Orbayu 5

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ORBAYU

Suplemento histórico-literario

nº 5

 

las primeras congregaciones evangélicas en Asturias

Por Manuel de León

RELIGIOSIDAD ASTURIANA EN EL SIGLO XIX

UNAMUNO: El Reformador español.

BESULLO : LA PRIMERA CONGREGACIÓN EVANGÉLICA EN ASTURIAS.

CONGREGACIÓN EN ALEVIA (Peñamellera Alta) y PANES.

LAS CONGREGACIONES DE OVIEDO

LA CONGREGACIÓN DE GIJÓN

LAS CONGREGACIONES BAUTISTAS DE GIJÓN Y AVILÉS

La Iglesia Pentecostal en Gijón

Testigos del Evangélio en Llanes

La Obra en Avilés

Misión evangélica en Noreña

La congregación en Trubia

Otros lugares de culto en Asturias

Epígolo: La otra historia de las congregaciones

 

PRESENTACIÓN.

 

No es posible hacer historia, sin poder contrastar fuentes fidedignas y cercanas al evento memorado.

Los evangélicos, no hemos sido de los mas interesados en figurar inscritos en documento histórico alguno, por estar seguros de haber sido grabados nuestros nombres en el Libro de la Vida. Por esta causa se han perdido muchas fuentes que serían necesarias para contrarrestar la literatura antisectaria católica, o los silencios delatores de intelectuales y escritores, que, sutilmente, han sepultado muchos momentos gloriosos y no tan gloriosos del protestantismo.

Nuestro mayor propósito, es pues, sacar a la luz la poca literatura secular sobre el protestantismo y contrastarla con las narraciones evangélicas, plasmadas en su mayoría en las revistas, que en unos casos tienden a realzar el evento jubilosamente y en otras reflejan la realidad mas cruda de la precariedad, esfuerzo y celo por "llevar la cruz de Cristo y seguirle".

Cada día, sin embargo, van apareciendo muchos documentos dispersos, que ayudan a desvelar el devenir histórico de los evangélicos, que "como nación santa, y pueblo adquirido por Dios" de 1ª. Pedro 2:9, también tienen los pies sobre la tierra, dejando sus huellas en los valles y montañas, talleres y fábricas de pueblos y ciudades de Asturias y España.

La literatura de nuestras revistas, muchas de ellas semanales, es de gran calidad y en muchos casos la información puntual, es contrastable casi siempre con la de otros revistas o periódicos locales, que redunda en una objetividad e imparcialidad no despreciable.

Se me ocurre preguntar : ¿Que impresión sacamos al contemplar nuestra historia? ¿Hemos dado los evangélicos una imagen dividida, denominacional y capillista, ante el pueblo asturiano y español.? Creo que la impresión es buena, con un testimonio eficaz, generoso y servicial. El aislamiento denominacional y localista, que algunos mantienen en aras de una pureza doctrinal, hace mucho daño a las manifestaciones externas como pueblo, mucho mas que la proclamación antisectaria católica.

En 1926, los que contemplaban desde el campo católico, por ejemplo, el desarrollo de las Iglesias Evangélicas de Barcelona decían: "El 6 de Febrero apareció una hoja, de la que adjuntamos el grabado, en la que da, a las iglesias protestantes de Barcelona, el aspecto de un bloque y que ofrece muy disimuladamente, su carácter de propaganda anticatólica."

Lo de propaganda anticatólica era falso. El anuncio solo decía: "Si deseáis conocer a fondo las doctrinas puras del Evangelio, acudid a cualquiera de las Iglesias Evangélicas establecidas en :" y seguía una relación de 15 iglesias. Este era el disimulado ataque anticatólico, que en vez de ataque no pasaba de un mero ofrecimiento del Evangelio a toda criatura. Pero era, el presentarse unidos, dando una imagen netamente evangélica, lo que escocía al catolicismo privilegiado y poderoso de entonces, que veía como progresaba lentamente, pero irreversiblemente, el mensaje bíblico.

Aprendamos de la historia, para corregir errores y sigamos siendo los hombres del "Libro".

Esperamos sepan disculpar, las constantes citas a las fuentes, que en algunos casos pueden repetir acontecimientos y ser reiterativos en cuanto a controversia católica, pero inevitables para poder entender a estas primeras congregaciones. Agradecemos, a quienes han colaborado desinteresadamente en este número, aunque nos hubiese gustado que el esfuerzo recopilatorio, fuese de mas personas interesadas. Les esperamos para el próximo número, cuyo título será: "UN PUEBLO EVANGÉLICO PERSEGUIDO en la Guerra y en la Paz de Franco." o algo así.

 

 

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INTRODUCCIÓN.

 

RELIGIOSIDAD ASTURIANA EN EL SIGLO XIX

 

Muchos autores ya han descrito la decadencia española y el atraso endemático, por lo sangrante de la situación política, económica, social, intelectual y religiosa. Asturias igual que el resto de España , no funcionaban y se mantenían fuera del concierto europeo. En religión, el fanatismo que dominó siempre en las clases altas, persistía con la misma intensidad que en tiempos pasados, aunque sin las hogueras de los autos de fe. El pueblo llano, que nunca fue religioso, se había apartado totalmente del catolicismo.

Que el pueblo asturiano sea depositario del catolicismo, es un pura leyenda, porque el pueblo asturiano no ha sido nunca religioso, como lo demuestra tanto anticlericalismo verbal y práctico. Asturias fue durante siglos cristiana, por temor, por fanatismo, por patriotismo o por exaltación mística o sentimental, pero nunca por fe. Si no ¿como se explica la expulsión de los jesuitas, la quema de conventos y de frailes, la desamortización de la Iglesia, o el anticlericalismo declarado en el periodo revolucionario de finales de siglo pasado?

El pueblo asturiano del XIX, apenas es fanático, pero tampoco católico en su mayoría. Las clases obreras lo mismo en las ciudades que en las aldeas, se muestran hostiles a la Iglesia, aunque tengan que serle dóciles, por temor a las intrigas clericales. La clase media, también en su mayoría es incrédula, siendo las mujeres las que conservan la fe, aunque sea un fervor aparente y condicionado a que las vean, ya que ser incrédulo en esta clase, no resulta de buen tono.

Pero también hay un grado de incredulidad entre los intelectuales y aristócratas, aunque la mayoría considera un deber y una necesidad el apoyar incondicionalmente a la Iglesia, ya que con ello se mantiene el prestigio de la clase.

Según Américo Castro, ser católico, es casarse canónicamente, bautizar a los hijos y llamar al cura a la hora de la muerte. Fuera de esos momentos no se hable de religión, porque no es tema que les preocupe.

Dice Juan Goytisolo sobre Américo Castro: "Agradecemos a Américo castro su "irreverencia"; el que en lugar de postrarse ante el mito aborigen y rendirle idolátrica adoración, haya ayudado eficazmente a despejar la inmensa nube de tinta con la que los enojados calamares pretendían escurrir el bulto, cubriéndonos, al mismo tiempo, los ojos."

Américo Castro había dicho en "España en su historia": "La historia de España es en lo esencial, la historia de una creencia y de una sensibilidad religiosas, y , a la vez, de la grandeza, de la miseria y de la locura provocadas por ellos". Y José Jiménez Lozano en su artículo, "El aporte del profesor Américo castro a la interpretación del sentimiento religioso español" dice: "El catolicismo es la integridad del vivir hispano, aunque solamente lo sea en ese horizonte comunitario y político". "En cierto sentido el drama que se le presenta al catolicismo español es esencialmente el mismo que se le planteó en el siglo XVI ante la presión de la Reforma protestante, y que Castro ha entendido perfectamente." "La expresión española de la fe será indulgente con toda serie de supercherías y supersticiones, que pululan en torno a ella y de ella y a su costa se nutren, pero, consciente de su carácter esencialmente popular, será intolerante con cualquier aventura intelectual de esa fe, que al distinguir entre lo esencial y lo accidental, lo cristiano y lo religioso, puede dar lugar a una relativización y la consiguiente muerte, de esa fe popular y absoluta, que pone al mismo nivel la revelación y una devoción mas o menos folklórica."

Con todo lo dicho, puede ocurrir que en todas las clases haya personas devotas y que sepan dar razón de su fe, pero en su mayoría, la falta de fe religiosa produce un estado moral lastimoso.

A veces ha ocurrido en algún pueblo que se apedreen a protestantes, y si se les deja, los hubiesen matado o quemado; pero son actitudes aisladas, provocadas por la incultura religiosa y la arenga ideológica del cura de turno. Esta falta de religiosidad que se observa en el pueblo astur del XIX, es consecuencia del abandono en que tiene la Iglesia Católica la enseñanza religiosa. La iglesia combatiría cualquier Gobierno que quitase el crucifijo de las escuelas o el catecismo o las clases de religión, como ocurrió en los días de la Revolución de Septiembre que fue suprimida, pero aun cuando fuese obligatorio aprobar académicamente la asignatura, muy pocos lo harían con verdadero espíritu religioso. Todo es cristianismo nominal y hay mucho miedo a expresar la incredulidad, por el "que dirán".

 

LOS EVANGÉLICOS ASTURIANOS EN EL SIGLO XIX.

 

Con gran exactitud de criterio John Chanberlain en "El atraso de España" describe la peripecia humana y religiosa del protestantismo. Como sus palabras son precisas y conocedoras del momento histórico en que se desarrollaron las primeras congregaciones, le prestaremos atención. Dice: " La religión protestante tiene en España iglesias y adeptos, pero en corto número.

La salvación de España hubiera sido la creación de un fuerte núcleo protestante. Entonces se hubiera asegurado la libertad de cultos y la emancipación de la conciencia. Hubo un momento en que esta renovación religiosa pudo efectuarse. Si al llevarse a cabo la Revolución de Septiembre un hombre de palabra y de prestigio, como Castelar, por ejemplo, ingresa en el protestantismo, le hubiera seguido una gran parte del pueblo; pero los directores de la Revolución eran librepensadores. Castelar, y por eso lo he citado, era cristiano, pero no tuvo valor para sobreponerse a las preocupaciones de la derecha y de la izquierda. El pueblo se hizo mas incrédulo que antes, y así sigue, sin fe en el corazón, odiando a la Iglesia y a los curas, pero llamándose católico por rutina y tradición.

En tales condiciones, la predicación evangélica es muy difícil. Cuando se trata de católicos convencidos, de verdaderos cristianos, la obra de propaganda resulta mucho mas fácil; pero dirigiéndose a las personas que no creen en nada, que hasta dudan de la existencia de Dios y que por añadidura están poseídas del espíritu supersticioso en el mas alto grado, no puede germinar la semilla de los misioneros. Es muy frecuente encontrar en España personas que se ríen de todos los dogmas, pero que profesan un culto ferviente a la Virgen de su pueblo. De las demás vírgenes les importa poco, pero en la patrona del lugar tienen una fe ciega y le rinden una veneración ferviente. ¿Como catequizar semejantes almas?

De los que son francamente librepensadores no hay que hablar: miden con igual rasero a todas las religiones y a todos los sacerdotes. Si en alguna ocasión prestan ayuda a los protestantes, en odio al enemigo común, nunca lo hacen con entusiasmo. Hay librepensadores que dicen. "No queremos ninguna religión, pero si ha de ser alguna, que sea la de nuestros antepasados, que sea la católica."

A pesar de todo, el protestantismo lucha con bravura a favor de sus doctrinas, y gracias a los recursos que envían las sociedades de propaganda, especialmente las inglesas, ha podido establecer cinco capillas y un iglesia en Madrid y una iglesia y seis capillas en Barcelona; rara es la población de importancia que no tiene capilla evangélica, y las hay también en pueblos pequeños como Juncos, Pradejón, Villaescusa, Besullo etc...sumando entre todas la cifra de unas ochenta. En Sevilla hay dos iglesias y en Cigales también hay iglesia.

Casi todas las capillas protestantes sostienen escuelas. En Madrid hay un colegio de segunda enseñanza para señoritas y en Puerto de Santa María un seminario. Publican los protestantes diez periódicos.

No niego que los frutos obtenidos son escasos, pero teniendo en cuenta las circunstancias que arriba indico, es de admirar la obra de esos misioneros, que no ponen en riesgo su vida, como en esos países bárbaros, pero que tienen que sufrir mil vejámenes, mil desprecios, sin encontrar buena acogida en ninguna parte y sufriendo a cada paso disgustos y sinsabores que amargan la vida.

La mayor parte de las capillas están instaladas en locales modestísimos, con una pobreza verdaderamente evangélica, y los fieles que las frecuentan pertenecen todos a las clases modestas. No ingresa en el protestantismo ningún noble, ningún rico, casi ningún médico o abogado. De aquí la poca influencia que esta religión alcanza.

Cada capilla protestante que se abre provoca las iras del clero católico, y llevan el asunto a las Cortes, fustigando a los ministros porque consienten el desarrollo de la impiedad. El mismo señor Maura, siendo ministro con Sagasta, tuvo que defender al gobierno, que fue objeto de una interpelación por haber consentido que se consagrara obispo de la iglesia protestante de Madrid, al eminente teólogo don Juan Cabrera, antes escolapio y que ha sido alma de la propaganda protestante en España.

El artículo 11 de la Constitución establece la tolerancia religiosa, pero los fanáticos no se dan por vencidos, y a pesar de ese artículo, desean que no se consienta otro culto que el católico. Las iglesias protestantes de Madrid y Barcelona son una prueba fehaciente de ello. A la de Madrid no han permitido que tenga puerta, viéndose los fieles precisados a entrar en ella por la casa de al lado. Según he oído referir al señor Cabrera, un palaciego intentó comprarle el solar, para que no edificara la iglesia, y Sagasta, el que fue gran oriente de la masonería y después se doblegó a todas las exigencias de los fanáticos, prohibió la puerta y no consintió que se colocara en su fachada el signo de la cruz. La iglesia de Barcelona dio origen a una queja del obispo al rey. Este contestó con una carta, que el obispo publicó, mereciendo por su indiscreción acres censuras de los mismos ministros.

¿Puede darse mejor demostración de la intolerancia que predomina en las clases elevadas? Ya que no pueden suprimir el art. 11 de la Constitución, procuran restringirlo, reducir sus efectos y vejar cuanto es posible a los que no son católicos.

Un país en que predominan les sentimientos en las clases directoras, no tiene redención. Los llamados a infiltrar en el pueblo sentimientos de tolerancia hacia las ideas ajenas, los que debieran dar al artículo constitucional una interpretación amplísima, proceden con regateos miserables, vanagloriándose de que el espíritu de Torquemada aun predomina en la desgraciada patria del obispo Itacio.

No añadiremos mas, a este enfoque que creemos fiel. Estas impresiones nacidas a los latidos del corazón de Juan Bautista Cabrera, no pueden expresar mejor el estado de los evangélicos a últimos de siglo pasado. En Asturias el fenómeno fue el mismo y así lo podremos comprobar en cada congregación de la región.

 

APOLOGÉTICA CATÓLICA FRENTE AL PROTESTANTISMO.

 

En 1553 salía de la imprenta de Agustín de Paz, posiblemente el primer libro editado en Oviedo:

"Constituciones Sinodales del obispado de Oviedo, hechas por el muy Ilustre y Reverendísimo Señor Don Cristóbal de Rojas y Sanobal, obispo del Obispado de Oviedo en el Synodo que en su santa Iglesia celebró en el mes de Mayo de 1553.Año." Ejemplar único y de extremada rareza fue editado en 1981 en edición facsímil de 500 ejemplares. El contenido es digno de estudio minucioso, por lo que se refiere al contenido apologético, nacido del Concilio que se celebraba en Trento y en cuyas sesiones se había hecho frente a Lutero y su Reforma.

Cuando se aplica en Asturias esta contrareforma, es muy significativo el estado en que se hallaba la iglesia asturiana, tanto en la jerarquía y cleros secular y regular, como entre los cristianos de a pie. Se quiere reordenar la iglesia asturiana, imitando a la Reforma protestante en aspectos formales, pero no trasformarla en el interior. Mientras un cristiano católico tiene que pagar si no aprende a santiguarse, que es un elemento de significado externo, el evangélico solo dirige su fe al encuentro personal con Dios, en una adoración en espíritu y en verdad. Así, v.g., se le pone a un católico, multa de "un real, si en seis meses no sabe signar y santiguar y de ahí en adelante un cuartillo cada vez que no lo supiere".En el mismo deseo de mantener unas tradiciones católicas, "si un recién nacido estuviere en estado de gravedad, puede bautizarlo, hombre o mujer y hasta un hereje."(folio J) La forma y el rito, antes que le contenido, es la gran diferencia; el cristianismo nominal, frente a una fe viva, el nuevo nacimiento, expresado en el arrepentimiento y la fe en la persona de Cristo, frente al nacer ya católico, por las abluciones del agua bautismal, en el recién nacido.

Sin embargo al Protestantismo se le llamó de todo y a Lutero no se le podía poner mas epítetos. En "Miscelánea Antisectaria" de varios autores, el referente a Martín Lutero del Dr. J. M. Serra de Martínez es de la mas sofisticada aberración con título de ciencia. No cita ninguna parte de su vida, ignora sus obras y sin embargo parece que lo conoció él en persona. Las conclusiones son las de siempre: que es un caso patológico, alucinado y perturbado; que en su rostro se notan las marcas de la sífilis, enfermedad de su juventud, etc., etc. Concluye su ficha médica diciendo: "Resumiendo, repitamos que Lutero era un alucinado del oído, un obsesionado, un paranoico crónico con delirio sistemático religioso, con delirio de grandezas estereotípicas del tipo de los reformadores. La obsesión diabólica y las alucinaciones le convierten en un irresponsable de sus actos. Así pues el tristemente famoso heresiarca, no pertenece solo a la historia, sino también y de hecho, a la patología mental."

Afortunadamente esta apologética "faltosa" ya ha quedado muy superada en España y en Asturias.

El presbítero Jaime Balmes en el "Protestantismo comparado con el catolicismo en su relaciones con la civilización europea." intentó razonar una apologética mas científica, mas filosófica y ordenada, procurando analizar conceptos y situaciones que eran favorables al protestantismo. Tendría que reconocer, después del enorme esfuerzo expresado en dos volúmenes substanciosos, que el protestantismo es otra cosa. La Sagrada Escritura se había olvidado, y mientras el protestantismo volvía a las fuentes de la gracia, el catolicismo se anclaba en la tradición, cada día mas, y prohibía beber en la Escritura.

La tesis de Balmes la resume al final del libro con estas palabras: " El lector habrá podido observar que el pensamiento dominante de la obra es el siguiente: Antes del protestantismo la civilización Europea se había desarrollado tanto como era posible: el Protestantismo torció el curso de la civilización y produjo males de inmensa cuantía a las sociedades modernas; los adelantos que se han hecho después del protestantismo, no se han hecho por él, sino a pesar de él."

La historia era testigo de lo contrario."Tanto como era posible" equivale a reconocer implícitamente, que el atraso era evidente. Su pensamiento social iba a remolque de lo que ya, en la Europa protestante, estaba superado. Su pensamiento filosófico y teológico, con ser el de una mente preclara, se reconocía deudor a unos dogmas ajenos a la ortodoxia bíblica. No olvidemos que el dogma de la Inmaculada Concepción que proclamó Pío IX el 8 de diciembre de 1854, en la bula "Munificentissimus Deus" se basaba a grandes rasgos, en que como Dios quiso y pudo, por consiguiente, lo hizo

De la Reforma a esta parte se han avanzado años luz, de lo que el cristianismo antiguo y medieval había conseguido. La cultura nacida de la Biblia y su aplicación a la vida del hombre, crea un ser capaz de desarrollar todas sus facultades, sin que haya intermediarios imponiendo y censurando sus descubrimientos.

Cuando nace la Segunda Reforma en España y en Asturias por 1868, la indigencia intelectual, la escasez material y la miseria moral del pueblo, es alarmante. Los resultados de la Contrarreforma católica que impuso Trento, eran de atraso, raquitismo y atrofia por su espíritu dogmático y cruel. Los resultados de la Reforma protestante fueron brillantes, pero no se insistía tanto en la religión como institución, sino como resultado del "nuevo nacimiento". No entender esto, no es entender el movimiento de la Reforma. No es religión de masas en encendido fervor eucarístico, sino "pequeña manada". La iglesia de Cristo es la formada por los verdaderos creyentes.

Así pues entendemos que el ataque católico al protestantismo, ha sido y es irracional y anticristiano, si no se considera al hombre libre para aceptar o rechazar a Cristo. Si el volver a las fuentes reveladas es un pecado condenado en los Concilios, todo ello no es mas que un ataque irracional y contrario al Evangelio de Cristo.

En "Cosecha española" escrito por las señoras Wirtz y Pierce libro que en 1970 fue novelado en parte por Jesús Fernández Santos, Premio Nadal de Literatura, con el título: Libro de la memoria de las cosas" se expresan conceptos de salvaje represión y dialéctica destructiva por actores católicos, casi siempre, sobrevenidos por el desconocimiento. Así por ejemplo, ante la acusación de que en España todo el protestantismo era extranjero, antiespañol y comprado con dinero de las Sociedades Bíblicas, dicen Wirtz y Pierce contradiciéndole: "Como campo misionero, España ha estado siempre, en gran parte "fuera del mapa". La patria de Cervantes, con sus cielos azules, sus pintorescos atavíos y sus guitarras, en los últimos años ha empezado a ser considerada como un atractivo país de turismo; y siendo tan conocida su proximidad a nuestras playas, carece del atractivo misterioso de tierras mas lejanas, con sus florestas tropicales y aldeas nativas pobladas de salvajes que no tienen respeto por la vida. El riesgo que implica llevar el evangelio a esas razas ha apelado siempre al instinto de aventura del hombre, que haciendo a un lado el temor y desechando las gratificaciones personales escoge mas bien el lugar de peligro donde sean mas necesarios el heroísmo y la osadía.

El hecho de que España haya sido en gran parte pasada por alto desde el punto de vista misionero, probablemente se deba no solo a su relativa familiaridad, sino que no han sido reconocidos debidamente ni su desesperada necesidad del evangelio, ni los peligros que pueden encontrarse dentro de sus límites, con el resultado de que España y su hermana Portugal, están lamentablemente poco evangelizadas. El Congo, con toda su oscuridad tiene cuatrocientos misioneros para ocho millones de habitantes. Japón considerado como uno de los países mas descuidados, tiene 6300 misioneros -pastores, para su enorme población. España y Portugal juntas tienen un población total que se aproxima a los 35 millones, empero es dudoso que en toda la Península pueda hallarse un centenar de misioneros."

Podríamos ir rebatiendo otras acusaciones hechas a los evangélicos con parecida apologética audaz por lo de ignorante de la realidad, pero nuestro objetivo es relatar los hechos de un pueblo que como el asturiano, también tiene su historia, y por cierto, muy rica en acontecimientos.

 

LA OTRA CARA DE LA REVOLUCIÓN DE SEPTIEMBRE DEL 68.

 

La inestabilidad política y las situaciones cambiantes, la violencia y la intolerancia de uno y otro bando, hicieron que el triunfo del liberalismo en España, trajese consigo el protestantismo, pero no la Reforma anhelada. La reina Isabel II tuvo al pueblo en su contra, y también al Ejercito que se levantó en Cádiz. La Revolución era una guerra contra el hambre, contra el sometimiento al absolutismo político y religioso y las costumbres disolutas de la Corte y nobles. El pueblo ganó ciudad tras ciudad ; la Reina tuvo que abandonar el país, la Iglesia católica sufrió duros ataques de los revolucionarios, viendo cerrados sus conventos y monasterios, incendiadas iglesias y ultrajados los frailes y curas.

Los dirigentes de la Revolución habían levantado al pueblo pidiendo legalidad y decencia, libertad y honor, pudiendo en poco tiempo proclamar una Constitución, que, en lo religioso, no pasó de un compromiso de tolerancia hacia el protestantismo. En su artículo 20 decía:" La nación se obliga a mantener el culto y los ministros de la religión católica." y el 21: "El ejercicio público y privado de cualquier otro culto queda garantizado de todos los extranjeros residentes en España, sin mas limitaciones que las reglas universales de la moral y el derecho:" Esto suponía el reconocimiento de cierta tolerancia, pero la constatación de que la Iglesia Católica seguía siendo la única, ya que ignoraba que hubiese otra religión.

La Segunda Reforma en Asturias podíamos decir que es la primera, puesto nada sabemos del protestantismo en el siglo XVI. Esta nace en primer lugar con cierta tolerancia, pero, en la práctica, sin libertad de cultos, sin libertad de prensa, sin libertad de manifestación, ya que "no había razón para dar privilegios especiales a los herejes extranjeros, porque los tales no habían obtenido ninguna victoria sobre España:"

Por otra parte el espíritu antireligioso e incendiario nada tenía que ver con la clase popular y menos aún con la nobleza. Los españoles seguían manteniendo una religión del sentimiento, de la imagen divinizada, del olor a incienso, del bautismo al nacer y la misa de "requien" al morir.

Don Emilio Castelar reclamaba una separación de Iglesia y Estado, pero a pesar de sus simpatías evangélicas, tuvo un discurso demoledor contra el protestantismo: " Yo ... no pertenezco -decía- al mundo de la teología y de la fe; pertenezco, creo pertenecer, al mundo de la filosofía y de la razón. Pero si alguna vez hubiese de volver al mundo del que partí, no abrazaría la religión protestante, cuyo hielo seca mi alma, seca mi corazón, seca mi conciencia; esa religión protestante, eterna enemiga de la patria, de mi raza y de mi historia; volvería al hermoso altar que me inspiró los mas grandes sentimientos de mi vida, volvería a postrarme de hinojos ante la Virgen Santa que serenó con su sonrisa mis primeras pasiones; volvería a empapar mi espíritu en el aroma del incienso, en la nota del órgano, en la luz cernida por los vidrios de colores y reflejada en las alas de los ángeles, eternos compañeros de mi alma en su infancia; y al morir... pediría un asilo a la cruz, bajo cuyos sagrados brazos se extiende el lugar que mas amo y mas venero bajo la faz de la tierra: la tumba de mi madre."

Con amigos como Castelar, declarándonos enemigos de la patria, de la raza y de la historia, para qué queríamos enemigos. Este discurso de Castelar refleja el pensamiento de las clases dirigentes y clases medias, que con la tolerancia y la libertad, perdían el "status" social y de cara a la galería forense, se le servía en bandeja, la cabeza del protestantismo, en señal de sumisión. Para ello recurre a las falsedades tópicas que en nada se asemejaban a un protestantismo frío, ni carente de sentimientos y experiencias espirituales. Pero estos tópicos repetidos una y otra vez, fueron creídos muchas veces e infundieron un miedo y respeto, que hasta hoy prevalece.

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UNAMUNO: El Reformador español.

 

Unamuno quiso ser el reformador español, a la manera de Lutero en Alemania. Fue el que quizás mas estudió el protestantismo, comprendió su interés reformador y la vuelta a las fuentes, que los evangélicos pregonaban. La religión de la España del siglo XIX era solo sentimiento trágico. La Iglesia Evangélica señalaba la proclamación de la Palabra, como poder de Dios para salvación. Salvación escatológica, pero también del ambiente contaminado, del endurecimiento de las conciencias, de la agonía del cristianismo. Sin embargo, aunque, tanto Unamuno como los evangélicos, pretendían una reforma espiritual descatolizando el país, no hubo entendimiento, ni criterios para llevarla a cabo de manera universalizada como en Alemania.

Patrocinio Ríos tiene un esclarecedor libro titulado "El Reformador Unamuno y los protestantes" en el que muestra a través de cartas del ilustre pensador, la persuasión y la decisión que Unamuno tuvo de ser el "Lutero español".

Tras la crisis religiosa de 1897 Unamuno dice escribiendo a Pedro Mújica : "Desde hace algún tiempo, desde que pasé cierta honda crisis de conciencia, se va afirmando en mi una profundísima persuasión de que soy un instrumento en manos de Dios para contribuir a la renovación espiritual de España. Toda mi vida desde hace algún tiempo, mis triunfos, la popularidad que voy ganando, mi elevación a este rectorado (en Octubre de 1900) todo ello me parece enderezado a ponerme en situación tal de autoridad y de prestigio que haga mi obra mas profunda."

¿Como era la España religiosa que Unamuno quería reformar? Sin lugar a dudas, que era una España sumida en la ignorancia religiosa y la superstición. " Es indudable -dice Unamuno- que la religión católica oficial en España, y la que profesan la mayoría de los españoles - aunque muchos finjan profesarla y otros no tengan conciencia de ella- ha influido en el modo de ser, de vivir, de pensar y de sentir del pueblo español.... La profunda ignorancia que en asuntos religiosos nos aqueja es la causa capital de los mas de los males - de los que sean - que lamentan y combaten los que a la enseñanza de la religión se oponen... Una vez mas y no será la última, tengo que repetir lo vergonzoso y degradante que resulta que en un país que se dice cristiano no haya leído el Evangelio la inmensa mayoría de los hombres que por cultos se tienen y que en cambio cuelguen al cuello de los niños, a modo de amuleto trocitos del Evangelio en latín, metidos dentro de unas bolsitas cosidas y adornadas de lentejuelas (escapularios) y que se traguen las parturientas la cintita de papel hecha en rollo conteniendo una jaculatoria y otras formas del mas bajo y anticristiano fetichismo."

Ante este panorama religioso, Unamuno pretende ser el reformador español al modo de Alemania y parece estar al lado del protestantismo, aunque siempre sea contradictorio su encasillamiento. "Lo del protestantismo no le parece ser solución eficaz y posible en España. Yo creo que acaso es la única que puede salvarnos del irreligiosismo y de la indiferencia y del olvido de la otra vida.

En otro discurso se atrevía a decir : " Yo recuerdo también (la lucha) de los aldeanos alemanes, la lucha terrible provocada por el hambre, pero de cuyo sacudimiento poderoso salió el movimiento redentor de la Alemania moderna: La Reforma. También aquí tal vez una guerra de aldeanos, salga el preludio de la Reforma española, el dogma de nuestro pueblo."

Por esta razón, entre otras, Unamuno no comulgó con los evangélicos, que no deseaban ninguna " guerra de aldeanos", y consideró al movimiento protestante español preñado de espíritu "capillista y estrecho". Ansiaba una reforma mas violenta, que despertara del letargo y de la apatía. Sin embargo es por esta causa que el movimiento evangélico español puede presumir de haber blandido mas la espada del Espíritu, que la de metal. La agresividad que algunos consideraban en la propaganda evangélica, no iba mas allá de anunciar las "buenas nuevas de salvación". Si España no despertó o despertó tarde, no sería por falta de esfuerzo, pasión y hasta locura por la predicación del Evangelio, en aquellos hombres del "Libro".

Cuando Unamuno en 1904 dice que "dan en decir que tengo aires de pastor protestante , pero es el caso que los que hace dos o tres años me tomaban en broma, empiezan a irritarse" esto de "protestante" le empieza a preocupar. Ser protestante era sinónimo de antiespañol, extranjero y corruptor de costumbres, y es entonces cuando Unamuno empieza a evitar el término. Sin embargo no por ello deja de ser anticatólico. La expresión "descatolizar es españolizar" sigue permaneciendo en su vocabulario, pero cuando Zulueta le dice que él es "el último gran católico español", su trayectoria, pública al menos, cambia.

A partir de 1907, Unamuno empieza a armonizar la lucha que mantenía, y cree, en principio, encontrarla en la "izquierda protestante", pero es en el catolicismo popular", y no en el oficial de la Iglesia, donde encuentra la mejor solución.

Con este resultado a sus crisis espirituales, el reformador español Unamuno, poco tenía en común con los evangélicos españoles, ya que no partía del "nuevo nacimiento" consecuencia de "estar muertos en delitos y pecados". Unamuno mantenía la lucha del corazón con la cabeza, y en esa lucha, la salvación nunca está asegurada, mientras que por otro lado los evangélicos remarcaban textos como estos: "Ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús" o "El que en mi cree tiene vida eterna y no vendrá a condenación sino que ha pasado de muerte a vida." La "allendidad" y el mas allá nunca asegurado, "misterioso hogar", y en continua crisis del católico, contrastaba con la "aquendidad" de "aquí y ahora" de la seguridad de salvación protestante.

Así las cosas, Unamuno pudo ser una gran ayuda al movimiento evangélico, pero no lo abrazó, en su plenitud. Tuvo, eso si, una clara visión de la España religiosa, y quiso cambiarla; aceptó al protestantismo como una solución, exaltó la vivencia de lo religioso en la esfera privada y no solo en la hipocresía exterior, abanderó la exégesis libre y no dogmática, pero no llegó a mas. En "La España moderna" expone y defiende su españolidad frente a lo europeo y catolicismo frente al protestantismo.

¿Porqué este miedo al protestantismo, también, en un hombre tan poco moldeable? ¿Fue acaso porque el protestantismo de la Segunda Reforma estaba "en manos misioneras extranjeras, sustentados por sociedades mas o menos bíblicas" y caracterizado por seguir una línea doctrinal cerrada y fanática, como él había dicho alguna vez.? Creemos que no eran estas las últimas causas. Unamuno, como el catolicismo español, tenía un problema agónico, que era lo que producía un miedo terrorífico, un sentimiento trágico, y no era otro que el individuo, solo, frente a Dios, tenía que aceptar o rechazar a Cristo. Con un cristianismo de procesiones y manifestaciones religiosas multitudinarias, al modo de Fuenteovejuna, era todo mas fácil. Unamuno como conocedor de las filosofías liberales protestantes, escondido en la maraña intelectual, también podía aceptar al protestantismo, pero no tanto el Evangelio, en un encuentro personal con Dios.

En el libro de Luciano González Egido "Agonizar en Salamanca Unamuno" sabe sacar a la luz sentimientos escondidos en una palabra, en un gesto o intención que Unamuno desplegó en sus últimos meses de vida. Entre estos gestos está la carta del pastor protestante Atilano Coco, siempre apretada entre sus manos, inspiración de sus últimos discursos. Se pregunta Egido al ver al "hombre viejo" al lado de la ovetense señora de Franco, Carmen Polo y el general Millán Astray, el día de la Raza, que llevaba crujiendo en sus bolsillos la carta de la mujer de Atilano Coco acusado de masón: "¿Porqué llevó aquella carta tan comprometida hasta el estrado del Paraninfo, en aquel ambiente hostil, lleno de agresividad militar y de euforia bélica.? ¿Deseaba ingenua y soberbiamente alcanzar la conciencia de los verdugos del evangélico pastor protestante con aquel alegato de justicia, de misericordia y de perdón, aquella confesión personal, conmovedora, entre el pudor, la desesperación y la confianza, apoyado en los explícitos discursos cristianos de aquellos mismos verdugos, sabiendo que otras vías eran ya inútiles? ¿Se había propuesto una acción intimidadora desde la provocación, amparado en la notoriedad de su nombre internacional y en la connivencia de su inicial colaboración con los rebeldes? ¿Porque había llevado hasta allí, junto a su débil cuerpo de anciano indefenso, aquella carta delatora, que era tanto un grito, como una denuncia? Probablemente, por algo de todo esto, porque solo los tontos se mueven por una sola razón."

Me inclino a pensar, que hay mas razones que las aducidas, y entre ellas, la deuda a la conciencia individual, así como al protestantismo que él admiró. Esa carta de la mujer de Atilano pudiera ser no solo el símbolo de su amor a la justicia, sino también la defensa de los valores espirituales que representaba el protestantismo.

Para Aranguren Unamuno era protestante. Ninguno como él para "renovar la conciencia religiosa... Es posible que existan hombres a quienes haya apartado del catolicismo, aun cuando no se concretamente de ninguno... En cambio conozco varios que han sido traídos a la fe por un empujón suyo." "Cuando combate el protestantismo - dice Aranguren- lo que combate es el protestantismo edulcorado, moralizado y racionalizado, nunca el auténticamente luterano, calvinista, puritano jansenista.

Para Sánchez Barbudo quien cita Sánchez Moreno en su libro "El Cristo de Unamuno" dice: "Unamuno, en verdad fue ateo; pero tan anheloso de Dios, de eternidad por un lado y tan farsante y ansioso de fama por otro; tan desesperado a veces y tan retórico otras muchas, y sobre todo, tan cuidadoso de ocultar su verdadero problema, esto es, su verdadera falta de fe, que encubriendo ésta en un mar de palabras y con toda su confusión, estuvo a punto de volver loco a medio mundo."

Si Unamuno fue ateo, católico o protestante, no parece tener una respuesta fácil. Luis Farre filósofo muy conocido en Argentina y Méjico, nacido en España, en uno de sus ensayos sobre Unamuno dice: "Los conocimientos de Unamuno sobre el protestantismo fueron de laboratorio. Este había leído a protestantes racionalistas, liberales y unitarios alemanes, ingleses y americanos. También los reformadores, están presentes en los escritos de Unamuno: Melanchton, Calvino y Lutero. De este último dice: "El mas grande servicio que Lutero ha rendido a la civilización cristiana es el haber establecido el valor religioso de la propia profesión civil."

En Salamanca, aunque tuvo contactos personales con un misionero protestante, gran hispanista y autor de un libro que tiene a Unamuno como figura principal, Juan Antonio Mac Kay, jamás tuvo interés en frecuentar los cultos protestantes ni empapar su alma del espíritu verdadero del protestantismo.

Terminaremos esta introducción, indicando que los intelectuales no se interesaron por el protestantismo, y solamente los religiosos teólogos y predicadores que había en el seno de la Iglesia Católica, fueron los que abrazaron el Evangelio con verdadera pasión. Ellos crearon las primeras congregaciones evangélicas y fueron el revulsivo para que en toda España naciesen otras congregaciones, semilla de las actuales.

En el libro citado de"Miscelanea antisectaria" de 1933 se publicaban a este respecto noticias como estas: "De entre nosotros han salido, pero no eran de nosotros."

El pastor protestante de la capilla presbiteriana de San Pablo, en Barcelona, Calle de la Diputación, 38, D. AGUSTIN ARENALES, fue sacerdote católico . Dirigió algún tiempo la revista protestante de Madrid, "España Evangélica" en la cual publica todavía algunos artículos "Cartas de Barcelona".

En el número 314 de dicha revista, 1927, intentó refutar la Pastoral que el Ilmo. Sr. Obispo de Sigüenza había publicado en el Adviento de 1925 sobre el protestantismo.

En una ocasión, a fines del verano de 1926, dijo que acudían a él, pidiéndole consejos, muchos que habían pertenecido a la Iglesia católica, sobre todo sacerdotes y religiosos, por saber que él también había sido "cura" y se lamentaban de la escasez de recursos para atender al socorro de tantas necesidades materiales, asegurando, que si los evangélicos de Barcelona tuviesen algún centro en que pudiesen atender a aquellos disidentes de la Iglesia romana, los que se saldrían de ella serían aun mas numerosos.

Con bastante frecuencia visita las capillas metodistas y presbiterianas de Barcelona y da conferencias en ellas, el ex-capuchino de Santander D. JOSÉ GORRIA ULLATE.

"D. Aguirre de Zabala"

Los misioneros también son de destacar y personalmente creo que las acusaciones de falta de visión, desconocimiento de la idiosincrasia española, etc. no tienen fuerza, frente al esfuerzo ingente desarrollado por la mayoría de ellos, y a la admiración que le profesó el pueblo español. Sin ellos no se hubiesen conseguido probablemente muchos de los logros que la penuria económica, intelectual y organizativa, había en España.

El acoso y derribo que pretendió desde el primer momento la Iglesia Católica, no pudo con la tenacidad y celo evangelístico de los creyentes. En Asturias las primeras congregaciones nacen en el medio rural y por consiguiente el enfrentamiento fue inmediato y con una violencia católica desconocida, aun siendo tiempos libertarios . Pero esto lo iremos viendo, en el decurso de cada congregación, estudiando aquellos aspectos mas destacados, dándonos en su conjunto una visión mas o menos conseguida, de lo que ocurrió en Asturias con el protestantismo.

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BESULLO : LA PRIMERA CONGREGACIÓN EVANGÉLICA EN ASTURIAS.

 

Recorrido histórico y social.

 

Poco o casi nada se ha escrito sobre el protestantismo en Asturias. Los pocos relatos referidos a los evangélicos, pueden resumirse en algunos párrafos, dedicados a Besullo y a Casona, por Juan Antonio Cabezas, Juan José Plans o Evaristo Arce. Tenemos que agradecer su interés en la investigación, pero su relato ha quedado inválido al faltarles conocimiento en algunas referencias, y otras veces su tendenciosa narración desluce el intento. Frases como que Asturias es de "arraigada catolicidad" o que somos " secta evangélica" que leían la "Biblia en común" o que los católicos tenían "el deseo de ampliar la alfabetización" etc. no responden a una ínfima realidad interpretativa de los hechos. Sin embargo el intento es de agradecer y en algunos casos, la investigación ha sido certera, como correspondería a buenos profesionales de la historia, que los son.

"Besullo - dice Juan Antonio Cabezas - situado en la zona mas septentrional del concejo de Cangas de Narcea, a 17 kilómetros es necesario recorrer por una mala carretera vecinal que trepa por las verdes y forestales laderas de la Sierra del Gato, se encuentra el pueblo de Besullo, asentado sobre una collada de la citada sierra. Al Norte del pueblo por el fondo de un pequeño valle de praderas, se desliza el pequeño río Veiga, afluente del Poñar.

Cuenta Besullo unos trescientos vecinos y su demografía no ha cambiado notablemente en los últimos cien años. En las últimas décadas del siglo XIX y primeros treinta años del actual, una gran parte de los habitantes de Besullo, sin abandonar las tareas tradicionales del pastoreo y la agricultura de secano, se habían convertido en artesanos del hierro. Este procedía de las grandes fábricas siderúrgicas de la provincia, pero se batía y preparaba en tres martinetes que funcionaban escalonados en la pina ribera del río Veiga. Los artesanos de Besullo se habían especializado en la construcción de los carros llamados del país, herramientas, aperos de labranza, utensilios para el hogar, desde potas a sartenes, cangilones y otras manufacturas de hierro, que se vendían en los semanales mercados de Cangas y en otras villas de la zona occidental de la provincia.

Puede decirse que la historia moderna de Besullo (la antigua gira en torno a una abadía y monasterio benedictinos) empieza en 1872, cuando el alemán residente en Madrid, don Federico Fliedner, funda allí, por medio de algunos besullenses que habían sido sus servidores en la capital de España, una capilla protestante de la rama Evangélica. La original dualidad religiosa hizo de Besullo un pueblo distinto. La comunidad evangélica empezó con veintitantos miembros "hermanos", pertenecientes a cuatro o cinco familias emparentadas entre si. Alentados por las visitas, no muy frecuentes, dadas las dificultades de transporte, del pastor Fliedner, que también los ayudaba económicamente. Fliedner tenía instalada una escuela y capilla evangelista en la calle Bravo Murillo de Madrid, donde continúa regida por alguno de sus descendientes. La comunidad de Besullo estaba integrada en su casi totalidad por artesanos del hierro, que manejaban el último martinete que funcionó hasta hace menos de diez años(1965) y tenían varias forjas catalanas, donde al final solo se construían carros, ya que las demás manufacturas fueron sustituidas por las producidas en serie por procedimientos mecánicos, que eran mas ligeras y manejables.

La proximidad de los miembros de otra confesión religiosa, cosa insólita en el centro de la provincia como Asturias, de tan arraigada catolicidad, provocó al principio algunos conflictos. Pero los herreros protestantes, con su martinete y sus fraguas, apoyados por su pastor don Teodoro Fliedner, hijo del fundador, continuaron su tradicional artesanía y sus lecturas de la Biblia en común, los días de precepto.

El miedo al contagio ideológico y un afán de poner diques de extensión de la secta, estimuló a los católicos de Besullo, tanto en el cultivo de la fe católica como en el deseo de ampliar la alfabetización de la juventud. Cierto que los católicos costeaban alguna carrera eclesiástica, pero la comunidad protestante llevaba chicos de Besullo a la escuela de Madrid, donde primero con la protección de don Federico y después de su hijo don Teodoro, cursaban carreras de abogados, profesores de Filosofía y Letras o teólogos protestantes, que luego iban al extranjero.

En los años finales del siglo XIX, don Federico Fliedner, su hijo don Teodoro y un pastor inglés, conocido en Besullo por Mr. Brown, hacían frecuentes visitas a Besullo y en alguna ocasión tuvieron que aguantar pedreas de los chicos de la escuela azuzados por algún maestro intransigente en materia religiosa, Desde principios de siglo, los extranjeros se desilusionaron al ver que la comunidad no solo no aumentaba, sino que parecía condenada a su extinción. Dejaron de subir a Besullo. Desde entonces los pastores de la pequeña comunidad fueron los besullenses don Manuel Rodríguez, su hijo Doroteo y el nieto don Daniel, actual jefe de la ya casi extinguida comunidad.

 

En la casa solariega que poseían en Besullo los Queipo.Florez, de Cangas, que a principios de siglo estuvo destinada a escuela y vivienda de los maestros, nació en 1903, hijo del maestro besullense don Gabino Rodríguez y de su esposa, también maestra, doña Faustina Alvarez, natural de la provincia de León, el que con el seudónimo de "Alejandro Casona" sería uno de los grandes creadores del teatro español en este siglo, con amplia proyección universal.

A Besullo volvía "Casona" en los veranos de su juventud para pasear las vacaciones, y dedicarse a su diversión favorita, la caza por las sierras vecinas del Pomar y la Serrantina. Allí convivía con sus amigos, los constructores de carros y los servidores del martinete, único que funcionaba a pleno rendimiento en aquella zona de Asturias. Sin duda, de aquella compenetración con aquellas gentes supersticiosas y sensibles a lo sobrenatural, surgieron en su espíritu de gran creador la ternura y la poesía de obras de lirismo trascendente como "La dama del alba"

Un verano de los últimos años veinte, "Alejandro Casona", vino a Besullo, desde el Valle de Arán, donde ejercía su carrera de maestro. Traía escrita una obra de teatro en la que él ponía muchas ilusiones. En una mesa de la tienda de su primo Graco corrigió y retocó aquellos folios, que poco después presentaría al Premio Lope de Vega, que al obtenerlo, lo consagró como autor. Se trataba de "La sirena varada"

Era su Arcadia verde y cinegética de Besullo, por el camino del martinete, donde pasaba horas viendo funcionar la elemental máquina hidráulica y en conversación con los herreros protestantes, donde el genio poético y campestre de besullense, Alejandro Casona refrescaba y fortalecía cada verano sus raíces biológicas.

Yo diría que la facilidad de comunicaciones y el desarrollo de la gran industria siderúrgica, dentro de la región asturiana, debilitaron a un tiempo la secta evangélica de Besullo y la artesanía del hierro. De los tres martinetes que machacaban lingotes a la ribera del Veiga, solo quedaba uno, el de los protestantes, a principios de siglo. A partir de los años veinte, los constructores de carros besullenses y los herreros amigos de Casona, también envejecieron y se fueron jubilando del oficio. La industria artesana entró en decadencia. Los jóvenes preferían trasladarse a las zonas industriales y especializarse en otras actividades mejor remuneradas."

Besullo - dice Evaristo Arce - en "Obra inédita en Casona"es un pequeño pueblo agrícola y artesano, situado a unos 17 kilómetros de Cangas de Narcea. En él residen poco mas de dos centenares de habitantes y conviven desde hace mas de un siglo dos comunidades religiosas: la católica y la evangélica, sobre cuya implantación existen diversas teorías.

Lo que si se sabe, a ciencia cierta, es que hacia 1869 la Sociedad Bíblica envió a Besullo a un pastor ingles, al que seguiría mas tarde el alemán Federico Fliedner. Superadas las fricciones iniciales - que no pasaron de ser eso, fricciones - los besullenses militantes en un y otra confesión religiosa coexisten armónicamente dando al mundo un ejemplo admirable y anticipado del espíritu ecuménico y posconcialiar"

Como veremos mas adelante, no siempre hubo este espíritu de pacífica convivencia por parte católica. Todas sus fuerzas y sus enmarañadas artes se desplegaron entonces, aunque ello no supusiese un gran obstáculo para el protestantismo asturiano.

Si es cierto que Besullo ha quedado como el pueblo que mas obreros ha aportado a la Obra evangélica en España, también la historia de este pueblo está muy relacionada con la abadía y el monasterio benedictino, que data del siglo X y que sin duda mantuvo estrecha relación con el fundado por el Conde Piniolo en Cangas de Narcea, un siglo después y así mismo confiado a los benedictinos.

Solo hasta que un cura postconciliar "que se llevaba muy bien con el último pastor -dice Arce - un paisano del pueblo Daniel Rodríguez "de Xuacón", es cuando se logran algunas fotografías en los que el sacerdote y el pastor jugaban la partida en el bar, en compañía de otros vecinos."

En julio de 1984 el pastor Daniel Rodríguez de "Xuacón" subía a la presencia de su Salvador, a la edad de 88 años. Con él moría también esta centenaria congregación. En estas fechas el diario La Nueva España decía cosas como, que sus hijos Lulo y Dina, únicos creyentes de Besullo, no se sienten con fuerzas para seguir la "labor que ha dejado vacante su padre". En este artículo se hacía referencia a la Guerra Civil española y hasta el año 1950 los cultos estuvieron prohibidos. Es en este año de 1950 cuando Daniel se hace cargo de "la comunidad" habiendo sucedido a Doroteo Rodríguez.

Daniel era natural de Besullo y había nacido en 1896, llegando a hacerse popular por la cantidad de reportajes y entrevistas que a lo largo de sus 40 años de pastor le hicieron, tanto en prensa como radio, televisión e incluso cine.

Un reportaje del periodista y escritor a Juan Antonio Cabezas, titulado "Avanzadilla postconciliar" levantó alguna que otra protesta, lo que le valió aún para adquirir mas popularidad, pues en dicho trabajo se recogían varias fotografías en los que un cura de los denominados "ye,ye", don Miguel, párroco de la Iglesia católica de Besullo aparecía alternando con el pastor de la Iglesia evangélica, don Daniel e incluso echando un tute en el bar. En Navidad del año 1972 el párroco de Besullo asistió a los cultos evangélicos y Daniel a su vez como réplica leyó el Evangelio de la misa de gallo en la Iglesia católica.

Besullo también esta relacionado por la vinculación de Alejandro Rodríguez "Casona" cuyo abuelo "Alejandrón el calderero" por un tiempo perteneció a esta congregación evangélica. Casona es el hijo mas ilustre, entre otros ilustres. No parece que Casona haya estudiado en "El Porvenir" de Madrid, -colegió evangélico que tantos hombres de Besullo formó -, pero parecen todos los autores encontrar raíces evangélicas.

En el libro de Juan José Plans "Casona" inserta una carta ficticia, hecha de historia vieja y cartas de protestantes Besullenses. Se titula: "Carta de un vecino de Besullo"

"El nombre de Besullo, según algunos, alude a los muchos abedules que había en su área.

Su origen rebasa los tiempos de la dominación romana. Y es, quizás, en esta época cuando haya tenido su momento de esplendor, como lo atestiguan los cuatro mazos o herrerías hidráulicas que había en sus términos.

Es de suponer que esta fuerte industria metalúrgica tuviera su origen con las profusas excavaciones, que los romanos hicieron en todo este contorno en busca del codiciado oro. Aun hoy en el implacable transcurso de los siglos, cualquier observador puede apreciar los muchos embalses, las largas traídas de agua y las grandiosas excavaciones.

Para realizar estas titánicas obras, con razón llamados obras romanas, se necesitaba mucho hierro, y para obtener dicho material, nacieron las herrerías.

Que Besullo fue un gran centro de estas obras lo atestiguan los nombres de "Castiello" Castillo y el del Castro, que son dos lugares que definen a Besullo.

Con el transcurso de los años, este pueblecito de unos dieciocho vecinos pertenecía en parte al convento de Corias y en parte al Señor Feudal, en cuya casa, la "Casona" nació el hijo mas preclaro de este bello rincón asturiano y gloria de las letras patrias, Alejandro Rodríguez "Casona".

Sería un desnaturalizado, si Casona no amare este rincón arcadiano, donde a la sombra de estos robustos castaños y al susurro de los serpenteantes riachuelos escribió algunas de sus primeras obras y donde, rodeado de sus amigos los maestros, las leía antes del estreno. Si, Casona amaba a Besullo, y Besullo le amaba a él. Muchos recuerdos, muchas, muchas horas felices.

Pero con ser Casona un hombre que da gloria a la Patria, no es el único hijo ilustre de este Besullo de 60 vecinos, sino que Besullo es cuna de otros mas, y entre estos tenemos a un Lorenzo Rodríguez Castellano, que ostenta la medalla de Alfonso X el Sabio, sin mencionar a otros profesores, médicos, abogados, farmacéuticos etc,etc.

Besullo ha sido como un luminoso faro sobre las montañas escabrosas y escondidas.

¡Que bueno es hacer justicia! porque nos acerca a Dios que es el sol de Justicia.

No se sabe a ciencia cierta el origen de la Iglesia Evangélica en este lugar incomunicado; pero hay una teoría que pudiera ser muy acertada: Un emigrante había conocido en el extranjero alguna Iglesia evangélica con la que estaría en relación y al regresar a la patria chica, ha podido ponerse en contacto con la recién fundada Sociedad Bíblica, la cual mandó un pastor o evangelista hacia el año 1869.

Esta congregación ha tenido cuatro pastores propios, no sin haber vencido las dificultades propias de la intransigencia o incomprensión; cosas que quedan muy lejos, pero gracias a Dios este pueblecito ha sido un noble ejemplo no solamente para España entera, sino para el mundo, por donde el nombre de Besullo es conocido.

Esta congregación estuvo alentada en un principio por una misión inglesa y luego por una alemana, cuyo pastor don Federico Fliedner era un verdadero enamorado de Besullo.

Se cuenta que alojó a un tiempo a cuatro besullenses con el mismo nombre y apellido de Manuel Rodríguez en su casa frente a la Almudena de Madrid.

Como uno de ellos estuviera un día triste y abatido, le preguntó: "Manulo" ¿que tienes? y Manulo le muestra la carta en la que se le notifica que la casa y las fincas paternas serían embargadas para fecha determinada.

Don Federico sin pérdida de tiempo, toma el tren hasta Ponferrada, y con sus largas piernas escalaba estas agrestes montañas como un corzo, y llegó a tiempo para participar de la subasta de la Casa de Xuan Ferreiro, quedándose él con el lote, que según tradición bíblica, "la del Jubileo", al cabo de cincuenta años habían de volver los bienes a sus antiguos dueños, como así se cumplió.

Don Fedrico transmitió este Cariño por Besullo a su primer hijo don Teodoro quien superó a su padre en este amor desinteresado y altruista, viniendo a pasar sus vacaciones con toda su familia al muy amado Besullo donde la gente no era modelo de bondad.

A esta familia debe Besullo el que muchos de sus hijos alcanzaran gloria, y que el nombre de Besullo fuera conocido en muchas partes de España y del mundo entero.

Para finalizar estas notas, nos sentimos en la obligación de reconocer lo mucho que debe este pueblín a la misión alemana, que estableció la primera escuela primaria bien organizada; la cual fue el acierto, el estímulo para que las autoridades oficiales se ocuparan seriamente del problema docente en este rincón.

Ahora esta reducida congregación pertenece a la Iglesia Evangélica Española, y es visitada con cierta regularidad por don Alberto Araujo, pastor de la iglesia de Calatrava, 25 . Madrid.

En el manuscrito de don Teodoro Rodríguez "El protestantismo en Besullo" del que nos serviremos, en gran manera, para orientarnos en este estudio de la congregación de Besullo, se dice:

"¿Como no interesarnos por este fenómeno que se desarrolló en un lugar tan recóndito, a once kilómetros de Cangas de Tineo, entonces unido a él por un camino que mas que herradura, parecía sendero de cabras?"

El origen de la familia "Rodríguez" no es menos llamativo. Dice Teodoro Rodríguez:

"Esta familia, sobre la que gira la Obra Evangélica de Besullo, no es originaria del mismo pueblo; porque este apellido era desconocido por aquella zona hasta su llegada. Se supone procedían de allende la Cordillera y concretamente, de la Maragatería, dado que sus caracteres étnicos se asemejaban a los de los maragatos. Pueblo extraño y enigmático, que pasó a la Península en el año 711 cuando la invasión árabe, procedente del Magreb, estableciéndose voluntariamente en el páramo leonés de clima tan inhóspito, pero que ofrecía cierto grado de seguridad a un pueblo que se sintiera perseguido.

No mezclaban su sangre con otros pueblos, sino que practicaban la endogamia. Se dedicaban preferentemente al transporte de mercancías. Eran arrieros y mientras otros hombres realizaban trabajos de artesanía, las mujeres cultivaban las tacañas tierras maragatas.

Eran de piel blanca y ojos claros, generalmente de baja estatura, pero de cuerpo fornido y valientes como afirma el conocido dicho de "prefiero tropezarme con diez valencianos (hombres de mala fama) que con un maragato"

El patriarca de esta familia se llamaba Lorenzo Rodríguez, quien con algún hermano, esposa e hijos abandonó su hogar, posiblemente durante la Invasión Francesa, cuyos soldados no respetaban hogar, templo ni sepulcro en busca de oro y las joyas. Y atravesando montes, valles y ríos encontró seguro refugio en Besullo.

Todos eran herreros de oficio y los tíos jóvenes con los sobrinos, evangélicos.

De este tronco familiar proceden todos los Rodríguez de Besullo. Por esto, algunos periódicos y revistas tildaron a Casona de protestante, aunque de su familia solo lo hubiera sido su abuelo Alejandrón.

En Besullo existía la costumbre de apodar con el nombre Castellano al que procedía del otro lado de la Cordillera. Y a la familia del mayorazgo le agradó tanto, que lo adoptaron para formar el compuesto de Rodriguez-Castellano en calidad de título nobiliario, que solo al primogénito le correspondía; pero pasando el tiempo lo adoptaron a discreción.

Lorenzo fue adquiriendo algunas fincas y construyó la casa. Su primogénito Juan, agrandó la hacienda con nuevas compras. Construyó una fábrica de chocolate y una herrería hidráulica, en la que fundía el mineral de hierro, que extraía de una mina que tenía en la Andulina. En medio de su prosperidad, se enfrentó con el señor Feudal de Besullo y de Cangas. Los pleitos le arruinaron, rescatándolo en parte los Fliedner".

Este pueblo tiene lazos de amistad y familia por todo el mundo, principalmente en América, y obreros evangélicos en la obra de toda España.

La congregación evangélica que ha pasado por etapas de abundante membresía, hoy solo dos miembros han quedado "porque la emigración -decía Daniel Rodriguez.-se llevó por el mundo a algunos protestantes, que de cuando en cuando vuelven a su raíz, al pueblo"

 

ORIGEN DEL PROTESTANTISMO EN BESULLO.

Dice Teodoro Rodríguez que "establecida la libertad religiosa en el año 1868, los ingleses establecidos en Valladolid, se interesaron por los evangélicos de Besullo y prepararon en su Semimario al joven Besullense, para dirigir la congregación. Se trataba de Manuel Rodriguez-Castellano de sobrenombre "Linventa"(lo inventa ) de profundo ingenio, herrero de profesión y dueño de una pequeña huerta aledaña a su humilde casa y fragua."

"La congregación era muy floreciente; pertenecía a ella la inmensa mayoría de la juventud de Besullo y de otras aldeas como el Pumar. Los ingleses sabedores de un traspiés del joven pastor, abandonaron la misión"

Otra teoría mas de este origen nos la da Bettina Zockler en su tesis doctoral en alemán sobre el "Desarrollo del protestantismo español en el siglo XIX". Dice en sus páginas 257-258: "El movimiento evangélico no llegó a Oviedo y Gijón hasta el año 1875, pero que en Besullo, un herrero, Antonio Rodríguez Cruzado, leyendo la revista "El Cristiano" en 1871, fue impactado de tal manera que consiguió adquirir una Biblia, viajar a Madrid para asistir a un culto evangélico y pedir al pastor Armstrong que le preparara para evangelista. En 1872 ya evangeliza en Valladolid y su cuñado, el campesino Manuel Rodríguez Martínez, empezó a hacer cultos familiares con los vecinos de Besullo.

Escribe:"No tengo mucha experiencia en el conocimiento de las Escrituras, pero confío en mi Maestro, Jesús, que El me las enseñe para poder anunciar a las almas su salvación."

El mismo hizo bancos de madera para sus oyentes. Cuando los domingos los campesinos iban de los pueblos de alrededor a Besullo a misa, muchas veces algunos de ellos asistían al culto con Rodríguez. El predicador se quedó asombrado de la concurrencia (...). La esposa de Rodríguez, Joaquina, abrió poco después con ayuda de Armstrong una escuela evangélica que dirigía con gran fidelidad hasta su muerte en 20 de Octubre de 1902."

 

Resulta difícil armonizar la fecha exacta del origen de la primera congregación en Asturias, porque mientras Juan José Plans cree que por 1869 un emigrante que había conocido el Evangelio, reclamó un pastor para visitarle, Bettina Zockler da el nombre de Antonio Rodríguez Cruzado, situándolo en 1871. Por otra parte Teodoro Rodríguez cita a "Linventa" (Manuel Rodriguez-Castellano) preparándose en seminario de Valladolid con los ingleses, teniendo una floreciente congregación hasta que un traspiés, hizo que los ingleses no confiasen mas en él por su conducta. Es entonces cuando la congregación la toma otro Manuel Rodríguez Martínez "Manulo" por 1871-72 y toma forma y continuidad.

Resumiendo, con los datos disponibles hasta este momento, es posible adelantar del primer convertido en Besullo, hasta la fecha de 1869, cuando algún emigrante yahabía dado señales de su fe en Besullo, teniendo en Antonio Rodríguez Cruzado el primer evangélico que se prepara en Madrid. En Besullo por el año 1870-71 tendría Manuel Rodriguez Castellano "Linventa" la primera congregación a su cargo, siendo en 1872 Manuel Rodríguez Martínez y su esposa Joaquina los que se hacen cargo de la congregación y la escuela.

En 1838-39 ya había visitado por tercera vez, Roberto Chapman, España. Había venido esta vez con sus discípulos Pick y Handcok, quienes visitaron Galicia y también Asturias, Cantabria y el País Vasco.

Por 1868 se le habían unido a estos ingleses , otros nombres como Clarles Faithful, Henry Paine, Albert Fenn, quienes habían bajado desde Asturias y País Vasco hasta Valladolid, habriendo obra y atendiendo la congregación de Besullo.

El abandono de los ingleses de la misión Besullense a causa del " traspiés" de Manuel Rodríguez Castellano, hizo que don Federico Fliedner, superintendente de la obra evangélica en España, tomase a su cargo la obra empezada, con tanto fruto, en Besullo.

Ya en el primer viaje, don Federico fue apedreado por los "rapaces", lo que originó un juicio muy minucioso, apoyado por los mejores medios de defensa, para salvar al maestro, inductor de los hechos y de los gritos: "Fuera , fuera protestantes, fuera de la nación...". Sus amigos repelieron la agresión y a consecuencia de ello fue desterrado injustamente a Madrid el pastor, Manuel Rodríguez "Manulo".

Don Federico Fliedner fue un hombre incansable y luchador. En las memorias de su vida escritas en alemán por él y por su hijo Jorge, se narran historias de su lucha por la extensión del Evangelio y los incidentes que en sus viajes por las diferentes regiones de España, le ocurrieron. En algunos periódicos alemanes sacó a la luz artículos sobre Besullo o personajes como "Alejandro el calderero".

Una parte de sus memorias que se refiere a Besullo, las poseemos traducidas por Catalina Fliedner y nos describen la crudeza del enfrentamiento católico y su agresividad.

Dice así: "Añadimos otro ejemplo para que se vea, cómo aún allí donde la puerta parece estar cerrada, incluso cárcel y mazmorra tienen que servir para abrir el paso a la Palabra de Dios a círculos mas o menos amplios.

En el centro de la costa Norte de España, está el reino de Asturias y no lejos de su límite occidental la cabeza de partido, Cangas de Tineo (hoy Cangas de Narcea) A unas horas de distancia, en medio de las montañas, en el apacible pueblo de Besullo hay una congregación pequeña, evangélica. Un aldeano muy respetado de este pueblo, Manuel Rodríguez, había recibido una Biblia de su cuñado Antonio, que había llegado a conocer la Palabra de Dios en Valladolid y a quien había tenido que prometer, al mismo tiempo, que la leería.

Pero por mucho tiempo, no se dispuso a cumplir su promesa, y hasta, incluso, había bromeado con su buen amigo el cura, al ver la Biblia arrinconada. Mas un día sombrío de lluvia, no pudiendo ir al campo a trabajar se le ocurre buscar el libro y lo que lee, le impresiona de tal manera que posteriormente se separa de Roma, manteniéndose firme en la confesión de fe evangélica, aunque con ello se expone al odio y a la enemistad, y por último a la persecución, debido a una calumnia malvada por parte del cura y del maestro, que le acarreó el destierro por 21 meses.

Un grupito de amigos simpatizantes se le une; su señora, que había estudiado el magisterio, reúne a unos niños en su casa para instruirles y así, a pesar de las persecuciones va formándose una congregación evangélica, que por palabra y obra, da testimonio de la salvación de Cristo.

Eso le molesta gravemente al cura. Así pues, se desató la ira contra tres miembros jóvenes de la congregación, dos muchachos y una muchacha a quienes encontró paseando, cuando él volvía con el viático de visitar a un enfermo. Los tres jóvenes hubieran querido evitar el encuentro y en efecto, se adelantaron corriendo por la senda estrecha de la montaña, pero el cura espoleó su mula. Cuando los alcanzó, ellos se apartaron cortésmente a un lado para dejarle pasar.

Entonces detuvo la mula y se llevó la mano al pecho, así que , a lo primero, temieron que sacara su revolver para apuntar sobre ellos, pues era muy temido por sus ataques de rabia. Sin embargo, lo que sacó del pecho fue un estuche de plata, donde llevaba la hostia y les gritó: "¡Aquí llevo a Dios, arrodillaos! Entonces uno de los jóvenes le contestó valerosamente con la Palabra de Dios y le presentó, me atrevo a decir el texto mas apropiado que, para este caso, podía encontrar en la Biblia. El amigo lector verá, por si mismo, si puede dar otro mas adecuado. El joven le dice:" Dice el apóstol San Pablo: "El Dios que hizo el mundo y otras cosas que en él hay, este como sea Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos de manos de hombres, necesitado de algo; pues el da vida a todos y respiración y todas las cosas."

La Palabra de Dios viviente le sorprende al cura que aprieta los dientes. Luego acusa a los tres jóvenes de haber despreciado la religión católica y haberse burlado de ella. Tienen que comparecer en Cangas ante un tribunal y allí un juez injusto los condena a diez días de prisión y a una multa de cincuenta pesetas cada uno. De no poderla pagar, tendrían que permanecer otros diez días mas en la cárcel.

Aconsejamos a los hermanos que apelasen al Tribunal Supremo de Madrid, pues este difícilmente puede condenar a los protestantes a que se arrodillen ante la ostia. De todos modos queríamos hacer la prueba. Entonces me contestaron que no podían dar este paso por carecer del dinero que había de deponerse para poder apelar. En seguida enviamos la cantidad requerida. Sin embargo, el juez habiéndose enterado de lo que se proponían y temiendo una apelación, dio largas al asunto con toda suerte de pretextos y cuando al fin les recibió y quisieron apelar contra la sentencia, se les dijo que el plazo legal para la apelación ya había expirado. Así que sin gracia ni misericordia, tuvieron que ir a la cárcel.

El 18 de Mayo de 1884 marcharon, en efecto, los tres testigos jóvenes a la cabecera del partido, Cangas de Tineo, para cumplir su condena de 20 días por no poder pagar la multa. Se llaman: Emilio Rodríguez Martínez, Manuel Rodríguez Castellano y Cándida Rodríguez Fernández.

El mismo día en que los presos llegaron a Cangas, el juez Golondro había estado temprano en casa del carcelero, para decirle que había de poner a los presos en el calabozo mas profundo, manteniéndolos alejados de los demás presos y de sus conocidos. Sin embargo esta recomendación surtió el efecto contrario. Dios concedió a estos confesores evangélicos, que como José, en su tiempo, hallaran gracia en los ojos del carcelero. Este, incluso, llevó consigo a Cándida, a la habitación de su hija, permitiéndole que guisara para sus dos compañeros de prisión. A estos bien es verdad, no les permitió que salieran durante el día de la prisión, por miedo al juez, que acudió varias veces para cerciorarse, de que sus órdenes se cumplían. No obstante cuando de noche se cerraban las puertas, los hacía subir a una de las habitaciones para que los tres pudieran estar juntos.

Entonces cantaban y oraban y se animaban mutuamente. Si, aprendieron como Pablo y Silas, a dar gracias y alabar a Dios en la cárcel. Gracias a Dios que en nuestro tiempo no ocurre con frecuencia que los confesores del Evangelio sean encarcelados por el testimonio de Jesús como en tiempos de los Apóstoles.

No fue fácil tampoco en los años siguientes el testimonio y la manifestación de la fe evangélica. No fueron "escarceos o escaramuzas muy tímidos" como se suele enjuiciar ahora, aquellos días. En 1885 en "El Cristiano" se hacía público otro atropello y se reiteraba sobre las continuas intrigas, insidias, improperios y mentiras que sobre la congregación de Besullo inventaban.

Atropello en Besullo:

Increíble parece lo que hace muchos tiempos viene pasando en Besullo con los pacíficos protestantes de aquella aldea. Con nadie se meten, nada hacen fuera de la ley, y sin embargo, siempre parece que se están ideando modos nuevos de molestarlos. El último atropello no tiene nombre: es digno sólo de un alcalde, a quien no conocemos, pero que debe de ser de la hornada del inolvidable Ministro de Fomento Sr. Pidal, a quien Dios conserve y bendiga en su casa por muchísimos años, pero lejos del Ministerio. Véase lo que sobre este asunto dijo un periódico político de Madrid.

"Recibimos copia de una orden comunicada por el alcalde de Cagas de Tineo al pedáneo de Besullo, donde no se sabe qué es lo que sale más atropellado: si el sentido común, la gramática castellana o la tolerancia de cultos.

Véase la clase:

"Orden del alcalde de Cangas de Tineo al pedáneo de Besullo (Asturias).

Siendo indispensable el permiso de esta alcaldía para hacer procesiones ó manifestaciones en la vía pública, así como también el que cualquiera vecino o vecinos molesten a los demás, estableciendo en cualquiera casa reuniones que produzcan voces destempladas o cosas por el estilo, y teniendo en cuenta que en ese pueblo se hacen uno y otro por algunos vecinos que pertenecen a la secta protestante, he venido en delegar sobre Vd. las atribuciones que sobre el particular me están conferidas, para que en lo sucesivo reprima tales desmanes, procurando hacerlo siempre con amonestación y otros medios que su buen celo le sugiere, y en caso de que sus órdenes no sean obedecidas, darme cuanta de lo ocurrido, citando las personas que hubiesen presenciado el desacato a su autoridad, para imponerles el correctivo correspondiente, dando conocimiento al señor gobernador o a los tribunales de justicia, según la gravedad de lo ocurrido.

De la publicidad y cumplimiento de lo ordenado, me dará aviso."

Va sin comentario.

 

Aunque todos hablan de la buena armonía entre cura y pastor protestante, adelantándose al Concilio Vaticano II, no podemos olvidar la historia, llena de soberbia clerical. Nos narra don Teodoro Rodríguez, también , lo siguiente:

Estaba un mozo, Alejandro Rodríguez Fernández, en su corral abierto, desatando la yunta de vacas del yugo, él solo, a la hora de mayor calor, en que los tábanos vuelven loco al ganado con sus aguijones, cuando pasaba una procesión a unos 25 metros de distancia. El cura se le acerca, diciéndole: ¡ Hereje, quítate el bonete!.

El joven, que ya de por si se hallaba sobreexcitado, levanta la aguijada sobre el intruso, quien salió disparado a ocupar su lugar en la procesión. Excitación que le valió una condena de pleitos, terminados en el Tribunal Supremo a su favor."

 

Por estas fechas se leía en "El Cristiano" :

"Entre la Iglesia, está pasando lo de 2ª de Reyes; los quinqués están llenos y tenemos 20 reales de colectas de sobra. El hermano colportor ha vuelto de su viaje a las montañas. En Besullo hay mucha animación. Murió una niña y la enterraron en el cementerio separado. Ha gustado mucho a los vecinos los himnos que se cantaron en él."

 

 

LA OBRA DE LOS FLIEDNER.

 

 

"Don Federico, como sus sucesores al frente de la obra, su primogénito don Teodoro y su nieto del mismo nombre, siempre sintieron mucho cariño por Besullo"

"La Obra Fliedner contaba entre otros centros docentes, con el hogar-escuela "El Porvenir" en Bravo Murillo,83, rodeado de un bonito jardín con huerta y un solar de una hectárea aproximadamente, en cuyo colegio cursaron diversos estudios, buen número de jóvenes besullenses".

Estas frases de Teodoro Rodríguez, nos introducen en la obra inmensa de esta familia, que con esfuerzo e inteligencia, emprendieron la extensión del Evangelio, abrazando casi toda España. Don Federico había sido ordenado pastor para trabajar como misionero en España. Fue enviado por un comité de Berlín con la intención de no crear denominaciones y fomentar la unidad , apoyando la Obra establecida en España.

Así lo hizo, apoyando primeramente a Francisco de Paula Ruet. Se comunicó con William Gullick, intercambiando visitas a Besullo. Se relacionó para colaborar con H. Paine, William Warren y Tomás Gullick que operaban en Barcelona, y también en Madrid con Feen, Faithfull, Jameson.

Pero sobre todo Fliedner quería llamar la atención de las clases medias, hacia el protestantismo; en especial quería elevar el nivel intelectual de los evangélicos. Para ello funda la "Revista Cristiana", crea la "Librería Nacional y Extranjera"(Hoy Librería Calatrava) y edita textos escolares que llegan a ganar el segundo premio en la Exposición Pedagógica de 1882. En las páginas de la revista se encuentran firmas, de Azorín, Unamuno, Maeztu y otros liberales.

El colegio "El Porvenir" fue un logro de enorme esfuerzo, ya que no solo era construido con un diseño hermoso, que aun hoy es admirado, sino que había que llenar de contenido, con profesorado especializado. Algunos influenciados por la Institución Libre de Enseñanza, otros en las escuelas misioneras alemanas, supieron estar a la vanguardia de la educación. Don Federico Fliedner había cursado el bachillerato español para conocer de primera mano, los fallos del sistema memorístico y poder ofrecer en su colegio métodos mas modernos. Así pudo brindar al protestantismo español un colegio con una atracción y un empuje, cuyos logros en títulos académicos también recayeron en gentes de Besullo o Camuñas, y del resto de España.

También se preocupó por la obra social don Federico, buscando terrenos para el hogar de huérfanos de El Escorial y ayudando en múltiples necesidades, con sabiduría y amor.

Hay una historia a este respecto en "El protestantismo en Besullo" de Teodoro Rodríguez, que refleja este amor e inteligencia en emplear su dinero.

"Manuel Rodríguez Alba, a quien los padres habían cerrado la puerta después de salir de la cárcel, estando a la mesa de los Srs.Fliedner a la hora de comer, con cara entristecida, don Federico le preguntó:

¿Que te pasa "Lulo", que estás triste?

El muchacho le presentó la carta, recientemente recibida, a la que un hermano le decía el día y la hora en que subastarían los únicos bienes que les quedaban a sus ancianos padres."

Don Federico emprendió viaje a Cangas llegando a la crítica hora de la subasta y se quedó con el último lote, que comprendía la casa y las fincas de los alrededores, evitando que los progenitores de tantos obreros evangélicos quedaran sin hogar y en la miseria.

La nota de visión y amor por los creyentes, tuvo el momento mas álgido cuando transcurridos los cincuenta años de esta enajenación de bienes, D. Federico, padre, queriendo cumplir con la tradición bíblica del Jubileo, intentó reintegrar la casa y las fincas, a los herederos. No lo pudo hacer por falta de entendimiento entre los beneficiados. En tiempos de nuestra Guerra Civil cumplieron este propósito D. Teodoro hijo, y su esposa Dª Elfriede:" Algo digno de imitar, derroche de visión, de entrega y de profundo amor a la Obra.

No hemos de olvidar, para terminar, que también pusieron en marcha los Fliedner un Hospital para protestantes, ya que tan mal eran tratados por los enfermeras, Hermanas de la Caridad, en los hospitales públicos y privados.

 

DESARROLLO DE LA CONGREGACIÓN.

 

El relato que seguimos sobre el "Protestantismo en Besullo" nos dice: "Manuel el joven pastor, regresó de Madrid sin lograr mejorar su situación económica y creyéndose obligado a casarse, volvió al seno de la Iglesia Católica, quizás mediante la promesa de una cartería, ya que durante toda su vida desempeñó la de Cangas a Besullo.

Ante esta grave defección se hizo cargo de la congregación D. Manuel Rodríguez "Manulo" a su regreso del destierro. Este era dueño del local de cultos y de la Escuela Evangélica, regida por su esposa Dª. Joaquina, Maestra titulada.

A estos obreros le sucedieron D. Doroteo Rodríguez Castellano-Alba y su hija señorita Caridad, Maestra con título oficial, que tocaba el armonio, acompañando himnos en el culto."

Por estas fechas es cuando el Estado se empieza a preocupar por la enseñanza pública, contrarrestando los efectos de las escuelas privadas. Pero aun así, su escuela seguía abarrotada de alumnos de Besullo, Posada, Lorante, Otriello, etc. Pero viendo cerrarse el porvenir, se trasladó a los Estados Unidos, donde daba clases de Castellano en una de las Universidades.

Después de un largo paréntesis durante la Guerra Civil, se volvieron a reanudar los cultos con la suficiente animación, en particular durante los veranos, bajo la dirección de D. Manuel Rodríguez Rodríguez, hijo del famoso "Manulo".

Pero la Obra fue decayendo lentamente, llegando a su total declive; pero no sin antes haber dado mucho fruto, como por ejemplo 16 títulos académicos de diferente graduación, estimulando a otros jóvenes ajenos a la Misión, que obtuvieron 22 mas y entre ellos un escritor de fama universal : Alejandro Casona. Se dieron a conocer las Sagradas Escrituras al pueblo, adelantándose siglo y medio al Vaticano II."

Este relato expresa bien a las claras la grandezas y las miserias, de unos creyentes evangélicos ubicados en un pueblo remoto, que han llenado el mundo de su fe. El grano de mostaza se ha convertido en árbol donde se cobijan las aves. Un ejemplo mas del poder del Evangelio, cuando transforma los corazones. Pero vayamos por partes.

La vuelta del desterrado "Manulo" y su esposa Joaquina, hacen que la congregación viva momentos gloriosos. La Escuela está llena y llegan cartas de apoyo de otros estudiantes mas adelantados, promocionando la cultura, para salir de la miseria social y la Palabra de Dios, para salvación de todo aquel que cree.

El Instituto Internacional de San Sebastián, que dirigía el matrimonio Gullick, había apoyado y becado a varias jóvenes de Besullo, desde los primeros años de la Revolución del 68. Los Gullick también fueron amantes de Asturias. Benigna y Generosa Rodríguez fueron las primeras alumnas de este Instituto Internacional, de los primeros en España, para señoritas. Estas fueron también durante su vida fieles al Instituto, siendo profesoras de prestigio en él.

Por 1900 este Instituto logra que un nuevo campo que se abría para la mujer española, como era la Licenciatura de Farmacia, tenga un éxito resonante en la figura de Marina Rodríguez, otra besullense. que terminaba en Madrid con éxito su licenciatura. También Lorenzo Rodríguez Castello, fue un lingüista muy notable, autor de varias obras y director del Centro Coordinador de Bibliotecas de Asturias; y un hermano suyo, Juan Rodríguez Castellano fue historiador y profesor de la Universidad de Duke (EE.UU.). Este profesor se reunía todos los años en París con su familia, ya que era exilado y esperó a que muriera Franco para regresar, pero murió antes que él.

 

Manuel Rodríguez Alba "Lulo"

 

Entre los que destacaron desde el principio en la Obra, con dedicación, entrega y entendimiento, fueron Emilio Rodríguez y su esposa Generosa Rodríguez Fernández, un sobrino de este matrimonio D. Cándido Rodríguez , Don Arturo Rodríguez Fernández, Cándida Rodríguez Fernández, Delfina Fernández con su esposo Juan Teruel, Caridad Rodríguez Castellano y su prima Benigna Rodriguez-Castellano que en algún momento fue directora del Colegio Internacional y los hermanos Teodoro y Margarita Rodríguez Fernández, hijos de "Alejandro el calderero". Todos tienen su historia y solo disponemos de algunos datos dispersos.

Empezaremos por D. Manuel Rodríguez Alba "Lulo" a quien sus padres no lo habían admitido en casa después de pasar unos días en la cárcel, por ser evangélicos, y quien después don Federico Fliedner les compró la casa, al haberse quedado en la indigencia.

"El ya tan conocido "Lulo" o Manuel Rodríguez Alba - dice Teodoro Rodríguez- que era hermano de los R. Castellano, al tiempo que trabajaba en la Librería Nacional y Extranjera de los Srs. Fliedner, obtuvo el título oficial de Maestro y dedicó mas de 50 años en la Misión Evangélica de Camuñas (La Mancha). A su hija Caridad, todavía habrá muchos que la recuerden."

El 15 de Mayo de 1905 se reunió en la iglesia de "El Salvador" en Madrid, la Junta General de la Iglesia Evangélica Española. Entre los presentes, con derecho a voz y voto en la asamblea, había dos Besullenses, Cándido Rodríguez - que junto a Teodoro Fliedner, representaban a la iglesia de "Jesús" en Madrid - y Manuel Rodríguez "evangelista en Camuñas.

En el informe de 1908 figuran los mismos, pero Cándido Rodríguez como representante de la Misión de Ibahernando (Cáceres), Manuel Rodríguez de la Misión de Camuñas y Arturo Rodríguez quien había reemplazado al Sr. Oviedo, por "haber pasado este como profesor del Colegio de segunda enseñanza "El Porvenir"". Arturo daba clases en Madrid C/ Mesón de Paredes, instruyendo 52 niños huérfanos, internos, "que estaban distribuidos en cuatro grupos, bajo dirección de D. F. Larrañaga, María Dorado y Arturo Rodríguez".

La Misión de Camuñas seguía dirigida por Manuel Rodríguez "emparentado con las personas principales de la localidad, mientras en Besullo, pueblo que acaso mas obreros ha dado a la Obra Evangélica, sigue sin maestra, cosa lamentable que hasta el presente no ha podido remediarse"

La labor educativa, el afán por llevar el Evangélico a toda criatura y sobre todo el hacerse querido e identificado con el pueblo, hacen de Manuel Rodríguez Alba, un personaje reconocido y recordado. Cuando se cuenta la anécdota del general Primo de Rivera, sobre Camuñas, todos piensan en la enorme labor docente que "Lulo" había desarrollado.

 

 

 

Miguel Primo de Rivera, cuyo régimen imponía una censura a toda clase de manifestaciones, no le pareció nada censurable, los hechos que cuanta Carlos López en "Obra Social de la Segunda Reforma":

"Primo de Rivera en el sorteo de mozos de la región manchega, que se celebraba en Alcázar de San Juan, era requisito indispensable que cada mozo firmase la hoja de reclutamiento. Como casi nadie sabía firmar, ponían el dedo; si alguno sabía escribir, el general preguntaba:

- "¿Tu de dónde eres?

Siempre respondían.

-De Camuñas, mi General.

Tantas veces sintió Camuñas el General, que preguntó.

-¿Que pasa en Camuñas?

Entonces le dijeron.

- Es que Camuñas es el pueblo de los protestantes.

Primo de Rivera dijo entonces.

-Pues vaya con los protestantes"

 

 

Cándido Rodríguez.

Cándido Rodríguez era licenciado en Filosofía y Teología por una facultad alemana. Al lado de los Fliedner se forma y trabaja, figurando en 1905 dirigiendo la iglesia de "Jesús" en Calatrava, 27. Madrid.

En las Actas de la Junta de 1908, se insistía a las congregaciones que dependían de esta organización, en la necesidad de leer en las asambleas estas memorias, "para que vean en ellas, unidas en uno, el espíritu apostólico de los tiempos primitivos, con el Espíritu Santo, democrático de las modernas sociedades." "Esta iglesia - decía- que desde 1871 denominábase "Iglesia Cristiana Española" y celebraba periódicamente sus Asambleas, tomó la denominación de Iglesia Evangélica Española, desde 1899 en que se celebró la Unión con ella de las iglesias del Norte, que existían bajo la denominación de "Unión Ibero-Evangélica" bajo unas Bases y un Reglamento aceptados por todos." "Es pues esta asamblea la cuarta de la Iglesia Evangélica Española y a su vez la decimoctava de la Iglesia Cristiana Evangélica."

Cándido, tiene mucho que ver con los cambios de nombre para aglutinar iglesias perdidas y sin ayuda, así como a que la Iglesia Evangélica Española, tenga una visión no solo evangelizadora sino formadora de obreros, y un éxito digno de encomio en la enseñanza privada .

En el informe que hace Cándido en 1905, sobre la Iglesia de "Jesús", es interesante resaltar para entender su obra, que de 54 miembros que tenía entre 1903 y 1905, se habían celebrado, 6 matrimonios y 5 bautismos, 2 fallecimientos y 9 bajas por cambio de residencia. Referente a la actividad en las escuelas dice:

"En nuestras escuelas primarias - tres en número- reciben instrucción 402 niños y niñas, siendo cada año mayor la asistencia de estos a las escuelas, que están regentadas por ocho profesores y ocho profesaras, desempeñando las funciones de Director, el competente y distinguido profesor alemán D. Enrique Ruppert. Nuestra obra cuanta también con un Colegio de Segunda Enseñanza, donde se instruyen 43 alumnos este curso y el cual progresa de año en año de modo sorprendente. De las asignaturas de este Centro están encargados ocho profesores y la dirección del mismo está encomendada a D. Jorge Fliedner.

De las cuentas, se han recaudado para la iglesia, en 1904, 336 pesetas. Las cuotas de las escuelas primarias han hecho una suma en el mismo año de 6.635 pesetas, ascendiendo lo recaudado por el Colegio de Segunda Enseñanza "El Porvenir" a 8,822 pesetas. Del balance de dicho año resulta que los ingresos no cubren ni remotamente los gastos, que de la iglesia fueron de 2611’75 pesetas, de las escuelas primarias 15.692 y del colegio "El Porvenir" 41.962’26 pesetas.

A las Escuelas Dominicales concurren unos 54 niños y explican la lección bíblica cinco maestros, incluso el Pastor.

Para asistir a los enfermos y para atender a los gastos de entierro, contamos con un Hospital y una Sociedad Funeraria. En los dos últimos años, han sido asistidos en nuestro Hospital cinco enfermos. En casos de defunción nos servimos del cementerio civil municipal.

Nuestras escuelas e iglesias usan el Himnario de las Iglesias Evangélicas Españolas. El ritual de nuestra iglesia, es el evangélico.

Tenemos Misión en Camuñas, El Escorial, Granada y Besullo (Asturias). Los tres primeros centros cuentan con su profesor, que a mas de las escuelas, está encargado de los cultos que se celebra con regularidad. En Besullo está vacante el puesto de maestro, desde la muerte de Doña Joaquina Rodríguez, pero los cultos siguen celebrándose por el que fue su esposo. Todos estos puntos, son visitados mas o menos regularmente."

 

Como podemos observar, en Besullo los cultos seguían con regularidad, apoyados en ocasiones desde Madrid o por creyentes del pueblo, como Cándido, que a la vez que veían a la familia, enseñaban y animaban a la ya numerosa congregación.

En este informe Cándido expresa con meticulosidad, el trabajo social en las escuelas, viéndose animados por la creciente asistencia. En el aspecto financiero, siempre daban perdidas cuantiosas, pero ello redundaba en la proclamación del Evangelio a un buen numero de niños y jóvenes.

 

Arturo Rodríguez Fernández..

 

"D. Arturo Rodríguez Fernández trabajó durante muchos años de Maestro Evangelista en El Escorial, hasta que fue reemplazado por el Sr. Oviedo, marchándose a Francia con su esposa y sus dos hijos. En Carcasone (Francia) trabajó de Pastor, durante toda su vida, su hermano el primogénito Daniel, después de haber cursado sus estudios de Teología en Reus"

Como podemos ver la emigración hizo estragos en esta congregación de Besullo, que estaba dando obreros por todo el mundo. Por lo que podemos entender, fue Daniel quien debió de atraer a Arturo hacia Francia, ya que como habíamos dicho, se reunían en ocasiones la familia en París.

En el Escorial, Arturo había sustituido en 1908 al Sr.Oviedo ya que este pasaba a "El Porvenir". Aquí llevaba el Colegio de Huérfanos, al que le dio contenido y organización. También había ganado prestigio, asistiendo el alcalde de El Escorial a los exámenes de la escuela y "del pueblo acuden bastantes niños para compartir la enseñanza con los internos." En 1908 este Colegio tenía 52 huérfanos internos.

 

Otros Obreros de Besullo.

 

"D. Emilio Rodríguez dedicó su larga vida al servicio de la Obra, muriendo en la portería de Calatrava. Su esposa Generosa Rodríguez Fernández, ejerció muchos años de Maestra en Leganitos y después Noviciado, hasta que un buen día se presentó en su clase D. Enrique Lindengard con la señorita Elena Blanco, diciéndole:

- Doña Generosa Vd. ya es muy vieja para seguir trabajando. Hay que dejar lugar a los jóvenes.

Y con estas palabras la despidió sin ninguna clase de jubilación.

Acto seguido D. Teodoro, padre, la pone al frente de los párvulos del Colegio de Calatrava, llegando a contarse mas de 80 chiquillos."

 

He encontrado a un Emilio Rodríguez en 1874 de colportor en Extremadura, trabajando 8 meses y medio. Ignoro si puede ser el mismo, ya que el apellido es muy corriente.

Dª Cándida Rodríguez Fernández ejerció de Maestra en Gijón, en tanto su esposo José García dirigía la congregación, hacía de colportor y evangelizaba por los pueblos. A su muerte la Misión pasó a los "Hermanos".

Dª. Delfina Rodríguez Fernández con su esposo Juan Teruel, tenían una escuela en Luarca que llamaban del "Francés"

Conocimos ya el trabajo de Caridad Rodríguez Castellano en la escuela de Besullo y a su prima Benigna Rodríguez Castellano, Directora del Colegio Internacional.

Y últimamente los hermanos Teodoro y Dª. Margarita Rodríguez Fernández. hijos de "Alejandro el calderero" y sobrino de los anteriores Rodríguez Fernández, son otros de los Obreros de Besullo. Teodoro, desde sus jóvenes 17 años, desempeñó el cargo de Maestro en Calatrava, estando dos años en dicho puesto. Terminada la carrera y el servicio militar, ejerció de Maestro interino en un pueblecito de Besullo. Un buen día su padrino D. Teodoro se presentó en Besullo, para traerlo a Calatrava, siendo esto por los años 1934-35. Después terminada la guerra civil y haber sido excombatiente de Franco y herido de guerra, permaneció en la aldea a causa de la Religión y su fe.

En una de las visitas que D. Teodoro Fliedner y su esposa Elfriede hicieron a Besullo, les expuso su situación y acto seguido se lo llevaron a Madrid y también a la Sta. Balbina Queipo Rodríguez, siendo quizás Teodoro el mas adecuado para intentar abrir la Obra del Colegio "El Porvenir". Y con alma y cuerpo se entregaron al trabajo incondicionalmente con la ilusión de consumir su vida al servicio del Colegio.

 

Teodoro Rodríguez en CARTAGENA.

 

Este es el último capítulo del manuscrito de 17 páginas de Teodoro Rodríguez, en el que habla de su propia vivencia. A veces nos parece que toca los temas con nostalgia y gotas de amargura, pero el final, es un canto de triunfo. Siempre hemos dicho que el desierto de la vida es duro, pero el hombre que confía en Dios, sabe que es protegido y alimentado por El, pero no siempre se vive bajo la sombra de la nube o de la columna de luz en la noche.

Si hasta ahora hemos recogido sus palabras hablando de otros, queremos que sean también sus palabras, las que describan el devenir de su vida.

"Creyendo -dice- de verdadera necesidad el abrir nuevos Colegios evangélicos en España y después de veinte años de trabajo en "El Porvenir" se trasladan a Cartagena los Srs. Gavás.

Se empezó la labor educativa en el saloncito de actos de la Iglesia.

Después, con un donativo de amigos suizos, se compró solar, se acondicionó para un colegio de dos unidades y se construyó la vivienda del Maestro.

Cada año que pasaba disminuían los alumnos evangélicos, cuyas plazas ocupaban con creces los niños de la calle. Ayudaba en la escuela la Sta. Marta al tiempo que estudiaba por libre el Magisterio y la carrera de piano, para acompañar con el armonio los himnos en los cultos.

Todo iba de viento en popa, tanto en la escuela como en la Iglesia, en la que Teodoro tenía a su cargo la Escuela Dominical de niños y adultos y por las tardes, una vez hacía la liturgia en el culto, otro domingo, la predicación.

El Sr. Gavás con su esposa y otra Sta. cambió Cartagena por la Iglesia de Mallorca. Las cosas en Cartagena se habían torcido algún tiempo antes.

La congregación y el nuevo Pastor, apoyados por la Comisión Permanente, le pusieron al pobre Maestro tales condiciones y limitaciones en su trabajo, totalmente inadmisibles; porque todo contrato entraña unas obligaciones y también unos derechos, que les fueron negados, toda vez que nadie se responsabilizaba con el abono de los sueldos, que ascendían a 11.000 pts., pero que casi cubrían las cuotas de los escolares; resultando que, de una manera un tanto mas elegante de la que usó en Sr. Lendengard con su tía Generosa, le pusieron en la necesidad de rehacer su vida a los 58 años de edad.

Sin recursos económicos y sin relaciones sociales de ninguna clase, el bueno de D. Teodoro compró solar, construyó su escuela de tres unidades y al principio del nuevo curso, tenía los locales llenos.

Pero para su apertura, necesitaba el certificado del párroco. Fue a él. Solo le ordenó que se entrevistase con el Sr. Vicario de Murcia, quien después de conocer el problema, le contestó:

- Hágase Vd. católico y al punto le daremos la documentación que necesite.

A los que le respondió D. Teodoro:

-¿No le parece Señor, que eso sería como vender el derecho de primogenitura?

Pero como bien dice el versículo:

- "Si tuvieseis tanta fe como un grano de mostaza, haríais que este montes se trasladara a los profundos del mar."

Y hoy, el Colegio Astur de Cartagena, legalmente reconocido por el Ministerio, disfruta de la subvención del cien por cien. Cuanta con 8 hermosas unidades, biblioteca, laboratorio, parvulario y un patio de recreo de unos 2000 metros cuadrados de superficie, en el que reciben educación 400 niños.

Cartagena 1 de Febrero de 1981.

 

LA ESCUELA EN BESULLO.

 

Podíamos decir que la inquietud cultural y pasión por el anuncio del Evangelio, serían las características de esta congregación de Besullo.

Ya habíamos intentado describir la obra de los Fliedner en favor de la formación cultural y de investigación, que pudiese ayudar al pueblo español a salir del marasmo de ignorancia y sobre todo sirviese para la extensión del Evangélico. Un resultado glorioso y único en materia educativa, de los primeros pasos en las primeras congregacioneslo, ha dado Besullo. Besullo es el pueblo que mas Obreros evangélicos ha dado al protestantismo y quizás mas títulos académicos haya habido en pueblo alguno, en un espacio de tiempo tan corto.

La visión de los Fliedner con sus Escuelas, Colegios,Hospitales y Orfanato, fue una ardua labor pero con recompensa. En ellos se formaron Maestros y Maestras que también fueron apoyados en muchas ocasiones por los Srs. Gullick que dirigían el Instituto Internacional de Señoritas. Estas Maestras y Maestros a su vez, supieron transmitir la pasión por el estudio, por salir del letargo generacional de los pueblos, y también darle al hombre dignidad y respeto. Grandeza en medio de la pobreza, paz en medio de las luchas sostenidas por largo tiempo, eran lo que sintieron los creyentes evangélicos de Besullo. De ellos nacía otro Besullo diferente.

Los pueblos de su entorno, también recibieron este soplo de viento fresco. Parte de España, sabía que algún asturiano de Besullo, andaba por sus tierras, sembrando la buena semilla. Olvidar estos hechos sería un error, porque aunque sabemos que la recompensa la da Dios, que la Obra es de Dios y que si Dios no edifica, estéril sería el trabajo de los edificadores, no es menos cierto que es nuestra visión y nuestras manos las que deben trabajar. Los evangélicos de Besullo trabajaron y recogieron.

Todas las cosas importantes no nacen al azar. El mismo Fedrico Fliedner había estudiado el bachiller español, para saber los errores y virtudes del sistema educativo español. También en 1894 Federico Fliedner presentaba la tesis del doctorado sobre "La higiene escolar y los ejercicios corporales." que don Ramón y Cajal calificó de "ADMIRABLE" estampando su firma. Uno de los puntos de su tesis era que los ejercicios corporales debían de ser adecuados a cada niño. Así termina diciendo, que si bien para unos convienen ejercicios fuertes como "equitación que conviene a aquellos cuyas espíritus necesitan actividad, porque el esfuerzo de la voluntad y el trabajo de la coordinación necesaria para estos ejercicios, excitarán saludablemente a sus células cerebrales. Pero para los niños que se sienten fatigados por exceso de trabajo escolar, para aquellos que se preparan para los exámenes, convienen marchas prolongadas, el ejercicio del remo, carreras, juegos como el de los "ladrones y la policía", las barras para algún ejercicio fácil, pero ninguna gimnasia acrobática."

Estas ideas nacían inspiradas también en la educación británica, aun cuando él no lo era, y que tendía al desarrollo total del individuo, donde el juego y el deporte, eran básicos. De este atractivo lúdico-académico, da como resultado Katherine Lee Bates en 1889, la cifra de 5000 alumnos en las escuelas evangélicas de España.

La música, muy diferente al gregoriano católico, sería otro atractivo, no solo de los servicios religiosos, sino también en las escuelas.

Fliedner contactó con personalidades como el Conde de Romanones y mantuvo debates en el Ateneo, codeándose con los mas granado de Madrid. Su nivel cultural alto, era el que deseaba para el protestantismo español. Sus métodos de enseñanza, ensayados en la Institución Libre de Enseñanza, y en el Instituto Internacional de Señoritas, también era la experiencia de las escuelas misioneras norteamericanas y de los métodos en los Colegios alemanes, siendo de lo mas novedoso y con resultados asombrosos para una España que no disponía de suficientes escuelas, ni maestros preparados.

Cuando empieza a abrirse la escuela de Besullo, es con personal preparado. Aunque la escuela era en el mismo lugar que la capilla, se preparaba adecuadamente, para que los niños estuvieran cómodos. En medio de la pobreza de medios, se las ingeniaban para transmitir ambición e investigación. Cuando alguno sobresalía se le enviaba a Colegios como "El Porvenir" y allí se les instruía para hacer carreras, brillantes en la mayoría de los casos.

Pronto, además de la escuela de Besullo, se instaló otra en el Pomar. En 1901, la fundación de estos centros educativos provocó un revulsivo en la educación de la zona, difícil de describir. Un testigo decía:

"La fundación de estos centros, trajo un gran resultado, porque antes de que esta escuela se estableciese, no había en estos pueblos mas que en Besullo, un poco de escuela por el invierno y hoy para hacer competencia unas a otras, crearon mas escuelas de maestros y maestras, y hasta el obispo ayuda de su bolsillo particular - según dicen."

Lo que queda claro, es la inquietud de todo tipo que se provocó, no solo con el protestantismo, sino con lo que implicaba de apertura, de amor hacia el prójimo, oprimido en las estructuras caducas de la educación, la cultura y los bienes sociales, en manos siempre del clero.

En 1905, Francisco Albricias, exponía en la Asamblea General de la I.E.E, unos puntos muy significativos, en los que se basaba para fomentar la enseñanza en los miembros de las congregaciones evangélicas y "así no se resientan nuestros fieles de esta falta general de cultura."

"En ciertas comarcas paganas -decía- se conocía a los misioneros evangélicos por "los hombres del Libro". Aquellos ignorantes paganos, a los cuales no habían llegado aun los adjetivos de nuestros países civilizados, les sobraba razón, puesto que los cristianos evangélicos somos y debemos ser los hombres del Libro, del Libro Santo de Dios.

Si es un deber fomentar la enseñanza para los de la familia evangélica, la escuela es también un medio muy importante y eficaz para la propagación de nuestras doctrinas."

 

Afirma Albricias, como lo afirmaban todos los evangélicos de las primeras congregaciones, que al lado de la capilla ponían la escuela, ya que en España los locales de formación, desgraciadamente no reunían las condiciones necesarias. Les faltaban limpieza, ventilación y buen aspecto. Pero también faltaba a los maestros preparación pedagógica, y "una conciencia despierta y delicada".

Los maestros evangélicos fueron una avanzadilla. Los de Besullo fueron un éxito no solo asturiano, sino a nivel de toda la nación. Los profesores evangélicos solían ser celosos y entusiastas, con locales aseados y de buen aspecto. Las escuelas se abrían a la hora en punto.

"Si el maestro procura dar vida y animación a sus lecciones -decía Albricias- para que los niños tomen gusto a la escuela y a la enseñanza, cuando explique las historias relacionadas con la Biblia, procurará hacer sentir a sus alumnos que aquella asignatura es la mas importante.

En otro párrafo dice: "La escuela que tuviere maestro o maestros que siguieren nuestros consejos, no debería temer la competencia y además sería factor importantísimo para la propaganda del Evangelio. La experiencia nos prueba que muchos padres indiferentes y hasta católicos, envían a sus hijos a la escuela evangélica no para que se hagan protestantes, sino para que se instruyan, puesto que creen que en nuestras escuelas se da la mejor educación y que sus hijos son tratados con mas interés y amor que en otras partes."

Estas frases del discurso de Albricias, eran el calco de lo ocurrido en Besullo, donde pueblos enteros de los alrededores también mandaban sus hijos.

 

MÉTODOS EDUCATIVOS DE LAS ESCUELAS EVANGÉLICAS: Premios y castigos.

 

Dice Carmen Zulueta, que tanto la tolerancia religiosa, como la reforma que se hacía necesaria en el sistema educativo de España, aun medieval, fue provocado por los métodos educativos modernos de los misioneros extranjeros -alemanes, suizos, ingleses, norteamericanos.

"El éxito de las misiones dependía en muchos casos de la eficacia de sus escuelas, en un país donde el analfabetismo alcanzaba proporciones extraordinarias y donde no había bastantes escuelas para todos los que querían ir a ellas."

Asturias en 1910 tenía el 61% de analfabetos, y las dos congregaciones primeras, la de Besullo y la de Gijón, se establecieron con escuelas, con maestras tituladas y preparadas.

En 1899 Katherine Bates, como feminista y ciudadana de un país en cabeza de este movimiento de liberación de la mujer, expone la situación de la mujer española, diciendo: "El analfabetismo español, mas prevalente aun entre las mujeres, es uno de los que preocupan. De los diecisiete millones y pico de españoles, hay mas de doce que no saben leer ni escribir, y muchos de ellos son mujeres."

Se lamentaba de que las "escuelas de niñas enseñan muy poco mas que lectura, escritura, costura, catecismo, las cuatro reglas y una noción muy superficial de geografía."

"En mis viajes por España, he encontrado por todas partes estas chicas atractivas, expertas en bordado y buenas maneras, pero que no saben casi nada de historia, literatura, ciencias, todo lo que pertenece a la cultura intelectual."

Este panorama de analfabetismo generalizado, tenía que corregirse. En Asturias, como el resto de España, el empuje de las escuelas que promocionaban la Fabrica de Mieres, del calvinista Numa Guilhou y otras fábricas, como Duro o la de Armas en Trubia, así como el impacto mas cualitativo que cuantitativo de las escuelas evangélicas de Besullo y Gijón, fueron un revulsivo para que se fijasen los poderes fácticos y religiosos. Cuando se abría una escuela evangélica, los católicos en seguida ponían otra enfrente o las que fuesen, para evitar el impacto sociocultural y religioso que producían.

Albricias decía: "Los pedagogos modernos y los antiguos, que han tenido sentido común, han aconsejado que se enseñe empezando por lo mas sencillo y siguiendo este ejemplo, nosotros empezamos a estudiar la geografía de nuestra propia escuela, su orientación etc., después salimos al patio, mas tarde a las calles vecinas, las principales avenidas de la población, los barrios, las aldeas vecinas, etc."

Sobre los libros de texto dice: "que se ha abusado tanto de ellos que muchos profesores quisieran suprimirlos completamente. Nuestra opinión es que el libro de texto, cuando va acompañado de la explicación de la lección que se señala, es de gran utilidad para la escuela."

La falta de libros de texto y la inundación de añadidos, por no tocar los temas adecuados era evidente. Así por ejemplo en geografía, se empezaba por la de otros países o de los astros y no se enseñaba ni el río que pasaba por el pueblo o la cuidad en que vivía el alumno.

También dice Albricias que "la preparación de tales libros de texto debería preocupar a la Sociedad de Publicaciones Religiosas y a estimularla a perseverar en el camino emprendido cuando la publicación de "Historia de España" de CRUELLAS, que a pesar de ser un libro apropiado a las escuelas elementales, ha prestado y está prestando grandes servicios a los que la utilizan. Desgraciadamente la mencionada Sociedad parece haber entrado en una época de desaliento, cuando podía ser un poderoso auxiliar para nuestro trabajo pedagógico."

No podemos de jar de resaltar el "Catecismo para uso de las Esceulas Evangélicas" publicado por la Sociedad de Publicaciones Religiosas en Flor Alta 2. Los apartados en que dividía este Catecismo era: Dios. La Biblia. Adán y Eva. El Pecado. Jesucristo. Los Mandamientos. La Oración. Los Sacramentos. La Vida Eterna. Al final tenía una oraciones para el uso de la familia.

La principal virtud de esta Catecismo, era el tener mas resumido aun, que el catecismo de Heidfelberg traducido por Juan de Aventrot, y por consiguiente mas pedagógico. En muy pocas palabras se resumían teologías profundas, que aprendidas de memoria, nunca se olvidarían. El Catecismo de Heildelberg o de Aventrot su traductor, era mas extenso y por consiguiente con mas pretensiones didácticas y teológicas.

Mas innovador, por las tradiciones educativas de que "la letra con sangre entra" fue el modelo de premios y castigos.

"En cuanto a premios -dice Albricias- cada escuela tiene los suyos. El que mas económico resulta y mejores resultados da, es elogiar privadamente un trabajo, cuando lo merezca. Si un niño escribe cinco líneas mal o medianamente una línea o media en condiciones aceptables, alabazle lo bueno."

En cuanto a los castigos, es muy difícil contentar a todos. Como ideal los castigos corporales debieran ser completamente prohibidos. Mas dadas nuestras circunstancias y la educación que reciben en sus casas, muchos niños, estos castigos se hacen todavía necesarios. Yo aconsejaría al maestro que no pegara nunca, con la mano, pues hay que tener en cuenta que los niños son tiernecitos y que a veces suelen llevar durante varias horas o varios días, la señal de algún bofetón o golpe... Opino que solo la palmeta plana debería usarse y solamente para pegar en la mano. Aconsejaría mas; que la palmeta no estuviera siempre en manos del maestro, sino colgada a cierta altura para que el maestro, al ir por ella, tuviera tiempo de serenarse y de reflexionar para no castigar al discípulo en un momento de ira o indignación. Cuanto menos se use la palmeta, mas efecto producirá cada palmetazo."

Resulta enervante este método de castigar físicamente para los tiempos actuales, aunque aquello suponía un enorme avance, especialmente porque se proponía la no utilización del castigo físico, cosa impensable en aquellos momentos.

 

LAS ESCUELAS DOMINICALES.

 

Tratamos este tema aquí, por estar muy ligado a las escuelas de educación secular. El texto bíblico de "Instruye al niño en su camino y aun cuando llegue a viejo, no se apartará de él," fue un versículo repetido constantemente por los ancianos de las iglesias, desde los primeros días de la Segunda Reforma.

Esta institución se había aplicado en España de inmediato, aunque solo llevaba de existencia poco mas de un siglo. Había nacido de la necesidad de que los niños de cierta edad no podían seguir con interés y provecho el sermón del culto público. Se pensó pues en un servicio religioso mas a su alcance, y que fuese mas corto y movido, con preguntas y respuestas, anécdotas y proyecciones de los personajes descritos en las historias bíblicas.

Lo que al principio se advirtió, es que al haber maestro de escuela diaria, también se le adjudicaba la escuela dominical; que se hacían clases tasando el tiempo y no dando la importancia debida, Se precipitaba la lección, se mantenía u horario estricto, aun cuando se tuviese la atención de los niños, mantenida por alguna novedad o historia curiosa, Otras veces se le obligaba a asistir al culto anterior o posterior a la escuela dominical, dejando de prestar la atención debida en una y otra reunión.

Albricias hace un comentario respecto a la duración diciendo "que no debe depender de lo que el Director tenga que decir a los niños, sino de la atención que presten estos a las explicaciones. Hay días lluviosos, de fiestas locales, de poco interés en la explicación, que la Escuela Dominical parece menos interesante y los niños se distraen. Cantad algún himno mas, abreviad las explicaciones y despedid a los muchachos. Que no estén de mala gana, sino no volverán. A nosotros nos ha dado buen resultado hacer a menudo y durante ciertas temporadas todos los domingos, proyecciones con linterna mágica, después de la Escuela Dominical",

Todo un lujo de detalles y cuidados que nos hablan bien a las claras del enorme interés en la educación integral de los niños.

"Urge -termina diciendo Albricias- que establezcamos buenas escuelas, montadas a la moderna e inspiradas en un elaborado espíritu pedagógico y evangélico. Para conseguir este fin, buena será procurarse buenos locales construidos exprofeso, pero esto, que es muy importante, no es absolutamente necesario. Lo indispensable, a mi entender, es la preparación de buenos maestros, con mucha practica en sus estudios, para que, al empezar una escuela, sepan enseñar, sientan entusiasmo y vocación para el trabajo que se les confía y cuenten con una sólida enseñanza bíblica (como el movimiento se demuestra andando, en Alicante hemos empezado ya a preparar cuatro alumnos de nuestra escuela bíblica.")

Afortunadamente en Asturias, las escuelas sin ser lujosas, tenían buenas enseñadoras, con experiencia adquirida al lado de los Gulick o de los Fliedner.

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CONGREGACIÓN EN ALEVIA (Peñamellera Alta) y PANES.

 

WILLIAN GULICK.

 

No sabemos como llegó el Evangelio a estos parajes agrestes y aldeas no excesivamente grandes. Sabemos que el colportor Juan Flores, había sido enviado a la zona de Santander, por Leigh B. Armstrong. Flores y Armstrong habían trabajado de colportores en Asturias también, visitando las congregaciones de Besullo, Tejedo o Gijón y habrían visitado muy posiblemente la zona de Alevia y Panes.

La llegada de los Gulick a España y a esta región, hizo que el encuentro fuese en primer lugar con Flores, ya que este estaba en Santander estableciendo una congregación, y había sido encomendado por Armstrong para recibirlos.

El 1 de Octubre de 1872 ya están los Gulick instalados en su nueva casa, y comienzan sus actividades. Willian Gulick había sido enviado por la American Board y su esposa, Alice Gordon Gulick, por la Woman’s Board of Misions, parte femenina de la American Board.

En 1873 ya es considerado Gulick, como uno de los pilares mas importantes de la Iglesia Evangélica en España. Gulick se encarga de la zona del Norte, Noroeste, quedando todas las misiones bajo su cargo, y manteniendo contacto con ellas, por carta y visitas periódicas.

La situación político-social, que encuentran en la España de 1872, es una nación que lucha por la libertad y que apoya a los protestantes establecidos. Sin embargo las autoridades locales, alcaldes y concejales, en la mayoría en la mayoría de los casos, actúan contra la Ley, influenciados por la Iglesia católica, controladora del pueblo y de las leyes.

Cuando la política se complicaba un poco, (estos años fueron un laberinto de ideas e ideales), las persecuciones se cebaban contra el protestantismo. "El ser protestante en Santander -según palabras de Willian Gulick en el informe a la ABCFM del año 1878-79- puede significar el morirse de hambre".

La ley garantizaba un cementerio para los no católicos, pero los incidentes eran continuos, reclamando cadáveres los curas, porque habían sido bautizados en la iglesia católica. La ley autorizaba la importación de libros protestantes en español, pero las aduanas paralizaban sistemáticamente los envíos.

Tampoco las autoridades superiores apoyaban a los evangélicos. Cuando en 1878, Willian Gulick quiso exhibir y vender Biblias en una caseta, en la feria anual de Santander, no era capaz de conseguir el permiso. No le decían que no, pero no le daban la autorización; mientras iba de una oficina en otra, siempre con la tenacidad típica de Gulick. Al fin se lo dieron el día antes de la inauguración, conscientes ellos de que no tendría tiempo de instalarse para la apertura. No fue así, pues trabajaron toda la noche, y al día siguiente, era la caseta mejor de la feria. El premio a la mejor caseta, que siempre se daba, quedó desierto por falta de fondos. Ya suponemos que por ser protestante.

Escenas de valentía y coraje, de tenacidad y esfuerzo, eran diarias en estos héroes de la fe.

 

Una escena en Covadonga: 1875

 

En el informe anual de 11-10-1875 a la American Board, Gulick informaba de una hecho, de valentía y coraje, ocurrido en Covadonga. Había pedido permiso al Gobernador para celebrar reuniones en Covadonga, donde había una romería. El Gobernador se lo concedió, pero con una advertencia: " No le podemos proteger contra la gente de las aldeas."

En el informe daba las razones de esta indefensión, indicando que los aldeanos no eran los que perseguían a los evangélicos, sino la clase media y alta burguesía, incitados y espoleados por la Iglesia católica. Decía que igual que el alcalde de San Fernando (Cádiz) prohibía el poder celebrar los servicios religiosos evangélicos, por considerarlos manifestación pública, o las Monjas de la Caridad, no se ocupaban de los enfermos protestantes, esta persecución no la provocaba el pueblo, sino los poderes absolutistas de la Iglesia católica.

La revista "El Cristiano" de 8 de Enero de 1876 describía con todo lujo de detalles este acontecimiento, que narra el mismo Gulick.

EXTRACTOS DE UNA CARTA

Noviembre de 1875

"En las escaleras que conducen a la cueva donde está sepultado don Pelayo, frente al monasterio de Covadonga, di algunos tratados y ejemplares de la Epístola a los romanos a las personas con quienes había estado hablando.

Explicábales que una era la Palabra de Dios y los otros tratados especie de ayuda para entenderla; cuando dos gruesos sacerdotes a quienes no había visto, vinieron sobre nosotros con iracundos modales. Arrebataron los libros de las manos de las personas que los tenían y mirándome trataron de arrojarme por las escaleras, mientras usaban de un lenguaje desusado e insultador.

Me dijeron que iban a llamar al alcalde, a lo cual respondí, que en efecto, me alegraría en verle yo mas que ellos, pues hay leyes en España, e indudablemente pondría correctivo a sus malos modales.

"Aquí no hay mas ley, que nuestra voluntad" me dijeron, y volvieron a la carga de obligarme a descender, mientras a grandes voces llamaban al alcalde, en tanto me empujaban para hacerme rodar, lo que impedí recostándome fuertemente como pude.

Cuando ellos se convencieron de la inutilidad de sus esfuerzos para hacerme rodar, y vieron que no les temía, desistieron de sus esfuerzos violentos, no sin dirigirme multitud de improperios, u asegurándome que si no fuesen "cristianos" me arrojarían al precipicio.

Respondiles que yo había esparcido simplemente el sencillo Evangelio de Cristo, a lo que replicaron "que esta era la primera vez que un suceso tan infame había ocurrido en la historia de Covadonga"

-"Lo siento mucho" repliqué, añadiendo que nada malo hallarían en mis libros.

Ellos replicaron:

- "¿No somos nosotros los maestros de la religión? ¿Quien le ha dado a Vd. permiso para predicar aquí en las mismas puertas del santuario mas sagrado de toda España?"

A esto respondí:

"Escrito está: el que oiga diga ven y el que lo dese tome de balde del agua de la vida(Apocalipsis,22:17)

Para expresar su coraje, comenzaron a romper los libros.

Por último me volví, y figuraos cual no sería mi asombro, cuando veinte minutos después de esto, en una casa cercana, halle escondidos de la vista de los sacerdotes, leyendo mis libros a unos vecinos y otros escuchándoles. Estos hombres, a quienes yo había dado libros, huyeron como tímidas ovejas ocultando los folletos en sus bolsillos cuando sobrevinieron los sacerdotes.

Estaban llenos de gozo por lo que habían leído y de indignación contra los sacerdotes por el trato que me habían dado.

Les había dado tratados que hablaban del Evangelio sin una sola palabra de controversia, Me rogaron que les diese mas tratados, asegurándome que los sacerdotes no verían ni uno. Afortunadamente conservaba unos cuantos que sobraron de los que repartí y los di a ellos, añadiendo un ejemplar del Nuevo Testamento a uno que me pareció el mas inteligente de todos, que era un joven. Este joven me prometió en presencia de todos leer el Nuevo Testamento a los allí reunidos y demás que jamás se le quitarían los curas .

Les advertí que probablemente serían perseguidos, mas también llamé su atención a lo que está escrito en Mateo, 5:10-12.

Creo que tuvimos la presencia del Espíritu Santo, y que pocos de los libros entonces repartidos serán vistos de los sacerdotes.

Así la ira de los hombres fue hecha alabanza a Dios, pues por medio de ella despertose el interés y simpatía hacia la verdad, que de otro modo no hubiese sido manifestada.

En Cangas de Onis tuve varias reuniones a la casa de un soldado, a cuya esposa había dado algunos Evangelios en la diligencia. Ella los tomó, fueron leídos en su casa, y después distribuidos a sus amigos, despertando en todos mucho interés. Ciando volví a Cangas una semana después, me recibieron con grandísima cordialidad. Expliqué la Biblia dos o tres veces en su casa, a ellos y a sus amigos. La ultima vez un grupo de muchachos se puso a la puerta haciendo no poco ruido. Cuando salí, los muchachos me siguieron gritando:

-"Viva la Virgen"

Llegué a la fonda en que paraba y me entré en ella, mas los muchachos, excitados por la multitud, estuvieron mas de una hora gritando: "Viva la Virgen". No pude menos de acordarme de lo que está escrito: "Gran Diana de los Efesios:"

Cuando se retiraron volví a salir, y muy pronto me vi rodeado de una multitud de muchachos y adultos. A la luz de la luna leí y explique, Lucas 7:36-50 Todos escucharon con respeto y silencio, y después distribuí entre ellos muchos mas tratados.

 

ALEVIA : UN PUEBLO VALIENTE.

 

La historia de los evangélicos en esta zona de Asturias, la desconocemos casi toda. Parte de los documentos que podían ser investigados, como los informes enviados al Obispo Sanz y Forés, parece que fueron destruidos por un incendio, en el que también se perderían los relativos a Frasinelli. Si algún lector de ORBAYU, tiene información fidedigna, estaríamos muy agradecidos, por su aportación a esta historia.

Menéndez y Pelayo despachó esta congregación, con estas palabras: " En Peñamellera Alta, extremo oriental de la provincia de Oviedo, llegó el protestantismo a hacerse dueño de una aldea, pero dos jesuitas, enviados por el Obispo, lograron evitar el contagio, devolviendo hasta cincuenta y tantas personas al gremio de la Iglesia."

El gremio, el status, lo religioso mezclado con lo político, es lo que prevaleció en esta historia de cruzadas, y de vencedores y vencidos. La saña con que se obró en aquel pueblo, aun con los pocos datos que tenemos, apunta a una batalla desigual, donde se procuró hacer la vida imposible al que disintiera.

"El Cristiano" de 14 de Abril de 1877 explica someramente el nacimiento de aquella congregación. Dice: "Alevia, poblado por unas sesenta familias, o poco mas o menos 300 personas, enclavada en las montañas próximas a Santander, se trasladaban por razones profesionales, algunos meses de cada año, a la capital castellana.(Valladolid). Allí conocieron nuestra fe y pidieron que se estableciera un culto público en la misma aldea "lo que se hizo en 1877 con gran contentamiento de ellos, mas no sin dificultades, disgustos y aun persecuciones."

Anteriormente en el año 1875, Gulick, cuando trata de extender su radio de acción y visitar unas pequeñas congregaciones en los Picos de Europa, Alevia y Panes, - dice Zulueta- que existía una fuerte campaña de oposición. "Cuando visitó Alevia en Abril de 1875, el alcalde mayor de la región, escribió una carta al alcalde local, informándole "de la visita de un desconocido (Gulick) que celebraba reuniones ilegales y predicaba doctrinas contrarias a las de la parroquia, subversivas de la moral y que podían perturbar el orden público."

Gulick fue a Panes a visitar al alcalde mayor. El pueblo estaba a favor suyo. El alcalde pidió su cédula de residencia, que Gulick poseía, pero en su ligar le mostró el pasaporte americano. El alcalde acusó a Gulick de perturbar el orden público y de predicar doctrinas inmorales.

En 1877 la persecución se intensificó. El Obispo de Oviedo envió un delegado especial a Alevia, y dos misioneros jesuitas. El delegado asumió los deberes del párroco que se había retirado, y prometió celebrar gratis matrimonios, bautizos, etc.

"Además se dedicó a visitar personalmente a los residentes del pueblo, en sus casas. Gulick comenta en su carta: "Hasta insistió desde el púlpito, que quitarle la vida a un protestante sería una buena acción". (ABCFM 15-V-77

La persecución continua en Alevia en la persona de Antonio Fernández, hombre del pueblo, que sería colportor, protegido de Willian Gulick. "Sus hijos no pueden asistir a la escuela pública y la familia entera recibe toda clase de amenazas"(ABCFM 1978)

Narra también Zulueta que "con frecuencia Alice Gordon Gulick acompañaba a su marido en los viajes que este hace como misionero a diferentes partes de la región. Las cartas que manda a la familia citadas en su biografía, describen sus impresiones. Al contar su visita a Alevia, indica como los aldeanos les rodean y admiran con gran curiosidad. "BARNUN, el famoso circo, con todos sus animales, no habría provocado la curiosidad y el interés que despertaba un cura protestante con su mujer e hijo."

 

Circular de SANZ Y FORES, obispo de Oviedo.

 

 

Los éxitos alcanzados por los misioneros Gulick y otros colportores como José Flores,José García, con Luis F. Villarejo, José María Rodríguez, José Pérez, y por 1875 con Ramón Bon, que ya había trabajado en Valladolid y León, unidos al entusiasmo del colportor Antonio Fernández, vecino de este pueblo, no había dejado indiferentes a las altas jerarquías católicas.

Repetidos hechos, de pueblos enteros que se " convierten al protestantismo", parecen precipitar una circular o "arremetida"del obispo Sanz y Forés, ante la rápida propagación del Evangelio en Asturias. Si hemos de dar crédito a los datos de que en Oviedo en el periodo de un año pudiera haber dos o tres iglesias, no era menos que esperar la respuesta.

La noticia la daba "El Imparcial" en Mayo de 1875, indicando que don Benito, con motivo del jubileo, acababa de publicar una carta circular, en la que "aprovechó para dar una arremetida contra el protestantismo." En turno de réplica le responde el periódico evangélico "La Bandera de la Reforma" con unos largos artículos en los números,23,28,29y 30. del mismo año.

La dialéctica de aquellos días era cortante y sin tapujos, por ambas partes, pero con elevadas dosis de insulto, provocación e injurias por parte católica, Nada nos tenía que reprochar por enseñar y presentar el Evangelio a toda criatura.

"La España Católica" periódico ultramontano, decía lo siguiente: "Grande consternación está produciendo en el noble Principado de Asturias la "desatentada" conducta del Gobierno, con motivo de la cuestión suscitada por el agente del protestantismo, de que ya dimos cuenta a nuestros lectores." El hecho real es que se había apedreado la casa y la capilla de Ramón Bon, cuando todos estaban reunidos teniendo que intervenir la Autoridad, y el periódico "El Eco de Asturias" se hizo eco del atropello.

La contestación que se daba a Don Benito Sanz y Forés, se hacía en 8 partes, y se le hacía desde el aprecio de "quien conocemos muy mucho de antiguos tiempos y a quien apreciamos por su saber e ilustración, al mismo tiempo que compadecemos por los muchos errores en que con intención o sin ella incurre."

1.-

"Es imperdonable en una persona de su ilustración, proclamar en un documento público y de importancia del que analizamos, que en el Protestantismo hay innumerables sectas."

CONTESTACIÓN.

Se le hace ver que en el protestantismo hay, en lo necesario unidad, en lo dudoso libertad y en todo caridad. El comentarista le hace ver, que en eso de disentir "Vds, nos dan quince y falta" mirando los cleros oriental y occidental, al franciscano en contra del jesuita y todo en una seria sobre la gracia, la predestinación, sobre la concepción de María antes del año 1854, sobre la infalibilidad, etc.

Termina diciendo: "Y cuando la Iglesia romana teniendo un Papa infalible, tiene tanta variedad accidental, no debe extrañarse que nosotros, que no tenemos ese Papa, tengamos alguna."

2.-

Es una vulgaridad, indigna de un obispo, repetir que nosotros entendemos e interpretamos las Escrituras, según "el espíritu privado"de cada uno."

 

CONTESTACIÓN

 

David decía:"Lámpara es a mis pies tu Palabra y lumbrera a mi camino," por consiguiente, no necesita de interpretación, ella misma se interpreta y Dios ha prometido que el Consolador, el Espíritu de Santo, os enseñará todas las cosas". Esta palabra "espíritu privado" no es nuestra, la han inventado Vds. con su No buena fe contra nosotros."

3.-

 

"¿Y ha dicho Vd. en serio, señor Obispo, que nosotros adulteramos las Escrituras? Ciertas prendas no pueden soltarse sin una meditación y Vd. dice eso porque así es costumbre que lo digan todos los de su comunión, pero las pruebas de una aseveración tan grave las estamos esperando."

 

CONTESTACIÓN.

 

 

Nosotros acabamos de editar una obra titulada "¿Cual es la Biblia verdadera, la de los romanos o la de los protestantes? donde probamos hasta la saciedad que quien ha adulterado torpemente la Biblia Santa, son los romanos.

 

4.-

 

"¿Con que nosotros seducimos a los incautos predicando una confianza ilimitada en Jesucristo? ¡Ah que blasfemia! ¿ Pues en quien hemos confiado, sino en Aquel que dice: "Venid a mi todos los que estáis trabajados y cargados y yo os haré descansar?

 

CONTESTACIÓN.

 

"Mas concreto Sr.Obispo: nosotros no nos justificamos, ni nos salvamos por nuestras obras, sino por la fe, por pura gracia de Dios, pero no nos justificamos ni nos salvamos sin obras.

5.-

Nosotros predicamos mas que Vds., los mandamientos, la necesidad de las buenas obras, la moral, pero no como que ella nos ha de obtener, como Vds. dicen la justificación sino como consecuencia de la justificación:

 

CONTESTACIÓN.

 

"Nosotros los evangélicos no queremos con astucia hacer olvidar que la vida cristiana es una vida de mortificación, de virtud, de santidad.

6.-

Acusa el Sr. Obispo a los protestantes de que quitamos de la Biblia algunas cosas que no conviene quitar y por eso Dios nos quitará a nosotros del "Libro de la Vida".

 

CONTESTACIÓN.

 

"Señor Obispo, menos declamar y mas probar." Seguros estamos que los cristianos evangélicos de Oviedo, cuando leyeron esas palabras se preguntaban ¿que palabras de la Biblia suprimen los protestantes, ¿sabrá el Sr. Obispo lo que dice?

"Añaden Vds. el sacramento de la penitencia, el sacramento de la Eucaristía, la invocación a los santos y a la Virgen, el purgatorio etc.; no cito mas porque tampoco cita el Obispo mas que esto en su pastoral."

7.-

"Nosotros no venimos a enseñar una religión nueva, ni fundar una Iglesia nueva; venimos solamente a levantar muy alta la Santa Biblia.

 

CONTESTACIÓN.

 

Nosotros no venimos a enseñar a la Iglesia el camino del que nunca debió salir, al camino que Cristo y los Apóstoles trazaron.

8.-

"Para concluir, protestamos que nunca descenderemos al terrenos de las personalidades. Si a él hubiésemos de descender con el desenfado con que lo hacen los católicos, esté seguro Sr. Obispo que les haríamos callar; que si pecadores y malvados ha habido, hay y habrá en la Iglesia cristiana, no falta buena cosecha de esa fruta en la Iglesia romana.

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LAS CONGREGACIONES DE OVIEDO.

 

 

 

Ramón Bon Rodríguez, primer pastor de Oviedo.

 

Si el testimonio dado por los evangélicos en toda Asturias era ejemplar y heroico, el de Oviedo en la persona de Bon, tiene mas de heroico que de ejemplar. Esta afirmación no le gustará a algunos que solo quieren ver las virtudes y modélica proclamación del Evangelio, algo que fue siempre así, pero que en el caso de Oviedo tiene una gran mancha, en la persona del pastor.

Aunque Menéndez y Pelayo se regodeó en publicar su fracaso (siempre aparente a los ojos de los hombres, puesto que la congregación siguió adelante) y con gozoso alborozo palabrero, expuso la miseria humana al aire de la rosa de los vientos, no por ello Dios dejó de hacer su Obra.

Aunque con alguna imprecisión, Menéndez y Pelayo cuenta así la historia:

"A principios de 1878 amaneció en León, procedente del pueblo de La Seca, arzobispado de Valladolid, un estudiante teólogo de carrera abreviada que decían Ramón Bon Rodríguez, el cual durante mas de diez años había divagado por las sectas protestantes, llegando a hacerse anabaptista y ser bautizado por inmersión en el Manzanares.

Abrió Bon una capilla y una escuela, ignoro ya de que rito; pero el ilustrísimo prelado de aquella diócesis D. Saturnino Fernández de Castro, le hizo muy recia oposición, publicando contra sus errores una brillante pastoral y enfervorizando el sentimiento católico, siempre muy vivo en aquella ciudad, con una gran misión y con el establecimiento en sitio muy próximo a la capilla protestante" de la archicofradía del Sagrado Corazón de María, para la conversión de los pecadores.

Los resultados de esta obra cristiana fueron tales, que la capilla quedó al poco tiempo desierta y Bon abjuró solemnemente en Noviembre de 1879 con señales de conversión sincera, que aun le ha parecido mas, cuando se le ha visto poner de manifiesto en dos opúsculos escritos, no sin gracia y muy curiosos, como de quien vio las cosas por dentro, las rencillas, los escándalos, divisiones, trabacuentos, pelamesas y monipodios de los pastores protestantes."

Antes de llegar a León por primera vez en 1874, Ramón Bon ya se había bautizado en 1872, por inmersión. Menéndez y Pelayo dice también sobre esto:

" A la capilla de la calle Calatrava (Madrid) la llama Bon "Luterana". En la carrera de San Francisco sentaron sus reales con grande aparato los anabaptistas americanos dirigidos por M. Willian Knapp, agregado a la Legación de su país y diligente bibliófilo. Pero falto al principio de pastores, tuvo que echar mano del evangélico Ruet, con quien al poco tiempo se desavino, porque no quería Ruet bautizarse por inmersión. Bon anduvo menos recalcitrante y se dejó sumergir en las turbias aguas del Manzanares, no sin grande alborozo de las lavanderas.

Con él formaron la naciente iglesia, D. Martín Beito Ruiz que había sido cura párroco en un pueblo de la Alcarria; un tal Marqués, antiguo practicante, o cosa tal, en un Hospital de Andalucía; el judío Ben-Odiel de quien ya queda hecha mención como de apóstol en Cádiz y un tal Calleja de Lineresm que luego se hizo socialista y mandó una partida federal en Sierra Morena; Alicante, Linares y La Seca fueron las principales sucursales anabaptistas, pero con la vuelta de Knapp a los Estados Unidos parece haberse desecho toda esta mal concertada tramoya, de cuyos interiores resortes hay largo y picaresco relato en un folleto de Bon:"

¿A que folleto se refiere? Son conocidos dos opúsculos. Una titulado: "Mi convicción católica. Examen de los principios, doctrina y religión teórica y práctica de las sectas protestantes, que se conocen en España, por Ramón Bon Rodríguez, ex-pastor protestante.(León 1880)" y otro que se denomina "Historia de las Sociedades Bíblicas, de sus Jefes y emisarios. Noticias de varias capillas protestantes en España, de sus pastores, misioneros y feligreses; escándalos, rencillas, doctrinas, vidas y milagros, por Ramón Bon Rodríguez, ex-pastor protestante (Madrid 1881). Este último opúsculo, es el que aporta los datos referidos y no suponemos que exista otro mas.

Guillermo Ireland Knapp, parece se el hombre que mas había impactado en la vida de Bon, si nos atenemos al relato que hace Knapp en "The Missionary Magazine" de Octubre de 1871 pag. 71, donde relata sus actividades en Valencia, Alicante, Madrid, Linares y La Seca. De este último lugar, La Seca, pueblo de Valladolid, dice Hughey en "Historia de los bautistas en España" que un agente de la Sociedad Biblica se hizo bautista después de leer un tratado sobre el bautismo escrito por Knapp. ¿Fue Bon? Creemos que si.

Sin embargo, Knapp en 1877 se retira a los Estados Unidos, siendo nombrado profesor de lenguas modernas en la Universidad de Yale. No volvió mas a España, muriendo en 1908, habiendo dejado entre sus escritos, el referente a la biografía de Jorge Borrow quien como él, fue pionero en el "enronquecimiento espiritual de España".

Las razones apuntadas por Mr. Knapp, para retirarse de España las describe Hughey:

" Mr Knapp concluyó su labor en España y partió de Madrid el pasado día 21 de noviembre de 1877. Trabajó con celo y perseverancia para establecer misiones en diferentes partes del país, pero debido a la inestable situación del país y del carácter voluble de la gente o a causa de la ineficacia de los predicadores nativos, una esperanza de éxito tras otra, fueron desvaneciéndose."

Esta nota tan pesimista y con cierto amargor sobre el carácter voluble de los españoles y la ineficacia de los predicadores nativos, es interesante para poder entender el porqué un hombre como Bon, que conocía (como veremos mejor mas adelante) los principios evangélicos, apostatase. A la situación de aparente poco fruto en la Obra, debe considerarse y quizás en primer lugar, la situación espiritual.

En 1874, según me indica D. Rodolfo Gonzalez Vidal, quien ha estudiado con detenimiento la vida de Bon, el director de la Sociedad Bíblica B. Y E. León B. Armstrong, le enfrenta a Galatas 5:7 . "Vosotros corríais bien. ¿Quien os fascinó para no obedecer a la verdad? Esta persuasión no procede de Aquel que os llama.

D. Rodolfo González se hace esta pregunta: ¿Como pretende usarle Armstrong en el servicio del Señor, si le considera en tal situación espiritual?

No podemos entender lo que pasaba por su mente o urdía su corazón, pero es cierto que las cosas espirituales no se discernían espiritualmente. No iban bien las cosas y después de varios trabajos, este cura relativamente culto, inquieto y con mucho carácter - quizás demasiado- llega a León en 1874, con ocasión de la feria de San Andrés, un 30 de octubre. Para conocer el talante de sus habitantes vende gemelos con insignias carlistas. Se alojó en la calle Conde Revolledo,4 y funda en León la primera escuela privada protestante.

En León ya había un colportor de la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera trabajando, llamado Roberto Kenndy. L.B. Armstrong pone a Bon en contacto con este, a través de una carta, en la que le exhorta a predicar, indicándole el envío de tratados y posteriormente Biblias, para que vendiéndolas, se sustente.

Un dato mas que observa D. Rodolfo Gonzalez Vidal, sobre la personalidad de Kennedy, que era obrero del ferrocarril, de denominación presbiteriana y que "no se atreve a decir que es convertido". Esta cuestión es de gran importancia, a la hora de analizar los continuos problemas de Bon. Posiblemente salió a la Obra sin estar convertido, como le ocurría a Kennedy, y memos aún preparado para las dificultades diarias.

Distribuye Bon, tratados y "El Cristiano" en El Crucero de León - antes "Cuatro Caminos" y testifica a los obreros de FF.CC. El 4 de diciembre de 1874 celebra el primer culto en casa de Kennedy.

Otro aspecto a comentar antes de relatar la actividad de Bon en Oviedo, es la posible inclusión de algunos himnos compuestos por él, en el "Himnario para uso de la Iglesia Española" de Juan B. cabrera en el año 1878. Menéndez y Pelayo dice que entre los poetas, además de Mora, Olavide, Pedro Castro, Palma o Cosido, está también Ramón Bon. Yo tengo mis dudas, porque las iniciales R.B. también pertenecen al pastor de la Iglesia Evangélica de Córdoba, Don Rafael Blanco. Si bien se pueden reconocer unas ciertas dotes de escritor en Bon, Rafael Blanco tiene mas cultura y mas sensibilidad que Bon. Rafael Blanco nacido en Málaga en 1846, tuvo relación con Matamoros y Ruet aprendiendo ingles en Gibraltar y pasando libros y Biblias cosidas en el interior de la ropa. Blanco viajó por Inglaterta y Holanda para estudiar y fue a reunirse con Matamoros en Bayona donde celebró su primera conferencia en 1864. estudió en la facultad de Teología del Cantón de Vaud, terminado sus estudios en 1872 y regresando a España teniendo una labor ininterrumpida. Fue profesor del Seminario Teológico en Córdoba y según reseña de "El Cristiano" 5-4-1917, Rafael Blanco "poseía marcado gusto artístico y destreza en los trabajos manuales". Es por esta razón de "su gusto artístico" que sospechamos, ya que no afirmamos, que las siglas R.B. pertenezcan a Rafael Blanco como hombre de las primeras generaciones de la Segunda Reforma.

NOTA : " Después de escribir estas conjeturas sobre la paternidad de los himnos correspondientes a la pluma de Bon, impresos en nuestros himnarios, puesto al habla con el historiador evangélico Gabino Fernández Campos, me confirma que ya se habían publicado en la revista "La Luz" varios versos de Ramón Bon, por lo que tendremos que darle la razón a Menéndez y Pelayo, y adjudicar la R.B. a Ramón Bon.

Donde dije digo, digo Diego, pero al menos lo intenté. Lo anterior no lo borro por si sirve para conocimiento de la historia de D. Rafael Blanco."

 

 

PRIMERAS CONGREGACIONES EN OVIEDO.

 

L.B. Armstrong envía a Ramón Bon a Oviedo. El colportor Juan Flores había tenido algunas incursiones en el Principado. José Pérez, José M. Rodríguez y Luis F. Villarejohabían sembrado y llegaba la hora de la siega. El día 1 de Enero de 1875 llega Bon a Oviedo procedente de León, después de un accidentado viaje, por causa de la nueve caída. En Mayo de 1875 "El Cristiano" ya nos hace la siguiente reseña referida a Ramón Bon:

"Hace algunos meses, un buen español, obedeciendo como él en su fe cree,la voz de Dios, se dirigió a la capital de la provincia de Asturias, con un fin: el de anunciar el Evangelio a todas las personas que quisieran oírle. No fue su idea atacar ningún sistema de religión, formar ninguna secta; en el Evangelio él ha hallado la paz para su alma y un gozo hasta entonces desconocido, y ansiaba comunicar el secreto de su felicidad a otros.

Si seguía sus trabajos evangélicos de una manera tranquila, no lo hacía de una no legal; se sometió a lo que manda la ley, pasó el correspondiente aviso a las autoridades; nada hizo oculto.

Por algún tiempo pudo el siervo de Dios cumplir con el dictado de su conciencia en paz, mas a fines del pasado mes, las cosas cambiaron.

Su casa fue atropellada, él y las personas que en ella se hallaban congregadas, insultados, siendo necesaria la intervención de la autoridad para impedir escenas mas lamentables aun.

He aquí lo que acerca del asunto dice El Eco de Asturias - Oviedo-:

" ¿Que ha de suceder en un pueblo donde se presencian hechos de índole semejante al atentado cometido anteanoche y anoche por una porción de mujeres y chiquillos contra la casa en que unos ministros, o pastores, o lo que sean, de la Iglesia evangélica tienen establecida su capilla y ejercitan sus prácticas al amparo de las leyes mantenidas por el actual Gobierno y bajo la protección de las autoridades?

¿Es de católicos, creyentes de una religión de paz, amor y misericordia, emprender a pedradas contra la casa en que se encuentran un número mayor o menor de ciudadanos en uso de un derecho sancionado por las leyes?

Si estos hechos ocurrieran en pasados días, dijérase a voces que no había orden público, ni seguridad, ni tranquilidad, ni nada. Y para que no se diga ahora algo parecido, reprímase en justicia lo que hemos dicho de la calle la Magdalena , sobre todo la invasión incivil de establecimientos con atropello de personas; y reprímanse los ataques a derechos que son indisputables para los mismos enemigos de ellos mientras los garanticen las leyes y los deberes de la hospitalidad cristiana, culta, hidalga y generosa, ya que no digamos también democrática, porque no es esta la invocación que pueda tener hoy el mejor éxito.

¿Es de cristianos querer hacer mal a su prójimo, herirle voluntariamente en su persona, su carácter, sus intereses,?

"Amaos los unos a los otros" dijo el Salvador a los suyos, y se dice que los protestantes no son discípulos, que no hay que observar tal ley con ellos, que son enemigos, ¿no es del Salvador este otro mandamiento? "Yo os digo, amad a vuestros enemigos"

¿Se convence con piedras o con buenas razones? ¿Se atrae al descarriado por el odio o por el amor?¿ Se honra a Cristo obedeciendo o desobedeciéndole?

¿Quieren saber los que en la noche del 27 de Abril atropellaban la casa de un cristiano, lo que él y los suyos hacían? de rodillas oraban por ellos, y delante de Dios les perdonaban.

¿Serán malos cristianos los que obran así? El árbol bueno o malo se conoce por sus frutos, el sistema religioso bueno o malo, por el carácter de sus discípulos, el hombre bueno o malo por sus hechos. El que es de Cristo tiene el Espíritu de Cristo, y hace las obras de Cristo; el que es del diablo tiene el espíritu del diablo y hace las obras del diablo.

 

La actividad de Bon en estos dos años y medio que estuvo en Asturias, fue de una actividad incansable. "El Cristiano" de 17 de julio de 1875 se hace eco de un modelo de trabajo para la extensión del Evangelio a las aldeas, que ponían en práctica en Asturias y por el estilo del texto parece de Bon. Dice : "El domingo pasado celebré otro culto campestre, a legua y media de la capital, para poder llevar de esto modo la Palabra a los aldeas vecinas. De una vinieron algunos hermanos ya conocidos llevando consigo unas cuarenta personas mas o menos y de aquende y allende reuniéronse unas ciento veinte, además de unos 80 aldeanos que se agregaron. prediqué sobre Mateo 10:7; el Espíritu nos asistió. El Evangelio nos dice que "Jesús rodeaba por todas las ciudades y aldeas, enseñando y predicando el Evangelio" y entre los que se ocupan de la Obra del Señor en España se ha tratado varias veces la cuestión de cómo poder llevar el Evangelio a las aldeas. El plan de nuestro corresponsal nos parece bueno, su idea feliz, como concebida por él mismo. Escogiendo un punto céntrico avisa días antes en las aldeas contiguas, que en él, tal día y a tal hora habrá predicación de la Palabra al aire libre. naturalmente acuden de distintos puntos, el culto se celebra, y después se separa el auditorio tranquilamente cada uno a su lugar; el siervo de Dios orando, los aldeanos discutiendo, halando entre si acerca de las nuevas doctrinas que han oído..."

El 7 de agosto de 1875 bajo el epígrafe "El Evangelio en las aldeas" la misma revista trasmitía otra predicación desde otro marco, Decía: " El día 12 del pasado, un obrero del Señor que trabaja en la capital de Asturias, salió a un pueblo no lejano en el que se celebraba una romería, con ánimo de anunciar la buena nueva del Evangelio a las gentes.

El Señor bendijo sus intenciones.

Acompañado de varios amigos puestos en un lugar conveniente sobre el verde césped entre frondosos árboles, y como a las cuatro de la tarde, comenzó a hablar, y bien pronto se vio rodeado de un grupo como de cuatrocientas personas, sin contar muchachos, que sin previo aviso se habían colocado en primera fila.

El auditorio se componía de gentes de todas las clases, Artesanos, directores de la Fabrica, operarios, todos abandonando sus meriendas, sus bailes o sus diversiones, corrían ansiosos de escuchar, al sitio donde iba a anunciarse el Evangelio.

A las cuatro y media de la tarde comenzó el culto por la lectura de los siete primeros versículos del cap. xv del Evangelio de Lucas. He aquí unos párrafos de la carta en que recibimos la noticia: " Pinté el estado de la oveja descarriada: sus trabajos, sus aflicciones; apliqué a todos nosotros tal estado; el auditorio bebía con ansia las palabras.

Al ponerles delante el Pastor, buscando su oveja perdida y dando su vida por ella, ya no eran movimientos los que se notaban, sino que se veían lágrimas en las mejillas de muchos.

Anuncié la absoluta necesidad de acudir a Jesús todos, católicos y no católicos, caballeros y artesanos. Y terminada la predicación, se lanzaron sobre mi para abrazarme, confesando la necesidad de ir a Cristo... Yo lloré y ¿como no, si veía que aun hay fe en los corazones?

Posteriormente estas noticias han sido confirmadas por otra vía, y damos gracias a Dios por tales sucesos.

 

En junio de 1875 ya reunía Bon, según me informa D. Rodolfo Gonzalez "Una Iglesia de 100-120 miembros que califica de "revolucionarios, petroleros, timadores, jugadores, ateos" que resultaban indomables, decidiendo expulsar a 65 de ellos. ¡Que contraste con lo que acabamos de leer! El mensaje de la romería, las lágrimas de gozo, contrastan con los hechos que publica en el folleto apóstata, sobre su vida.

Mas tarde, exige Bon, los diezmos y por no aceptarlo se retiran 26 miembros mas y luego otros treinta, que querían estudiar y seguir la Biblia, pero no podían pagar. Quedaron pues veintiséis.

Este es un duro relato y por supuesto nada evangélico, pero eso es la historia. No podemos, ni queremos ocultar nada, si queremos hacer una historia, que también refleje que aun estamos en la carne. Son sin duda síntomas claros de no haber entendido la Palabra de Dios, con su amor y entrega hacia el hermano débil. Ramón Bon no lo entendió así y quizás por eso apostató después.

Es por estas fechas cuando el obispo de Oviedo,Sanz y Forés, había publicado su famosa carta pastoral, ya comentada. Es también en Junio de 1875 cuando "La bandera de la Reforma" relata la desesperada batalla que emprendía "La España Católica" que se asombraba de la rápida infiltración del protestantismo en Oviedo. Escribe Ramón Bon lo siguiente:

" Señor director de La Bandera de la Reforma"

Muy señor mío: y hermano en Jesucristo: En "La España Católica" veo que le escriben de Oviedo, horrorizándose de que en esta ciudad se hayan abierto dos capillas protestantes y añadiendo que algunos obreros desgraciados acuden a oír al pastor hablar contra la pureza de la Virgen.

Como no me gusta desmentir calumnias de los que a sabiendas las esparcen, solo con el objeto de rectificar y que los lectores de La Bandera de la Reforma y demás cristianos sepan a que atenerse, me atrevo a decir algunas cosas sobre dicho suelto.

Conste pues ser

Falso : que en Oviedo se hallen dos capillas protestantes; somos muchos hermanos en el Señor en esta capital, y cada uno, en su mayoría celebra en su casa culto de familia, haciendo así de tantas casas otras tantas capillas, que ya pasan de dos; porque sabemos que donde dos o tres están reunidos en nombre de Cristo, El está en medio de nosotros.

Es falso: que acudan a estas capillas algunos desgraciados obreros; los que acuden no son algunos, son a cientos a la casa donde yo habito, llegando días en que he tenido que prohibir entrar mas gente por hallarse mi gabinete y sala y escalera llenos, y quedar en la calle tantas personas, que no pudiendo entrar se contentan con oír himnos de alabanzas al Señor.

Es falso: que en estas reuniones se hable contra la pureza de la Virgen; aquí predicamos al Salvador, a Cristo encarnado en el seno de la Virgen María. Ni una palabra hemos predicado ni aun contra ninguna doctrina de Roma; sabemos que únicamente Cristo debe ser anunciado como solo Salvador del mundo; y cómo El es Luz verdadera, una vez recibido huirán por si solas, sin tocarlas las luces falsas. Los que no creen en Cristo tienen razón en llamar desgraciados a los fieles, porque si Cristo no resucitó, los mas desgraciados somos de todos los hombres.

Es verdad: que " lo que sucedió en los días de la República, sucede ahora en este país, cuna del catolicismo" como dice el comunicado de La España Católica.

En esos días se blasfemaba de lo mas santo, se atropellaban iglesias y familias, y los que por católicos se tenían entonces, no se escandalizaban de ello, ni hubo una protesta en defensa del Señor; hoy, los católicos han hecho lo que en los días aciagos de la república no hicieron; hoy en los púlpitos, confesionarios y colegios, se levanta una cruzada de muerte contra los que llaman protestantes; y porque estos llaman al pecador al arrepentimiento, se les apedrea, se les amenaza, y una turba de beatas y de chiquillos cercan la morada del ministro del Evangelio, provistos de piedras y silbatos, que un cura muy filarmónico - a su manera- les regala de antemano, para perturbar a los cristianos; hoy, que no estamos en los aciagos días, la autoridad tiene que rodear el edificio donde mas de 60 hombres cristianos están bendiciendo a Dios y tributándole culto en espíritu y en verdad; caen piedras sobre estos hombres y como son tan herejes, no salen a la calle a defenderse y si se ponen en oración pidiendo auxilio al cielo, que los oye y se lo envía.

El horrorizado de Oviedo puede decir lo que quiera, pero lo aquí estampado es la verdad en todas sus partes; y si no se puede leer El Eco de Asturias" del 20 de Abril, que no nos dejará mentir. Tenga mas calma el horrorizado católico. Ud. me dispense, señor director, si le he distraído con esta y sabe queda su hermano en Jesucristo-. R.B.

El tema de las capillas, "que ya pasan de dos" y la cantidad de gente que este hombre atraía nos sorprende un poco, porque en otros lugares no parecía desbordar la situación. Lo que si parece claro es que Ramón Bon estaba activo y parecía un imán de masas; sino lean el siguiente relato, que podía extractar, pero perdería el sabor de la época.

 

TESTIMONIO MULTITUDINARIO EN GIJÓN DE RAMÓN BON.

 

De una carta que publica "El Eco de Asturias" periódico de Oviedo, tomamos los siguientes párrafos:

Gijón, Junio 21 de 1876.

"Motiva esta carta, señor director, un acontecimiento, que tuvo lugar ayer en este pueblo, triste en cuanto a su significación, grande , en cuanto a trascendencia, motivo de pesar para los mas y señal evidente de progreso para los que a observar las tendencias de nuestro pueblo se dedican, así como también la influencia que en él ejerce el predominio de las ideas civilizadores de nuestro siglo.

Me refiero al entierro del antiguo director de la Fábrica de Vidrios, D. Luis Truán. Hombre de acrisolada virtud, de filantrópicas ideas, amantísimo padre de familia, y emblema fiel del trabajador perseverante, recibió ayer al ser conducido a la última morada, uno de esos testimonios de universal gratitud que son el mejor elogio de su conducta intachable en esta vida, y marca a los que sobrevivimos en invariable derrotero por donde debemos encaminar nuestros pasos, si hemos de hacernos acreedores a tan señalada muestra de veneración y respeto.

Numerosa concurrencia llenaba ayer el paseo de Begoña, tal como no se recordaba, sino en las fiestas clásicas de esta villa. Acompañaban al carro mortuorio, 16 carruajes en los que iban los parientes y amigos del finado, diversas corporaciones, y representantes de todas las sociedades y gremios de esta industriosa población, y a pie un gentío inmenso

Húmeda y brumosa la tarde, cual si quisiera hermanarse al fúnebre cortejo, daba mayor tristeza y solemnidad al acto, y la seriedad de este, por ser el primero que en este pueblo se efectuaba con la austera formalidad de las practicas civiles, y en que no intervienen cánticos ni símbolos religiosos, imponía con mayor fuerza a la muchedumbre que en respetuoso silencio se encaminó al campo del eterno reposo.

A lo largo de la carretera y en extensión de mas de un kilómetro se veía esta completamente cuajada, trayendo a la memoria la tarde de la festividad de Ceares en que se verifica un espectáculo parecido, solo que entonces la multitud acude en bullicioso tropel a la aldea vecina, y a la sazón se encaminaba en acompasada marcha y ejemplar recogimiento.

El féretro conducido en hombros de trabajadores de la fábrica de cristales, que habían querido rendir aquel último tributo al que había sido para ellos, mas que director, benévolo y cariñoso amigo, llegó y penetró en el cementerio civil.

A pesar mío, en aquel momento, al contemplar enfrente otro entierro, también de un respetable y virtuoso anciano acompañado de sus deudos y amigos, pero perteneciente a otra religión distinta, no pude menos de recordar aquellos tiempos no lejanos de funestas luchas religiosas y de terrible intolerancia que tantos males acarrearon a nuestra desgraciada patria, y cuyos odios religiosos, irrisión terrible de su bondad, llevaban su venganza mas allá de la tumba. ¡ Felices nosotros que podemos gozar hoy, gracias al progreso, una era de tolerancia y fraternidad como la que presenciamos ayer por vez primera en esta villa.!

Una vez dentro del cementerio el cadáver, y previas las fórmulas rituales de la religión a que pertenecía, el pastor evangélico leyó unos versículos del Nuevo Testamento y pronunció una sentida oración fúnebre, llena de elevados conceptos, conmoviendo y enterneciendo a cuantos la oyeron; recordó las virtudes del finado y su ejemplar vida, e invocando el nombre del Dios Misericordioso, del Salvador del hombre, excitó a los presentes a la virtud, a la tolerancia, a las buenas obras, para que todos fuéramos hermanos en Jesús, y acreedores al galardón que espera a los que sobrellevan con resignación las contrariedades y amarguras de la vida.

Tal es, señor director, lo que hemos presenciado en el día de ayer, acontecimiento que inaugura una nueva faz en la historia de este pueblo."

 

Comentaba "El Cristiano" que en el mes de Octubre del año pasado, el pastor Ramón Bón por haber anunciado el Evangelio en Gijón ante unas cincuenta personas, se le había encarcelado y sometido a la acción de los tribunales. Hoy parecía ser un día diferente, sobre todo gracias al entierro de uno de los hombres mas importantes de la industrialización gijonesa, D. Luis Truán. Por lo que podemos deducir, el señor Truán, no era católico y aunque educado en ambientes protestantes, se inclinaba a ejercer una obra social muy meritoria, pero falta de fe, o al menos falto de testimonio público de la fe que si suponemos.

Aquí en Gijón, era el primero en ser enterrado en el cementerio civil, y es muy posible que no tuviese contacto con ninguna congregación evangélica, aunque si que tuvo relación con muchos protestantes extranjeros que trabajaban en su fábrica.

El caso es que el acontecimiento redundó en que se pudo predicar el Evangelio a tres mil personas, inaugurando "una nueva faz" en la historia del pueblo de Gijón, como terminaba este artículo.

Termina diciendo "El Cristiano": "Nuestro corresponsal, escribiéndonos sobre el mismo asunto, dice mas, pues opina que "el acontecimiento del día veinte de Junio, marca una era para el porvenir del Evangelio en Asturias". Y así lo creemos. La Palabra de Dios, el Evangelio de paz de Jesucristo, anunciado ante esas tres mil almas, producirá su fruto. A lo menos Gijón hoy sabe que las doctrinas que predican los llamados protestantes, son las que enseñó el divino Salvador."

 

RAMÓN BON EN LA CÁRCEL.

 

"El Cristiano" de 20 de noviembre de 1875 narra otra peripecia, de la ardorosa lucha de aquellos años, por la libertad religiosa, ya que la ley que existía, prácticamente estaba muerta de hecho. Por los datos que nos da, don José Gracia Sánchez, que ya por estas fechas vivía en Gijón, fue a la cárcel, acompañado después por Ramón Bon, por vender "unos cuantos evangelios".

Para ver la trascendencia que tuvo la fuerte oposición católica, en todo este proceso de la Segunda Reforma, cuando tantas personas visitaron nuestras capillas y tantos hicieron profesión de fe, manifestando una aceptación del protestantismo, les relatamos los párrafos completos, tomados de las fuentes. Ya se que un buen historiador haría otras casas mas originales, pero a mi me gusta el sabor ampuloso y triunfalista - en algunos casos.- de la narrativa evangélica.

Sabemos, que no solo fue la oposición católica la que en buena parte ahogó una Segunda Reforma, que tan espléndidamente se extendía en algunos lugares, como en Oviedo, sino que la socialización, la secularización, el anarquismo ateo y revolucionario, arrolló a una sociedad que deseaba sacudirse el yugo de la religión esclerotizada y vieja, sin contenido y sin fe.

Lo que queda claro en el relato de "El Cristiano", es la total impunidad con que actuaban las fuerzas del orden, que metían en la cárcel - para asustarles en la mayoría de los casos- a gente inocente. Y para nuestra historia local, también vemos que Ramón Bon, por estos años, también estaba en la brecha.

"Ahora voy a decir a Vds. como fue mi prisión. El viernes vendí unos cuantos evangelios en unos caseríos inmediatos a esta (Gijón) y por la noche asistí al culto que celebraban, al cual concurrieron unas cien personas.

"El sábado alquilé una lancha y fui a bordo de los buques para expender libros y por la noche estuve en el culto, en el que asistió mas gente que al otro, llenándose el local; el domingo serían las diez y media de la noche cuando estábamos concluyendo de cenar, llamaron a la puerta. Abro y me encuentro con el amo de la casa que me dice:

- "En la puerta de la calle está un portero del Ayuntamiento y dice que vayamos Vd. y yo con él al Ayuntamiento."

Lo cual en seguida verificamos, y una vez delante del Alcalde, me preguntó cómo nos nombrábamos el pastor y yo; y sin otras preguntas fui conducido a la cárcel por el cabo de municipales.

En el acto de entrar en la cárcel me acordé de la prisión de San Pablo en la cárcel de Filipos, y como no tenía cama, me senté en una ventana donde después de orar al Señor, me puse a cantar himnos y así pasé la noche.

Por la mañana, cuando se levantaron los demás presos, me dijeron:

- "¡Que contento ha estado Vd. toda la noche, y que cánticos tan extraños!"

Entonces yo les dije que eran himnos que se cantaban al Señor, y comencé a hablarles del Evangelio de Cristo. Al poco rato, a eso de las seis y media de la mañana me llamaron, y fui conducido por una pareja de la guardia civil a la estación del ferrocarril, mandáronme sacar billete hasta la estación de Lugo de Llanera, que dista a dos leguas de Oviedo, adonde fui conducido por otra pareja por carretera, al Gobierno de la Provincia, y sin ver al Gobernador me llevaron a la cárcel.

En esta lo mismo que en la otra, comencé a propagar la doctrina del crucificado. A las cinco de la tarde cuando RAMÓN BON me estaba visitando, llegó un inspector de policía y le dijo que él también estaba preso. Así pues los dos estuvimos presos por Cristo como Pablo y Silas.

En aquel momento que él estaba también preso, nos pusimos en oración para que el Señor nos fortaleciera en la fe, y en dicha cárcel nos pusimos a trabajar por el Evangelio. A las nueve de la noche, cuando nos íbamos a reunir con los presos para dar un culto, nos llamaron y acompañados por un inspector y un individuo de orden público, fuimos conducidos a Gijón por ferrocarril, y a las once de la noche, presentados delante del Alcalde, el que después ordenó que nos llevasen a la cárcel, aunque habiendo dado palabra de presentarnos cuando lo tuviera por conveniente, nos dejaron ir a dormir a casa.

Al otro días a seis de la mañana fuimos de nuevo puestos en la cárcel de Gijón por un guardia municipal, y en dicha cárcel como ya me conocían, les comencé a predicar a Cristo. Cuando nuestras esposas nos llevaron el almuerzo, las encargamos que nos trajeran trece ejemplares del Nuevo Testamento. Regalamos a los presos uno y unos cuantos tratados; también regalamos una Biblia al alcaide y otra al carcelero.

A las dos de la tarde me llamaron para declarar, acordándome de Mateo 1O:10-24.

Dada mi declaración, se marcharon el juez, el fiscal y el escribano. Por la tarde a las cinco llamaron a declarar a DON RAMÓN, y cuando concluyó, fuimos puestos en libertad por orden del juez, pero teniendo que dar antes promesa de que nos presentaríamos de quince en quince días en el Juzgado de primera instancia."

 

¿CRISIS ESPIRITUAL O DEPRESIÓN EN Ramón Bon.?

 

 

En junio de 1877, Bon reúne a la iglesia y le comunica que queda disuelta, porque él como pastor la abandonaba.

Toda una sorpresa, en quien se había afanado en la siembra de la Palabra y que abandonaba a sus ovejas, sin dar mas explicaciones.

Bon vuelve a León, creyendo que allí tendría mas posibilidades de éxito o quizás, al amparo de su madre y su hermana que residían en León desde 1876, tuviese mas sosiego.En vez de paz y estabilidad, Bon encuentra un clima enrarecido, por las tendencias denominacionales y el espació que las Sociedades Bíblicas querían evangelizar en la zona de León, pero que creaban fricciones.

El panorama que se encuentra Bon, en León, es diferente al que dejó años atrás, siendo mas dispar y con otras personas. La sociedad Bíblica B.y E. había enviado a León a un colportor llamado Saturnino Bachiller y desde el 14 de abril de 1877 estaba en esta ciudad, enviado por Armstrong, "una tal Baldomera Martínez, mujer bíblica."

Don Rodolfo González que me transmite estos datos, comenta sobre Baldomera : "Entiendo que se trata de una mujer encargada de la enseñanza de la Bíblica entre las mujeres, y que se reunía en su casa en calle la Capilla, nº 4, con una docena de mujeres, que mas tarde quedan reucidas a tres."

Llegado a León, Bon, Juan Jameson de la Sociedad Bíblica Americana, le envía un cajón de Biblias y Nuevos Testamentos para vender con beneficio del 95 %. También un mes mas tarde, llegó a León , Juan Cecilio Hoyle con muy pobre economía, con el cual se juntó Bon y del que pretendía su ayuda.

Hoyle que no tenía dinero, y que encima, en 1878, contrae matrimonio, instalándose con su mujer en León, hace que Bon se subleve contra él, quejándose de su economía y solicitando el salario del mes. Si a ello añadimos que Bon estaba enfrentado con Saturnino Bachiller, y enfermo de una fístula dental, la situación parecía explosiva, porque Bon no confiaba en Dios o estaba deprimido, al modo de Elías.

Bon había vencido a los profetas de Baal, había echo discípulos, y ahora no veía a nadie, ni fiel, ni útil, ni de confianza. ¿Deprimido o apóstata? Esta será una difícil respuesta y solo Dios la sabe.

En enero de 1879, abandona León y se presenta en Madrid para contactar con las Sociedades Bíblicas y los pastores, a la vez que pudiese curarse de su fístula. Mientras tanto seguía predicando en León, Saturnino Bachiller.

Bon regresa a León, insatisfecho de sus gestiones en Madrid y pega a Don Cecilio Hoyle en un arrebato de ira. Vuelve a Madrid, donde lleva una vida licenciosa.

En este tiempo Don Cecilio había reclamado ayuda a Faitfull y Pedro Castro, haciendo venir de Inglaterra a Antonio Menchaca, que estuvo un año en León y se volvió al catolicismo.

A primeros de junio de 1879 vuelve Bon a León, con el intento de abrir esta iglesia con los descontentos, que había provocado la actuación de Menchaca. Pero no debió irle muy bien el propósito, porque en agosto escribía a si tío el Arcipreste de Aguilar de Campos, solicitando una entrevista con el obispo de León.

El 9 de noviembre de 1879, Bon abjura de su fe en la iglesia del Mercado en un acto solemnizado hasta con cohetes.

Siete años mas tarde Juan Emérito Fuentes sería el que sustituiría a Ramón Bon, en la dirección espiritual de la probada grey de Oviedo. Muchos interrogantes nos deja Bon, que no podremos contestar en esta tierra, pero que pueden servir como ejemplo del daño que un hombre, sin ser convertido, puede hacer a la causa del Evangelio.

"El Evangelista" de 1 -9-1887, decía: " El día siete del presente, primer domingo de Agosto, tuvo lugar en Oviedo, en la calle de Covandonga, 36. un culto evangélico. A este acto religioso, fueron invitados los cristianos de Noreña, Trubia, Besullo y Gijón. El objeto de este culto ha sido la reorganización de la iglesia evangélica de Oviedo"

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LA CONGREGACIÓN DE GIJÓN.

 

 

 

La siembra.

 

En el número anterior de ORBAYU, habíamos apuntado la posibilidad de que Roberto Chapman, por 1838, hubiese viajado por Asturias y mas en concreto por Gijón. Por 1850 los consules ingleses y especialmente Kelly, ya habían tenido reuniones en Gijón, con tecnicos del puerto, el ferrocarril y la industria del vidrio, que eran protestantes.

En 1875 dos jóvenes matrimonios ingleses, Tomás Blamire y Jaime Wigstone, hacían lo mismo. Habían trabajado en Madrid y Barcelona, sembrando la Palabra de Dios incansablemente, pero también sentían el llamado para predicar por el Noroeste de la Península.Habían llegado en tren hasta Busdongo, porque aun no se había completado los tramos del ferrocarril hasta Gijón. Hicieron en diligencia un trayecto y continuaron en tren hasta Oviedo, donde repartieron muchos evangelios y tratados. En Gijón también lo hicieron, mientras esperaban embarcar para la Coruña, haciendo también escala en la ría de Ribadeo, trabajando en ese tiempo por Ribadeo, Castropol y Figueras.

La Sociedad Bíblica Británica en 1872tenía tres colportores trabajando en Asturias. José Pierrat (Pérez) trabajando a tiempo completo, doce meses, José María Rodríguez trabajando tres meses al año y Luis F. Villarejo, un mes.

En 1874 ya no había ningún colportor de los anteriores apoyado por alguna Sociedad Bíblica.

Daniel García Valdés en su manuscrito titulado "Recuerdos de la Obra en Gijón" y referida únicamente a la iglesia de Prendes Pando, cree que fue José Pérez (Pierrat) el colportor que vendió un Nuevo testamento a José Gracia Sánchez, quien sería durante muchos años el responsable de la congregación de Gijón. Hay relatos en "El Cristiano" de la dureza de este trabajo de distribución de tratados y venta de Biblias. El 21 de abril de 1877 se narra un episodio descarnado, real y revelador de un celo apasionado e indescriptible:

ASTURIAS.

Salimos de O. para G. después de haber orado al Señor para que nos guiase, el día 27 de Febrero; en este pueblo apenas hicimos venta, pasando después a S.N. En la casa donde paramos para tomar un bocado, se hallaban algunos hombres y me puse a leerles el Evangelio en varios versículos de S, Juan,20; me escucharon con mucha atención, y después les expliqué y me daban la razón: les invité con los libros y se fueron retirando sin tomar ni uno.

Pedimos lugar donde pasar la noche y contestaron que no había, y nos llevaron a otra y allí nos metieron en un pajar; como no teníamos luz no pudimos leer la Palabra de Dios, pero nos postramos en tierra y oramos, dando gracias al Señor por lo que había hecho con nosotros.

Emprendimos el viaje para P. y como no habíamos hecho la oración en la casa, por el camino nos retiramos de la carretera y subimos a un castañedo y sacamos nuestro Testamento y leímos un capítulo, y después dimos gracias a Dios nuestro Padre y pedimos nos auxiliara en el resto del día.

Llegamos al pueblo, nos colocamos en el punto de mas concurrencia, y extendimos nuestros libros; cogí yo unos cuantos, recorrí todo el mercado y no vendimos nada. Salió después el compañero y vendió un Evangelio de dos cuartos; varias personas venían al puesto, miraban los libros y nos decían:"Son protestantes." Otros decían, tan buenos son como otros, esto en medio de bastantes insultos.

Estuvimos así hasta las tres de la tarde, sin casi comer, y ni teníamos un cuarto, y el compañero de dice:

- Y ahora ¿que vamos a hacer?

- Paciencia, Dios proveerá, le contesté. Y así fue, en aquel momento principiamos a vender y vendimos dos Nuevos Testamentos, unas Biblias y algunos otros libros. Llegó un indiano y otros dos con él y le ofrecimos una Biblia, y uno de los que venían con él, le dijo:

- No tome Vd. que es protestante.

 

- Por ser protestante, le dice, la voy a tomar, cueste lo que cueste, porque tenía otra y el cura me la sacó por engaño y me la quemó, pero no será así con esta.

Luego me dirigí yo al otro señor, diciéndole que nuestros libros eran buenos.

- He leído en una Biblia, me dijo, y he encontrado en ella mucha confusión y no he querido leerla mas.

Traté de darle algunas explicaciones y no me quiso oír, diciéndome:

- Yo soy católico apostólico romano (pero muy enfadado y con expresiones amenazadoras) cuya cabeza es el Papa.

- Pues yo soy cristiano de la iglesias universal, cuya cabeza es Jesucristo, quien nos enseña a ser humildes y no enfadarnos

- ¿Tampoco cree Vd. en el Papa?

- No señor, porque es un hombre como Vd. y como yo pecador, y necesita un Salvador como nosotros.

-Pero Pedro quedó delegado por Cristo de Vicario en la tierra.

- Nosotros no tenemos mas vicario que a Cristo.

- Y ¿con quien confiesan Vds.? me preguntó, porque los curas y el Padre Santo están para confesarnos y perdonar los pecados por nuestras obras.

- Nosotros nos confesamos con Dios todos los días y nuestro sacerdote es Jesucristo, que hizo la expiación de nuestros pecados en el madero de la Cruz, fue mi contestación y al declarárselo por la Biblia, principió a dar voces y a insultarme, diciendo que iba a dar parte de nosotros y que nos meterían presos, que ya que teníamos esas ideas que las calásemos y que no las anunciásemos a nadie.

Le contesté que nuestro deber era anunciar el Evangelio por todo el mundo, puesto que así lo mandó Jesucristo a todos sus discípulos, y se alborotó mas, diciendo a las gentes:

- No toméis libros, que son protestantes y estáis condenados los que los tomáis.

Me acordé del versículo que dice: "Sed prudentes como serpientes" y me calle, pues vi que era echar las perlas a los puercos.

De allí salimos a R. y fuimos bien recibidos; al otro día recorrimos aquel y otro pueblo tomando la dirección de C. e hicimos mucha venta con la ayuda del Señor. En este último pueblo al ofrecer un Nuevo testamento a un hombre me llenó de insultos y decía a las mujeres que no comprasen, que estaban condenados; las mujeres le principiaron a llamar "borrachón" diciéndole:

- Si no quieres comprar no quites la voluntad a nadie.

De allí fuimos a M. y una joven que me había tomado un Evangelio de dos cuartos, vino y me lo tiró al suelo todo arrugado, y un muchacho lo cogió diciendo, "yo me lo llevo" mientras la muchacha se echaba a llorar, diciendo que el cura ya no le daba la absolución.

 

 

El colportor Juan Flores desde Valladolid, o desde El Ferrol solía hacer viajes por Asturias. "En 1877 - escribe José Flores- el diario del colportor Juan Flores, dirigiéndose al Agente de la Sociedad, Juan Jamesón, relata sus interesantes aventuras de distribución de la Santa Palabra desde el Ferrol, por todo el Norte hasta Bayona." J.B.Armstrong también fue otro asiduo de Asturias, así como Jorge Spooner que vivía en El Ferrol y el pastor Federico Fliedner preocupado por la distribución de literatura y Biblias. En 1889 la Sociedad Bíblica menciona con alabanza la obra de Fliedner representante de varios comités alemanes y que utilizaba varios colportores en distintas partes, distribuyendo él personalmente, en este año, 415 ejemplares de la Biblia, y 4390 Biblias con la colaboración de otros obreros y pastores.

"El Cristiano" de 8 de julio de 1876 narra las rutas mas seguidas por los colportores y creemos que por estas fechas podían ser José García Sánchez y Ramón Bon. El espíritu de colaboración entre ambos no parece ser malo en ningún momento, y no aparecen los problemas que Bon, si tuvo en León. Dice así , este semanario:

"Como dije a Vd. en mi anterior , dos hermanos salieron ayer mañana a pie y provistos de tratados, ejemplares de "El Cristiano e "Historias Bíblicas", llegando hasta Santullano, pueblo mas allá de Mieres. Expendieron la palabra en Olloniego, en Mieres y su fábrica, en Santullano y en algún otro caserío inmediato.

En la Fábrica de Mieres no pudieron entrar a donde los obreros trabajan, mas ellos (los hermanos cristianos) se fueron a un café donde a la hora de comer se juntan muchos de la Fabrica y allí vendieron de todo lo que llevaban, y después, de puerta en puerta en los mencionados pueblos fueron ofreciendo los tratados y periódicos religiosos.

Por la noche celebraba la iglesia reunión de oración y al final se presentaron los dos hermanos expedicionarios, contaron a la iglesia lo que el Señor había hecho con ellos y cómo les había guardado en medio de los insultos, burlas y amenazas que les habían dirigido; venían muy contentos y animados para volver por otros pueblos en esta misma semana.

De las ventas hechas se mantuvieron los dos todo el día y a la venida volvieron por el ferrocarril desde Santullano y aun le sobraban treinta reales y algo mas.

He construido una cajita de madera con su llave, en donde se deposita como fondo el producto de las ventas, y se destina exclusivamente para las misiones por las aldeas. Cuando salen dos hermanos, sacamos de la caja para que cubran sus primeros gastos y cuando vuelven se deposita el sobrante, esto nos sirve para hacer cortos viajes, bien alquilando un caballo, bien tomando el tren.

Las esposas de los dos miembros de la iglesia que salen, están muy animadas por la obra que sus maridos hacen; y con el espíritu misionero que entre ellos se ha despertado, creo llegue día en que una buena parte de la iglesia esté por las aldeas trabajando en la viña del Señor. Vd. comprenderá cuantas gracias doy al Señor Jesús por todas estas cosas y lo contento que me encuentro. El sábado salgo yo con un hermano para Trubia, donde expenderemos la Palabra y celebraré culto.

 

Un asiduo de Asturias en los veranos era Juan Nisbet. Hombre de gran movilidad, dispuesto siempre a sembrar y colaborar con hermanos que le necesitasen, lo encontramos en Zamora por 1880. Su labor la extendía por los pueblos castellanos de Tábara, Villalube y Fresno de la Ribera. En Valladolid, también muchos de sus afanes, dieron buenos frutos.En 1902 es citado en carta de L.B. Armstrong a Eduardo Alvarez del pueblo asturiano de Tejedo (Grado), y parece tener domicilio fijo en Gijón. En 1902 Juan Nisbet ya estaba en Linares, siendo bautizados por él mismo, 33 personas, entre ellas, creyentes que serían de gran peso espiritual en aquella zona, como Juan Bautista García y José Casado.

Estos y otros muchos, debieron pasar por Gijón, con fines de establecer congregaciones. Pero lo cierto es que la congregación que permaneció sólida hasta el día de hoy, fue la dirigida por el colportor y evangelista, José García Sánchez.

El político asturiano Indalecio Prietodescribe con emotiva realidad, el espíritu tenaz y firme del colportor de aquellos días en España, en la figura de José Marqués, pero que podía referirse también a José García Sánchez. Dice en "De mi vida.": La figura mas atrayente - figura de místico- era el vendedor de Biblias, que se internaba por el corazón de Vizcaya y volvía lleno de contusiones, causadas por los estacazos de mozos. Las palizas no le arredraban. después de una agresión, volvía a su propaganda, sereno, impasible, estoico, sin muestras de irritación ni de desesperanza. Nunca me he adscrito al protestantismo; pero allí forme mi convicción de que es casi imposible liberalizar un país donde no haya religiones disidentes con hondas raíces."

 

JOSÉ GARCÍA SÁNCHEZ: El Colportor.

 

Nacido en Asturias en 1848, conoció el Evangelio a la edad de 27 años en 1875,habiendo tenido contacto con los evangélicos en la Habana (Cuba). En estos momentos se encontraba casado, siendo su esposa fiel colaboradora también, al comenzar esta obra de colportor y evangelista.

Dice Francisco López en artículo publicado por la revista "Edificación Cristiana": "Este hermano, dado su interés por el Evangelio, pronto dejó de trabajar para dedicarse al servicio del colportorado. A parte de la dureza de este servicio, él sufrió mucho en distintas ocasiones. Un día le tiraron el carro de mulas, con todos los libros, Como dato curioso diremos que en aquella capilla no bautizaban ni de pequeños ni de mayores, ni tampoco se tomaba la comunión, aunque se ofrecían los niños pequeños al Señor."

Con estos datos, podemos deducir que aunque no había profundización teológica, si había una entrega absoluta a la causa del Evangelio.

A los cinco años de convertido, fallece su esposa, siendo una prueba muy dura para José García, quien trabajaba de peón caminero en San Esteban de las Cruces. Dice Daniel García que "dos años después, contrae nuevas nuncias con Dª. Cándida Rodríguez, de un pueblecito llamado Besullo, del que se dijera en 1908, que era el lugar que mas obreros había dado a la Obra del Señor. De esta unión nacieron dos hijas, Esther y Lidia; ambas, en diferentes épocas, sustituyeron a su madre en la labor de la enseñanza en la escuela que esta tenía".

"Falleció José García en 1920, dejando tras si, un pequeño grupo de creyentes que serían los que tendrían sobre si, la responsabilidad de continuar la Obra del Señor en Gijón. De este siervo, no diremos mas de lo que Dios le haya dicho al recibirle en su mansión. Mas en su memoria y en la de cuantos consagraron sus vidas al servicio de extender la Biblia, consignemos unas frases que en cierta ocasión dijo el Sr. W. Summers, Agente de la Sociedad Bíblica en España: "Para extender el Libro, nos valemos principalmente de nuestros hermanos los colportores. No necesito recomendarlos, puesto que conocéis bien la importancia de su trabajo, pero quiero dar aquí mi testimonio de los mucho que los aprecio, de lo mucho que admiro su abnegación, su espíritu de verdadero heroísmo, de los mucho que espero para España de sus pacientes labores."

 

Podemos definir a José García Sánchez, como el colportor. El había comprado un Nuevo Testamento a otro colportor, José Pierrat, que por aquellas fechas trabajaba en Asturias. La lectura de la Escritura le transformó. No tardó en que participaran sus familiares en la lectura, pues era un hombre de principios religiosos muy arraigados y conocidos. El, tomaba parte en las procesiones del pueblo, transportando al "santo del pueblo" y siendo un activo animador. Su comprensión de la verdad evangélica, contrastó con el universo de ideas religiosas, que le enfrentó de inmediato con el cura.

Dice Daniel García, en su manuscrito: "Los días transcurrían y nuestro hombre seguía leyendo la Biblia, asimilando y comentando sus conclusiones, hasta que en las próximas fiestas del pueblo, un domingo, en la plática de la misa, el cura que había sido informado por alguno de los vecinos acerca de la lectura del Evangelio, por José, le tildó a este, desde el púlpito, de hereje. El concepto que tenía José al respecto, era que un hereje estaba fuera de la Iglesia por indisciplinado o por cometer actos impúdicos para con la religión. Por tal motivo, se quedó desconcertado al verse tratado de esa manera, pues nunca pasó por su mente que quien leyera la historia de la Redención fuese un hereje."

"Aunque había leído el Nuevo Testamento, él vivía ligado a la disciplina eclesiástica y dispuesto a observar todos los preceptos de la iglesia, pues allí estaba para cumplir una vez mas como fiel católico, lo cual tenía por gran honra. Pero ahora al verse tratado de tal forma y puesto en evidencia por sus vecinos sale de la iglesia y se va su casa."

El resto de la historia en el pueblo nos la podemos imaginar. El cura acaudillando a los vecinos para retirarle el saludo, calumniando la honradez y sinceridad de este hombre. El día a día de las vejaciones constantes, le hizo pensar en marcharse del pueblo que le vio nacer. San Esteban estaba a 3 kilómetros de Oviedo, pero él pensó en Gijón, para buscar un nuevo trabajo, ya que del que tenía, lo habían despedido por hereje.

Gijón en estos días del año 1876 era una ciudad con un desarrollo industrial, que absorbía mano de obra. José se dirigió, posiblemente con toda su familia, a Gijón, por su receptividad. Cuando se despedía de su pueblo, contaba muchas veces, José García, que se metió en una pomarada y puesto de rodillas, elevó la voz diciendo: "Señor, si el pueblo me aborrece tan solo por seguirte, guíame, quiero serte fiel."

El trabajo lo encontró en la Fabrica de Loza en 1879, que entonces estaba dirigida por un creyente evangélico inglés, del que seguimos desconociendo su nombre.El nombre de la fábrica según grabado, era: Fabrica de Loza de los Srs. D. Mariano Pola y Cia. Esta fábrica se instaló en el año 1876. Ocupa 300 operarios. Dista del muelle 2 kilómetros y medio. De la estación del ferrocarril del Noroeste 1 kilómetro y medio y de la de Langreo, 2 kilómetros"

 

El primer domicilio de José, se encontraba en la calle Felipe Menéndez. El mismo José nos relata sus primeros pasos en Gijón, al participar en la Cuarta Asamblea de la Iglesia Evangélica Española en 1908: "En el año 1879, en el mes de Junio, vine a Gijón en busca de trabajo, encontrándolo en la Fábrica de Loza. Cuando llegué al taller, ya todos sabían que yo era protestante y que había entrado en la Fábrica por el director que era inglés.

A la hora del descanso del mediodía, se llenó el taller para verme, como cosa nunca vista. Yo no me amedré por nada y aproveché la ocasión para hablar del Evangelio. Después de oírme por algún rato, algunos exclamaron: ¿Pero esto es ser protestante? Los verdaderos protestantes somos nosotros, los que nos llamamos católicos. Por muchos días vinieron a la hora de almorzar, solo para oír. Había también muchos fanáticos y hubo disensiones. Por fin se enteró el gerente y ordenó al portero que hiciesen salir a todos fuera para comer.

Yo vivía en el Carmen, en la guardilla de una casa de cuatro pisos. El primer domingo que pasamos en Gijón, a las once de la mañana nos reunimos para el culto, en una de las mejores habitaciones que no era buhardilla y la dedicamos para el Señor. El primer día estuvimos solos; al domingo siguiente brindamos a la lavandera que lloraba al oír la palabra del Evangelio. En la fábrica empecé a brindar a venir a mi casa a los que eran mas amigos y no sin trabajo, logré que vinieran algunos.

A medida que fueron acudiendo, vi la necesidad de buscar otro local más a propósito. Pero yo era pobre, y por entonces no ganaba en la fábrica más que siete reales; ni siquiera teníamos para sentarnos, y mi esposa estaba enferma. Pero Dios que no desampara a los suyos, me proporcionó otro trabajo mejor en la sala del baño y comencé a ganar diez reales y luego once y al mes de entrar allí, doce.

Entonces ya pude alquilar otra casa mejor y comprar dos bancos y dos sillas. La gente comenzó a venir a los cultos; los vecinos de abajo y de arriba se quejaron al amo de la casa y nos echó de ella. Era tan fanático que se quiso volver loco cuando le dijeron que tenía en su casa la capilla protestante.

Sería interesante narrar las pruebas que pasamos. La persecución fue terrible, pero los curas descubrieron la mina demasiado tarde. Las pocas piedras que formaban la casa estaban ya firmes en la roca y no pudieron derrumbarla hasta el día de hoy.

Desde el año 1888 hasta el día de hoy, no pasó un domingo sin dos cultos, uno a las once de la mañana y otro por la tarde y los jueves por la noche.

Hay 23 miembros, aunque hay algunos que vienen a los cultos pero no están admitidos como hermanos. Mi esposa tiene en la escuela de 40 a 46 niños y niñas. Hay registrados en el libro de la iglesia, cuatro matrimonios, catorce sepelios de hermanos y hermanas que murieron en el Señor. A varios de éstos que eran pobres se les ayudó con fondos de la congregación.

Se han hecho colectas para enfermos y pobres necesitados, también se envió algo para la iglesia de Francia. Se compró un armonium. La escuela y culto es en mi casa y pago yo la renta y el alumbrado, de otra manera por poco que fuera la renta consumiría todo lo que se recauda y no alcanzaría.

Es cuanto tengo que manifestar a usted.

Gijón, 20 abril 1908.

 

José García Sánchez.

 

Don José se había afiliado a la Iglesia Evangélica Española en junio de 1907, 28 años después de haber conocido el Evangelio. El Sr. Ángel Digón daba así fe de esta admisión: "Don José García Sánchez solicitó en el mes de febrero de 1907, en nombre de una pequeña congregación que dirigía en Gijón, unirse a esta Junta Regional. Hechas las informaciones y consultas pertinentes al caso, y resultando todas ellas favorables, se accedió a su petición y se le comunica oficialmente en el mes de junio de 1907, que queda unida la congregación a ésta Junta Regional. Dicho Señor Sánchez forma parte ahora de esta Junta como representante de la congregación de Gijón."

Veintiocho años hacía, que José García había manifestado su fe evangélica pero poco sabemos de la congregación. Su labor parece ir dirigida hacia el colportorado, aunque nunca abandonó la enseñanza en la congregación. En la asamblea de la I.E.E. de 1908 tiene una conferencia sobre el colportorado manifestando que "los colportores al mismo tiempo que venden, y para vender más, deben hablar con encarecimiento de su mercancía y las doctrinas de ella."

 

 

JOSÉ GARCÍA: Pregonero del Evangelio por Asturias.

 

José fue un colportor de características especiales. No sólo cuidó una congregación, y al lado de su esposa e hijas, educó en su escuela a numerosos hijos de obreros, sino que llegó a muchas partes de Asturias difundiendo las Escrituras. Escribe José Flores que al llegar el año 1885, el Rev. Pálmer, que se dedicó de lleno a la dirección de la agencia de la Sociedad Bíblica en España, dice: "Hemos tenido entre nosotros pestilencias, hambres, terremotos."

Mas tarde añade: "España se ha visto azotada por dos cosas terribles en verano e invierno respectivamente, el cólera y el terremoto. A la postre, a pesar de las precauciones tomadas, el cólera que se había extendido por toda Francia y también hacía estragos en varios lugares de Italia, llegó a España. En Asturias, el colportor es José García, hombre de características especiales, que dio a la difusión de la Biblia todo su esfuerzo y salud."

Así pues, "las características especiales" también están referidas al desprecio de su salud, en el cometido difusor de la Biblia, junto con el esfuerzo ambicioso y no localista de viajar por toda la región. Sus viajes solían ser cortos, procurando estar los Domingos en su congregación..

En 1912 - dice José Flores en "La Biblia en España", se dan casos de personas que ya leen la Biblia, que valoran y aprecian el Libro de Dios, que no contiene veneno sino vida para la eternidad. Todo ello se refleja en algunas cartas de los colportores.

"En Provenza(Proaza?) dentro de la provincia de Oviedo, un anciano me compró un Nuevo Testamento; al día siguiente, encontrándome en el mercado, me preguntó con gran interés, si había vendido muchos ejemplares. Añadió, que había pasado la noche anterior leyendo el libro que había comprado y que le había conmovido de tal manera que incluso le hizo llorar."

"En Mieres, el sargento de la Guardia Civil me ayudó en mi trabajo. Había comprado una Biblia hacía algún tiempo y la lee con frecuencia"

Según carta de un cristiano, ha tenido lugar el siguiente suceso en Asturias:

"En una familia hay dos hermanos con sus esposas que son cristianos evangélicos; mas el padre de ellos, maldijo a uno por su fe religiosa, prohibiéndole el volver a la casa paterna. Atemorizado el otro hermano y temeroso de incurrir en la misma pena, fue acompañado de su esposa a confesarse.

Dijo el cura al marido, que había sabido era protestante como su hermano, y que había sabido era protestante como su hermano, y que había repartido tratados evangélicos, de los cuales debía darle a él los que tuviese, como asimismo que le prohibía el que recibiese a su hermano en su casa, como ya se lo había ordenado su padre, etc., etc.

El cristiano contestó al cura, que los libros eran cristianos, por lo cual no los devolvía, y que si la religión católica le mandaba odiar a su hermano, no era buena religión.

-Pues si no es buena, -le dijo el cura,- siga usted con la otra. ¿No dicen Uds. los protestantes que solo Dios puede perdonar pecador? Pues vaya Ud. y que se los perdone, que yo no le absuelvo.

Salió de la iglesia sin confesarse y fue a contarlo lo sucedido a su padre, el cual alabó la conducta del cura, ordenándole a su hijo que le entregase la Biblia. El joven obedeció y dio la Biblia a su padre, el cual corrió a dársela al cura del pueblo. A su sorpresa éste le devolvió el libro después de unos días, diciéndole:

-Diga Ud. a sus hijos que la pueden leer, pues es igual a la mía y útil.

El padre se quedó con ella y ahora la lee, en tanto que su hijo ha comprado otra, y la lee también.

Consuela oír que hay en la iglesia católica sacerdotes que quieren que las gentes lean la Palabra de Dios.

¡Ojalá fuese mayor su número!.

 

Daniel García relata también el esfuerzo y valentía de José García con éstos relatos: "En varias ocasiones se vio en peligro de muerte. Jamás se amedró por estos procedimientos que eran tan frecuentes en aquel entonces, y sobremanera en esta tierra de ya probada rudeza, no exenta de nobleza. Así en una de estas salidas fue objeto de un trato inhumano por parte de los componentes de las fuerzas vivas del pueblo, al que intentaba llevar las nuevas del Evangelio, pues siendo apresado por la fuerza, es encerrado en unas letrinas que se encontraban en un sótano de un edificio. Éste servicio carente de ventilación y falto de limpieza emanaba unos gases que apunto estuvieron de acabar con la existencia de nuestro hermano de no haber sido que, oyendo sus demandas de socorro, alguien le prestó la valiosa ayuda para poder salir de aquél encierro. Una vez fuera continuó su ministerio de ofrecer las Sagradas Escrituras a todo al que lo deseara."

 

En cierta ocasión se encontraba D. José en un punto de Asturias y ya la noche se cerraba sobre el lugar por lo que se encaminó al hospedaje que le era cobijo siempre que su ministerio le llevaba allí y como quiera que su persona era conocida, hasta el punto que si bien le transigían, no desaprovechaban oportunidad para intentar ponerle en evidencia. En esta ocasión, al entrar en la fonda fue observado por dos frailes que de inmediato se dijeron: "Ahí viene el protestante, vamos a reírnos un poco de él."

Las palabras que mediaron fueron las siguientes: "¿Qué tal, buen hombre? ¿Qué traes por aquí?."

Don José que conocía la socarronería, encendida vio la intención pero sin inmutarse les contestó amablemente: "Vengo sembrando la semilla de la Palabra de Dios." Diciendo esto, echó mano a su macuto y sacó un Nuevo Testamento y algunos tratados. Al ver los libros, los frailes comenzaron a decirle que aquellos libros eran de Lutero, y por lo tanto, herejes. Con paciencia, intentó explicarles que aquellos libros eran palabras divinas, la única revelación de Dios a los hombres, y que ignoraba quién fuese el tal Lutero, pues no tenía el gusto de conocerle.

Siguió con toda afabilidad y cordialidad, bosquejando los evangelios. Sabía que estaba haciendo una siembra difícil, pues ya se había percatado de la intención poco sana de aquellos representantes de la religión oficial, pero se decía para sus adentros: "Lo que pueda decirles, quizás abra sus oídos".

Mas como ellos persistieron en afirmar que aquellos libros eran de Lutero se dio cuenta que la conversación tenía que terminar. La gente se había acercado como siempre suele ocurrir en ocasiones como ésta y Don José les pregunta si tienen la amabilidad de decirle quien era ese famoso Lutero. Así comienza la respuesta: "Lutero fue un fraile que dejó los hábitos para poder casarse con una monja, con la cual se escapó de un convento, y que para poder vivir de la religión se inventó el protestantismo."

Así se estaban explicando, cuando Don José responde: "¿Y dicen ustedes que Lutero era un fraile?. Pues sí, le contestaron; a lo que él respondió: "Pues si era un fraile no me diga más." Con esto se alejó dejando un coro de carcajadas.

 

UNA ALCALDADA.

 

"El Cristiano" de 16 de Febrero de 1911 se hace eco de lo publicado en "El Noroeste" de Gijón.

"Cómo interpretan algunos alcaldes la Constitución y las leyes que rigen y amparan la vida civil y ciudadana, lo demuestra el incalificable atropello cometido con el honrado y evangelista vendedor de la Biblia y sus porciones, JOSÉ GARCÍA SÁNCHEZ.

Fuese este a la feria que en Proaza tiene lugar con motivo de la festividad de San Blas, y encontrábase en el mercado de ganados a las dos y media, trabajando la venta de la mercancía, cuando a él se acercaron dos señores, acompañados de una pareja de la Guardia Civil.

El de mas edad de los citados señores, que resultó ser el "célebre" alcalde de Proaza, pidió al aludido vendedor le enseñara los libros objeto de su venta.

Púsose el "pontífice" a examinar muy gravemente los libros, y después de una pausa exclamó, con asombro de García Sánchez:

-Estos libros están prohibidos; por tanto, puede usted escoger entre dos cosas: o abandonar el pueblo inmediatamente, o ir detenido al cuartón.

En vano expuso García que tenía su patente de vendedor; que los libros estaban autorizados, como así lo demostraba su pie de imprenta, y que, por lo tanto, lejos de ser atropellado con tal pretensión, debiera ser la autoridad quien le amparara, y resolvía no marcharse.

Entonces, el monterilla ordenó a la pareja metieran en el cuartón a este pacífico ciudadano.

El cubil donde le albergaron hubiera puesto fin a la vida del anciano García, pues ni esta condición respetó el alcalde, si al cabo la benemérita, mas compasiva que el "poncio" de Proaza, no hubiera puesto a García en libertad.

¿Comentarios? Que los haga el Sr. Canalejas; pues creemos que para final de uno de sus discursos no estaría del todo mal dedicara unos cuantos elogios a este "celoso" guardador de las libertades públicas."

 

LA PROVIDENCIAL AYUDA SOCIALISTA EN SAMA Y LA FELGUERA.

 

Otra vivencia significativa, que también nos cuenta Daniel García en su manuscrito, es el de la providencial ayuda de los socialistas de Langreo, hacia la persona de José García. Espero tener el acta del Ayuntamiento de Langreo, dando fe de este acto de barbarie, en la persona de este colportor, que en tantas ocasiones estuvo en peligros.

Se encontraba don José, en un "chigre" de los típicos de la Cuenca minera, conversando con un grupo de hombres que se llamaban entre si "socialistas". Estos escuchaban con educación y respeto las Escrituras que le leía y que iban referidas a cómo el Evangelio también tenía ideales socialistas, basados en las bienaventuranzas, y como, el repartir y tener comunión unos con otros, es el mensaje de Cristo, para una sociedad equilibrada .

"En este menester se encontraba D. José, cuando en el umbral de la taberna se siente un fuerte tropel de gente, que profiriendo palabras de amenazas, entran dispuestos a dar una buena paliza a aquel que no se cansaba de hablar aquellas cosas que contenía el dichoso "libro":

Poco faltó para que nuestro hermano durmiera aquella noche con la espalda molida, pues de no haber sido defendido por aquellos que le estaban escuchando, de seguro que así hubiera ocurrido. El caso fue, que al enterarse los socialistas, cual era el propósito del cura y de todos sus acompañantes, les hicieron frente sin poder convencerles con palabras, pues tal era la actitud de los altivos representantes y defensores de la religión, que de no ser un grupo de hombres curtidos en situaciones conflictivas, no hubieran podido poner freno a tan descabellado propósito.

Para que podamos darnos una idea de cual hubiese sido el final para D. José, diremos que solo la fuerza desplegada por aquellos mineros, los cuales no dudaron incluso en sacar armas de fuego de las que eran portadores, logró convencer a los agresores, puestos al servicio de los intereses del cura.

Mas como los que habían defendido a nuestro hermano eran conocedores de la acostumbrada actuación de estos elementos, dieron escolta a D. José hasta el tren que había de conducirle de nuevo a Gijón.

Las ideas o ideales socialistas, como podemos apreciar en este incidente, ya tenían un peso específico en Valle del Nalón. No solo clamaban por una libertad, que solo llegaba a ráfagas, sino por una sociedad mas justa.

Don José siempre oraba por una libertad religiosa y política. Sus rodillas no se cansaban cuando de orar se trataba y siempre en primer lugar intercedía por sus enemigos, encontrando consuelo y siendo confortado por Dios. "Cuando se sentaba con los suyos y les daba a conocer cuan grandes cosas el Señor había hecho con él, se celebraba el culto familiar y después se descansaba. En todo el tiempo que sus fuerzas le permitieron, la actividad de este siervo de Dios fue la de un colportor valiente e incansable. Cuando sus fuerzas le iban dejando, era muy frecuente ver a Don José pasarse por el Humedal, barrio en el que vivía, conversando con la gente de la maravillosa experiencia de su vida."

 

CANTO A UN COLPORTOR.

 

Me resisto a dejar atrás unas anotaciones de don Audelino González Villa, sobre el colportor Vicente García López, quien alguna vez anduvo por Asturias, con este ministerio. Don José entra en esta categoría de hombres desprendidos, audaces y a la vez sencillos, altivos y humildes a la vez, porque su fuerza no es de este mundo y su poder emana del brazo de Jehová.

Cita Don Audelino las palabras del cardenal Primado de España Sr. Gomá que anotó en unos Evangelios que concordó por el año 1936, y que no son mas que un canto, al inquieto colportor. Dice Gomá: "La tenacidad protestante, su procedimiento pacífico de penetración y proselitismo, va dando resultado. Sonreíamos antes con sonrisa entre burlona y compasiva, cuando aparecía en nuestros pueblos y lugares "el asalariado" protestante... Le creíamos iluso o impotente porque nos salvaguardaba la ley... Hoy no es así."

En el prólogo de la segunda edición, tras calificar a nuestra guerra civil del 36 de "espantosa como no la vieron los siglos", dice "que para ayudar a la penosísima obra de reconstrucción no habrá mejor guía que el Santo Evangelio". "No reharemos el espíritu español, si no lo rehacemos por el Evangelio... El Evangelio es la Luz de las almas y el manjar que las vivifica... Hazte de él fervoroso propagandista. Que corra la palabra de Dios"

Concluye don Audelino, que si el eminentísimo doctor Gomá, cardenal arzobispo de Toledo y primado de España, oyó a estos colportores, como asegura, " no me extrañaría que les hubiese oído decir a los colportores, ya mucho antes de la guerra civil, todo lo que él repite y mucho mas preventivamente, sobre el valor de la Escritura.

El colportor no fue otra cosa que un evangelista, expuesto a que lo llamaran "asalariado" y otras lindezas. Tenía que ser arrojado y tenaz o dejar el colportorado."

Muchas anécdotas se podrían contar de audacia y voluntad férrea, de incompresible altruismo, con medios humanos pobres, que el colportor y su familia supieron sobrellevar, conscientes de ser hijos del Rey de Reyes y Señor de Señores.

 

ALGUNOS MIEMBROS, PILARES DE LA PRIMERA CONGREGACIÓN.

 

Muy pocos datos tenemos de la congregación gijonesa en si, aunque debió de estar siempre animada pero no muy numerosa.

Rosario "la protestante" fue uno de los pilares de aquella pequeña congregación de la calle Felipe Menéndez, domicilio de José García. Rosario había quedado viuda, por accidente de su marido en la mar. Vino a comunicarle tan dolorosa pérdida, Andrés García que había sido comisionado para ello. Este conocía el Evangelio y después de varios contactos con Rosario, cada vez que atracaba el barco en Gijón, entabla amistad con esta y al poco tiempo, por ser Andrés también viudo, le propone a Rosario casarse por lo civil.

Rosario que se consideraba buena católica no accedía y las cosas quedaron en suspenso hasta que este enfermó en Galicia y se vio obligado a quedar en cama. La noticia se la da en persona un hermano de Andrés llamado Wenceslao. Este le preguntó a Ramona si conocía la capilla protestante. Ella muy gustosa fue a enseñarle el lugar y al ser invitada a pasar aunque confusa, aceptó a pasar y escuchar la predicación.

Desde entonces esta mujer no dejaría de asistir a las reuniones y sería un pilar de aquella primitiva congregación. Por todo el barrio de Cimadevilla era conocida por sus frecuentes prédicas y repetidas invitaciones a la gente del barrio.

Tenía Rosario un trabajo privilegiado en la Fábrica de Tabacos, desde hacía muchos años, y en esta entró también su esposo.

Wenceslao, según narra Wirtz-Pierce en "Cosecha Española" pag 100, había sido obsequiado por la Misión Española de Liverpool, con una Biblia, mientras paseaba por esta ciudad. Deseoso de conocer la verdad, la escudriñó con devoción y regresó a España convencido de que la Iglesia de Roma, no estaba conformada al Evangelio, pero sin haber aceptado por fe a Cristo como Salvador.

En Villagarcia, no lejos de su casa había reuniones protestantes y no tardó en darse cuenta que la Palabra de Dios, le llamaba a una vida de fe en Cristo, aunque se atrajera sobre si todas las iras del cura del Carril, quien le acusó de hereje, demonio y Judas que había traicionado a la Iglesia.

 

LOS VERANOS DE D. EDUARDO TURRAL

 

Hubo otros creyentes en esta primitiva iglesia, que fueron reflejados en diversas caartas, con un encanto agradecido, porla familia Turral.

Todos los veranos desde 1918 D. Eduardo Turral misionero inglés, venía con su familia de vacaciones a Gijón. La congregación no tenía una capilla aún, pero había cultos en diversas casas, además de la de José García. Un relato de primera mano, en el que refleja cómo se vivía el Evangelio en esta congregación, nos lo da una de las hijas de Eduardo Turral, Florencia, quien describe con sentimiento y añoranza aquellos días:

"Cuando se habla de don Eduardo Turral, quien vino a España como misionero en 1894, mas bien quizás, se piensa como situación de su labor en los pueblos de la provincia de León, Toral de los Guzmanes, Jiménez de Jamuz, Ardón y Castro Calbón, como también la ciudad Capital. Aquí, sin abandonar los pueblos, tuvo su residencia desde el 49 al 62, cuando a sus 94 años partió para estar con Cristo. No obstante ¡cuantas veces - como hijas- le oímos orar por León Ardón, y Gijón!. Si, tuvo un vivo interés por Gijón, por haber trabajado en esa, y ¡cuantos incidentes podríamos contar de dicha ciudad.!

Uno de los recuerdos gratos de papá fue el anciano D. Ezequiel del Riego, uno de los primeros creyentes en Gijón, con su esposa e hijos, María (

en Toral) y Sinforiano. En su casa de la Tejerona se celabraban cultos por la tarde del domingo y para nosotros niños, en el sol del verano, ¡cuan largo nos parecía ese paseo..! y con que gozo nos llegábamos a su casa donde bebíamos del pozo agua fresca y donde hubo en el huerto otras atracciones, como higos chumberos.

Otra Luisa, vivía cerca, a quien un joven llamado Daniel García sentía atracción.

Papá recordaba cómo Doña Lucía, la dueña de la casa donde pasamos varios años, tuvo el deseo de que hablara él, con sus dos hermanos sacerdotes....

¡Cuanto cariño sentía papá por estos creyentes, Sra. Rosarín, quien al faltar la vista dijo: "Ando con las manos"

Sra. Rosario, la abuela de Daniel, nos entusiasmaba al verle cantar. Abría su boca de pleno...

La Sra. Petra, madre de Daniel García, era natural de Toral de los Guzmanes y siempre decía que su conversión fue al cantar con otros pequeños, un corito en la huerta de Toral: "¡Oh cuanto le amo... primero El me amó". Si tuvo papá, lazos con Gijón."

Todas estas familias relatadas, estaban al lado de José García. Su situación doctrinal era muy elemental, aunque la proclamación del Evangelio fue muy valiente frente a todo el que le demanda razón de su fe. Daniel García en su tan citado manuscrito, dice:

" Don Eduardo pudo observar que la iglesia carecía de doctrina fundamental y como era su deseo, quiso dar a conocer algunas sencillas lecciones. Esto le costó mas de un altercado, pues no es fácil salir de una situación de muchos años, a unos sencillos hombres, que habiendo visto el engaño de la iglesia oficial, ya no daban cabida a cualquier hombre que les enseñase cosas que ellos no alcanzaban a ver. Don Eduardo sabía de la dureza de la labor de enseñar a la iglesia y por esto jamás se cansó de exponer todo el consejo de Dios. Por aquel entonces, ya existían en la congregación elementos jóvenes que captaban mejor la doctrina expuesta y dentro de este sector, se despertó el interés de estudiar la Biblia con método."

Consecuencia y aplicación inmediata tuvo la doctrina del bautismo por inmersión, para quienes habían creído. Es muy probable que sea por estas fechas que Don Celso Meana, creyente de esta congregación de Gijón, protagonizara un evento memorable y casi increíble. Descalzo, para no gastar unas hermosas botas con polainas, atravesó el Pajares y llegó a Toral de los Guzmanes (León) para ser bautizado. No era ninguna peregrinación, sino el deseo de cumplir fielmente las enseñanzas del Señor, ya que hasta ese momento no se bautizaba en la congregación de Gijón.

Este hombre de aspecto atlético, rostro aguerrido y duro, de poblada barba, con madreñas y polainas, no parece que sea el autor de un tratado sobre "La Blasfemia". Su sensibilidad y dulzura interior, eran tan fuertes como su constancia y fidelidad a lo aprendido en la Palabra de Dios.

 

 

LOS SRS. BIFFEN Y LA EDIFICACIÓN DE LA CAPILLA DEL LLANO.

 

José García había pasado a la presencia del Señor en 1920, y don Eduardo Turral, no pudiendo atender la obra de León y la de Gijón, hace que la llegada de Margarita y Juan Biffen en 1921, sea providencial. Hombres jóvenes pero experimentados, el 15 de Agosto de 1921 celebran el primer bautismo. Máxima, Teodora, Paca, Sinforiano y Luisa Valdés, darían a la obra de Gijón consistencia, siendo progenitores de una saga de creyentes muy fieles a la Obra.

Todos los días de la semana había reuniones. Los Biffen tenían una frenética actividad por toda la ciudad. Por estos fechas se convierte al Evangelio, Miguel García, que era propietario de un "chigre."Lo conocían por el "madreñines" en el patio de el Carbajal, pero en la congregación era el Sr, Miguel. De esta época también es el Sr. Santianes, quienes al bautizase en el río de la Coría, protagonizaron una de las mas simpáticas anécdotas, que tardó en borrarse de la memoria de la congregación.

Dice Daniel García, que se encontraba reunida la iglesia en el prau de la Coría, esperando el comienzo del culto de bautismos. A lo lejos ven venir al Sr, Miguel cargado con algo, sin poder apreciarlo. A su lado venía el Sr. Santianes ayudándole a acarrear la carga. Estos hombres habían tenido la ocurrencia de llevar hasta allí un pellejo de vino, para así festejar los bautismos. Con el asombro de la congregación y el estupor de los Srs. Biffen, descargaron el vino, teniendo que usar de mucho tacto para hacerles ver que no era una fiesta de diversión y placer, sino mas sublime que todo lo que el vino les pudiera dar. Se acepto que el vino que se tomara en la comida posterior, sería de los Srs. Miguel y Santianes.

Los Biffen vivían en la calle Celestino Junquera,11-2º Dcha., cerca de la Plaza San Miguel. Desde 1921 a 1927, los cultos familiares fueron dando conocimiento y fortaleza a una congregación dispersa por Gijón. La escuela en la carretera del Obispo, 41 era la que hacía las veces de capilla. En ocasiones y especialmente los sábados, donde los niños que durante la semana aprendían las asignaturas de rigor, este día los dedicaban a la enseñanza de las Escrituras. Por estas fechas la escuela la dirigía Dª. Esther García, por fallecimiento de su madre que tantos años había educado a generaciones de niños. Dª Esther había emigrado a la Argentina cuando contrajo matrimonio, con Jesús Sánchez, habiendo vivido en Buenos Aires.

Delante de si tenía un grupo de unos cincuenta niños, que acudían por una mejor calidad en la enseñanza y un mejor precio. En algunos casos era gratis.

Desde este centro de gravedad de la casa de la escuela, se tenían cultos familiares, el Martes en casa de D. Ezequiel del Riego; el Miércoles en casa de D. Manuel de Otero, Jueves en la de Dª. Rosario González y el Viernes en casa de Dª. Sabina Tuero. Todo en horarios que empezaban sobre las 7 u 8 de la tarde y acababan según las ocasiones una hora o dos después.

Los domingos en la carretera del Obispo, 41 a 11 de la mañana y 6 de la tarde. Todo un lujo de celo por la enseñanza de la Escritura, en aquellos hombre que estaban menos apegados a lo material y transitorio que nosotros.

La iglesia crecía y cada día se añadían los que habían de ser salvos. La necesidad de un local céntrico, encuentra respuesta en la calle San José (hoy Prendes Pando) en el Llano de Abajo.

El dinero que hacía falta, providencialmente vino de una joven inglesa llamada Alicia Goyen Rourne y la mano de obra de hermanos como el Sr. Miguel, que siempre estuvo al cuidado de toda la obra y el mismo Juan Biffen y su cuñado Gabriel Bermejo, que construyeron los bancos mas incómodos de toda España, según se comentaba y que eran un antídoto para no dormirse.

Cuando al final se vio la obra realizada en 1927, todos hicieron suya la frase de Juan Biffen: " Fuimos de sorpresa en sorpresa, contemplando y descubriendo las enormes reservas que el Todopoderoso tiene para socorrer a los que glorifican su Nombre."

La revista "España Evangélica" decía: " INAUGURACIÓN DE UN NUEVO LOCAL."

El día 9 de Octubre (1927) ha sido y será una fecha memorable para los evangélicos de Gijón, pues en dicho día fue abierto al culto el nuevo local, construido después de no pocas dificultades.

Tan pronto como comenzamos las obras, nuestros adversarios, sabedores del objeto a que se dedicaba el edificio, trataron de comprar el terreno inmediato para levantar uno mucho mayor y contrarrestar así nuestro trabajo. Pero gracias a Dios, llegamos a tiempo, y lo compramos antes nosotros. Fracasado su propósito, anduvieron recogiendo firmas para que se prohibiese edificar. El Ayuntamiento por su parte nos tuvo suspendidas las obras mas de un mes. Y así, otras muchas cosas. Per, no obstante, hemos triunfado y vencido por medio de Aquel que nos amó, y la casa se terminó y abrió para su propia gloria.

El acto de apertura fue el Domingo,9 a las cinco de la tarde, con un culto de dedicación, exclusivamente para evangélicos. En medio del gozo que a todos nos poseía, hablaron varios hermanos, otros oraron al Señor, y todos cantamos himnos de alabanza. Al final del culto le fueron entregados a D. Miguel García una Biblia y un himnario, modesto recuerdo de los hermanos de esta iglesia, por su entusiasmo y celo en esta obra. D. Eduardo Turral, pastor de la iglesia de León, regaló un ejemplar de las Sagradas Escrituras para el púlpito.

El culto publico tuvo lugar, el mismo día a las siete de la tarde, con asistencia de unas 175 personas, número grande, si se tiene en cuanta que no se hizo propaganda alguna del acto. Cantado el himno "Al mundo impío Dios amó" ocupó el púlpito el Sr. Turral, que predicó sobre el capítulo X de San Juan, haciendo resaltar la diferencia que hay entre el verdadero Pastor, Cristo Jesús, y los falsos pastores, que solo buscan a las ovejas para su propio lucro. El culto terminó con el mayor fervor y recogimiento.

Rogamos a todos los evangélicos españoles que oren por sus hermanos de Gijón, para que el Señor nos guarde siempre en el camino de sus Mandamientos.

Daniel García.

 

¡GUERRA A LOS PROTESTANTES.!

 

Resulta llamativa la frase de Daniel García sobre la nueva capilla; "El edificio de la capilla, así como un coloso, se erguía para testimonio." Cierto es que era el mas grande de los alrededores y entonces se hallaba en un solar solitario, pero no era un coloso. La evidente exageración transmitida con los ojos del entusiasmo, hace que el método científico-historico nos denuncie de parcialidad, y exageración, pero el hecho cierto es que no dejó indiferentes a los que no querían el progreso del Evangelio.

El celo y afán en el trabajo, de Juan y Margarita Biffen no estaba exento de método. El impacto que sus historias bíblicas producían en los oyentes, grandes y pequeños, tenían el atractivo de ser enseñadas con proyecciones de diapositivas, que llamaban los niños "cine". En el barrio se comentaba que en el culto se hacía cine. Todos los médios a su alcance eran utilizados para atraer y enseñar la Palabra de Dios.

En 1931 el cuarto aniversario de la inauguración de la capilla evangélica de El Llano de Abajo, se repartieron invitaciones con la fotografía del edificio de culto, anunciando reuniones especiales todas las noches, desde el 4 al 11 de Octubre, dirigidos por D. Enrique Turral, de Marín. D. Enrique además de ser un buen expositor de la Escritura, era un gran compositor y letrista. Otro atractivo mas a la hora de cualquier testimonio público.

No tardarían en comenzar a oírse petardos explosionados en la misma fachada del local, que eran lanzados con gomeros o tirachinas, con la pretensión de reventar las reuniones. Estudiantes de un colegio de religiosos, apoyados por profesores resentidos, fustigaban a los chiquillos para que se prestasen a ese juego tan arriesgado como eran los petardos. Otras veces era la prensa o desde los mismos púlpitos, que se lanzaban ayes intimidatorios, rasgándose las vestiduras.

En 1935 el gran predicador argentino D. Fernando Vangioni, consigue radiar un culto protestante en directo, por la emisora de Gijón. Parecía que los métodos de Biffen se habían pasado en su atrevimiento, en aquella España, tan revolucionada pero aún tan hipócritamente catolicona.

El periódico "Acción" de Gijón echaba chispas, porque la experiencia era insólita y los protagonistas eran los primeros que habían podido trasmitir un culto evangélico por la radio. El título era: "¡Alerta en la Radio emisora Gijonesa.!"y decía:

"El pasado miércoles, de ocho a nueve de la noche, fueron radiados por nuestra emisora local, los cultos protestantes de la Capilla Evangélica del Llano.

Si contamos con los dedos de la mano los protestantes gijoneses seguramente nos sobran dedos.

En política somos tolerantes, al fin hay diversas opiniones; pero en religión no toleramos, no transigimos porque nuestra Religión Católica Única y Verdadera no admite comparación ni discusión con otras falsas.

¿Es posible que tantos católicos contribuyamos con nuestros medios económicos a sostener una emisora como la gijonesa.?

¿Alguno de vosotros ha pagado a las turbas para que echen piedras a vuestro propio tejado? Si no lo habéis hecho nunca porque es imposible, porque sería cosa de locos.¿ Vais a sostener a una emisora que consiente en radiar los cultos protestantes? ?Vais a permitir que en España posiblemente la Nación mas católica del mundo, unos pobres diablos secuaces del impuro Lutero se permitan la osadía de radiar sus cultos, sus cánticos, sus practicas?

No, no y no, porque o defendemos nuestra religión con toda el alma, como dignos de ella, o desertamos como lo hacen los traidores. ¿Tenemos el valor de defender nuestras convicciones,? pues a defenderlas. ¿Como? No tengo necesidad de deciroslo. ¿Sois suscriptores de Radio Emisora de Gijón? ¿Sostenéis el error? ¿Queréis transigencias? ¿Queréis pagar para que otros con vuestro dinero os insulten? A vuestra entereza y discreción queda.

Gijoneses, no os preocupe el protestantismo local. Darle importancia sería lo mismo que darle valor a lo que no lo tiene. Pero nuestra preocupación si debe ser una emisora que sostenemos muchos católicos con el dinero de nuestro bolsillo. Y es menester tomar una determinación. O somos o no somos.

Que no nos vengan con tolerancias y con neutralidades, repetimos EN RELIGIÓN NO ADMITIMOS NEUTRALIDAD NI TOLERANCIA. SOMOS CATÓLICOS POR ENCIMA DE TODO.

No queremos nada con los pastores protestantes. De pastores estamos hasta arriba ya; son muchos los pastores españoles que no sirven mas que para cuidar piaras y rebaños. No admitimos sermones de capillas luteranas. Que se vayan. En la Patagonia y en las Regiones Polares hay muchos hombres esperándoles.

No queremos nada con emisoras que con nuestro dinero nos afrentan y engañan. No queremos farsas ni palabras huecas. O somos Católicos o no lo somos. Si esto es verdad GUERRA A LA NEUTRALIDAD EN MATERIA RELIGIOSA.

Hombres conscientes, hombres de derechas, hombres católicos, pensad bien esto. para primos que nos barren.

ANTE TODO ESPAÑA Y SOBRE TODO DIOS,-

R.

 

No añadiremos ningún comentario al suelto de Acción, quien todavía no se había dado cuenta que España ya no era Católica. Solo cuatro guerrilleros de la política religiosa, sin conocimientos religiosos y ensoberbecidos en su poder, "no podían permitir que en España la Nación mas católica del mundo, unos pobres diablos, secuaces del impuro Lutero, se le radiaran los cultos, con sus cánticos y sus prédicas".

Es digno de un mejor análisis este artículo, pues refleja el sentimiento católico arrinconado a veces, en una neutralidad y tolerancias, ajenas a la iglesia católica de todos los tiempos.

No tuvo mejores críticas, que los evangélicos, la emisora jijosesa, quien fue el blanco de las iras, de todos radicales católicos de sacristía. Decía así otro suelto: "La Radio Emisora Gijón, E.A.J. 34, ha tenido un destacado rasgo progresivo en su misión del miércoles.

Queriendo complacer a un "mister" y cuatro "mises" desgarbadas, nos ha largado la retransmisión de los cultos evangélicos que tuvieron lugar en la covacha protestante.

No importa que con ello haya herido los sentimientos religiosos de sus abonados.

Pero cotizan tan bien los extranjeros... Que a los de casa no había poqué tenerlos en cuenta.

Abuso de confianza.

Era lo que nos faltaba. Contribuir con nuestro peculio al sostenimiento de esa emisiora para que de ella se valgan seres extraños para propagar sus doctrinas exóticas.

Y en el anuncio de esa emisión quiso curarse en salud haciendo la salvedad de que en aquella casa se guardaba neutralidad absoluta para todas las ideas y para todas las doctrinas religiosas.

Las comparaciones son odiosas, amigos de la Radio, y hay que saber distinguir.

Que no es lo mismo la gimnasia que la magnesia.

Y vamos a cuentas con respecto a eso de la neutralidad.

El año pasado se ha negado rotundamente la Emisora Gijón a dar el solo anuncio de las conferencias cuaresmales pronunciadas por el P. Galo, para hombres, en la iglesia de San Pedro.

Pangando el anuncio como es debido. Y ni por esas.

El dinero de los católicos españoles, al parecer no le hace feliz.

Prefiere los chelines.

En este sentido seguía el pataleo de "Acción" atacando de extrenjarizantes a españoles como los demás, pero evangélicos, que ponían de sus bolsillos y de sus corazones, el anhelo de predicar por todos los medios el Evangelio.

 

ANECDOTARIO DIVERSO, hasta la Guerra del 36.

 

 

La Capilla Evangélica como Hospital de campaña.

 

José Luis Fernández "El Tirriu" en estas páginas de "ORBAYU" citaba el comentario del Dr. Carlos Martínez, quien en sus memorias, publicadas en el diario "El Comercio" de Noviembre de 1990, recordaba los tristes y sangrientos sucesos en Asturias, de la Revolución del 34. En ellos se vio envuelta la Capilla Evangélica de Gijón. Al ser tan grande el número de heridos y necesitando una casa mayor, les fue ofrecida la capilla, como Hospital de campaña.

Detalla el Dr. Martínez que los pastores tocaban el órgano o armonium y cantaban himnos y salmos, cuando llegaba el atardecer, sin distinciones políticas o religiosas. Cuando las fuerzas gubernamentales entraron en la Capilla-Hospital allí estaban para el momento de las despedida "ellos que tan amablemente y generosamente habían estado a nuestro lado durante aquellos días."

Para ayudar a socorrer los huérfanos de Asturias que la Revolución del 34 había traído consigo, la Alianza Evangélica Española en representación de todos los protestantes del país, abrió "una suscripción para socorrerles, sin distinción de ideas políticas, ni de creencias religiosas"

Por estos años la imaginación del Sr. Biffen para la distribución de la Escritura, fue desbordante. Desde hojas volantes y folletos, que siempre iba repartiendo, o las inserciones de textos bíblicos y anuncios en el "Noroeste" de Gijón, juntamente con la distribución de revistas evangélicas, todo le era útil y utilizable para la divulgación del Evangelio. Fue en estos años veinte cuando fue multado con 200 pts. por repartir una hojita "Historia de una misa" y que publicó el "Noroeste" informando del suceso.

 

Mitin en Gijón, y Unamuno.

 

Una campaña a favor de la libertad de cultos, con mitin incluido en un teatro de Madrid, reunió a personalidades como Benito Pérez Galdós, Gumersindo Azcárate y el asturiano de Besullo, MANUEL RODRÍGUEZ a primeros de siglo.

En Gijón también había estado Unamuno, según cuenta en su carta al pastor José Ripoll de Cuba:

"Como he dicho hace poco en Gijón, fuimos a conquistar tierras con la espada en la diestra y en la izquierda el crucifijo, solo que cambiamos alguna vez de mano y erigimos en alto la espada, golpeando con el crucifijo; peleando a "cristazos."

Toda la carta que publicó íntegra "El Cristiano", insiste en que aquello lo dijo en Gijón, que en estos días sufría de brotes de intolerancia como la del periódico "Acción" de Gijón. Por eso decía Unamuno en esta carta a Ripoll: "Es cosa necia esta bárbara intolerancia que nos corroe, y sobre todo, el miedo a la verdad, el miedo a afrontar el misterio, el miedo a pensar por si. Se ha acostumbrado aquí a las gentes a que lo tomen todo hecho, y solo piden dogmas, fórmulas, recetas.

Me decía uno: "Yo no quiero saber de medicina, ni donde tengo el hígado, ni para qué sirve, porque eso me haría aprensivo, ahí está el médico, que lo estudie y me cure o me mate. Tampoco quiero inquietarme en averiguar lo que haya de Dios, de Cristo y de otra vida; el meterme en esas honduras, solo me trae desasosiegos, y necesito mi tiempo para ganarme la vida; ahí está el cura, que lo estudie él, pues se le paga por eso, y lo que él me diga, bien está."

Y le dije: "Está Vd. podrido de pies a cabeza."

La buena nueva en España se reduce a estas palabras: ¡No deleguéis! Porque aquí se delega todo, y domina la anarquía porque nadie se toma el trabajo de mandar racionalmente. Mi labor es inquietar espíritus. Inútil sembrar trigo en una era; los granos se pudren o se los comen los pájaros. Antes de la siembra hay que arar los espíritus y abonarlos, inquietarlos y hacerlos fermentar. Llevan siglos de barbecho, y aquí hay que añadir a las ya conocidas, una obra de misericordia, cual es la de "despertar al dormido". Porque si no, se le quema la casa, y él con ella.

En vez de darnos una luz, la del Evangelio, para que con ella nos abriésemos por nosotros mismos nuestro sendero a través de la selva del mundo, se nos metió en un carro desvencijado y se nos lleva con él, dando tumbos por caminos que no conocemos y a oscuras.

La ociosidad espiritual nos lleva a todo género de excesos. Esto he dicho en Gijón. Es preciso que desaparezca esa vergüenza de que un país que se dice cristiano, y donde los 9999 por cada 10000 no han leído el Evangelio, sirva este todavía para que lo recorten en pedacitos - el texto latino- los cierren en bolsitas bordadas por monjas y los cuelguen al cuello de los niños a modo de amuleto; y ese otro de que las mujeres al sentirse con los dolores de parto se traguen una cintita de papel con una jaculatoria.

Y cuando se denuncia esto entre sacerdotes, le salen a usted con que son cosas inocentes, y que, si bien sean supersticiosas, no conviene ir contra ellas, pues proceden de buena fe. ¡ Vaya una buena fe! Si me pusiera a escribirle de esto no acabaría nunca, y así es mejor que corte esta carta. Quería Vd. que le dijese algo del estado religioso en España... ¡ Es tanto lo que hay que decir! Aquí se pasa de las mas fanática e intolerante ortodoxia católica al mas burdo y torpe librepensamiento, que ni es libre ni es pensamiento, y ello es casi forzoso. pero creo que alborea alguna otra cosa. Y por lo menos el deber de todo buen español es trabajar por ello. Le saluda su afectisimo S.S.

Miguel de Unamuno

 

 

 

En febrero de 1913 Francisca Baquero de Fernández, escribía al Sr. Tornos, director de "El Cristiano" dando su impresión sobre el "mitin" evangélico en Gijón.

El impacto que le habían producido a ella y al resto de los oyentes, las conferencias de aquellos días, fue exultante. La prensa de la Villa de Jovellanos, se había hecho eco de ello, de manera "que si los señores conferenciantes hubiesen dilatado sus interesantísimos discursos hasta las doce de la noche, hasta tal hora, creo yo, que habrían escuchado- ambas noches- los públicos. Tal era el interés que se notaba en todos los rostros, advirtiendo que entre los concurrentes a la reunión del Círculo Republicano, hubo ancianos de hasta ochenta años y algún convaleciente de muy reciente enfermedad."

La campaña evangelística con el tema de las libertades y en especial la religiosa, había comenzado en El Ferrol y La Coruña, con gran éxito de público, siendo los oradores, Adolfo Araujo, Agustín Arenales y Francisco Oviedo. El no haber podido conseguir un teatro para dar "un gran mitin", no desmereció en nada, lo conseguido tanto en el "Centro de Sociedades Obreras" como en el "Círculo Instructivo Republicano" que aun no se había reinaugurado oficialmente. Tampoco las ideas o ideales políticos, completamente separados los unos de los otros, fueron inconveniente para que los oradores evangélicos demostraran que la campaña no tenía colores partidistas.

A este respecto se hacía resaltar el carácter netamente evangélico, independiente de ideales socialistas o republicanos, que "podían ganar sus públicos con su propia significación y por sus propios esfuerzos."

Destacar también las personalidades e intelectuales que asistieron, Algunos como en Gijón, fueron muy activos, ya que José María Iglesias, "persona de gran influencia en el Centro, ferviente amigo de la libertad de conciencia" hizo esfuerzos sobrehumanos para convencer a la Junta, para ceder el local, que estaba previsto abrirlo con un gran acto juvenil. José María Iglesias, triunfó y pudo exclamar tras el clamoroso éxito: " Tal auditorio nunca se ve aquí para conferencias o actos de este carácter."

En la Coruña, un distinguido abogado, teniente alcalde y director de un colegio, calcado a la Institución Libre de Enseñanza de Madrid, "había dicho: Son Vds. los evangélicos, los únicos que pueden ilustrarnos sobre la cuestión religiosa y los únicos que tienen verdaderas soluciones para el problema. Su posición es admirable"

Otra de las ayudas prestadas a esta campaña, reconocida por unos de los comisionados, fue la de la iglesia evangélica de Gijón en El Llano de Abajo. "En Gijón D. José García Sánchez y su pequeña grey, muy entusiasta, por cierto, de la campaña, nos consolaron no poco de las ansiedades y luchas del difícil trabajo. Gracias a todos:"

Terminaba el comentario este comisionado, con estas palabras: "Los momentos son oportunísimos y si no fuera por pecar de indiscretos, diríamos cosas que demostrasen el efecto que en las altas esferas de la gobernación del país, produce nuestra labor. Debe bastarnos el convencimiento de que nuestro pueblo necesita este llamamiento, no solo a la libertad religiosa, sino a las fuentes del puro Evangélico, las únicas que pueden refrigerarle y sostenerle en las crisis espirituales que se avecinan."

¿Que decían entonces los oradores evangélicos? ¿Porque tanto interés y concurrencia en la convocatoria y tanta ponderación en los discursos? ¿ Cual era su atractivo? Al principio de este número, ya hemos dado unas pinceladas del atraso, ignorancia y superstición que seguían existiendo en España. Ahora eran días de lucha antirreligiosa, de romper las cadenas de un catolicismo romano que durante siglos, les había oprimido, explotado y silenciado. La mesura del discurso evangélico, proclamaba la libertad, si, pero con civismo, sin revolución campesina como quería Unamuno.

En el Centro de Sociedades Obreras se había dicho "que para defender la libertad de conciencia, no hay que renunciar a los principios religiosos, sino aplicarlos en el sentido de amor y benignidad que en su principio los había informado; y que solo con una completa libertad religiosa se dignifica la personalidad humana y encuentra el ambiente favorable donde se producen los frutos de honradez, abnegación y civismo".

El "Noroeste" de Gijón daba la noticia completa del mitin en el Círculo Republicano. Decía: "Anoche, una concurrencia tan numerosa como ávida de escuchar a los oradores evangélicos, llenó por completo el amplio Salón del Centro Instructivo Republicano. Otro tanto público quedó fuera por imposibilidad material de hallar entrada. El entusiasmo de los reunidos ante los razonados y vibrantes discursos de los propagandistas madrileños, excede a toda ponderación."

La temática discursiva, no solo iba dirigida al problema de la libertad religiosa, sino que era "la propaganda del Evangelio en toda su pureza" como se decía entonces, el principal contenido, aunque disimulado y envuelto en alguna que otra frase reinvidicativa. Entre los envoltorios oratorios, Adolfo Araujo, trae a colación el evento localista del túnel del Pajares para el ferrocarril. Elogia "el esfuerzo que representa esta magnífica obra de ferrocarril entre Busdongo y Pajares" y dice "que las montañas de la tradición y los principios del fanatismo, pueden ser vencidos por la labor perseverante de la voluntad humana."

A grandes rasgos las causas por las que se reclamaba "la completa libertad religiosa" eran estas:

A:_ En España falta el espíritu liberal práctico. Con una pequeña dosis de liberalismo sincero, pueden hacerse conquistas admirables, si no se carece de perseverancia. Hay que animar a los gobiernos para que no retrocedan ante los intereses del clericalismo.

B:_ Según Francisco Giner de los Rios, director de la Institución Libre de Enseñanza, tampoco en el campo educativo, existía libertad, pues la enseñanza había estado en manos de los grandes intereses educativos. La guía de la educación no ha sido el amor, sino el temor. Ahora era necesaria una escuela no sectaria, ni tampoco antireligiosa, sino gradual.

C:_ La independencia del poder civil en España se había olvidado y descuidado, mediatizado por el poder religioso. Por esta causa el poder civil, no respeta la solución que cada conciencia da a su problema religioso, no dando el espíritu las garantías de libertad. El Estado en vez de pensar con la cabeza, piensa con la Cabeza que está en Roma, que no vacila en atropellar la libertad.

D:_ Casos concretos de falta de libertad para los evangélicos eran estos:

1.- Los niños evangélicos no podían ir a la escuela pública sin recibir doble dosis de catecismo.

2.- Los matrimonios evangélicos podían estar esperando para legalizarse, por tiempo indefinido (en Asturias alguno duró 9 años) porque los certificados de bautismo obligatorios, no los extendía la parroquia, si no intervenía la autoridad.

3.- Los cementerios civiles eran objeto de escarnio e inferiores en decoro a los católicos, y cualquier manifestación pública protestante era restringida o condenada sin paliativos por la autoridad de turno, aunque fuese en contra de la ley.

4.- Los ex-curas convertidos al Evangelio, sufrían los rigores de la ley, el clero romano y en la esfera privada toda clase de escarnios. Decía Arenales: "Hace falta valor, no solo para dejar la ganga de ser cura, sino para sufrir los rigores de dejar de serlo." No se les permitía tampoco contraer matrimonio civil.

5.-Soldados, como el caso del marinero del Ferrol, Pablo Fernández, de actualidad en aquellos días, eran obligados a doblar la rodilla ante un símbolo que no creían

6.- La libertad de cultos, que debía ser exteriorizada como libertad del pensamiento, era limitada al ámbito del interior de la capilla. Araujo decía a este respecto: "Pensamiento cohibido, es pájaro que no vuela y flor que no se abre."

 

OTRAS CAMPAÑAS EVANGELISTICAS.

 

En 1935, Samuel Palomeque y el asturiano Domingo Fernándezhabían predicado durante siete meses por la provincia de Granada. Palomeque estuvo varias veces en Gijón pero en esta ocasión, vino solo Domingo Fernández.

Domingo era enviado por Palomeque y el director de la Escuela Bíblica de Valdepeñas, R. David Sholin, a su región natal, Asturias, y esta región como posible campo de misión, aunque Domingo Fernández pensaba en Cuba.

"Desde la caída de la monarquía en 1931 .-dice Domingo- el electorado español giraba en torno a dos polos o tendencias ideológicas: uno de derechas y el otro de izquierda, Cuando la derecha conquistaba el poder, el clero católico ejercía fuerte dominio sobre el pueblo. El 16 de febrero de 1936 hubo elecciones en España y triunfó la izquierda. A partir de aquella fecha cedió la presión clerical y se empezó a respirar una atmósfera de mayor libertad."

En la primavera de 1936 y hasta Julio, en el que estalla la revolución del Movimiento, Domingo predicó por pueblos y aldeas, en unión de Jorge Davis. Después quedaría atrapado por la guerra civil, antes de poder coger el vapor que le llevase a su querida Cuba.

Jorge Davis se había establecido en El Ferrol en 1905, habiendo llegado de la Carolina y Linares, donde había trabajado como misionero. Su hijo, Jorge de M. Davis, como así firmaba, estuvo en Gijón también desde el año 1946 al 1951 y también marchó para el Ferrol después de estos años,

"Durante la primavera de 1936- dice Domingo Fernández- acompañe al misionero inglés Jorge Davis, en una gira evangelística de unos 400 kilómetros de recorrido por el Occidente de Asturias. Nuestro itinerario coincidía con tres de las mas importantes ferias. En algunas ocasiones tuve la oportunidad de predicar a mas de 1000 personas que escuchaban con gran atención.

Hicimos obra personal en las villas de Navia,Luarca, Pola de Allende, Grandas de Salime, Vegadeo y Tápia. predicamos en las ferias de Tineo, Santa Eulalia de Oscos y Boal. Además nos detuvimos en un buen número de aldeas visitando casa por casa."

Otros destacados creyentes que en ocasiones especiales estuvieron en Gijón, nos los relata en sus memorias D. Federico H. Gray. Federico había llegado a España por el año 1898, permaneciendo en ella has 1956 que marcha para Inglaterra. (Devices. Wilts). La cooperación con Gijón, independientemente de la militancia denaminacional, fue siempre sincera y activa, como toda su obra en España.

D. Audelino González Villa y Federico H. Gray fueron colaboradores en Benavente, Castrogonzalo, Barcial, La Torre... pueblos de Zamora. En Benavente el responsable de la obra. era D. Francisco Dueñas. En mayo de 1934, estando ausente de Gijón, Juan Biffen, lo sustituyó por un tiempo Federico H. Gray, haciendose cargo de los cultos y en Junio celebrando unos bautismos, teniendo el mensaje Francisco Dueñas. Este es el relato: "En mayo fui a Gijón para ayudar en los cultos durante la ausencia de Juan Biff