los católicos.Por un lado no reconocen la supremacía del Papa y niegan que sea infalible, algo que, en opinión del pastor piloñés, «también comparten, incluso en público, muchos católicos». Quesada defiende que «los católicos obvian el segundo mandamiento de la ley de Dios que pide no adorar imágenes
y lo cambiaron por no consentir pensamientos ni deseos impuros, algo que es imposible». La relevancia y autoridad de la casa real británica dentro del anglicanismo es minimizada por Quesada. «Es testimonial, no decide, aunque se le pueda comentar o consultar algunos nombramientos". El pastor afirma que el poder compaginar la vida en familia con la religión ha dado sentido a su vida y le ha permitido desarrollar su vocación sacerdotal.
RICARDO CUERVO
UN ACTIVO PASTOR ASTURIANO EN URUGUAY
ASTURIAS EVANGÉLICA siente el orgullo de que hombres como Ramón Cuervo entreguen sus vidas en otras latitudes y se sientan asturianos y plenamente identificados con los problemas de los evangélicos en esta región de España. Nuestro contacto, via Internet, nos ha hecho amigos y, en base a esta amistad, usamos de sus propias palabras para mostrar su ministerio.
RICARDO CUERVO, educador.
Hermano, es un placer tenerte ahí, a golpe de teclado nada mas, y enterarme de lo que sucede "allende los mares", en la Obra del Señor.
Te cuento un poco de mi.
Tengo 38 años, casado con Nelly; tengo seis hijos: Jonathan, Esteban, Gabriel, Richard, Angel y Fernando. El mayor con 19 años y el menor con 7 años.
El pasado Domingo, se bautizó Gabriel, el primero de ellos que toma una decisión firme y comprometida con las cosas del Señor.
Estoy pastoreando una congregación, en la ciudad de Paysandú, a unos 400 Km al norte de Montevideo. La ciudad tiene 80.000 habitantes, hay unas 30 Iglesias Evangélicas, un total aproximado de 3.000 creyentes. El rebaño sobre el que El Señor nos ha puesto al frente es de unas 80-100 personas mayores. Estamos trabajando también en algunas zonas donde hay mucha delincuencia. Hoy mismo, la hermana que atiende en ese lugar (soltera y de 33 años), me contaba de la balacera anoche frente a su
ventana. Lo mas tragico de esto es que la policia no puede intervenir, porque son en su mayoría menores (entre 12 y 18 años).
En ese lugar estamos trabajando principalmente con niños. Es un trabajo duro y doloroso. Muchas veces hemos visto como niñas aún (12 años), son prostituidas por sus propios padres. Rogamos oración por este barrio y por Susana, quien es nuestra misionera en ese lugar. Muchos hermanos que vivian allí, comenzaron a mudarse a otros puntos de la ciudad; pero nosotros compramos una propiedad y enviamos a esta hermana (con llamado y confirmación de Dios) a vivir alli, animando a los hermanos a
permanecer en el lugar y orar por la victoria de muchas almas ganadas para el Señor.
En otro orden de cosas, te cuento que estamos impulsando una Escuela Bíblica dentro de nuestra denominación, pero que ya ha trascendido las barreras de la misma, hay unos cuatro centros en Uruguay fuera de nuestra denominación. El año pasado tubimos 100 alumnos en ocho centros, y este año comenzamos ademas unos cuatro centros en Argentina.
RICARDO CUERVO, organizador.
Desde estas tierras de Uruguay, un afectuoso saludo.
Mis silencios de internet, se deben a los frecuentes viajes que como maestro itinerante realizo. Ademas y al ser uno de los directivos denominacionales, debo viajar por asuntos propios de la denominación. En estos días además, se encuentra el LOGOS II (barco perteneciente a Operación Mobilización) en Uruguay, en estos momentos en el puerto de Fray Bentos, a unos 120 Km de Paysandú, la ciudad donde resido.
Estamos enviando una chica para que durante los doce días que el barco este en dicho puerto, trabaje en el area de consejería, y ademas desde el 5 al 10, estaré con mi esposa a bordo en un programa denominado "Pastores a bordo". Estamos coordinando la visita de las Iglesias de Paysandú al barco y el proximo 10, estaran viajando para Fray Bentos 250 hermanos de esta ciudad. El día 12 se realizará una actividad para pastores y esposas en donde esperamos que al menos 10-12 pastores
de Paysandú asistan.
Como veras hermano actividades abundan y tiempo falta, pero es siempre una verdadera alegria recibir tus mail desde la añorada Asturias.
Espero recibir la revista, será de mucha ayuda para mantenerme al día con la información evangélica del principado.
Un afectuoso saludo en la dulce Paz de nuestro Señor y Salvador Jesucristo para ti, tu esposa y tus hijos
APUNTES TRASCENDENTES
Por
Jorge Alberto Montejo.
EL PROCESO EDUCATIVO DE LA DOCTRINA (2)
En el trabajo de este ensayo sobre los planteamientos educativos de la doctrina - distintamente que ésta sea política, social, religiosa o de cualquier otra índole - habíamos considerado algunas connotaciones de carácter peyorativo acerca de algunos enfoques doctrinales inadecuados que hacían que el planteamiento doctrinal en su transmisión, fuera alienante y despersonalizador. Veíamos que el problema en si no estaba en la doctrina propiamente - por lo demás, sea cual fuere esta,
respetable y digna de consideración y análisis - sino en la forma de transmitirla...
Se puede estar o no de acuerdo con un determinado planteamiento, lo cual es totalmente legítimo. Lo que es contrario al mejor concepto ético es la imposición alienante de ese pensamiento. Si aspiramos a que el planteamiento doctrinal sea un verdadero proceso conducente a la creación de un auténtico "hombre nuevo" del que hablan algunas concepciones filosóficas y, aunque en otra dimensión, el Evangelio - que ya abordaremos al hablar del personalismo -, debemos considerar, como
bien argumenta Enmanuel Mounier en su "Manifiesto al servicio del personalismo" que las estructuras exteriores -entiendase doctrinales- favorecen o impiden, pero no crean el hombre nuevo, quien nace por el esfuerzo personal, al menos en parte, como en especial aquellos de acentuado contenido moral, si están bien enfocados e instrumentalizados correctamente, contribuirán al desarrollo interior de la persona; de lo contrario, serán un pesado lastre que esclavice y aliene.
Los planteamientos doctrinales se asumen, en cualquier caso, con el ejercicio de la razón, de la reflexión, pero nunca con apasionamiento de un sentimentalismo mal enfocado. Desgraciadamente, muchos individuos sustentan sus argumentos en lo segundo y así nos encontramos con el absurdo de defender lo incomprensible.
Como podremos apreciar esto no es educativo. ya que lo educativo siempre confiere razonamiento bien desplegado y comprobación o verificación de premisas asumibles. El proceso educativo se sustenta en dos conceptos muy precisos. Uno de ellos es el término "educare" que viene a significar, en algunas de sus múltiples acepciones, "criar, alimentar, guiar". Y esta es la primera idea de un determinado saber, el sujeto se enriquece interiormente con la
captación y asimilación de ese saber. El otro concepto se sustenta en el término "educare", que significa, literalmente, "extraer desde dentro hacia fuera" lo cual implica un despertar de las potencialidades dormidas que todos tenemos. Ambos conceptos complementan y sustentan todo proceso educativo en el individuo. Es la Filosofía de la Educación a quien le compete establecer las pautas racionales y cognitivas de ese proceso, Pero, la educación trasciende los simples
planteamientos cognitivos. Como decía Comte, la educación es la manera de aprender a vivir para otros por el hábito de hacer prevalecer la sociabilidad sobre la personalidad. En todo caso podemos decir que lo personal se proyecta en lo social. Dante iba incluso mas lejos al afirmar que la educación tiene como objeto asegurar al hombre la eternidad.
Si afirmamos que todo proceso educativo tiene un asentamiento racional, éste debe de conducir, por medio de la instrucción, al desarrollo lógico-formal de cualquier planteamiento doctrinal. Esto adquiere marcada complejidad en los planteamientos de carácter religioso, como veremos, en donde otro elemento imprescindible entra en acción como es la fe.
Pero como ya mencionaba con anterioridad, la educación no es solo simple instrucción. esta es el instrumento del que se sirve aquella.
- El uso del libre albedrío.
Al hablar de libre albedrío o autodeterminación me refiero de manera inequívoca a la capacidad para asumir cada uno sus propias responsabilidades y opciones en la vida, y en última instancia, de regir su propio destino. Aquí nos encontramos con una problemática de mucha enjundia, ya que podríamos argumentar que no cabe asumir el uso del libre albedrío sin ningún tipo de condicionameinto ideológico, sin ninguna influencia mediatizadora, y es verdad. Conviene desmitificar el término
y uso del concepto "libre albedrío" ya que este siempre actúa condicionado en el comportamiento. Cuando hablamos de libre albedrío lo hacemos en función de unos determinados conceptos preelaborados, que pueden se estos asumidos libremente, es cierto, pero que también pueden ser fuente de mediatización, quizás poco clarificada o definida - en realidad nada definida para quien está en este proceso-.
Con todo, no podemos negar que el libre albedrío o autodeterminación desempeña un rol importante en la dinámica humana, tanto psicológica como espiritualmente.
Pero ¿como utilizar correctamente el libre albedrío? Simplemente, ejerciéndolo.. Es decir, sintiéndonos a cada paso consecuentes y responsables con nuestro diario caminar. Asumir humildemente aciertos y errores. Autoevaluar nuestro transitar de cada día, sin miedos ni tensiones. Aprender a ser nosotros mismos. Como asentía Desiderata, el célebre manuscrita anónimo, hemos de ser benévolos con nosotros mismos. Comprendámoslo o no, el Universo marcha con nosotros. Y el Creador también.
Jorge Alberto Montejo
Educador-
 | 1998. Reflexiones relixioses y llingüistiques.
|
Por Xosé Luis Fernández Alvarez "Tirriu"
Publicado en Alitar Asturies sección "Cultura" del diario EL COMERCIO de Gijón, el 24-2-99
FELIPE II. Una esposición.
Marchónos 1.998 y con él fuerensenos delgunes coses. En primer llugar, acabó l’añu del centenariu de la muerte de Felipe II. En Valladolid, el so lugar de nacimientu tuvo llugar una exposición nel Palaciu de Villena col títulu Felipe II: un monarca y su época. Quisi visitala y marché p’allí. Fui un 31 d’octubre, día de la Reforma Protestante nel que se conmemora a Lutero clavando les sos 95 Tesis en Wittenberg. Enantes d’entrar nel Palaciu doi una vuelta
pela ciudá colos mios collacios pa ver la cal del Dr. Cazalla, ún de los herexes luteranos condenados a la foguera nel Autu de Fe de 1559.
Dempués d’entrar nél, veo un cuadru que según el comentariu d’una muyer a unes moces, plasma la entrega de les riqueces de la Flandes Protestante a la España Católica. Quedo co les ganes de seguir les sos explicaciones y pode-y facer unes entrugues. Pero sigo alante, quiero algamar la sexta planta sala ondeta’l tema relixiosu. Al vela llevo cierta decepción, como escepción la ilustración del Autu de Fe onde amas del Dr. Cazalla reconozse dalgún mas. Fíxome tamién na
lleenda d’otra ilustración, la Torre de Babel. Esta "foi usada por la Contrareforma de Trento como símbolu válidu p’aleccionar acerca del cisma protestante y la soberbia de los sos dirixentes, toda vez que denunciaba la falta d’entendimientu nel senu de la cristiandá". Dame que pensar. Tengo que reller el rellatu bíblico.
Enantes de marchar del Palaciu ve la última sala. Otra cita, " la producción artística durante’l reinau de Felipe II tuvo marcada pola pugna col Protestantismu en toles formes de creación artística y del pensamientu". Ye verdá. Delibes na so novela "El Hereje" diz, "la verdá y la cultura, pa ser tales, han marchar xuntes" (1) Asina sucedió col Protestantismu. La verdá de Dios, la Bíblia, debía llegar a tou ser humanu na so
propia llingua.
Al recorrer la sala doime cuenta de que tá enllena de lliebros de Cervantes, Fray Luis de León y otros que tuvieron problemas cola Inquisición. Danme ganes d’escribir na paré que la producción cultural inspirada pola relixisidá de Melchor Cano ye más bien ausencia, o seya, mieu al pensamientu. Pa ella, ye meyor la inorancia enantes que se colara una pallabra o una lletra contaminada pola herexía.
Marcho de Valladolid. Nun ye visita en vano. Amás de tomar un vasu vinu de la tierra co los collacios, celebro’l centenariu d’una de les Ilesies Evanxeliques de la ciudá.
Tamién saborgo los crepúsculos de Castilla, pues "la puesta del Sol na meseta resulta a veces sobrecoxedora"(2)
Faigo comparances. Nel s.XVI el Llatín yera llingua sagrada y les otres menospreciaes. Güei dalgunos tienen la mesma mentalidá pa con otres llingues.
L’Herexe. Un llibru.
Marchonos 1.998, añu de la publicación de "El Hereje" de Miguel Delibes.
Quixi lleelu pues fala del protestantismu nel S. XVI. Tamien de Valladolid, ciudá cercana pa mi. Na novela apaez un apelliu que me ye familiar, Capa. Un amigu entrañable, como diría el mio güelu, de los d’antes. Tamíén apaez Santovenia onde reside una bona amiga.
Vamos al conteníu. Dizme un collaciu que’l llibru nun ye novedosu nel tratamientu del protestantismu. Contien los mesmos tópicos de siepre. Asina y todo nun puedo escaecer l’esfuerzu del autor pa documentarse nel tema. Celebro que se ocupase nél.
Fará mas cercanu el un tema mui desconociu por muchos: la Refornma Protestante nel siglu XVI, aunque un toque mas autóctonu nun taba mal. Asina, onde menciona’l famosu himnu de Lutero, "Un Castiellu inespugnable ye’l nuestro Dios" meyor sería "Castiellu Fuerte" como lu adoptó Xuan Bautista Cabrera, famosu evanxélicu del sieglu XIX. Per otru llau paezme interesante l’énfasis na importancia de la conciencia del protagonista pa tomar la so
decisión, pero tenía que vese más nidio en que s’afianza esa conciencia.
La mio hermana dizme que-y decepciona el final. La fraternidá protestante de Valladolid desfaise nel momentu del sufrimeintu. Delatanse unos a los otros y dalgún niega la so fe evanxélica. Digo-y que tien razón pero que faiga otra llectura, que’l Protestantismu nun predica a la Ilesia, nun fai énfasis en la comunidá, nun pon el valor na institución. Ye mas importante’l Señor de la Ilesia que nun la Ilesia del Señor. Amás son tiempos difíciles de persecución y sufrimientu.
Na novela nun podía ser d’otra forma. Ye la historia d’un perdedor. Delibes ta enfotáu na hestoria de perdedores y esta ye una d’elles. Siendo un tema relixiosu y tratándose d’un protestante paezme bién porque al fín y al cabu Xesucristu dende’l puntu de vista humanu foi un perdedor. Un perdedor pal so pueblu, un perdedor pa la so familia, un perdedor pa los sos amigos (al menos nun principiu), y un perdor pa los sos enemigos. Marrió xoven, solu ya ininxustamente. Nun hai
hestoria d’un perdedor como esta. Perdió too., dende la fe ganónos a nosotros. Pa los racionalistes, les cristianos somos probinos, crédulos que nun usamos la razón. Pa Dios somos los sos fios pola so Gracia.
(1) El Hereje.. Miguel Delibes pax. 21. Ed. Destino
(2) Ibid. Pax. 265.
Xosé Luis Fernández Alvarez "El Tirriu"
TRABAJO Y AFÁN POR EL CRECIMIENTO DE LA OBRA EN URUGUAY
E-mail de Ricardo Cuervo
Querido Hermano:
Es con alegría que recibí el ejemplar de Asturias Evangelica, y dando gracias a Dios por nuevos lugares que se abren (como el de Mieres), nos impacta la gran necesidad que existe en el Principado.
Para 1.088.382 habitantes, hay solo 39 Iglesias; esto quiere decir que cada una de ellas debería tener una influencia directa sobre 28.000 personas, pero aunque esto se lograse, queda la necesidad de 39 municipios sin Iglesia.
No se si en esos lugares hay testimonio evangélico, pero me alienta el saber que se comienza con el proyecto Amanecer en Asturias y por supuesto me gustaría poder obtener alguna información acerca de el resultado del retiro.
Aquí en Uruguay, como resultado de los congresos Amanecer, se ha montado lo que se conoce como Cooperación Uruguay 2000. Las metas y objetivos demandan la cooperación de cada Iglesia e Institución Evangélica. Ya se esta desarrollando un trabajo de saturación evangelistica en las principales ciudades del país, tres lugares han sido alcanzados y han trabajado juntos "Carpa de la Amistad", "OM", "Unión Medica Evangelica", "Cruzada Estudiantil y Profesional
para Cristo", "CLC", "Sociedad Bíblica del Uruguay", y otras mas que ahora no recuerdo. El proyecto se denomina "Esperanza para ......" y allí va el nombre de cada ciudad. Cuenta ademas el proyecto con el apoyo de los medios masivos de comunicación, con un programa televisivo llamado "esperanza para la ciudad" que se emite por cable en 54 ciudades del interior del país, y el invalorable apoyo de "Radio Trans Mundial".
La meta a la que nos hemos comprometido delante de el Señor, es que si El no viene antes, para el 2006 habremos duplicado el número de Iglesias en el país. Actualmente hay unas 1.000 Iglesias, y aspiramos a lograr 1.000 nuevas Iglesias en seis años, lo que totalizaría 2.000 Iglesias. A partir de allí deberemos cambiar el nombre de Cooperación.
Bueno, todos estos datos para animarlos y decirles que es posible, y que con la ayuda de Dios lograremos ver un despertar de su obra.
De verdad me entusiasma contar lo que Dios esta haciendo y una vez mas gracias por la revista, y por tu compañerismo en la obra que no tiene denominación, país, o alguna otra barrera que los hombres quieran ponerle.
Fraternalmente en Cristo
Ricardo Cuervo
Pastor evangélico en Uruguay
FEREDE: DOSSIER SOBRE "SITUACIONES ACTUALES DE DISCRIMINACION RELIGIOSA EN ESPAÑA"
MADRID. 18 abril 1999 (gbp). A continuación, resumimos el dossier que sobre "Situaciones actuales de discriminación religiosa en España", envió la FEREDE a los medios de comunicación con motivo del encuentro de la Comisión Mixta Paritaria FEREDE-Estado (del que se dará información en el boletín de noticias de mañana lunes).
I.- INTRODUCCIÓN
§ Es de todos conocido que el paso del anterior régimen al actual, ha tenido lugar por medio de una transición política que ha podido llevarse a cabo, entre otras causas, gracias a la instauración del pluralismo en el orden político y social.
§ Nosotros estamos convencidos que esta etapa de transición no ha terminado, ya que tiene pendiente una asignatura importante: la transición religiosa. Definimos la transición religiosa como un proceso en el que se pasa de un régimen confesional monocolor a otro que garantice el pluralismo religioso, la no discriminación y la igualdad real y efectiva de las distintas confesiones religiosas.
§ Los casi 20 años de nuestra Constitución no han sido suficientes para desterrar las desigualdades y discriminaciones que a lo largo de 400 años han pervivido en nuestro país. Nos preocupa no tanto lo que queda por hacer sino especialmente que hay poca sensibilidad hacia esta situación que afecta a las minorías religiosas.
II.- A NIVEL JURÍDICO
§ Las desigualdades entre las confesiones minoritarias y la mayoritaria nos hacen pensar que, las primeras, tienen una ciudadanía y un estatuto jurídico de segunda clase, con una serie de privilegios exclusivos de la Iglesia Católica.
III.- LA SEGURIDAD SOCIAL DE LOS PASTORES.
§ Es precisa una mejora de los impuestos del Real Decreto aprobado hace unos días. Para ello es necesario establecer una serie de disposiciones complementarias que se incluyan en lo contemplado en el Real Decreto: Proveer un acceso adecuado a pastores cercanos a la jubilación, o de edad avanzada, y que no hayan podido cotizar por imposibilidad legal; de manera similar a las disposiciones existentes con el clero diocesano y para sacerdotes católicos secularizados.
- Que exista cotización variable para que las Iglesias puedan optar entre el régimen religioso aceptado por el Real Decreto o un régimen laboral; en el caso de que los pastores realicen para su Iglesia trabajos religiosos y administrativos.- Aplicar respetuosamente el real Decreto a los pastores que en el pasado hayan cotizado por otros epígrafes diferentes a los de los ministros de culto, por imposibilidad legal, respetando sus derechos.
IV.- FUERZAS ARMADAS.
§ Desde la firmas de los Acuerdos FEREDE-Estado en 1992, no se ha logrado que ningún ministro de culto o pastor evangélico ha podido dar asistencia religiosa en las Fuerzas Armadas.
§ Los militares evangélicos, según el proyecto actual, estarían obligados a declarar su confesionalidad para poder recibir asistencia religiosa, lo que es anticonstitucional y un agravio comparativo con respecto a los militares de confesionalidad católica.
§ La ausencia de libertad religiosa es tal que los propios militares no se atreven a denunciar situaciones concretas de discriminación por miedo a las represalias.
§ Creemos que la mezcla de actividades religiosas y militares actuales va en contra de la aconfesionalidad exigible a una entidad estatal.
V.- RTVE
§ Los protestantes españoles sentimos que es en nuestra imagen pública, y por lo tanto en los medios de comunicación, donde existen hoy más fuertes resistencias y presiones que impiden al ciudadano español tener una idea objetiva de quiénes somos realmente. Esta cuestión es especialmente sangrante cuando se origina en un medio que es propiedad estatal, y que debe ser especialmente sensible a la realidad del pluralismo confesional, e incluso aplicar una discriminación positiva ante un
colectivo históricamente marginado, desconocido y visto a través de prejuicios ancestrales.
§ Seguidamente mencionamos las áreas donde encontramos las mayores deficiencias en RTVE:
§ V.1.- Terminología inadecuada. La propaganda antiprotestante, persiste en forma de prejuicios o sambenitos soterrados, que en la actualidad, emergen en forma de palabras o de conceptos. Daremos algunos ejemplos: - El repetido uso del término "la Iglesia" o "los cristianos" para referirse únicamente a la Iglesia Católica.
- La utilización de palabras descorteses o peyorativas como telepredicadores, proselitismo, fundamentalistas, adeptos, captados etc. para referirse a los ministros de culto evangélicos, o a los fieles pertenecientes a las Iglesias Evangélicas.
La confesión de Manolescu.
Juzgar sin juzgar.
Rumania se debate entre miseria y delincuencia, entre mafia y personas "honorables" que se enriquecen gracias a la pobreza de los otros... No hay justicia social y la comunidad internacional también es responsable de las calamidades del Este. M.M.R.G
Eran sobre las ocho de la noche; estaba ordenando algo, yo que soy tan "desordenado". Me encontraba en el centro social de nuestra fundación humanitaria cerca de la catedral ortodoxa de San Nicolás en Brasov, en una calle empedrada que me recuerda la plaza de la Corrada de Cimadevilla en Gijón. Picaron a la puerta y abrí, encontrándome con un joven de veintitantos años, demacrado, muy mal vestido y sucio. Le hice pasar, se sentó y miraba fijamente para el suelo; parecía que no
se atrevía a mirarme a la cara. Me dijo que había oído hablar muy bien del barbe Rionda y que venía buscando una posible ayuda ya que se encontraba muy desamparado. Me contó su vida.
Hijo de una mujer alcohólica de difícil comportamiento, siempre le habló muy mal de su padre y él se lo creía. Lo tenía como un monstruo, como un ogro. El tiempo fue pasando entre una infancia desastrosa sin educación adecuada, con poca escuela y metiéndose en la cama temprano para que su madre no le pegara una paliza por nada. El padre se había ido de casa a la muerte de su hermano que había recibido un navajazo en una reyerta callejera.
Un día los echaron de la casa por no pagar la renta y fueron vagando por la ciudad en busca de amparo. Poco tiempo después la madre desapareció del mapa. Supo luego que se encontraba en Italia haciendo de prostituta. Le envió algún dinero y pronto tuvo que ir al servicio militar. La "mili" la pasó bastante bien pero a la salida del cuartel se encontró otra vez con la triste realidad: comer, dormir, trabajo... Fue a lavar coches pero no era una actividad fija y la mayoría de las
veces pasaba hambre.
Iba a dormir a un albergue municipal donde apenas había camas, mas bien colchones sucios y cada cual tenía que traer su saco de dormir. Un día le robaron el suyo y muy frecuentemente se formaban peleas y agresividades varias. Prometió no volver por ese lugar y con dos amiguetes decidieron crear una banda para dar golpes por las noches. Uno de sus amigos tenía un primo policía que los "cubría" en la zona que estaba de servicio y con esa preciosa complicidad policial, ejercieron el
robo durante quince meses. Pero un día salieron de la zona de "protección" y al tercer golpe fueron descubiertos por una patrulla que los detuvo y fueron a parar a la cárcel por tres años. Y las cárceles rumanas no son nada cómodas. El chaval se "endureció" en aquel clima y tomó mas odio a la sociedad. Cuando le faltaba poco para redimir la pena se topó un día en el penal con un policía que conoció a su padre y le dijo que su progenitor había sido "una buena persona" y que
no le hiciese mucho caso a su madre porque le calumniaba. Haía dos años que había muerto en accidente de coche.
Al salir de la cárcel fue otra vez a lavar coches y el primer dinero que cogió lo empleó en comprar flores y llevarlas a la tumba de su padre y allí rompió a llorar como un descosido. Eso le hizo bien; era toda una terapia de sus emociones... Desde muy pequeño, me recalcó, tenía un gran odio a los pobres y a Dios. Un día le dijo uno de ellos que "Dios era su padre" y él que tenía a su progenitor por "hombre malo" bajo la influencia de la madre, le respondió
agresivamente que no le hablase de esas cosas. El pope le preguntó porqué venía entonces a la parroquia, y él le dijo que porque él contaba historias entretenidas según le habían contado otros muchachos. Pero el tema de Dios no le interesaba...
Al terminar el relato le dije que podía tomar una ducha, que le daría ropa conveniente y una buena cena cargada de vitaminas, sales minerales y oligoelementos que era lo que mas necesitaba; que podía venir tres veces por semana con su amigo Ady a cenar y a contarme sus penas. También le dije que yo no era policía, ni juez y que no quería juzgarlo. Que la "religión" del Evangelio trabaja en otra dimensión que la religión sistema.
Todo el invierno vinieron a cenar los dos muchachos los días que yo les indiqué y creo que ese contacto fue beneficioso para ellos. Algunas veces iban al domicilio de varios viejecillos a llevarles cosas que les daba nuestra fundación y ellos hacían de asistentes mientras yo tenía otras actividades.
Las drogas, entre la legalización y el control.
Por
Alfonso Ropero Berzosa
Drogas y delincuencia.
Cualquier persona que haga obra misionera en las cárceles de España sabe por experiencia propia que la mayoría de los "internos" está allí por delitos relacionados con la pobreza, para salir de la cual muchos se meten en el "negocio" de la drogas. Más del 90 % de 1os delitos que se cometen en nuestro país están relacionados con las drogas: su consumo y su tráfico. Para conseguirla los drogodependientes recurren a todos los medios posibles e imposibles, legales e
ilegales. Una vez que un joven cae en la droga arrastra a su familia en una espiral de su sufrimiento y miseria que solo engorda al "sistema represor" del que se benefician jueces, abogados, policías, y todo, sorprendentemente, a costa de los pobres. La droga exprime las vacas flacas en favor de las gordas. Una locura. Pero aclaremos, no la droga en sí sino todo lo que se ha montado en torno a ella. Hasta aquí los gobiernos, imagino que con buena voluntad, han empleado sin variación el método de
represión, consistente en el arresto de consumidores traficantes por igual. Tal represión no ha solucionado nada, al revés, ha empeorado las cosas y, por ende, empobrecido la sociedad en general: aumento de la dotación policial y construcción de nuevos centros penitenciarios que no aumentan la productividad nacional, sino que la minan, absorbiendo ingentes cantidades del tesoro, y todo para mantener una población reclusa no superior a las 40.000 personas y otra tanta que vive a costa de la misma, o mejor, a
costa de los contribuyentes. ¿No hay otra manera de atajar el problema que provoque menos sufrimientos y además ahorre gastos superfluos? Bueno, gracias a Dios, se está comenzando a hacer algo en la dirección correcta. Cierto número de Ayuntamientos nacionales y extranjeros, alertados de la ineficacia de la represión, están dando lugar a proyectos piloto consistentes en proveer gratis o a precios módicos, y de un modo controlado, la droga que necesitan los consumidores habituales. Los primeros resultados
positivos ya se están conociendo: disminución de la delincuencia y criminalidad, control de las enfermedades por contagio de jeringuillas infectadas, menos muertes por "sobredosis" o droga adulterada, menos carga para las familias metidas en el problema.,. En resumen, todo un alivio no solo para los interesados sino para la sociedad en general, a excepción de abogados, traficantes y policías corruptos. Como cristianos tenemos que aplaudir estas iniciativas, pues sabemos por experiencia, que la letra
de la ley mata, pero el espíritu vivifica. La ley, mediante su prohibición, excita precisamente lo que pretende evitar. Cuando alguien ha caído preso en las redes del "vicio", del "pecado" de la droga, la solución no es la represión ni la condena, sino el auxilio, la ayuda y la puesta en práctica de los servicios de ayuda social que el Estado puede garantizar. El problema es mucho más grande y más complejo de lo que estamos presentando aquí en estas breves líneas, pero por algo se
empieza y entre todos, aunque sólo sea con nuestra opinión informada, algo podemos cotribuir.
Drogas y legalización
Antonio Escohotado, escritor y filósofo español, autor de una conocida Historia de las drogas (3 vols, Alianza Editorial, Madrid 1989, 1990) 2ª ed. Reeditada en un vol. en 1998) siempre ha mantenido una visión racional del problema de la drogas y hay cosas que dice que nos gustaría señalar y hacer partícipe a los demás, pues Antonio trabaja con datos rigurosos y probados por la historia. Por ejemplo, en China la legalización del opio redujo del 160
% al 5 % la tasa de incremento en las importaciones. El consumo siguió creciendo para alimentar la tolerancia creciente de los habituados antiguos, pero no en la proporción necesaria para reclutar nuevos adeptos, o siquiera para conservar a todos los previos; con la legalidad desapareció la fascinación del paraíso prohibido, tanto como el acicate comercial para la promoción y los individuos recobraron un sentido crítico enturbiado por tutelas incapacitantes. Por lo que respecta a Estados Unidos, la
legalización del alcohol se acordó porque había causado corrupción burocrática, injuticia, hipocresía, grandes cantidades de nuevos delincuentes y la fundación del crimen organizado, sin reducir substancialmente el consumo de bebidas etílicas.
A la inversa ¿qué efectos produjo la ilegalización de algo antes legal? Las consecuencias de la iniciativa china con resto al opio y la americana con resto al alcohol son dignas de ser examinadas. Cuando el mate, por razones teo1ógicas, fue prohibido en Paraguay su consumo, en la población nativa y entre españoles, alcanzó proporciones jamás vistas antes o después. Cuando ciertos untos y decociones pasaron a ser prueba de tratos con Satán, usando como puente la voluptuosidad, medio
mil1ón de europeos acabaron sentenciados a la hoguera por brujos, sin que tres siglos de inquisición produjeran enmienda. Cuando Murad III y Murad IV decretaron penas de desmembramiento para quien se relacionara con el tabaco, el comercio del mismo en Asia Menor experimentó un vigoroso impulso. Cuando se ilegalizaron los opiáceos naturales y la cocaína, su consumo se mantuvo bajo mínimos mientras hubo una oferta de drogas equivalentes en farmacia; pero estalló al restringirse la disponibilidad de sus
análogos sintéticos, y hoy alimenta un negocio de tráfico superior al de diez primeras multinacionales juntas.
En resumen, escribe Escohotado, la historia enseña que ninguna droga desapareció o dejó de consumirse debido a su prohibición. Enseña también que mientras subsista una prohibición hay mucha más tendencia a consumos irracionales. A la luz de lo vivido en distintas épocas y países, un sistema de autocontrol se instaura -con éxito ya a medio plazo- tan pronto como cesa el sistema de heterocontol o tutela oficial. No es por eso acorde con la experiencia que disponer libremente de
una droga (incluso promocionada con mentiras, como ha sucedido con casi todas en su lanzamiento) cree conflictos sociales e individuales. No es siquiera sostenible, a nivel histórico, que la disponibilidad de una droga aumente el número de adictos a ella; la Ley Seca puso en claro que los alcohólicos no disminuyeron, y que sólo dejaron de beber -o redujeron su consumo- parte de los bebedores moderados, esto es, quienes no necesitaban un régimen de abstinencia forzosa para controlarse. (Cf. Historia de las
drogas, vol. 3, pp. 368-371 y Las drogas. De los orígenes a la prohibición. Alianza Cien, Madrid 1994).
Antonio Ropero
es escritor y ensayista evangélico
REFLEXIONES SOBRE LA CONCIENCIA CRISTIANA
Por Francisco San Román
Soy consciente de que entramos en un asunto denso y complicado, pero considero que, no sólo que es algo importante para nuestras vidas, sino además, por qué no decirlo, fascinante. Nos adentramos con cierto vértigo en una especie de selva ideológica, en donde intentamos abrirnos paso con y hacia la luz de la revelación divina, sea ésta especial o natural. Dicha luz nos ayudará a conocernos mejor a nosotros mismos y admirarnos a la vez de la gloria del Creador. Quizá no se ha tenido en
cuenta suficientemente la importancia de la conciencia humana y cristiana. Este es uno de los temas de los que se da por consabido o algo meramente especulativo, sin percatarnos de sus tremendas implicaciones prácticas.
Deberíamos considerar el hecho de que, como advierte cierto autor: "El cristiano tiene una responsabilidad moral de educar y desarrollar su conciencia (Heb.5. 14; 9.9, 14; 10.2, 22; 2Cor.1. 12). Esto incluye dirigir la conciencia para mantenerla en conformidad con las normas morales externas" Se nos dice que debemos aspirar a mantener una conciencia limpia (1 P.3. 21). Ella ha de regular nuestra conducta, para que aquellos que no son de la fe, se avergüencen de sus falsas
murmuraciones (1 P.3. 21) Dichas responsabilidades no pueden llevarse a cabo complaciéndonos en una ignorancia injustificable de cómo es y cómo funciona la conciencia. Ella es parte esencial e integral de la personalidad humana. "Un ser con la capacidad de conciencia de sí mismo y de la determinación personal, pero sin una conciencia moral, no sería una persona en todo el sentido del término" Nos importa o nos debe importar, por tanto, conocer y desarrollar camino a la
madurez, esta percepción ingénita en nosotros a la que llamamos conciencia.
Fue Juan Calvino el que dijo que el conocimiento de Dios y de nosotros mismos se relacionan entre sí y convienen mutuamente , lo que implica que la fe cristiana descansa y se fundamenta el conocimiento de Dios y del ser humano, entre la divinidad y el ser cristiano. Es por tanto, sagrado deber del creyente, no sólo conocer a Dios, sino conocerse a sí mismo, usando todos los medios que estén a su alcance y que Dios le dado para poder crecer en dicho conocimiento. La antropología tanto como la
teología pura, es área esencial de nuestro aprendizaje, entre otras cosas, porque como protestantes partimos de una concepción soteriológica de Dios . La ciencia de Dios es también la ciencia del hombre, y por esto la fe cristiana ha de llevar cautivo a los pies de Cristo todo pensamiento sobre el hombre, debe conocer y proclamar la gloria de Dios y la gloria del hombre como imagen de Dios. Conocernos a nosotros mismos nos conduce, no sólo a la cruz salvadora, a la gracia inmensa y misteriosa; sino también a
nuestra dignidad suprema, a nuestra valoración correcta como seres humanos y como hijos de Dios. Es un hecho que a través del hombre se llega a Dios. Que la conciencia ha conducido a más de una a la fe en el Dios que la inspira es un hecho probado. Las maravillas de nuestro cuerpo, ya anuncian la hermosura creativa y misteriosa de nuestro Creador, ¿Cuánto más las llamadas potencias del alma? ¿Cuánto más las cualidades espirituales que existen en nosotros? Uno de los propósitos por los cuáles Dios se ha
revelado y ha venido a nosotros en la persona gloriosa de Cristo, es mostrarnos lo que podemos llegar a ser. Somos un proyecto humano que debe desarrollarse dentro de un enorme caudal de posibilidades, con las fuerzas que mueven nuestra existencia y con las capacidades inmanentes y naturales con las que el Señor nos ha constituido. Todas las áreas del conocimiento deben ser tenidas en cuenta en nuestra búsqueda y descubrimiento de lo que somos y así, de lo que Dios es. La conciencia es una de ellas y conocerla
un poco mejor, usarla más adecuadamente y dejar que ella nos guíe mediante la operación del Espíritu y de la Palabra en nosotros, deben ser nuestros objetivos.
Definición y naturaleza
El problema con el que nos encontramos a la hora de las definiciones es cuál de ellas escoger. La más sencilla suele ser la mejor, pero a veces queda como incompleta. Al ser la conciencia algo universal y viviente en nosotros no debería importar mucho cómo la definimos. Más bien debería importarnos su naturaleza y obra en nosotros, pero no obstante, es preciso que tengamos una idea definitoria que nos ayude a conocer el objeto de nuestro estudio.
Dejando a un lado los aspectos etimológicos y críticos tales como el origen de este concepto en el Nuevo Testamento y la existencia probada de este concepto en el A. T. , lo que más nos importa es su significado para nosotros aquí y ahora. Ante todo debemos diferenciar los varios acepciones o facetas que esta palabra puede tener. No se trata de conciencia como de conocimiento íntimo de uno mismo ; aspecto relacionados, pero algo diferente. No nos detendremos en otros aspectos y conceptos
más bien filosóficos , sino que nos centraremos en la concepción bíblica y teológica, con sus implicaciones prácticas.
Por lo tanto, podemos decir que "La conciencia es una capacidad universal inherente en la humanidad a causa de la creación divina" Se puede definir como "la actitud de toda la personalidad humana, en la que la exigencia personal y obligatoria del deber moral llega a ser consciente", es decir la conciencia es la reacción de la persona ante el postulado moral . "El hombre es un ser moral que tiene el poder y el deber de configurar por sí mismo responsablemente, su propia
vida. . . El conocimiento y reconocimiento íntimo de ese deber por parte del hombre se llama propiamente conciencia" No es cierto que se trate de una ilusión (Nietzsche) o una invención cristiana, o incluso luterana , sino que su existencia y experiencia son un hecho universal constatable desde los albores de la humanidad.
La importancia de la conciencia en la vida humana es enorme. Entre otras cosas debemos destacar que ella forma y conforma nuestra individualidad. "Es la conciencia moral la que nos rescata al ser humano de la tiranía del instinto y del ámbito de la prehumanidad"
Pero no se agota su significado con la definición de juicio moral. Dios, el mundo y el hombre se encuentran juntos en la experiencia de la conciencia . Esto implica que en ella puede ser considerada como evidencia de la existencia de Dios y como nexo de unión de unión entre Dios y el hombre. "Si Dios se da a conocer en la naturaleza, debe manifestarse muy especialmente en el alma de la criatura más noble, hecha a su imagen, y a la que le confió la realeza universal: El hombre" Si
la conciencia nos guía hacia el bien, ¿por qué o por quién es dirigida hacia lo bueno? Su naturaleza esencial no se puede explicar sin la manifestación por medio de ella y en ella de la voluntad divina, que se nos impone constantemente. Se ha dicho que ella es parte de la imagen de Dios en el hombre, y por tanto punto de encuentro y lazo unificador entre Dios y nosotros. Vale la pena citar aquí a W. T. Purkiser: "Lo que generalmente se llama imagen natural, no desaparece totalmente con el pecado. Queda
aún un común denominador entre Dios y el hombre, de otra manera sería imposible un restablecimiento de relación amigable.. . . El hombre y Dios son la misma clase de ser por cuanto son conscientes de ellos mismos, personas que se pueden identificar ellas mismas como capaces de libertad de acción, poseyendo sentido moral y capaces de compartir en relaciones voluntarias, significativas y comunicables con otras personas, ya sean éstas divinas o humanas. Esta es la base metafísica para el compañerismo ya sea
original o restaurado"
"La esencia de la imagen de Dios en el hombre, escribe Eric Sauer, descansa en lo espiritual y lo moral. Se basa en la naturaleza de su vida interna en la sustancia real de su personalidad espiritual"
La conciencia y el cristiano
Vale la pena seguir al gran reformador ginebrino en su concepción de la conciencia. Para él, la conciencia es signo y evidencia de la imagen de Dios en el hombre, "señal infalible de que el espíritu del hombre es inmortal", por esto, como señala A. Molinario: "La llamada a la conciencia del hombre es la evocación de su más alta dignidad. Al mismo tiempo dicha llamada contiene la afirmación del máximo valor moral".
"Se trata de una realidad intermedia entre Dios y los hombres, que no permite que la persona oculte en sí misma lo que sabe, sino que la persigue hasta obligarla a reconocer su falta" No es extraño que Pablo se encomiende a toda conciencia humana delante de Dios, y que el mensaje del evangelio vaya dirigido primariamente a ella (2 Cor.4.2; 5. 11). Como integridad interior del corazón, ella es oprimida por nuestro pecado y se queja y gime en sí misma, otras se acusa, se irrita y
alborota secreta o abiertamente. Esto implica que pese al daño que el pecado ha causado al hombre caído, la imagen de Dios no ha sido destruida completamente, sino que es capaz de escuchar y comprender la llamada del evangelio que apela a lo más íntimo, profundo y secreto del ser, al santuario del hombre: su conciencia. Por esto no es un mero conocimiento teórico del bien y del mal, sino una fuerza activa que mueve la conducta . De ahí su importancia a la hora de examinarse ante el tribunal de Dios, siendo
que ella nos ilumina para que podamos conocer los secretos de nuestros corazones.
Podemos decir que es un tipo de conocimiento, de percepción de nuestra existencia, y que produce o provoca un sentido de inquietud, una señal de alarma que nos avisa de la perturbación del orden moral dentro de nosotros mismos. Podemos decir que se trata de un conocimiento más bien emocional e inarticulado. Un conocimiento que llega involuntariamente a la razón del hombre y que se puede perturbar el equilibrio interno del ser.
La conciencia no es autónoma, está sometida e inspirada por la ley de Dios. La conciencia no es la ley, sino que da testimonio de la ley. La conciencia no dicta la ley, no la emite, no es ella la norma; sino que da testimonio de ella. . Pablo dice que, no es ella quien le juzga sino Dios (1Cor.4. 4). La buena conciencia sólo es posible ante Dios como garante (Ro.9.1; 2 Cor.4.2). Sólo sirve eficazmente si está iluminada por la Palabra y el Espíritu, por esto los creyentes pueden gloriarse de
su testimonio interno (2Co.1. 12). Una de las cosas más valiosas para el creyente es este sentido de la paz de conciencia. Por ella debe estar dispuesto a padecer injustamente para gloria de Dios (1ªP.2. 19-20). Uno de los insignes cristianos de la antigüedad, Orígenes, lo expresaba así: ". . . preferimos estar enfermos y ser desgraciados en la vida con la conciencia limpiamente piadosa para con el Dios del universo, que no, separados de Dios y lejos de su gracia y sufriendo en el alma la más grave
enfermedad y extrema desgracia, gozar de salud corporal y felicidad en la vida"
Conciencia indestructible
A menudo, y por los efectos del pecado ha estado cauterizada, insensible, confundida (1Ti.4.2; Tito 1. 15; 3. 11). Su voz ha sido brutalmente acallada y se ha actuado contra sus dictados frecuentemente. Pero pese a ello, no ha sido posible silenciarla por completo. Como explica el eminente teólogo luterano, Emil Brunner, el hombre puede evadir la presión de la conciencia, puede silenciar el ruido de este signo de alarma artificialmente, pero no puede conseguir librarse de ella". Los
remordimientos que siguen a la mala acción, torturan y acusan implacablemente al ser humano, poniendo al descubierto la maldad yacente y latente en nuestro interior. La conciencia no es la voz de Dios pero da testimonio de nuestra separación de Dios por medio de los sentimientos de desazón y angustia que nos sobrevienen. No sirve de nada negar su existencia o tratar de dominarla, a cualquier hora y siempre inoportunamente nos señalará. Esa desazón que produce en nosotros que puede aparcarse, pero nunca
erradicarse, nos habla de su origen divino. Aunque lo que hagamos esté en conformidad con la sociedad o el grupo en el que nos movemos. Aunque nuestras acciones tengan la anuencia de los que consideramos maestros o amigos, ella se levantará contra nosotros si no hemos hecho lo justo sea por acción u omisión. No, la sociedad, la educación o toda la maldad humana. Ningún condicionante interno o externo a nosotros, puede determinar completamente el curso de nuestras acciones ni de nuestra conciencia. De otro
modo dejaríamos de ser agentes morales y responsables. Nuestra libertad quedaría en la nada y nuestra dignidad como seres humanos totalmente suprimida.
Es por esto que servirá de testigo en la hora del juicio final, como lo dice Pablo (Ro.2. 14-16). Nada ni nadie puede evadirnos su influencia vital. Es indispensable para la existencia misma de la moralidad en el ser humano. "A ese testimonio de Dios en nosotros, a ese sello perenne de nuestro origen divino, nada bajo el cielo podrá destruirle su vitalidad. El sentido moral es tan fiel, tan independiente de nosotros como los sentidos físicos.. . Si se nos quitase nuestra conciencia, el
imperativo moral, la moral misma, el mundo moral misma se derrumbaría de golpe, porque en su totalidad, reposa sobre el fundamento de la conciencia"
La conciencia tiene poder porque el hombre ha sido dotado de poder para enfrentarse al mundo entero si es preciso. La "conciencia colectiva", no puede doblegar a quién es hombre de conciencia. Esto es el origen de una guerra sin cuartel que se libra en el interior del hombre. Los contendientes no son otros que el propio yo y su conciencia. Las palabras de un gran hombre de Dios son aquí pertinentes: "El hombre de conciencia se defiende solitario contra el tremendo poder de las
coacciones externas que amenazan su libertad. Pero la envergadura de los conflictos en los que ha de tomar una decisión, aconsejado y sostenido únicamente por su propia conciencia, le lleva a un desgarramiento. Los innumerables disfraces, honorables, y seductores, bajo los cuales se le aparece el mal, llevan la angustia y la inseguridad a sus conciencia, hasta tal punto que termina por contentarse con una conciencia a salvo, en lugar de buscar una buena conciencia y, para no desesperase, engaña a su propia
conciencia"
Conciencia y contradicción
"Uno de los datos primarios del autoconocimiento es la experiencia contradictoria de que la conciencia y el cuerpo aparecen simultáneamente como unidad y como diversidad e, incluso contraposición" . Si no existiera el pecado, la conciencia y la razón no tendrían encuentros contradictorios. Seríamos como Adán antes del pecado, pero ahora se produce en nosotros una fuerte lucha entre lo que hacemos y lo que deberíamos hacer, entre lo que decimos y lo que deberíamos decir, entre lo
que creemos y lo que deberíamos creer. Todo esto no son sino consecuencias de la situación espiritual del hombre. Pero, con todo, la experiencia de la conciencia no deja de evidenciar la perdición y alienación del ser humano. Nos sentimos solos sin Dios por que hemos sido creados con una necesidad intrínseca de Él, y somos conscientes de nuestra culpabilidad, ante nosotros mismos, ante la sociedad en su caso, pero aún más ante Dios.
Pero la conciencia en sí misma no es la voz de Dios, ni conduce a Dios. Cuando la vemos actuando en Adán, les lleva a dar la espalda a su Creador a esconderse absurdamente de Él. "Es la espada encendida que nos ahuyenta de la presencia de Dios; es una fuerza que camina entre Dios y nosotros y le esconde de nosotros, una fuerza que nos conduce fuera, a la soledad".
La conciencia como tal no nos enfrenta al pecado como si fuera una parte bondadosa que existe en nosotros. No se trata del angelito bueno que pelea con el malo. Ella misma esta involucrada en el pecado, ha sido dañada y trastocada en diversos grados en cada individuo. De hecho, al igual que puede ayudar para llegar a Dios, puede impedir un acercamiento y promover un definitivo alejamiento de Él. La conciencia puede llegar a creer en un dios falso, iracundo, lejano e impenetrable. A la vez,
puede potenciar y producir un agudo sentimiento de culpabilidad, pero no ante Dios, sino ante el tribunal de uno mismo o ante el de los demás. Existen tantas conciencias ateas y paganas, como creyentes. Ella puede producir miedo a Dios, pero no temor filial. Pero a la vez y paradójicamente, la misma conciencia que tiene miedo de Dios y nos ahuyenta de Él, nos atrae hacia la divinidad, nos hace sentir anhelo de su presencia y bendición. La conciencia no origina la fe, pero tampoco la incredulidad. Éstas
proceden de las profundidades del corazón. Pero, a la vez, la conciencia, siendo iluminada por la Palabra y el Espíritu, despierta la fe en nosotros. Estos son los elementos contradictorios de la conciencia humana. En la experiencia del cristiano, la conciencia puede ser usada por nuestro adversario para destruir nuestro gozo o para conducirnos a la desesperación. De hecho nos ataca durante todo el curso de nuestra vida. Es un arma de doble filo. Por esto, la norma de nuestra vida no es ella, sino la Palabra de
Dios. "El oficio de la conciencia es dar testimonio. Ello no quiere decir que su testimonio sea siempre fehaciente, puesto que la función de la conciencia no es sentar bases morales, sino aplicar a los casos concretos y particulares las normas de la razón moral, y ésta puede estar mal formada" No es cosa de ella determinar nuestras convicciones religiosas, su función es más bien denunciar nuestras incoherencias entre fe y conducta. Así pues, la Sagrada Escritura interpretada en la comunidad de los
creyentes es la norma suprema de nuestra conciencia. Debemos defendernos de sus ataques injustos por medio de Aquel que está por encima de toda conciencia. "Sólo Dios es el Señor de la conciencia y la exime de las doctrinas y mandamientos de los hombres que en algo son contrarios a su Palabra". Juan Calvino nos da una receta efectiva para defendernos de los ataques de la conciencia. Si ésta nos ataca, reviviendo nuestros pecados pasados y acusándonos cruelmente, podemos recordar nuestro bautismo como
símbolo de la purificación y lavamiento de nuestra maldad por el único sacrificio de Cristo. Podemos decir que los símbolos del pan y del vino, cumplen también esa función. Al proclamar la muerte del salvador, nos invita a purificar nuestras conciencias de obras muertas (He.9. 14)
La Nueva Conciencia
Las promesas del Nuevo Pacto hacían referencia a la inscripción de la ley de Dios en el corazón de los creyentes (Jer. 31. 29-34). El pecado que estaba grabado en el corazón con hierro (Jer. 17. 1), sería arrancado por el poder del Espíritu. Esto significa que el corazón, y parte de él, la conciencia sería ahora guiada por la Palabra y el Espíritu del Señor.
La conciencia es objetivo del mensaje del evangelio (2ªCo.4. 2). Mediante la obra del Espíritu, se produce por medio de ella la convicción de pecado que conduce al arrepentimiento. "La conciencia desempeña un cometido muy importante en la conversión. Es quien juzga al hombre, lo coloca contra la pared, lo obliga a reconocerse culpable y lo precipita en los brazos de la misericordia divina, único refugio del pecador"
Es evidente que la regeneración y la renovación espiritual por el Espíritu ha producido un despertar de nuestra conciencia. Podemos decir que se trata de una restauración de su papel en la existencia humana . Mediante la obra del Espíritu santificador, Dios se embarca en el proyecto de una re estructuración y armonización de las fuerzas de nuestro ser, perturbadas por los efectos del pecado. Se produce una metamorfosis (2 Co.3. 18), que afecta a nuestro yo total, en cuyo eje ha de gobernar
el Señor por medio de la Palabra. Es entonces cuando desaparece la conciencia de culpa y el desarraigo interior. "La conciencia es un tipo de dolor, un sentimiento de angustia personal, de dolor de corazón, causado por el hecho que nosotros hemos estado lejos, fuera de nuestro verdadero hogar. Sólo la Fe puede sanar esta herida; los lazos de la fe reúnen los elementos desunidos; es la fe que restaura la conciencia de su total necesidad y reemplaza el estado de angustia y desesperación por el estado de
justificación completa" . La fe actúa como fuerza reparadora y re orientadora de la vida en todos sus aspectos. Así, la conciencia deja de ser contradictoria para ser un respaldo a la certeza de la fe. Su papel es cooperar en la realización integral del creyente. En el cristiano actúa como instrumento del Espíritu de Dios para proporcionarnos ese sentido y sentimiento de tener para con Dios por medio de Jesucristo, salvaguardando nuestra individualidad, potenciándola para alcanzar una mayor plenitud
humana. Ahora nos ayudará a discernir la voluntad de Dios, de tal manera que actuar contra ella constituirá pecado (Ro. 14. 22-23). Aún en aquellos casos en los que no exista una revelación explícita, el Espíritu usará la conciencia para enseñarnos y orientarnos (Sal. 116. 7). La voz de Dios desde dentro nos puede llegar por medio de la conciencia (Job. 27.6). Sin dejar de ser una función humana, la gracia ha hecho que tenga un nuevo significado y unas más amplias posibilidades. "La sensibilidad y
veracidad de nuestra conciencia crece a la luz del divino Maestro, que nos enseña desde dentro y desde fuera mediante el Espíritu de verdad". La conciencia en sí misma no es nada, pero por la acción del Espíritu llega a ser fuente de luz y verdad.
La libertad que nos viene de Dios implica la liberación de todos los temores y acusaciones de nuestra conciencia de pecado. Los efectos subjetivos de la justificación tienen aplicación en una amplitud de las funciones de la conciencia. Ella nos hacer ser conscientes de nuestro estado y situación espiritual. Nos hace ser conscientes de modo gradual, de lo que realmente somos y podemos ser, y que antes no podíamos ser. Un mayor conocimiento de nosotros mismos es parte integral de nuestra
salvación. Las razones del corazón se hacen patentes en nuestra consciencia. La aceptación de nosotros mismos como hijos de Dios, con todo lo que ello implica a nivel de nuestro valor, de nuestra infinita dignidad como seres creados y redimidos en Cristo. Y esto no sólo en lo que hacia nosotros como individuos, sino en lo que respecta a nuestra actitud frente a los demás, a nuestro concepto y valoración de nuestros semejantes. Lo personal es potenciado en la conciencia, pero también lo comunitario, lo que
nos relaciona con nosotros mismos y con el mundo en el que somos y nos movemos.
Conciencia e Iglesia
Es mandato apostólico el mantener la fe y la sana conciencia (1 Tim.1. 18-19, 3. 9). Esto quiere decir que no se trata sólo de inculcar doctrinas diversas. La fe cristiana y la vida cristiana no consiste en la mera asimilación de ciertas doctrinas o de mantener una militancia teológica o denominacional. Esto es algo que por desgracia, no hemos acabado de entender. No, en la fe cristiana, la teología y la dogmática tienen como función preliminar y esencial la participación gozosa e
integral en Cristo. Conocerle a Él es integrarnos en él, siendo semejantes a nuestro salvador en su carácter y vida (Fil.3.7-8). El conocimiento de la gloria de Cristo es el más profundo anhelo del cristiano. Toda la dogmática y la teología, toda la vida y función de la Iglesia es mostrar a Cristo, revelar su dulzura, evidenciar su existencia y poder en nuestra experiencia. Impregnar nuestra existencia y nuestro mundo con el aroma de Cristo es, no sólo nuestra misión como cristianos, sino algo natural en
los que le conocen.
La formación de una conciencia auténticamente cristiana, en la que Cristo sea el epicentro es misión de la iglesia y es parte integral de la salvación. El amor a Dios y al prójimo es el ideal que ha de ser norma para el creyente. Para ello debemos descartar toda auto complacencia y usar nuestras conciencias para un examen crítico de nuestras vidas.
Además, la iglesia debe garantizar y proteger debidamente la conciencia de sus miembros. No debe imponer ni permitir que mandamientos y tradiciones humanas dañen las conciencias. Las palabras de A. A. Hodge son solemnes: "Es un gran pecado, que envuelve sacrilegio y traición a la raza humana, el que un hombre o una reunión de ellos se arroguen la prerrogativa de Dios e intenten ligar la conciencia de sus compañeros con alguna obligación que con certeza ni ha sido impuesta por Dios ni
revelada en su palabra. Al mismo tiempo es un pecado de deslealtad a Dios, y una violación de nuestra naturaleza como seres morales dotados de razón, prestarse a alguna esas imposiciones y aceptarlas como cosas que ligan verdaderamente la conciencia cuando no son enseñadas ni impuestas autoritariamente en las Escrituras" Sabemos que esto se dice principalmente para advertir sobre el Catolicismo Romano y de sus prácticas, leyes y tradiciones, por las cuáles, como decía Calvino, se ejerce una esclavitud
espiritual sobre las conciencias de los fieles , pero también tiene su aplicación a las iglesias evangélicas. Desde los tiempos del N. T. , muchos maestros religiosos y "sabios" cristianos, han impuesto tiránicamente sus interpretaciones bíblicas con pretensiones de casi infalibilidad, véase los casos de los Gálatas, Colosenses, Filipenses y Corintios, por citar unos pocos. La conciencia redimida e individual, era aplastada por el dogmatismo intransigente de algunos "ministros eruditos".
Es por esto que Pablo escribe la singular carta de la libertad cristiana (Epístola a los Gálatas), y debe dar instrucciones precisas en diversas iglesias como la de Corinto o Roma. "La adopción como hijo, de la que el Espíritu da fe, para el caso de cada creyente, salvaguarda la individualidad de éste frente a la de los hermanos y fundamenta así una libertad absoluta e intocable de cada una de las conciencias frente a todas las demás conciencias" . Tristemente, muchos creyentes están siendo
atormentados por pastores y predicadores, por creyentes y maestros "maduros", a quienes hay que seguir en sus propias interpretaciones e imposiciones legalistas y secundarias. ¿Ejemplos? ¡Hay tantos! La televisión no debe verse por que es diabólica, los domingos deben guardarse al estilo judío, la literatura "del mundo" es mala y no debe leerse, y así podríamos seguir durante largo rato. Normas y tradiciones nacidas de la voz pretenciosa de aquellos que proclaman: "La Biblia
dice". Los que tenemos la responsabilidad de enseñar y aconsejar en la Iglesia, deberíamos tener consciencia de lo que significa la libertad de conciencia y de no establecer normas farisaicas en nombre de la palabra de Dios. No se debe forzar jamás a un creyente o presionarle para que haga o deje de hacer una cosa en contra de su conciencia. Tal cosa es un pecado contra la libertad cristiana. Si un creyente cree conscientemente que no debe hacer tal cosa porque así lo ha entendido, sólo la Palabra de Dios
debe dirigirle. Si estamos buscando con sinceridad hacer la voluntad de Dios, buscando la verdad y con la limpia intención de agradar al Señor, aunque podamos estar equivocados, no estaremos pecando contra Dios.
El papel de la Iglesia es formar las conciencias de sus miembros e influenciar positivamente con los principios del evangelio, en las de todos los hombres. Debe enriquecerlas con su discernimiento de la voluntad de Dios y con la rica experiencia de cada uno. Debe de llevarlas a la madurez, dejando a un lado la orientación moral directiva, y estimulando el discernimiento (He.5. 14). El cristiano debe contar con el ministerio eclesiástico pero no depender de Él para tomar decisiones o para
conducirse en esta vida. De otra modo se fomenta un infantilismo espiritual peligroso y anticristiano en el que muchos parecen todavía hoy complacerse (He.5. 12).
Pero la iglesia debe, al mismo tiempo salvaguardar las conciencias del resto de sus miembros. Las enseñanzas de Pablo sobre esto no dejan lugar a dudas. En Romanos 14, 1ªCorintios 8, Etc. se deja bien claro que no tenemos una conciencia individualista y todopoderosa. Debemos someternos unos a otros en el temor de Cristo. Nada debemos hacer por contienda o por vanagloria, sino con humildad. Ninguno debe buscar sus propios intereses sino los del hermano, evitando complacerse a sí mismo a
expensas de causar daño a los demás (1 Co. 10. 23-24; Ro. 14. 22-15.2). Nos detendremos un poco más sobre este tema en el apartado sobre el tema de la conciencia débil de más abajo.
Conciencia social
El mandato de Pablo a Timoteo, arriba citado, no sólo implica una piedad personal, sino que nos involucra en el mundo para llenarlo del conocimiento de Cristo en todas sus esferas. El hombre no existe para sí mismos o para su grupo favorito. El cristiano como auténtico hombre tiende por su naturaleza a extenderse hacia el otro. Los cristianos deberíamos distinguirnos por ser personas de conciencia que actúan en conciencia. El hecho maravilloso de la encarnación de Dios en Cristo, abre las
puertas a una nueva humanidad, es decir nos realiza como verdaderos hombres. No sólo existe una nueva relación con Dios y con nuestros semejantes, sino una nueva relación y comunión entre nosotros mismos. Por esto debemos desarrollar una conciencia específicamente cristiana, y esto nos conducirá a salidarizarnos con otros en las causas nobles, siguiendo los principios de la palabra en Fil.4.8; o a disentir notoriamente de los demás, en aquellas cosas en las que dichos principios no hayan eco. La fe ilumina y
rige nuestra conciencia, por lo que al final nos urge conocerla bien y aplicarla de la mejor manera posible en nuestra sociedad. Así podremos ser luz y sal en nuestra generación, pero eso sí con un espíritu verdaderamente humilde. "El gran privilegio de conocer a Cristo por la fe y de tener nuestra vida en Él nos prohíbe albergar en nosotros cualquier complejo de superioridad o de exclusivismo" En palabras del insigne teólogo Herman Ridderbos: "El reino no cierra el mundo a los creyentes, sino
lo abre. No solamente están involucradas todas las naciones en la salvación del Señor, sino que la totalidad de la vida, en todas sus dimensiones también" . No puede ni quiere ser indiferente ante la situación de su prójimo. No puede permitir que se manipule su propia conciencia en nombre de falsas éticas y de moralidades de consenso ajenas a la Revelación. Por cuestión de conciencia, los cristianos se han involucrado, a veces con la vergonzosa oposición o indiferencia de las iglesias, en toda clase
de causa justas. Podemos recordar a modo de ilustración a William Wilberforce y su lucha por la abolición de la esclavitud, o Lord Shafterbury y su campaña contra la explotación de los niños en fábricas y minas, son algunos ejemplos. En los primeros siglos, la aguda conciencia de los cristianos, hizo que su compromiso con la justicia fuera más allá de los estrechos ámbitos de la piedad personal y eclesial. Les movió a emprender grandes obras por el bien del prójimo y en el nombre de Cristo, y esto hizo
que la gloria de la Iglesia antigua, reflejará al menos en ese aspecto, la gloria de Cristo. Lejos de dar coba a nuestro egoísmo carnal, nuestra conciencias deberían movernos a buscar el bien integral (cuerpo y alma) del que nos rodea, como algo intrínseco a nuestra vocación cristiana. Reducir nuestra vida cristiana al culto y a una evangelización mal entendida es amputar nuestra conciencia y privarnos de las bendiciones más dulces de nuestro Señor. La verdadera conciencia mueve a la acción. Está abierta
a recibir corrección y orientación para el mejor desarrollo de nuestra fe. Debe ser crítica de sí mismo y del mundo que le rodea. Pero siempre en la moderación, en la misericordia. Movida por el amor y no por la arrogancia o el exclusivismo. Debe captar la realidad de modo objetivo y discernir los medios adecuados para dar respuestas a las necesidades concretas.
Influencias sobre la conciencia
La conciencia como contradicción, puede ser una gran ayuda y guía para el cristiano, o una causa de graves daños. Su juicio puede ser erróneo y estar influenciada negativamente. Los desequilibrios existentes en nuestro ser, con su falta de armonía entre la voluntad y los elementos emocionales e intelectuales, hacen que con frecuencia, no cumpla adecuadamente su función como agente moral de nuestra personalidad. Puede existir una falta de conocimiento de la verdad, debido a una pereza por
nuestra parte en buscarla. Puede ser influenciada por una tergiversación o falta de comprensión de la verdad, que le impida aplicarla correctamente a la situación existencial. Puede existir un efecto cegador por el pecado que mora en nosotros u otros pecados que provocan la desorientación de nuestra conciencia. El pecado afecta negativamente en nuestra personalidad. El egoísmo y la falta de arrepentimiento rompen la unidad entre el conocimiento moral y nuestra voluntad. Estos y otros motivos pueden influenciar
nuestras conciencias, de manera que creamos que estamos haciendo lo justo, cuando en realidad es lo contrario. No tenían ningún remordimiento de conciencia los hombres a los que predicaba Malaquías. Ellos decían: ¿"En qué hemos de volvernos"? (3. 2). Por esto, Pablo, aunque apela al testimonio de su conciencia para declarar su integridad, no se inhibe del juicio supremo de Dios (2ª Co.1. 12; 1ª Co.4. 4).
A causa de estas influencias, la conciencia puede dejar de ejercer su papel en posibilitar la coherencia entre pensamiento y obra, entre el creer y el vivir. Es posible convertirse en un legalista y defender a ultranza cantidad de minucias morales y a la vez, permanecer inmóvil e insensible ante las demandas de la Palabra viva. Así, podemos caer en una detestable e irracional hipocresía, contaminar las conciencias de otros y hacernos daño a nosotros mismos, pero eso sí, con una conciencia
"intachable".
Por tanto, la conciencia ha de ser enseñada por Dios. Debe forjarse en el fuego del Espíritu, y estar bañada de su fruto. La fe ha de formarla y corregirla para que llegue a ser un instrumento de nuestra santificación. Pero además, puede y debe ser influenciada por el sabio consejo del creyente experimentado, por la comunidad cristiana pasada y presente, por el examen detenido del hecho concreto. La búsqueda de la verdad, de cómo glorificar a Dios cada segundo de nuestra vida, ha de ser la
sublime meta y móvil de la conciencia. No puede ser movida por el sistema de premio y castigo o bendición y maldición, por la obligación y el deber, sino sólo por el amor de Cristo que nos constriñe (2ªCo.5. 14).
Conciencia débil
No todas las conciencias son iguales. Las hay maduras e inmaduras, fuertes y débiles. Esto causa no pocos conflictos en la vida y en las relaciones intereclesiales. Muchos de los problemas que se dan en las iglesias, tienen que ver con la conciencia directa o indirectamente. Discusiones inútiles despiertan celos y contiendas y hacen que perdamos de vista nuestra misión y vocación. Ello es debido a una falta de conocimiento (1 Co.8. 1). Entre las causas que producen una conciencia débil,
Warren W. Wiersbe señala: la educación legalista que produce miedo a la libertad , quizá podríamos citar también el otro extremo, es decir el de la educación sin principios definidos.
La conciencia débil o enferma tiene sus causas. Puede que la conciencia débil sea producto del pecado actual o de la anterior vida pecaminosa. Pablo explica que los que están manchados con la maldad todo les es impuro, pues tienen sus conciencias contaminadas (1ªTi.1. 15-16). Sin embargo para los creyentes que disfrutan de una buena conciencia nada, que no esté sancionado en la ley como pecado, les es perjudicial en sí mismo. Todo les es lícito, aunque no todo conviene. Disfrutan de la
libertad gloriosa de los hijos de Dios.
Las consecuencias de esto es que en las iglesias encontramos a personas que se ofenden por unas pocas palabras, que critica despiadadamente, que es intransigente frente a las creencias de otros, que mantiene una actitud legalista e intolerante. Dichas personas se dañan así mismos y a los demás, y lo peor es que algunos llegan a ser ministros en una congregación, lo que supone el sufrimiento de muchos creyentes que tienen que padecer las manías y la inmadurez de aquellos que no son lo
suficientemente maduros. Las reglas y tradiciones se imponen y se condena sin paliativos a los que disienten de sus doctrinas particulares y sus normas morales. El creyente influenciado por la conciencia débil de su pastor, mira con recelo, juzga y condena a los otros cristianos que no sostienen la "sana doctrina" ni la "verdadera piedad", así nacen divisiones y problemas mil. Curiosamente, los cristianos que desde la antigüedad hemos abogado y defendido la libertad de conciencia ,
frecuentemente las esclavizamos por medio de nuestra intransigencia e inmadurez. Cuando se impone una determinadas maneras o costumbres aplastando la conciencia del otro, ¿qué se consigue sino pecar contra Cristo? ¿Dónde queda la libertad de conciencia y de adoración?
La conciencia débil puede dejar de serlo, si toda la iglesia madura. Si el creyente encuentra en su comunidad el discernimiento y la sabiduría de la Palabra y de la experiencia de aquellos que andan a la luz del evangelio con sinceridad.
Conclusiones
El tema de la conciencia es importante. La usamos a diario, apelamos a ella para defendernos o justificarnos y autojusticarnos. Actuamos de una manera o de otra en base a ella. Nos sentimos heridos si ella sufre decepción. Nos acusa y excusa, nos da tranquilidad y confianza, o temor y desazón. Es por esto que debe ser purificada constantemente por medio de la sangre de Cristo. "El pecador es justificado haciéndose uno con Cristo por una fe real, en Cristo su conciencia personal toma nueva
vida, se desprende de la contaminación por la potencia divina de la cruz" Si no corremos el riesgo de que sea usada por el mismo enemigo de las almas, que nos confunda y equivoque. Debe ser educada para que crezca en el conocimiento de la voluntad divina y nos conduzca a una obediencia más completa de todas las implicaciones del evangelio. Sólo así sea instrumento del Espíritu en nuestra santificación.
Pero a la vez debemos mantenerla pura, sin reproche (Hch. 23.1; 24. 16), para que pueda traernos el gozo de la integridad y de la aprobación de Dios. Renunciar a la buena conciencia puede llevarnos a naufragar en la fe (1 Ti.1. 9).
Sólo podremos tener una conciencia cristiana saludable si nos mantenemos arraigados en Cristo, unido a Él en una amor creciente y limpio, conscientes de su presencia que impregna toda nuestra existencia. Esto nos llevará a una entrega total del todo de nuestra vida en respuesta a su sublime gracia. Hará que llevemos a los pies de Cristo toda esfera del conocimiento y de la realidad del mundo. Nos hará volcarnos a las necesidades de nuestro prójimo con una solicitud digna de los discípulos
del Señor, sin violentar jamás la del hermano, sino estimulándola a la verdadera madurez. Y esto por que "El evangelio es la conciencia de la conciencia misma, el cristianismo es la conciencia misma elevada a la máxima potencia"
Pidamos que el Señor nos conceda una conciencia específicamente cristianan para que al final de nuestros días, podamos decir en paz: "Yo con buena conciencia he vivido delante de Dios hasta el día de hoy" (Hechos 23.1)
Francisco de San Roman.
Rodrigo Segarra
La fe de Unamuno. Un camino entre la niebla
En España han habido pensadores más profundos que Unamuno - Ortega y Gasset indiscutiblemente-.
También en poesía y novela ha tenido quienes le superen, pero rara vez alguno ha logrado la notoriedad y e interés universal de Miguel de Unamuno. Lector incansable, no hubo campo de la experiencia humana que no llamara su curiosidad. En cuanto escritor "heterodoxo" siempre ha atraído la atención y el interés de esos "heterodoxos" que son los protestantes españoles - hasta escoceses, como fue el caso de John A. Mackay.. La verdad es que para los intelectuales
evangélicos no había mucho para escoger entre los literatos y ensayistas españoles de la época. Unamuno, al menos, leía y citaba con ferocidad, a diestro y siniestro, autores procedentes del protestantismo liberal o modernista. Los pocos evangélicos pensantes de entonces pusieron sus esperanzas en Unamuno, como antes en Echegaray. Pero Unamuno era especie única, enemigo de clasificaciones. Comenzó mirando con simpatía el brote misionero protestantes en España, pero terminó descalificándolo por completo:
"Claro está que, al hablar así del protestantism, no me refiero a ese protestantismo de secta y de capilla abierta, con sus pastores a sueldo de cualquier sociedad más o menos bíblica. Los adherentes de este protestantismo suelen ser, entre nosotros, más fanáticos y más estrechos de criterio que los católicos. Acostumbran negar el dictado de cristiano a los que, como los unitarios, no admiten la divinidad de Jesucristo, y en punto a la autenticidad de los libros sagrados, llegan a extremos
verdaderamente ridículos. Están tan cerrados como los católicos, si es que no más, a las consecuencias obtenidas por la exégesis verdaderamente científica y por los trabajos bíblicos que han ilustrado hombres como Baur, Strauss, Hamack, Holztmann, etc." ("Rousseau, Voltaire y Nietzsche" en Contra esto y aquello, p. 78. Espasa-Calpe, Madrid 1969, 6a ed.). ¿Por qué esté cambio? Es un estudio que aún estámos esperando que alguien lo realice.
Rodrigo Segarra, Dr. en Filosofía y creyente evangélico, ha escrito una obra de rigor académico. En realidad se trata de una colección de trabajos que, a lo largo de diez anos, el autor ha dedicado a Unamuno. En tomo a una tesis doctoral, defendida en la Universidad de Barcelona, el Dr. Segarra ha incorporado otros estudios coyunturales sobre Unamuno. Fuerte en documentación original, la propia obra y correspondencia del genial pensador vasco, el Dr. Segarra ha llevado a cabo una
investigación laboriosa, en la cual nos narra al pormenor la evolución espiritual y religiosa de Unamuno, desde su juventud y enclave natal, Bilbao. Al final nos encontramos con un sorprendente Unamuno cuya "concepción del hombre y del universo es hebrea" (p. 29). A este tema dedica el autor dos interesantes capítulos, que fueron primero conferencias, donde se demuestra, sin lugar a dudas, la profunda huella dejada por el Antiguo Testamento en Unamuno. A la luz de este conocimiento, no tiene
nada de extraño que el pensador español se sintiera atraído por el pensador danés, Sören Kierkegaard, que también prefería la lectura del Antiguo Testamento a cualquier otra de la Biblia Allí los hombres vivían la fe en la angustia profunda de su humanidad, con "temor y temblor" , por rememorar uno de los títulos más conocidos de Kierkegaard. Los unamunófilos pueden estar de enhorabuena. La conclusión final respecto a la fe de Unamuno puede que decepcionen a algunos, en especial quienes
tendían a ver en el catedrático salmanticense un filoprotstante o un protocristiano. Ni lo uno ni lo otro. Unamuno, como Tolstoi, no pasaron del Cristo humano de los Evangelios. Desde una perspectiva cristiana, sin necesidad de ser rigurosamente ortodoxa, Unamuno estaba lejos de ser lo que se puede decir cristiano. Es lo que autor presenta una y otra vez a lo largo del texto. Tampoco se puede decir que Unamuno fuera no cristiano, al modo de un Ortega que ni le gustaba Unamuno ni soportaba a Kierkegaard.
Ciertamente la fe de Unamuno es un camino entre la niebla. Con un poema de Antonio Machado, podría decir"
Así voy yo, borracho melan cólico
Guitarrista lunático, poeta
y pobre hombre en sueños,
siempre buscando a Dios entre la niebla.
Cuando yo era joven, aprendí de Unamuno una lección imborrable. Me ha acompañado desde entonces dondequiera que he ido. Dice así: "Uno de los primeros deberes de un hombre es el de hacerse inteligente" (Mi religión y otros ensayos breves, p, 90. Espasa-Calpe, Madrid 1978, 7a ed.) - Catorce años después de este escrito, fechado en 1915, aparecía en Estados Unidos un libro con el significativo título de The Moral Obligarfon to Be Intelligent (L.a
obligación moral de ser inteligente, 1921). ¿Debido a Unamuno tal vez? A la luz de este programa se entiende la animadversión de Unamuno contra los jesuitas, y los autores católicos en general, a los que prestó poca atención. No es que a los protestantes prestara más, pues raramente les sigue más allá de lo que le interesa. Es que para Unamuno el jesuitismo español, este horror a la inquietud mental, a la curiosidad de espíritu, al hambre y sed de conocer" (cit., por Segarra, p. 176), era lo más
contrario a su agónica búsqueda de la verdad-inmortalidad. Aquí también se encuentra la clave, y con ello entramos en la sección crítica de esta reseña, de su rechazo del protestantismo real, no el adquirido mediante lecturas. "De vez en cuando recibo escritos -escribe Unamuno-, ya de católicos, ya de protestantes - más de éstos, que tienen más espíritu de proselitismo que de aquéllos- en que se trata de demostramos tal o cual cosa conforme a su credo, y en ellos suele resplandecer muy poco el
amor a la verdad.Retuercen y violentan textos evangélicos, los interpretan sofisticadamente y acumulan argucias nada más que para hacerles decir, no lo que dicen, sino lo que ellos quieren que digan" ("Verdad y vida", en Mi religión y otros ensayos, p. 19). Obsérvese el trato despectivo que da al protestantismo, al que causa de proselitismo y tergiversador de las Escrituras. ¿Por qué no ha estudiado el Dr. Segarra este aspecto tan vital e importante cara a nuestro testimonio
evangélico actual? Si hubo fallos, ¿dónde y cómo corregirlos? Es lo que echo en falta en esta magnífica labor de investigación, un capítulo dedicado a Unamuno y os protestantcs españoles, atracción y repulsa. Unamuno esperaba de la actuación protestante en España algo semejante a ]a de los hugonetes-calvinistas de Francia, "que son la sal del espíritu re1igiso francés", Que salvarán a España del catolicismo escéptico y del racionalismo agn6stico y que España será cristiana.
La cosa no pudo ser, debido a circunstancias propias y ajenas. El Dr, Segarra enfrenta, mas bien roza, este tema polémicamente y le lleva a escñbir con dureza un capítulo, destinado originalmente a recensión en una revista. Tendría que haberla revisado y puesto al día, pues no me parece justo calificar de "endeble" el trabajo de Patroinio Ríos Sánchez sobre El reformador Unamuno y los protestantes españoles (p, 189). No es todo lo completo que se podría esperar, habida cuenta del
bagaje cultural del autor, pero no es endeble en modo alguno. Rios Sánchez, es Dr. en Filología Románica y uno de los escritores que mejor conoce y ha estudiado la incidencia del protestantismo en la literatura española, prueba de ello es su último ensayo sobre el Diálogo edificante de Clarín (Revista de Literaria, nu 120, pp. 463-489, Julio-Dicbre. 1998.). Pero, por favor, no entendamos estas puntualizaciones con mal espíritu. Somos compañeros de peregrinaje y todos nos necesitamos a todos.
Nadie sobra. Lo que importa es aprender a compaginar nuestros trabajos y unir nuestros dones para ir creando pensamiento protestante adaptado a nuestra cultura y situación. El problema de Unamuno y los protestantes es grave, porque nos afecta a nosotros más que al propio Unamuno, que, equivo cado o no, tenía las ideas muy claras. Adelantado a su tiempo, supo discernir, con una intuición genial, que el catolicismo y protestantismo se dan la mano en el espíritu, en el aspecto "místico" del Evangelio,
la vivencia interior de la verdad como verdad en Cristo, "el nuevo nacimiento" sin el cual nadie puede entrar en el Reino de Dios. "Siempre en el seno del catolicismo ha habido dos tendencias -escribe Unamuno-. Una, la genuinamente religiosa, la cristiana, la mística, si se quiere, la no pervertida por el moralismomundano, la que floreció en los jansenistas, en Francia -en aquellos nobles, profundos y santos jansenistas-, que muestra el lado por donde el catolicismo puede entenderse y
concordase con las demás confesiones cristianas, y de otra parte la tendencia política, la específicamente católica, la escéptica" ("El Rousseau de Lemaítre" en Contra esto y aquello, pp. 74-75. El subrayado es
Mío)
Con el amplio material aportado por el Dr. Segarra, al que hay que sumar el estudio de Patrocinio Ríos, los ensayos inigualables de Luis Farré; Juan Antonio Monroy; Gabino Fernández Campos y los que faltan por llegar, estamos en disposici6n de adentramos con nueva luz en una parte importantísima de nuestra fe y nuestra historia. Por mi parte, desde hace muchos años, tengo escrito un estudio sobre Unamuno y el malestar de la cultura (Encuentro con la vida, cuya próxima
publicación se anuncia sin que nunca llegue), y creo que Unamuno, a su manera, se constituye para nosotros en un testigo de la verdad, en signo que apunta en dirección al Evangelio de Cristo. Su repulsa de la fe dogmática es la nuestra, en cuanto ésta significa un código de doctrinas, un manual para recorrer el cielo y el infierno con pretensiones de soberbia infalibilidad. El cristianismo es una persona, la persona de Cristo, Dios y Hombre verdadero. Como a semejante misterio sólo se accede por vía
afectiva, mediante la fe, que es confianza y razón de esperanza, suscitada por el contacto de la Palabra y el Espíritu, no hay más remedio que buscar a Cristo en la misma verdad que llevamos dentro, cuando el pecado es destronado y la Palabra de Dios brilla en nuestro corazón. "Sé de quien me he fiado - escribe Pablo- y estoy firmemente persuadido de que tiene poder para asegurar hasta el último día el encargo que me dio... Él ha aniquilado la muerte y ha irradiado vida e inmortalidad por medio
delevangelio" (2ª Timoteo 1:12, 10. Nueva Biblia Española). Somos el "pueblo del libro", a saber la Biblia, pero nuestra fe, nuestra confianza, no es en un libro, en un texto, sino en una Persona, de quien ese Libro da testimonio.
Alfonso Ropero
EL BUEN SAMARITANO .
(En versión libre)
Por Miguel Rionda
Un hombre salió de su trabajo de madrugada. Iba con su coche medio durmiendo entre Gijón y Oviedo. En la carretera vió un auto cruzado que pedía ayuda. Salió del coche y lo que encontró fue una banda de ladrones que lo apalearon y le dieron dos nabajazos de "propina". Nuestro buen hombre empezó a desangrarse...
Pasó por allí un cura y le dijo:
"Ayer he comprado mi coche y si te meto dentro me lo vas a poner perdido con tu sangre. Además debo decir misa dentro de veinte minutos y los fieles me están esperando".
Echó una bendición y le habló de llamar eventualmente a los muchachos de la Cruz Roja para que lo llevaran en la ambulancia al hospital...
Vino después un pastor protestante muy fundamentalista con su Biblia y empezó a moralizarlo y a decirle que Jesús podía curarlo si tenía fe. Además reconoció el ministro evangélico, en ese hombre, un antiguo perseguidor de Acción Católica y falangista, que se dedicaba a molestar a los creyentes bíblicos con una banda de fanáticos de extrema derecha y añadió.
"Ves, Dios te castigó ahora (hipótesis de trabajo o teología de la retribución) y yo debo de ir al culto devocional matinal. Esperando que el Eterno te perdone lo que nos hiciste y la colaboración que has tenido con el poder franquista para destruir al protestantismo...
Y se metió en su coche deseando la paz y bendición del cielo.
Llegó después un melenudo marginal, con tatuajes por todo el cuerpo. Parecía mas bién un anarquista idealista o un cínico helénico de tiempos de Socrates, que todo critican con fundamento o sin él. Miró tiernamente al herido y lo metió inmediatamente en su coche que parecía mas bién una "tartana" sin cristales.
El marginal era de "buena familia" y tenía amigos médicos. Lo ingresó en una clínica de un amiguete suyo y le dijo al galeno:
" Mira, cura a este hombre, no tiene seguridad social. Pero yo pagaré lo que sea o cubriré los gastos complementarios. Ahora voy a León y cuando vuelva haremos cuentas."
¿Os suena esta parábola? Es posible que si. El que quiera comprender comprenda; sin mas palabras....

MARIO DE ORIVE
O "EL ANGEL QUE PASÓ"
Por MIGUEL MARIO RIONDA jr.
El presbítero de Orive marca una pauta por tierras astures con su nobleza y su forma de pensar que hace enfadarse al poder oficial y a los evangélicos demasiado conservadores..." y después de 47 años de su ausencia entre nosotros todavía ciertas personas lo recuerdan con cariño. El paso de "su mensaje" ha quedado en Asturias.
La resolución de la ONU de 12 de Diciembre de 1.946, que condena al régimen español porque, según dice "no respeta la libertad de palabra, de religión y de asamblea" acentúa las iras del integrismo católico contra los evangélicos y entramos en una escalada de violencia: asaltos a oratorios disidentes en Granollers -Barcelona, Madrid, Valencia, Albacete, Linares, Sevilla, Valladolid, ocurridos entre 1.949 y 1.952, a los que hay que añadir la bomba que fue
colocada en la sala eclesial de Infesta en Galicia y que no causó daños personales; otro asalto a la capilla de Figueras y los cierres gubernamentales a la Obra en Orense y Gijón.
La ausencia de libertad de reunión trajo como consecuencia la necesidad comunitaria de reunirse, como en el antiguo tiempo, clandestinamente por las casas de los creyentes en invierno y en la mejor época del año en plena naturaleza. En Gijón se hacía en una cantera situada en un lugar denominado "La Coría".
Se constituyó una especie de comité de "Defensa Evangélica" formado por Jorge Davis, Mario de Orive, Ramón Blanco, Juan Miguel Rionda y Daniel García quienes fueron a entrevistarse con el Gobernador Civil de la época el Sr. Francisco Labadíe Otermín, falangista "liberal" el cual les dijo que era partidario de la libertad de cultos pero que al arzobispo no estaba dispuesto a hacer concesiones, por lo que la Obra Evangélica tendría que suspenderse
por tiempo ilimitado...
Una tarde de verano cuando había terminado el culto y los evangélicos estaban merendando en una pradera, vinieron varios policías guiados por una denuncia cursada por varias monjitas ignorantes que pensaban que "protestantes" eran demonios con cuernos. En ese momento Juan Miguel Rionda Díaz y alguno mas, cruzó a la policía en el camino pero no pensaban que iban en busca del grupo. Tiraron varios tiros al aire para intimidar y dominar la situación creyendo que aquello
podría ser una asamblea subversiva y alguno tuviese pistola o pudiese resistirse con violencia. pero no fue así; encontraron personas pacificas. Hablaron con los responsables que se encontraban en aquel momento: Manuel Martínez, Luis Roza, Daniel García, e incluso aceptaron tomar una botella de la clásica sidra asturiana con los evangélicos después del control reglamentario. También les dijeron que no se reuniesen mas por allí porque podrían tener problemas... Esta clase de órdenes no fueron muy
escuchadas por esta rama del "anabaptismo" internacional...
Después de largos meses de espera y a través de nuevas gestiones con la autoridad campestre se abre, por fin, el oratorio de la calle Francisco Prendes Pando en Gijón. En el primer culto público que se celebra después del cierre no hay ninguna palabra de odio hacia las autoridades ni contra la iglesia romana. Don Juan Miguel Rionda Díaz que preside la reunión con Jorge Davis y Daniel García lee en el púlpito la orden estatal de apertura y "tolerancia" para la obra evangélica
astur y oran repetidas veces por las autoridades para que gobiernen justamente según la actitud del Nuevo Testamento. Al mismo tiempo Rionda Díaz recibe un carné firmado por el Gobernador para que pueda desarrollar su ministerio evangelístico por varios puntos de misión de la provincia siempre que no sobrepasaran las asambleas que él "presidía" las veinte personas. Prohibido terminantemente la propaganda o el proselitismo, etc..
Pero en esos años finales del 40 se crea una nueva problemática en el interior de la congregación gijonesa: Don Mario de Orive, hombre culto y despierto, empieza a estar disconforme con las costumbres de la Asamblea de Hermanos del Llano de Abajo. Ese vasco de familia notable cuyos antepasados habían sido familiares de la Inquisición en Logroño, vivió mucho tiempo en Madrid donde estudió Ciencias Sociales. Era hijo de un médico cirujano republicano que se exilió en Chile. En ese mismo
Logroño tenían una fábrica de pasta dentífrica "ORIVE" que después fue vendida a otra Sociedad. La conversión del hermano Orive se debe, según su propio testimonio, a la lectura del evangelio de San Lucas que causó profunda impresión en su corazón. Después tomaría contacto con la parroquia reformada del Salvador en la Calle Noviciado en Madrid que animaba el profesor Carlos Araujo García - hijo del notabilísimo pastor y pedagogo de la II Reforma en España, Don Carlos Araujo
Carretero de grata memoria. Al venir a Asturias don Mario traía la dirección de don Juan Miguel Rionda Díaz y así ingresó en la comunidad evangélica asturiana del Llano. Teológicamente tenía ideas avanzadas que chocaban con las fundamentalistas primitivas de la Asamblea de Hermanos en Gijón. Toma contacto con la tradición bautista y funda un círculo bíblico en la calle Coronel Pinilla .(Este coronel que resistió a la República y fue muerto con un núcleo de nacionalistas en el cuartel en el
que estuvo preso don José Cardona Gregori, defensor del protestantismo español ante las autoridades por tantos años y a quien los evangélicos asturianos le rindieron estos años pasados un caluroso homenaje por su lucha a favor de la libertad religiosa)
Unos años después don Mario se va a los Estados Unidos de América y llega a Nueva York con su familia en la primavera de 1.952. Allí estudió teología y entró en el ministerio pastoral dentro de la confesión bautista la cual es muy "poderosa"en aquel gran país. Fue presbítero por largos años en el "Templo del Peregrino" en la ciudad de los rascacielos, donde otro protestante ilustre (ex-jesuita) escribiera su famoso libro "El destino de los pueblos
ibéricos" que tuvo cierto impacto en su época entre el pueblo evangélico de lenguaje cervantino y valdesiano, el doctor Juan Orts González. Era por los años de 1.930-32.
De Orive se distingue como periodista religioso publicando artículos en varias revistas evangélicas, así como algún tratado (ensayo) titulado "El libro abierto" que se editó en Tanger en 1959-60 y que se repartió abundantemente por pueblos y ciudades. Después escribiría un libro sobre el misterium eschatologi cum en Apocalipsis, no siempre fácil de explicar. Este libro se titula "El velo levantado". Tiene 320 páginas y fue
publicado en 1970 en la colección Montaña- Nueva York. Editorial Mensaje.
Don Mario de Orive desde su exilio americano no olvidó a los protestantes españoles dando conferencias sobre la terrible situación hispánica, despertando al pueblo americano a la solidaridad con sus correligionarios oprimidos. Incluso firmó un documento con otros ministros evangélicos dirigido al Presidente en la Casa Blanca, abogando por la libertad religiosa en España. Parece ser que ayudó un poco tal intervención... Así lo había reproducido el sacrificado literato de aquellos recios
tiempos, Juan Antonio Monroy en "Luz y Verdad".
Al marchar Don Mario de Orive a América quiso legar el local de la iglesia en Calle Coronel Pinilla a un organismo evangélico y para ello tomó contacto con su amigo Juan Miguel Rionda. Este consultó con el prebiteriun de su iglesia y se hicieron oídos sordos a la demanda del erudito varón, dejándolo después a los pentecostales (Asambleas de Dios) respaldados por organismos americanos. Vinieron Varios misioneros hasta que dejaron la Obra en manos de José Rego. El trabajo ha continuado
hasta hoy con la perseverancia de miembros nacionales y extranjeros tales como José Luis Alvarez, Corsino Fernández y la norteamericana Trella Hall que vivió en Gijón cerca de veinte años y se dedicó principalmente a una labor de catequesis. Después fue profesora de un Instituto Bíblico en las afueras de Madrid. Esta congregación se mudó de sede desde la calle Coronel Pinilla a la calle Balmes en la misma ciudad de Jovellanos donde celebra sus cultos actualmente.
Esta época agresiva de los años 40-50 era forjada por la tradición tridentina y en los púlpitos de mencionaba a los herejes protestantes con profusión, con confusión mental y falta de honestidad intelectual. En toda España el tema protestante preocupaba al clero católico. En Gijón se hizo eco de estos ruidos eclesiales las voces del padre Carballo de la parroquia de la Milagrosa (Orden de los Paules) y el jesuita Victoriano Rivas Andrés, gran predicador, elocuente y culto pero que
estaba muy mal informado de la teología de los evangélicos. En algunas parroquias se incitaba a la violencia. Mas de una vez el evangelista Rego tuvo que protestar ante el Colegio de los Jesuitas por las molestias causadas que hacían ciertos adolescentes, alumnos de esa institución a la capilla de la calle C. Pinilla próxima a ellos. Lo mismo ocurrió en la asamblea de Los Hermanos del Llano con diversos altercados provocados por falangistas y jóvenes de Acción Católica. El diácono de puerta, José Manuel
Alonso, hombre afable y servicial que desarrollaba estas labor magníficamente encontró dificultades ante repetidas violencias.
Mario de Orive como los ángeles de las siete iglesias del Apocalipsis, marcó en Asturias un alinea pluralista que no destroza la unidad de la Iglesia sino que completa con su variedad, la libertad cristiana tan querida por el apóstol Pablo y el reformador Lutero.
Miguel Mario Rionda J.R.
NOTA:
Este artículo es sacado, en parte del trabajo presentado -monografía- en Ciencias Sociales de la Universidad de Oviedo en Mayo de 1.980, titulado: "Protestantes en Asturias" (Tesina) M. Rionda.
(1) Aunque podamos decir que las comunidades evangélicas no sufrieron daños durante la contienda de la Guerra Civil española y no fueron muchas las agresiones, si que se sufrió una continua intransigencia por parte de elementos extremistas e ignorantes en cuestiones religiosas.
LIBROS
Por Alfonso Ropero
Carlos Madrigal
Explicando la Trinidad al Islam 168 págs.CLIE, Terrassa 1999
Desde los días de Elipando de Toledo y Félix de Urgel en el siglo VIII se han realizado varios esfuerzos para explicar el dogma de la Trinidad a las otras religiones monoteístas que la impugnan, a saber, el judaísmo y el islamismo, En esta ocasi6n, el autor Carlos Madrigal, profesor de la Escuela Bíblica de Efeso y obrero evangélico en Turquía desde 1985, ha escrito una obra seria, donde auna las referencias bíblicas y la 1ógica con sano criterio teol6gico. Esto es de agradecer, pues
muchos intentos de "explicar" el misterio trinitario han caído en la vulgaridad, cuando no en el error. Carlos Madrigal salva el obstáculo siendo fiel a la enseñanza bíblica y al pensamiento islámico, sin forzar concordismos que no pasan la prueba del examen. Como cristiano que es, el autor razona su postura desde la Biblia y la lógica natural y teológica. Explica con sencillez y varios recursos tomados del mundo físico y personal qué significa el ser unitrino de Dios. Se trata de un estudio
serio y digno de atenci6n, no únicamete, como anuncian los editores, para los interesados en servir a pueblos islámicos, sino para todo aquel cristiano serio y responsable comprometido en un entendimiento más profundo de su fe. Al fin y al cabo antitrinitarios los tenemos por todas partes - testigos de Jehová, unitarios y todo el que duda-., esta obra les puede servir de ayuda a la vez que de ilustraci6n. En la baja Edad Media la malignidad italiana bautiz6 como "peccadiglio di Spagna" la supuesta
falta de fe en la Trinidad de nuestros antepasados, obligados a convivir con árabes y judíos. Carlos Madrigal nos enseña cómo levantar en alto la doctrina de la Trinidad en medio de sus detractores.
Génesis, 412 págs. .Éxodo, 422 págs. CLIE, Terrasa 1998/99
Versículo a versículo el autor nos ofrece un comentario exegético de Génesis y Éxodo con recurso al texto hebreo y sus palabras originales, así como al significado general e histórico de toda la Escritura. No son el tipo de comentarios para ser leídos, sino para ser estudiados paso a paso con la Biblia en la mano, aunque de vez en cuando el autor se permite aplicaciones espirituales y doctrinales para nuestro tiempo. La perspectiva del autor es totalmente evangélica conservadora y
dispensadonalista, aprovechando cada ocasión para salir al frente de interpretaciones liberales. Comentarios en suma serios y fruto de la fe. Cliff Truman se graduó en el Seminario Teológico de Dallas en el año 1958. Desde 1961 han servido como misioneros en Chile y Argentina.
LLITERATURA
L’Alfa y l’Omega
Por Vital d’Andrés
-W-
La máquina mecánica foi’l mio suañu d’aquella nueche. Ser máquina. Corazón de máquina, fria, ensin emeociones. Máquina de precisión.con cada pieza en so sitiu, con una función única. La soledá y el silenciu d’una máquina apagada. La asencia de dolor. La lóxica inesorable de lo predeterminao. Rompes cuando sobrepases les llindes y quedes inerte o rancanees por un cachu pa quedar quieta. Nun pides más de lo que te corresponde. Nun ambiciones mas qu’aquello pa lo que tas fecha.
Tas siempre nel to sitiu y si daquien te coloca nel sitiu equivocau nun tien ná que ver contigo, allé elles, les caxes biolóxiques con les sos llocures. Conciencia de fraildá y indeferencia absoluta.
Vivir nun universu insensible a les llocures de les cases biolóxiques ye la paz y el silenciu. Oir esi silenciu: l’alborotu de la vida entama a ser indiferencia. Sabe la vida de sobra lo que ye y sigue entovía cola so llocura, estrelándose no mesmo, agotándose nes emociones, nel dolor, nes proyecciones, nos delirios, nes alucinaciones. Pero ya vislumbra la salida. Ya sabe qu’el descansu eternu guaña precisamente d’una de las sos creaciones: facese máquina, camúdase en máquina.
Destruyir la velea de ser texíu biolóxicu pa tresformarse nuna máquina inerte, neutral, pura obyetividá y tresparencia nun silencio total.
Esi yél so suañu secretu: acabar consigo mesma y delegar el desasosiegu que la corroe a la so mas perfecta creación: la máquina, un planu infinitu, pulidu hasta la perfeción, de brillu metálicu refulxente, de visibilidá absoluta; onde ya nun ye posible producir discursos de nenguna mena. Paz. Silenciu. Fluxu eternu. Máquines conectaes a la Gran Maquinona. Dios. Esti ye’l Reinu del Mesíes. La Nueva Xerusalén. Dios anxamás dexó d’existir. Apartose por unos sieglos de la humanidá,
pero agora vuelve cola solución final. El silenciu.
-A-
Llevántome de la cama y veo materia viviente. Los muebles son materia enxaulada. Fecha prisionera. Quier falar. Quier gritar qu’el so sitiu ye otru. Les paredes de cementu quieren desfacerse, resquebrar, españar. L’agua’l llavabu quier salir a borbotones. Quier unundar, arrastrar y tornar pel so camín. La ropa que pongo vibra y pica mas de la cuenta. Los filos de los texíos quieren tornar a los que yeren. De sutrucu too baila, tiembla, cruxe, Glaya. Salgo a la cai y dime cuenta que’l
fenómenu ye xeneralizáu. La materia ye vida, y esa vida ta fecha prisionera; ta adquiriendo les formes qu’enxamás buscó y quier lliberarse. La lliberación de la materia ye un glayíu xenaralizau. Cuando camino iogo los glayíos y les contínues quexes, tol entornu me ta falando. ¿que ye lo que tamos faciendo cola materia? Creyíamos que taba muerta, inerte, una cosa a usar y tirar, vender y comprar, dominar y esplotar. Pero agora puedo oyir y la rebelión nun fizo mas qu’empezar. El planeta ye una bola de
vida. Un ente que palpita y que ta puntu d’estallar como un granu enllenu de pus. La infección ye ya xeneralizada pero’l virus ta llocalizáu.. El suelo que piso quier abrirse, quier falame y decirme que nun hai derechu a tar asina, sesa condición. La tierra que cubre quier ver la lluz del sol y criar yerba y árboles y dexar que l’agua del regatu la mueye y la riegue. Voces. Glayíos. Milenta narraciones toes queriendo contar la hestoria de so. Apocalipsis. Destrucción y disolución final. Retornu al caos
inicial. Y la tierra taba desrdenada y vacía y las tiniebles taben sobre la faz del abismu..
Vital d’Andrés
es escritor.
Publicado el 24 de febrero de 1.999 en "Alitar Asturies" del periódico "EL COMERCIO" de Gijón.
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