REFUGIO DE POETAS
Refugio de poetas
cuna de versos
y emociones cautivas.

En tus paredes resuenan
poesías de amor
escritas por ella
y también de las otras
que hablan de paz
y enjuician la guerra.

En tu guarida
no existen límites
ni fronteras que cruzar,
no hay cercos que detengan
el vuelo de las letras
ni muros que contengan
el sueño del ruiseñor.

 

 

 

No son estrellas
las que adornan tus noches
de dulces poemas,
son más bien
“subversivos libertarios”
que claman en el silencio
de tu eternidad.

Refugio de poetas
un día me acogiste
sin preguntar de dónde ni por qué,
un día me escuchaste
y al otro
me enseñaste a escuchar.

Esta noche
en que todo parece acabar,
y cuando las melódicas
palabras
ya se pierden a la distancia,
mis lágrimas se permiten
derramar un último adiós,
en este,
mi “Refugio de Poetas”

DANIEL OSORIO

 

AUSENCIA

ata la noche a este escalón herido por tu ausencia
apenas masticada

en el hueco del viento
enlaza tu distancia
con el sabor del mar que nos acoge

desliza la memoria al infinito
y abre en ella un abismo
donde puedan unirnos las palabras viajeras

al filo de tu ausencia
te quedas para siempre en este lado azul

30.04.03, YOSE
(A Daniel Osorio)


ESCENA GRIS EN EL UMBRAL DEL AIRE

atravieso una escena indefinida
donde todo se mece al son del viento

vivo en la sensación del sueño que no se consolida
hilando arena
con la que atar momentos

ando a gatas borracho de miserias
y ya ni rabia queda que llevarme a la boca

ahora intento el olvido
pero allá donde voy hay un espejo

 

24.08.02, YOSE

 

ahora que el desencanto deja paso a la brisa
puedo vivir despacio
y recorrer sin miedo los ecos del reloj

tantear el espacio desnudo y abrazarlo
y taponar los huecos con las lágrimas muertas

dejo mis pertenencias en el umbral del aire
para escapar deprisa en caso de tormenta

mar adentro se esconden por siempre las tinieblas
a este lado del mar
la vida sigue

14.09.02, YOSE

 

ALBA CLARA PARA UN NUEVO AMANECER

De espuma de mar y tormenta en una noche de luna encantada
surgiste tú, limpia y clara,
entraste sin llamar
y aunque te sentí llegar
no te esperaba.

Noche intensa,
chispas mágicas,
deseos ocultos,
fuerzas desatadas,
nube de tormenta,
en una noche blanca...
pero tú... llegaste con voz clara,
y como por obra de magia...
el cielo despejó
al despuntar el alba.

Ahora el cielo está claro,
el sol calienta y los pájaros
cantan contentos,
mi niña que sonríe al alba…
el alba de un nuevo amanecer
que promete ser intenso.

Pura, sencilla y clara
fruto de mis entrañas
luz de madrugada
quizás… la respuesta
a nuestras persistentes llamadas,
alimento que sacie el alma.

Bella y pura
que limpie nuestras dudas
que llene con sus tesoros
nuestras vacías arcas.

Dulce corazón mi sol
una estrella, balanza mágica...
nuestro Amor que germina
en luz de Vida, mi tesoro
el Amor de mi Vida.

 

CARMEN FERNÁNDEZ

 

 

POEMAS de ORLANDO

1

Tengo una herida abierta en mi costado
Un arañazo de rabia permanece
Unas veces se achica y otras crece
La rabia limpia, la rabia sin legado

Llevaba tanto conmigo este tatuaje
Que solo a veces me quema en lo más mío
La rabia amarga, la rabia del vacío
La inevitable rabia de ese viaje

Puede ser tan absurda y necesaria
O tan brusca, violenta y atrevida
Al despertarme me da la bienvenida
Esta herida de rabia proletaria

 

2

Eran dos hombres solos, en su mundo
Con dulzura se amaban, en su mundo
Humildemente, apasionadamente, se revolcaban libres, en
su mundo
fueron lengua, caricia, orgasmo, deseo y todo el amor que
alguien puede darse, todo ese amor habitaba en su mundo
eran dos hombres solos, en su mundo
y los dos se querían, se mordían, saltaban, se apresaban,
soñaban, en su mundo
ese mundo era claro, como azul era el cielo de su mundo
hasta que un día, alguien llamó a la puerta, a la puerta dorada
de su mundo
era el casero, que llegó gritando, “no quiero maricones en
esta santa casa”.

 

3

Hay mujeres que llevan en sus manos semillas de arco iris.
Que buscan las verdades debajo de las piedras.
Que bajan al infierno si es preciso a rescatar a Orfeo o a sus hijos.
Que se pasan la vida renunciando a sueños tan posibles.

Hay mujeres que llevan en sus vientres el futuro.
Que se acicalan de luz todos los días y se vuelven transparentes.
Que se imaginan un mundo de niños y cometas.
Que recogen el tiempo y lo devuelven tiznado de colores.

Son ellas, solo ellas, esas que lloran viendo el azul del cielo.

 

ELLOS QUE VIENEN

Tirados en una esquina
acurrucados.
Temblorosos y hambrientos
los encontramos.
En su mirada, el temor
el éstomago vacío, cansados.
Pasan a nuestro lado
y los miramos con repudio
incluso con furia, enfadados.
Nadie se para a pensar,
ni por un instante
que son como nosotros.
¡Simples seres humanos!

Otrora les despojamos
de todo lo que tenían.
Ahora ellos reclaman
algo, muy poco,
de todolo que les arrebatamos.
Sin embargo la avaricia
nos hace mirar con desidia
hacia otro lado.
¿Hasta cuando aguantarán
tanto desprecio, tanto maltrato?
¿Cuándo seremos conscientes,
que son como nosotros?
¡Simples seres humanos!

JOSÉ IÑARREA

 

 
BUSCADME

(JMI)

Buscadme en los rincones de la noche.
Allí, entre borrachos, putas, macarras,
bohemios, pobres, piratas, colgados,
poetas, travestis, enganchados,
comunistas y anarquistas defraudados.
Allí donde se refugian hombres y mujeres
de sueños rotos y cuerpos cansados
mis queridos seres humanos
En los rincones oscuros
con olor a alcohol y a humo de cigarro;
donde no llega la vista ni el oido
de los bien nacidos, así mismos llamados.
Buscadme allí donde habitan
los seres con alma, doloridos, atormentados;
porque allí está la verdad
la vida, en su puro estado.
Buscadme allí, allí....con ellos,
porque están más cerca del cielo
que ninguno de vosotros,
ricos ociosos, asesinos de ilusiones,
comerciantes de vidad,
estúpidos, presumidos y engominados.

 

 

BREVEDAD  

Tengo 33 años y tengo miedo.
Miedo a la brevedad de la vida.
Que yo no me he percatado del paso del tiempo.
Que yo no he saboreado todos estos años,
que pasan delante de mí sin detenerse ni un instante…
como quien no quiere salir en la foto.
Y yo,
alargo mis brazos, estiro mis dedos…
pero no alcanzo a detener ni un solo momento.
Nada se detiene.
Por eso,
me gusta conservar instantáneas de mi vida en mi memoria…
Es lo único que puedo detener a mi antojo…
y adelantar… atrasar… parar….
Y así saborear los mejores momentos,
aquellos que pasaron tan rápido,
que parece incluso que no pasaron.
Aquellos recuerdos,
que son precisamente esos,
los que hacen que la vida pase tan rápido.
Aquellos en los que he sido…
inmensamente feliz…

SUSANA RUÍZ ZATÓN

 

COBARDÍA
LATIDO
Las palabras
que de mi boca no se oyen
porque no son
más que aire en la nada…
Las palabras
que se agolpan por salir
y que no nacen…
Las palabras que ansío gritar
y que me trago…
Por favor,
no pongas palabras a mis palabras
que su silencio
es mejor
que la mentira que llevarían consigo…


Si tuvieras un segundo conmigo de vuelo,
yo te enseñaría a volar,
a saber estar solo,
a llorar como alivio,
a reír como terapia,
a amar como la primera vez,
a amar como la última vez,
a dibujar en la memoria,
a no tener tejado en tu casa,
a soñar despierto,
a ver más allá de mis ojos,
a ver desnuda mi alma,
a dar más de lo que tienes,
a recibir más de tu capacidad,
a olvidar el tiempo,
a rozar las nubes,
a sentir el cielo bajo tus pies,
a hacerme estremecer,
a acariciarme el corazón…
Todo en un segundo de vuelo,
en un solo segundo conmigo…

 

SUSANA RUÍZ ZATÓN

 

MAUSOLEOS

El tiempo muere a mi alrededor de forma continua
y yo lo divido en momentos,
lo divido para poder darle muerte de forma que me es placentera,
lo divido para enterrarlo en nichos separados
y erigirle mausoleos en el vasto cementerio que es mi mente.
Son esas lápidas, las mas cuidadas y llamativas,
las que en ocasiones se me aparecen en sueños
para confortarme o atormentarme, esos momentos......

Un momento, una vida,
un latido, una muerte,
una traición, una gloria vivida,
un triunfo en mi mano,
una lagrima sobre mi rostro,
una escena congelada en el tiempo,
una puñalada fría en el vientre,
la caricia del viento en mi rostro,
el sabor de un beso en mis labios,
una mirada cargada de odio,
el júbilo de rehuir a la muerte,
un acto de cobardía,
un juramento airado,
un desprecio solapado,
una ilusión perdida,
un atardecer soleado,
la chispa de lucidez en un loco,
una premonición cumplida,
.........un momento.

Hay quien desea recrearse en ellos lo que es fútil y vano,
hay quien solo puede vivirlos para desperdiciarlos,
yo he decidido imitar a gente más sabia,
yo solo busco atesorarlos.

A veces imagino por un instante
que no te has ido de mi lado
y el tiempo se detiene.

Mientras observo las líneas en la palma de mi mano,
con embobado asombro,
a veces te veo por un instante,
te sueño antes de desaparecer.

Recuerdo como fuimos un día,
niños inocentes jugando al borde
del oscuro abismo del olvido.

Solo recuerdos conservo ya de ti,
eres polvo entre mis dedos,
el recuerdo necio de un rostro que se niega a abandonarme.

Un alma en la penumbra,
un postrer rayo de sol en el crepúsculo,
una luciérnaga en la niebla,
un llanto vacío, sin pena.

Eres un continuo sufrir,
un anhelo insensato,
un dolor en el pecho,
una agónica duermevela.

Pero también al pensar en ti,
cuando atisbo tu rostro en mis sueños,
congelado en el tiempo,
siempre apacible y hermoso,
se que aún estas junto a mi
y ya nada es importante.

OMAR TUERO UNCAL

 

HORIZONTE

No puedo contarte que es el horizonte porque no existe.
Y si lo alcanzo,
es mentira.

Cuando el pasado es futuro, lo cruzamos. Pero no existe.
De aquí a allá es un paso, y lo cruzamos. Pero no existe.

JOSE ANTONIO RUÍZ ZATÓN

 

CARTA A UN DESCONOCIDO

Si hoy te escribo
te mentiré infinitas mentiras
para ser tu épico héroe.

Si me desconoces,
mi mentira,
será tu realidad.

Y en sucesión mentiré,
y serán verdad, y serán ciertas,
y seré de nuevo esclavo de mis palabras.

JOSE ANTONIO RUÍZ ZATÓN

 

POEMAS de JOSE ANTONIO RUÍZ ZATÓN
1

Me duelen los ojos mas aun que la vida
¿Quién tiró la sal que tanto me escuece?
¿Quién acercó la llama que me dejó ciego el sentido?
¿Por qué?.
No lo sé.

¡Que triste manía la de levantar para dejar caer!
Casi sin pensarlo,
esperaba no hacerme mal.
Esperando. Esperando demasiado
me rompí la esperanza.
¡Que mala pata!

¡Pero que digo!
¡Que horrible esta pesadilla que me ha dormido!
Y ahora que me doy cuenta...
¡Cómo me escuecen los ojos!

No es bueno que vean tanta cosa ingrata.
A dormir.


2

Ahora que estas ausente siento una inmensa pena,
el corazón se me desgarra
y mis lágrimas ya sólo son sal.

Quisiera volver a verte, mirarte
aunque tuviera que esconder mi pasión
y mis ojos
Quisiera volver a conocerte,
con paz,
sin amenazas
ni uñas afiladas


3

¡Que asco!
Ya llevo odiándome dos meses.
Maldiciéndome y golpeando mi alma
a cada sentir profundo.

Me entrené como un atleta
desde el invierno a la primavera
contra espinas y mal de ojo,

Y...¿Para qué?
Hoy me duelen las espinas
y la magia negra del ojo
me ciega los dos.


4

Cuando te vimos a ti, cerca,
por los cotidianos pasillos que recorremos,
nos estremeciste con un escalofrío,
sentimos miedo,
y nos quedamos paralizados.

El cigarrillo se consumió entre los dedos,
hasta quemarme.
Entonces tragué saliva
y respiré tranquilo.
Habías pasado de largo
y te ibas con otro.

Prendí otro cigarrillo y continué mi camino.
Me iba pensando que otro día
deberé tener más cuidado.

 

 
RECETA DE UNA HISTORIA, por ANNE TREMBLÓ

Ingredientes

2 personas
1 cúmulo de oportunidades
1 mirada
½ kg. de ganas
1.000 g. de sonrisas
½ kg. de comprensión y paciencia
Besos, abrazos y horas al gusto

 

Notas preparatorias

Se coge un buen molde, siempre escogido al azar.
Si puede ser, que se lleve a cabo toda la operación cuando las “parejitas” empiecen a brotar.
Es probable que se usen varios utensilios simples como café, té, libros, deportes y similares.

 

Receta

Llegue con una sonrisa.
Ponga empeño en no ser lo que no es.
No tenga miedo a remover poco a poco en su pasado.
Deje que las actividades surjan con el calor de las horas.
Al tiempo verá que algo bulle dentro de la masa que se va formando.
Déjelo quemar un poco en su base a fuego muy lento.
Sólo ante el riesgo de quemarse, añada un vasito de agua templada.
Observará que la superficie va tomando consistencia por el quemado
y luego se solidifica.
Forme una montaña de distintos grosores y colores,
de igual consistencia que la base, a cada momento.
Mezcle para intercalar entre las capas algo de dulce,
con sonrisas e imaginación.
Repítalo cuantas veces quiera.
Ponga varias capas finas, pero muy duras, de “diálogos colorados”.
En los bordes de las últimas capas, estire la masa para
recubrir el total con mucho cuidado.
Estas últimas capas que recubren el total han de hacerse
aparte en un molde muy profundo, con fuego fuerte y ½ litro de agua.
De tarde, deje reposar a temperatura ambiente, y a la noche
comprobará el magnífico resultado.
Adórnelo al gusto con besos y abrazos de caramelo.

 

ALÍ

Quien no comprende una mirada,
tampoco comprenderá una larga explicación.
(Proverbio árabe)

¡Pobre Alí! ¿Qué será de él en el mundo? Sin familia, sin brazos, sin nadie que le consuele. Le era muy necesaria su madre, pues el calor de una madre no se olvida por muchos años que le sobrevivas, y cuando se es niño y tienes fiebre sólo te la calma el roce de las manos de tu madre sobre tu frente. Cuando está insomne ¿qué pensará? ¡Qué horribles imágenes verá! Pensará en toda su familia, a quien nunca volverá a ver. Cuando pierdes a tus padres, durante muchísimo tiempo sueñas con ellos.
La desgracia de Alí es consecuencia de una maldita guerra. Siempre son los inocentes los que pagan las consecuencias de algo de lo que ellos no tuvieron culpa alguna. Dicen que ahora lo van a apadrinar varios famosos, ¿y qué? Tendrá dinero, un dinero que no le aportará paz. El rencor no le dejará vivir.
Yo pienso mucho en él. Veo ante mí su cuerpo mutilado y me horrorizo. Quisiera darle amor, mucho amor, que no llegaría a la millonésima parte del que perdió. Alí, pido a Dios de corazón que te vaya consolando poco a poco, hasta que quedes calmado. Necesitarás una vida entera, y aunque vivas muchos años, no te alcanzará.
Adiós, Ali, que logren implantarte los brazos y te conviertas en una persona que sea útil. Esto te valdrá mucho.
Con verdadero amor.

HERMINIO

 

ANEKDOTA 6

El silencio estalla en pequeños
trozos
de metálica obsesión.
El tueco del oído
se llena con un baile nervioso
de insectos.
El asteroide número 1.302,
WERR,
se estrella en lo hondo
del abismo personal.
Si el volumen es descabellado,
su cuerpo sin cabeza,
cubre con su manto de hielo
el entorno.
La fiesta:
“los músicos vagabundos se hacen gallos”.

FRANCISCO JAVIER RODRÍGUEZ AMORÍN

 

SUICIDIO COLOR VERDE

El Gato de la señora Blanco era un auténtico sabio. En ocasiones algún intelectual lo visitaba para hacerle una pregunta. Tenía por costumbre hacer que sus visitantes regresaran al menos una vez antes de dar su respuesta.
Una noche la Curiosidad se presentó en su biblioteca. Aquello gustó al Gato. Había oído hablar mucho de ella. Durante la noche bebieron, jugaron a las damas, conversaron sobre diversos temas Al amanecer la Curiosidad confesó el auténtico motivo de su visita, deseaba alcanzar la solución de una paradoja que le desvelaba. El Gato conocía la respuesta, convocó a la Curiosidad en el mismo lugar a la noche siguiente.
La Curiosidad volvió, tenía prisa Escuchó sin mucho interés la dilatada respuesta Ahora le interesaba la riqueza. El Gato dudó si ayudarla esta vez, pero es difícil resistirse a la Curiosidad. Se citaron en el casino a la noche siguiente
La Curiosidad llegó con retraso así que el Gato tuvo tiempo de ganar una fortuna mientras esperaba. La Curiosidad admitió que ya no quería saber nada de dinero, tan sólo le intrigaba cierto asunto relacionado con la muerte. El Gato desconocía la respuesta, de todos modos pidió a la Curiosidad que lo visitase a la noche siguiente.
Paso todo el día pensando en su biblioteca, decidió que lo mejor seria admitir que esa pregunta no tendría respuesta. Esperó, pero la Curiosidad no se presentó esa noche, tampoco las siguientes. El Gato siguió esperando.

LUIS ITURRALDE

 

LA TETERÍA

La tetería es un lugar maravilloso, lleno de tópicos. Al fondo, cerca de los servicios dos garabatos discuten sobre si una taza está medio llena o medio vacía. En una esquina del mostrador un chico habla por teléfono. También en el mostrador dos señoras intentan ponerse de acuerdo sobre el tipo de té que desean tomar, hacen que la camarera les enumere las ciento ocho clases de infusiones que sirven. Junto a la ventana dos jóvenes se miran a los ojos mientras sujetan sendas tazas humeantes. En otra mesa una solitaria anciana toma té con pastas. Cuando intento entrar todos se giran hacia mí.
El local está cerrado.

LUIS ITURRALDE

 

EL LIBRO

El Autor es el habitante de la torre más alta del pueblo de las hadas hiperbólicas. Lleva escribiendo su obra desde siempre, teme no terminarla a tiempo.
El Autor me cuenta las historias que vivió de joven, pienso que son las historias que escribió, jamás ha salido de la torre.
También me habla de su amiga, no dice que sea su amiga, creo que es un personaje, parece que nunca ha conocido a nadie.

LUIS ITURRALDE

 

LOBA DE LAS NIEVES

Solo cuando contempló la camisa ensangrentada de su hermano colgada en lo alto de su casa como si fuese la bandera que representaba la estirpe familiar, tuvo conciencia de que Besian había muerto. Lo demás se le asemejaba a una representación; la noticia del asesinato, la traída del cuerpo por una comitiva a la que su padre recibió preguntándole: "¿Qué me traéis, herida o muerte?", la petición y concesión de la besa" de veinticuatro horas y el velatorio del cadáver con una cena donde entre sus comensales estaba el propio asesino, le parecía algo situado en esa realidad de la que oyese hablar en su infancia creyendo que no pertenecía a su mundo, sino a las imágenes que un niño crea leyendo un cuento. Pero aquel cuento representaba la historia de su familia desde hacía ya más de setenta años, donde los Kristaq se enfrentaban a los Kryequie, y los varones heredaban el deber de matar a un miembro de la otra familia cuando alguien de la suya caía. Era el Kanun, la "ley de la sangre", esa no escrita en ninguna parte, que no regia en estado alguno, pero que era tan inexorable y firme como si sus dictámenes estuviesen grabados en oro y contenidos en el más sagrado de los templos. Por aquella ley, dos espacios rectangulares en el cementerio estaban cubiertos por tumbas identificadas con los apellidos Kristaq o Kryequie. Se situaban una al lado de la otra, pareciendo que en la eternidad quisiesen seguir vigilándose. En su infancia contemplaba aquellas losas como si se tratase de uno de esos misterios que formaban el mundo de los adultos. Le eran inexplicables las fechas -tan lejanas algunas- los nombres y aquellas historias de darle la vuelta al cadáver o "el mal de la sangre". Cuando todo aquello se le fue desvelando con el paso del tiempo, le pareció que aquel mundo de misterios escondía un universo de tinieblas. Pero Zorak siguió ignorándolo. Le gustaba su pueblo de pequeñas casas colgadas en la falda de la montaña, la embriaguez en que le sumía el raki", los bailes de las fiestas y las sonrisas con que respondían algunas jóvenes a sus ávidas miradas. Era vida, simplemente vida, como el llanto de un niño, la sonrisa de la tierra, su tierra. Pero tam- bién pertenecían a aquel lugar, las tumbas del cementerio, de los Kristaq y los Kryequie.

Y la sangre avanzaba hasta atraparlo. Lo supo cuando Ramit Kryequie fue abatido en un lejano paraje; su hermano Besian entró en casa con las manos machadas de sangre y el supo que había entrado un cadáver. Ahora su camisa ensangrentada esperaba la mano vengadora que la ley del Kanun exigía. Una mano que no era otra que la suya; el río de sangre inundaba todo su ser. Su aldea seguía teniendo casas colgadas en la falda de la montaña, niños que jugaban, llantos infantiles, jóvenes risueños, madres amamantando a sus hijos, la tierra dando frutos...Pero él era Zorak Kristaq y estaba obligado a matar a Zef Kryequie, asesino de su hermano, o en su sustitución, a cualquier otro hombre del clan.

Tras la primera besa de veinticuatro horas, concedida por la familia del asesinado, la al- dea permitió una besa de treinta días; durante ese tiempo no se podría seguir la ley de la sangre. Zorak respiró aliviado, como si aquella tregua lo que realmente respetase fuese su vida. Sin embargo las miradas de su familia eran pupilas que clamaban odio, se mascaba la venganza en silencio. Por eso solía marchar a un valle situado a espaldas del cementerio y desde aquel lugar miraba los altos picos de la montaña donde la cima parecía confundirse con el cielo. Allí creía ver, en la lejanía, a la loba de las nieves, aquel ser parido por una perfidia. Zorak recordaba cuando aquella era simplemente la joven Dajna. Una muchacha de cabellos oscuros y cuerpo frágil, con una mirada inquieta que parecía estar repleta de preguntas. Un día le llegó una cita que venía marcada desde su nacimiento: el de su matrimonio acordado con un hombre poderoso. Y posiblemente ella se pregunto por qué, al igual que ahora su mano temblaba esperando la hora en que debía cumplir la ley del kanun. La familia de Dajna había dado su besa y gracias a ella obtuvieron concesiones económicas del futuro marido. Pero ella no, su palabra no estaba comprometida, no existía promesa alguna que la obligase a compartir el lecho de aquel hombre que apenas conocía. Una noche, antes de su boda, marchó a la montaña. A los pocos días se organizó una partida para buscarla, miembros de una y otra familia participaron en ella, su propio padre empuñaba un fusil. Era primavera, el campo estaba florido, lucia el Sol, en apenas unas horas la hallarían por más que se ocultase en algún lugar de la montaña. Cuando la partida se aproximaba a la cima, el Sol se ocultó entre las nubes, el cielo azul se volvió gris, la temperatura descendió bruscamente, un desagradable aire se levantó y unos gruesos copos de nieve comenzaron a caer. Los prados verdes se cubrieron de un tapiz blanco y los hombres apenas podían caminar enfrentados a una helada ventisca que cada vez era más fuerte. Extrañados por aquel brusco cambio de tiempo tuvieron que retroceder y cuando lo hacían contemplaron asombrados que en la cima más alta, una mujer con los cabellos negros al viento y vestidos blancos que se confundían con la nieve, bailaba un vals solitario y libertino.

De aquel extraño suceso se habló en la aldea hasta convertirse en el tema principal de conversación; pero se hacía entre murmullos, nadie se atrevía a admitir aquel poder casi mágico de alguien que hubiese violado una besa. Esa misma disposición a no admitir que una simple muchacha de dieciséis años no se sometiese a la palabra dada, les llevo a organizar una nueva partida. Y otra vez, volvió a suceder. Una copiosa nevada atrapo a los hombres en la montaña y cual si fuese un animal salvaje, la ventisca soplaba en dirección al valle obligándoles a bajar y a sus espaldas, aquella débil muchacha de dieciséis años, bailaba entre las nieves. En el Otoño, se organizó una nueva partida. Eran un puñado de hombres encabezados por el pretendiente despechado. En esa ocasión la nevada fue tan fuerte que los perseguidores no podían subir, ni bajar; cada cual se refugió como pudo, tras una piedra, entre las zarzas...Y ante sus ojos atónitos, la joven Dajna empezó a u t bailar sobre la cumbre nevada. Está vez no era un vals, sino un baile nupcial, aquel que debía haber bailado en su boda, con el pañuelo blanco en su mano dere- cha, aquel tejido que habría servido para comprobar su pureza. El hombre destinado a ser su marido no pudo soportarlo más, ya no solo incumplía la besa, sino que la desafiaba y enrabietado, avanzó hacía la cima desoyendo las voces de quienes le señalaban que era una locura. Alcanzó la cumbre y enfurecido se abalanzó sobre ella, que lo esquivo con su baile, provocando su caída sobre la nieve, una y otra vez. Cada vez se enfurecía más y fue su propia rabia, la que provocó el golpe de su cabeza contra una piedra. De su frente empezó a manar un torrente de sangre y de rodillas se acercó a ella que le beso en la herida y limpió la sangre que inundaba sus ojos. El hombre se derrumbo en la nieve, inerte y, ella bailaba una sensual danza mientras el pañuelo ensangrentado, en su mano izquierda, salpicaba con gotas rojas su traje blanco. Cuando la nevada amainó, regresaron a la aldea y su propio padre, dio nombre a aquella leyenda cuando dijo: "No he tenido una hija, mi mujer parió una loba".

El plazo de los treinta días fue agotándose y Zorak esperaba el final de la tregua como si el condenado a muerte fuese él. El clamor de la venganza era cada vez más fuerte, estaba en los rincones, se escondía bajo las camas, saludaba en cada ruido y se anunciaba en las miradas, como si la camisa ensangrentada fuese un manto que envolviese a la ca- sa y sus moradores. El último de los treinta días marchó al valle situado detrás del cementerio y allí, sin saber muy bien por qué, empezó a subir a la montaña. Le sorprendió la noche a medio camino e intento bajar, pero la oscuridad estaba contenida de ruidos, de trampas, como las de unas pisadas que oía cada vez más cerca, creyó que se trataba de lobos, y presa del pánico empezó a correr hasta que exhausto, se derrumbó sin sentido.

Zorak se despertó en una cueva y sintió a su lado el crepitar de un pequeño fuego.
-¿Estas bien? Has dormido durante mucho tiempo, parecía que traías un tormento en tu interior- le dijo una mujer de cabellos lacios, largos y negros, rostro de suaves facciones y un cuerpo leve envuelto en un sencillo vestido.
-Te imaginaba de otra forma- le dijo Zorak como quien estuviese ante una revelación.
-¿Cómo?, soy Dajna, tu me has conocido, nos conocemos desde que éramos niños.
-Es verdad, pero lo que ha pasado este tiempo, ya sabes...la loba-y ella rió.
-La loba la han creado ellos, yo simplemente soy Dajna, una mujer.
-Sí, pero no todas las mujeres hacen que se arrodille y muera el hombre al que están destinadas.
-Yo no lo maté. Fue la misma ley por la qué me compró para ser su mujer, la que lo hizo.
-¿Es cierto que ocurrió como cuentan?- Dajna se levantó y se alejo de él, le dio la espalda balanceando sus cabellos sobre sus hombros desnudos. El fuego bañaba su piel y ella bajo su rostro, como si aún fuese una de aquellas muchachas cuyas pupilas no se atrevían a mirar de frente a un varón.
-¿Tú que crees?-le preguntó volviendo la cabeza y mostrando un rostro contenido de todas las posibilidades.
-No lo sé, esta tierra está llena de muertes, venganzas...A veces siento que caen sobre mi como una losa.¿Sabes que estoy obligado por el kanun a matar a Zef Kryequie?
-Si, lo sé, los ojos de una loba pueden verlo todo desde aquí.
-¿Qué puedo hacer?
-¿Quieres matar a Zef Kryequie?
-No, apenas lo conozco.
-Pues esa debe ser tu besa, tu autentica besa.
-Pero sería traicionar a mi familia, manchar su apellido.
-La única mancha es la sangre que vienen derramando los Kristaq y los Kryequie. Tu eres Zorak.
-Sí, pero soy de aquí, donde el Kanun ha sido ley desde tantas generaciones que se pierden en el tiempo.
-Yo también pertenezco a este lugar, sin embargo, soy la loba.
-Pero una loba es una amenaza para la gente de la aldea donde ella este. Además, siempre estará perseguida como lo estas tu.
¿Por qué no te marchas?¿Por qué no huyes de aquí?
-Una loba nunca huye- Dajna se aproximó a él y se sentó a su lado - ataca o muere. El aullido del lobo produce miedo, las gentes cierran las puertas de sus casas, ponen cercas a los sembrados y hacen batidas contra él. Pero el autentico aullido es la fiera que ellos llevan dentro; todas las gentes, en todos los lugares, en todos los tiempos, necesitan un monstruo al que poder señalar con el dedo, al que dar caza. Yo soy la loba y necesito de este lugar tanto como este lugar me necesita. El me ha parido, el me ha creado y a él me debo. Esa es mi besa, mi autentica besa. Zorak llevaba varios días en la guarida de la loba. Comía carne de conejo y pequeños animales que ella cazaba, así como frutos silvestres del monte. Por las noches dormía mientras la pequeña hoguera se consumía hasta convertirse en brasas humeantes. Era entonces, entre el humo que salía del fuego apagado, cuando miraba a la mujer durmiendo; su respiración era leve y sus párpados cerrados temblaban como pergaminos nerviosos. Sumergida en el sueño, realizaba algún movimiento brusco, parecía un animal asustado, pero también, un ser que tuviese un mal atormentándole en su interior. Comprendió en aquel momento que existe un animal indefenso en toda fiera y que aún en la montaña, el hombre no puede liberarse de las costumbres y normas que han formado su ser.

Por la noche, en la cueva, oía en el exterior las pisadas de animales, como aquellas que le hicieron huir asustado, pensó que se trataba de una manada de lobos que los protegian y una mañana se lo preguntó, Dajna le respondió: "La montaña es como una madre que protege a los seres que se refugian en sus entrañas. Unas veces puede ser con pisadas de lobo, otras, con ventisca y nieve". Aquella misma noche, mientras el fuego seguía mostrando sus llamas rojas y azules, Dajna, vestida con ropajes blancos, se aproximó a él y besándole en la frente, le pregunto:
-"¿Has estado ya con alguna mujer?" Zorak enrojeció y sintió punzadas que recorrían todo su cuerpo, aunque quisiese, sabía que no podía mentirle, extendió el brazo, acarició sus cabellos y su mano trato de arrancarle el vestido; ella le detuvo. Lo arrastro hasta el fuego y acerco su brazo a la llama hasta que esta alcanzó levemente su piel, e hizo que la retirara instintivamente. Pero ella le miró con ojos fieros:era la loba y no le quedaba mas remedio que aproximar su carne al fuego. Sintió el calor punzante de la llama, atrapo la lengua entre los dientes para amortiguar el dolor y avanzó aún más, se dispuso a que su brazo fuese rodeado por las llamas, pero Dajna lo aparto.
-La llama debe rozarnos, hacernos sentir su fuerza, pero nunca debemos dejar que nos tome, nos someta -le dijo besando aquel lugar donde el fuego había lacerado la carne y provocó que Zorak se estremeciese entre dolor y placer.
Hicieron el amor sobre el suelo, como los animales, pero las caricias, las búsquedas, el encuentro de los cuerpos, se hallaba allí donde hombres y mujeres han navegado en los mares del misterio y la unión de los amantes es la fusión de los seres diversos que somos. Pero la unión es un tiempo limitado, sobre todo, si es autentica. Y Dajna se apartó de él, de sus ojos empezaron a caer lagrimas que bañaron sus mejillas.
-¿ Por qué lloras?-le preguntó, pero ella no le respondió. Le cogió de la mano y salieron al exterior de la guarida. Zorak esperaba ver la manada de lobos, animales tranquilos pero vigilantes y dispuestos al ataque ante cualquier amenaza que acechase. Sin embargo, no, no había lobos.
-¡Golondrinas!-exclamó asombrado.
-Sí, esas son tus pisadas, eso es de lo que huiste.

Dajna enseño a Zorak los secretos de la montaña y la manera de sobrevivir en ella. Trampas para animales, descubrir madrigueras...y un pequeño pasadizo que iba desde la cueva que les servía de guarida, hasta otro pico de la montaña más próxima, que así mismo también comunicaba con otra. "Nunca podrán encontrarnos", le dijo Dajna. Así pasaban los días, por las noches, hacían el amor. Pero algo atormentaba su interior, el ser que nunca se abandona, esa parte que aunque indeseable, ha configurado lo que eres. Y el era Zorak Kristaq. Por eso decidió marchar de la montaña, volver a la aldea.
-Yo no puedo estar aquí, no soy un lobo-le dijo a Dajna.
-No, no es eso. No puedes estar en la montaña por la bestia que anida en ti.
La camisa ensangrentada de su hermano seguía colocada en lo alto de su casa. El rojo empezaba a tener un color parduzco, pero aún así, era el rostro que llamaba a la venganza. Zorak se quedó mirando aquel tejido y sintió que volvía a situarse en el inhóspito paisaje de las tradiciones, donde él tenía la obligación de matar. Como si hubiese nacido con esa marca y fuese parte de su propia persona; algo de eso era real, pensó, porque sino, estaría en la montaña. Y maquinalmente se dispuso a acometer su cita con el destino. Así preparo el fusil y disparo varios tiros para comprobar que mantenía su puntería. No pensaba en Zef Kryequie, ni en su hermano, ni siquiera en el honor de su apellido, los Kristaq, todo su sentir estaba en la montaña, pero él era débil, muy débil, y por eso había vuelto al lugar donde los cobardes se esconden tras valores como tradición, honor, valor, kanun...Y así partió, contemplado por las pupilas de su madre, su padre, de las gentes de su familia que no tendrían que avergonzarse de Zorak Kristaq.

Salió a las afueras del pueblo y acomodándose en el tronco de un árbol centenario, espero que ZefKryequie pasase por aquel camino que le llevaban a unas tierras de su propiedad. Tuvo que aguardar durante varios días, dormir a ratos, ver en la noche y racionar la comida y la bebida. Era como un animal herido que sin embargo tiene que estar al acecho para el ataque. Los escasos momentos en que conseguía conciliar el sueño, caminaba por los paisajes oníricos con Dajna.

Ella era una loba blanca, y ambos jugaban en un bosque inmenso donde sus dientes se clavaban en la piel de él y brotaban pequeños ríos de sangre. Se sentaba al pie de un árbol y entonces ya no estabala loba, era Dajna que le miraba con ternura diciéndole: "¿Te he hecho daño?", perdona, solo jugaba como una fiera. Y entonces ella se quitaba el vestido blanco y trataba con él de apaciguar los brotes sangrientos.

Un amanecer le despertó el sonido de los pasos de un caballo; se levantó sobresaltado y divisó que Zef Kryequie se aproximaba. Subiéndose al árbol se preparo para disparar; lo hizo con destreza, de un solo tiro, Zef Kryequie cayó abatido. Después siguió la tradi-ción, dio la vuelta al cadáver, coloco el fusil al lado de la cabeza y partió con tranquilidad, como quien regresa con el deber cumplido. Cuando llegó a su casa, lo primero que hizo es quitar la camisa ensangrentada de su hermano y sumergirla en un barreño de agua.
-Es hora de que Besian descanse en paz -dijo ante la mirada de sus parientes, quienes con aquella muerte, volvían a la normalidad.

Zorak no sintió remordimiento por el asesinato, ni temor por haberse convertido él en objeto de la ley del kanun para alguno de los kryequie. Ni siquiera, cuando como manda la tradición, asistió a la cena por el funeral del hombre que había matado, con su cuerpo situado en la estancia contigua. Cuando lo atroz se convierte en ley, en costumbre, uno puede comportarse con bestialidad sin conciencia de ser bestia. La monstruosidad estaba en las montañas, en la fiereza de la loba de las nieves y a ella, no podía olvidarla. Habitaba en sus sueños, aparecía al cerrar los ojos, al cruzarse con cualquier muchacha, en las miradas al vacío...palpitaba tanto en su interior que le era difícil contener para el solo su recuerdo. Por eso, una noche, el raki hizo que sus vivencias en la montaña se desbordasen convertidas en palabras desbocadas, en historias que contó en la taberna a todo aquel cuyo oído estaba cercano. Y hablo de aquel laberinto que comunicaba las cimas de las montañas, incluida, la guarida de la loba.

Al día siguiente, cuando aún Zorak se encontraba bajo la resaca del raki, una partida subió a la montaña. Cuentan que en la cima volvió a nevar, una terrible ventisca que no parecía afectar a Dajna, quien bailaba sobre el suelo nevado. Pero esta vez un ágil tirador se introdujo por el laberinto secreto y alcanzó su guarida, disparó desde ella y la loba de las nieves cayó con su cuerpo ensangrentado sobre el fino tamiz blanco que cubría la vegetación. Cuentan que los hombres se acercaron a ella y esperando ver una fiera, contemplaron un rostro placido y un cuerpo leve tomado por la sangre. Y cuentan también que una manada de golondrinas revoloteaba a su alrededor.

Zoraf Kristaq no espero a que la besa de los treinta días pasase. Con el mismo fusil que había matado a Zef Kryequie, introdujo el cañón en su boca y de un tiro, ejecutó su debilidad.

Nunca ha vuelto a nevar en la cima de la montaña. Y no solo eso, la vegetación salvaje que dominaba aquel lugar empezó a secarse hasta asemejarse a un pequeño desierto.

PEDRO ANTONIO CURTO

ENTREVISTA CON BAHMAN GHOBADI, el cineasta de la resistencia kurda.
El pasado festival de cine de Gijón atrajo a nuestra ciudad a notables figuras dentro del mundo del cine de autor y KALEPESIA, quiso aprovechar la oportunidad para entrevistar a uno de los directores invitados a esta pasada edición, que a lo largo de su carrera cinematográfica, ha mostrado un extraordinario compromiso creativo y político para con el pueblo Kurdo, su pueblo, y la búsqueda de estos de un destino y una tierra propios que les permita forjar una nación soberana.
Nos referimos a Bahman Ghobadi, director de "Marooned in Iraq", ("Encallados en Iraq"), película que fue presentada en la pasada edición del festival de cine y que aborda una temática de extraordinaria relevancia estos días, el de la lucha por la supervivencia bajo la amenaza continua de las bombas.


Bahman Ghobadi, nació en 1969 en la ciudad de Bane, en el Kurdistán Iraní. Tras trabajar durante su época de estudiante en una emisora de radio, Ghobadi, desarrolló un interés por la fotografía que pronto desembocó en un apasionamiento por el cine. Aquel apasionamiento le llevó a la Facultad de Cine la Universidad de Teherán, (desde 1995 a 1999), época en que comenzó a reflejar en películas de 8mm, historias ambientadas en la topografía de Kurdistán, y protagonizadas por compañeros de clase. De estas películas, (unos 10 cortos), 9 ganaron premios en varios festivales de cine Iraníes e internacionales.
Poco después, al enterarse de que Abbas Kiarostami, uno de los directores de cine más renombrados de Irán, estaba filmando una película en Kurdistán, ("Se nos llevará el viento"), Ghobadi se presentó ante el solicitándole el favor de ser aceptado en el rodaje como su ayudante, a lo cual consintió Kiarostami, desarrollando una constructiva relación con el celebrado director y convirtiéndose en su primer asistente.
Durante los últimos años, Ghobadi ha abordado varios proyectos, entre los que destaca especialmente su película, "El tiempo de los caballos borrachos", y "La pizarra", película dirigida por la familia Makhmalbaf, en la que interpreta el papel protagonista.

"Encallados en Irak", que es una secuela de "El tiempo de los caballos borrachos", ha ganado ya varios premios en festivales internacionales como Cannes, Cervinio, la Mostra de Sao Paulo, Gijón y el festival internacional de Chicago, (al cual nos referiremos más adelante).

Mostrando una sonrisa profunda, aceptó responder a nuestras preguntas.

KLPS- Gracias por su tiempo Sr. Ghobadi. Dígame, ¿Es para usted el cine la mejor manera de contar una historia? ¿Por qué se hizo cineasta en vez de novelista por ejemplo?

BG- Jugué con la idea de escribir en su momento, como cualquiera, pero el cine siempre me fascinó por la posibilidad visual que tiene a la hora de transmitir una idea. Yo soy de los que creen que una imagen vale mas que cualquier palabra, ya que permite al espectador sacar sus propias conclusiones y aportar detalles de su imaginación. Se identifica más con la historia.

KLPS- ¿A quien están dirigidas su películas? ¿Al pueblo Kurdo? ¿Al público occidental?

BG- Mis películas están dirigidas a todo aquel que quiera verlas. Son a la vez un homenaje a la resistencia y determinación de mi pueblo y también un mensaje al espectador que es ajeno a esa realidad, en un intento de concienciarle de nuestra situación.

KLPS- ¿Dónde logra usted la financiación necesaria para rodar sus películas? ¿Percibe fondos de alguna organización privada o algún grupo político?

BG- Ruedo mis películas con una gran carencia de medios, utilizo a actores no profesionales y ruedo en escenarios naturales. Sin embargo si que cuento con la aportación personal y económica de más gente que, como yo, estamos profundamente comprometidos con la temática que se refleja en nuestras películas. Para mí, rodar una película es un proceso casi artesanal.

KLPS- Si es usted un director independiente, entonces se verá libre de la presión convencional de los estudios y productores de cine establecidos, ¿ve como una ventaja esa libertad creativa a pesar de la carencia de medios que le impone?

BG- La veo como una ventaja esencial, pero una que no está en absoluto libre de presiones. Las mayores, siempre parten de mí mismo y de mi entorno, a la hora de finalizar un proyecto que comienzo y ahí no caben excusas, no puedo disculparme ni sostener la mirada de un compañero si no creo haber hecho todo lo posible para no dejar inconcluso un proyecto. Es algo que por ahora no me ha ocurrido.

KLPS- En sus películas, usted dice utilizar a actores no profesionales y rodar en entornos naturales, reflejando problemas cotidianos, ¿cree usted que por ello la crítica internacional afirma que usted esta influenciado por el neorrealismo italiano?. ¿Cuál ha sido su mayor influencia creativa?

BG- Yo no creo estar influenciado por el neorrealismo italiano, simplemente ocurre que estoy dentro de esa corriente por la forma de rodar mis películas, por que el neorrealismo italiano era un genero que creaba películas antes, del mismo modo en que las ruedo yo ahora, con muy pocos medios y también trataba temas cotidianos, pero las realidades que reflejan aquellas películas y las mías no guardan relación alguna entre si. Mi mayor influencia, sería lo aprendido trabajando junto a Abbas Kiarostami, en "Se nos llevará el viento".

KLPS- En sus películas, parece haber un énfasis en el protagonismo de los niños, así como del uso de escenas en las que hay preguntas y respuestas, como la que se escucha de fondo en los títulos de crédito de "El tiempo de los caballos borrachos". ¿Por qué?.

BG- Como he dicho, mis películas van dirigidas a todo el mundo, y eso también incluye a los niños del Kurdistán. Son importantes en ellas por que representan el futuro de nuestro pueblo, que se ha enfrentado en el pasado a la posibilidad del genocidio y representan un bien que debe ser preservado. Mi obra quiere transmitir esa idea, entre otras, y hacerles a ellos muy conscientes de su futura responsabilidad para con sus mayores.

KLPS- ¿Cuál ha sido su impresión sobre el Festival de Cine de Gijón?

BG- Me ha gustado. Yo no conocía España y tengo ganas de poder conocerla más a fondo cuando me sea posible. Tengo mucha curiosidad por visitar el sur. En Gijón me he encontrado muy a gusto, se respira un aire muy agradable en la ciudad.

KLPS- Recientemente usted rechazó el premio de la 38ª edición del Festival Internacional de Cine de Chicago en protesta por la decisión del gobierno de los U.S.A. de negarle un visado de entrada para que usted pudiera recoger su premio. Su película "Encallados en Irak", ganó la Placa de Oro del festival y las autoridades norteamericanas le hicieron esperar por tres meses la tramitación de su visado hasta denegárselo en la práctica, tras los continuos retrasos, ya que usted viajó hasta Dubai dos veces, tras serle asegurada en cada ocasión que usted recibiría su visado, pero sin recibirlo. Recientemente Abbas Kiarostami, tampoco pudo recibir su visado para asistir al Festival de Cine de Nueva York. ¿Tiene usted algún comentario sobre este particular?

BG- Fue humillante e innecesario, intentaron reírse de mí. Al "posponer" mi visado, la administración norteamericana perdió una gran oportunidad de tender un puente sobre el abismo que separa al pueblo americano del kurdo. Sería de esperar que esos ofensivos gobernantes no ejercieran la discriminación de una manera tan ostentosa y lo hicieran solo considerando los méritos y deméritos de cada visitante en particular. Es humillante también, que maestros del cine internacional, como Kiarostami, se hayan visto a su vez sometidos a este trato tan degradante. Los americanos no parecen apoyar con gestos, el hecho de que ellos también son una sociedad multicultural.

KLPS- Usted alcanzó la fama en occidente con "Encallados en Irak". ¿Cree que la razón de este éxito está basado en razones tan solo artísticas, o en que son una audaz crítica contra los actos del derrocado régimen de Saddam Hussein y del genocidio que los Kurdos sufren allí ante la indiferencia del mundo?.

BG- Ambas razones pueden ser válidas. Una película puede ser una verdadera obra de arte, pero si no se compromete con ninguna causa, pierde mucha fuerza expresiva. No llega de igual modo al corazón de la gente. Mis películas están rodadas con esmero y son lo más comprometidas que es posible con la causa del pueblo kurdo, por ello supongo que mi actual éxito se debe a ambas razones.

KLPS- ¿Qué opina de la situación del pueblo Kurdo en otros países como Siria, Irán o Turquía?

BG- Nuestra situación es mala internacionalmente. En Irak nos enfrentamos al genocidio desde hace años, en Siria o Turquía sufrimos discriminación y represión, somos el blanco continuo de unos gobiernos aterrados ante la idea de que la causa del pueblo kurdo gane fuerza y les cree disputas internas, sobre todo en una zona u t tan conflictiva como la del Kurdistán, que abarca 4 países en zonas que son ricas en petróleo. En Irán las cosas son mucho mejores para nuestra etnia, un kurdo puede vivir con honor en Irán.

KLPS- ¿Qué opina del cine que se realiza en otros países, en diferentes continentes, a lo largo del mundo?

BG- El cine Europeo es un clásico, y una referencia obligada a estudiar, para cualquier cineasta, aunque muchas de sus obras consagradas me aburren soberanamente, pero lo encuentro interesante. El cine americano no pasa, por lo general, de ser entretenido, aunque hace ya mucho que solo produce basura extremadamente cara de rodar. El cine asiático me está sorprendiendo por su sensibilidad y he tomado nota de algún titulo que he encontrado de lo más sugerente. También estoy prestando mucha atención al emergente cine hindú, que creo, pronto se convertirá en una referencia cinematográfica obligada, de cara al mundo, por méritos propios.

KLPS- ¿Le gustaría dirigir películas en algún país extranjero?

BG- Eso depende del país. Creo que si, pero eso es algo que aún veo muy lejos en el tiempo.

KLPS- ¿Trabaja usted siempre con el mismo equipo de producción? ¿cómo reúne usted un equipo al iniciar un nuevo proyecto?

BG- Pues con mucha dificultad. Es todo una especie de caos ordenado que tenemos ya ensayado. Tengo buenos amigos que comparten mi compromiso y mi interés, y una vez que tenemos decidido como atacar el proyecto y desarrollarlo, nos desplazamos al lugar del rodaje con la menor cantidad de medios posibles a transportar y allí intentamos sacar partido del terreno y de la gente que lo habita. Esa gente, nos ayuda mucho a la hora de sacar adelante una película.

KLPS- Usted desarrolló su carrera cinematográfica cultivando sus relaciones con Abbas Kiarostami, y con la familia Makhmalbaf. ¿Cuál de ellas ha sido más significativa en su carrera?

BG- Abbas Kiarostami es mi mentor y maestro, del que he aprendido mucho en el mundo del cine, es una referencia fundamental en mi obra, por todo lo que he aprendido de él. Los Makhmalbaf, son un clan familiar que se dedica a la producción y realización de películas con los que he iniciado una colaboración de lo más prometedora y con los que estudio embarcarme en nuevos proyectos.

KLPS- Usted también ha trabajado como actor. En "La pizarra", una película del 2000 que narra la historia de los maestros de escuela kurdos, que viajan por los poblados cruzando a pie las montañas de la frontera entre Irán e Irak con una pizarra a sus espaldas, enseñando a los niños a leer y escribir en un ambiente donde nadie parece apreciar ese tipo de enseñanza. ¿Qué opina de usted como actor?

BG- Ante una cámara creo ser capaz de hacer un trabajo aceptable, pero no me veo como un actor, ante todo soy director. En esa película, quise hacerlo por curiosidad y por que quería reflejar en el personaje la importancia de aprender para un pueblo como el nuestro que vive tan inmerso en la realidad de la guerra, que es ya parte integrante de nuestra cultura. Vivimos esperando la guerra.

KLPS- ¿Opina usted que el estado de guerra que algunos musulmanes extremistas han declarado a occidente en los últimos años han hecho al público occidental más receptivo al cine de oriente medio?

BG- No voy a pronunciarme sobre este particular, pero sería ridículo pretender que esta situación no haya influido en el interés del espectador, sea de donde sea.

KLPS- ¿Se siente usted representado o identificado con alguno de los grupos o líderes que intentan encarnar la política y la voz del pueblo kurdo de cara al resto del mundo? ¿Cree usted en un futuro estado soberano de Kurdistan?

BG- Prefiero no pronunciarme en lo que se refiere a su primera pregunta, y en cuanto a la segunda, digamos que tengo mis esperanzas....

KLPS- A las puertas de una más que probable intervención militar en Irak, (en el momento en que realizábamos esta entrevista), ¿está usted de acuerdo con la opinión del secretario general del U.P.K.o Unión Patriótica del Kurdistán, Jalal Talabani, cuando afirma que una intervención extranjera en Irak solo serviría para reemplazar a Saddam por otro dictador?

BG- Sobre Saddam, todos estamos de acuerdo. Con él es imposible la paz. Es un criminal y un asesino que tiene que irse, pero mejor que sea sin una guerra donde las victimas civiles serian las que más sufrirían. Tras la Guerra del Golfo, los kurdos ya no nos engañamos, recordamos que los Estados Unidos sostuvieron a Saddam en el poder y le armaron, recordamos como permanecieron impasibles mientras Saddam utilizaba armas químicas contra nuestras aldeas matándonos a millares y recordamos como nos traicionaron cuando parecía que iban a derrocarle y nos animaron a rebelarnos contra él para después dejarnos abandonados. Los Estados Unidos, si no son peores que Saddam, por lo menos, son iguales.

KLPS- Actualmente, usted iniciará a primeros del 2003 la conclusión de una trilogía. "El tiempo de los caballos borrachos", que narra la historia del esfuerzo de una familia kurda de Irán, por salvar al pequeño de la familia de una enfermedad terminal en una carrera contra el tiempo. "Encallados en Irak", cuenta la historia de un anciano cantante que junto a sus dos hijos mayores, que son músicos ambulantes, se adentran en el norte de un Irak devastado por la guerra, para encontrar a su antigua compañera, una famosa cantante kurda. ¿Cuál es el título de su siguiente película y de que va a tratar?

BG- El título aún está por decidir, debo decidirme entre dos o tres posibilidades. Sobre el argumento de la próxima película, solo quiero decir que, al igual que las anteriores, mostrará una vez más la determinación de resistencia y la voluntad de sobrevivir de un pueblo que se afana en la búsqueda de su destino a través de personajes comunes. Perdone que sea tan enigmático, pero no quiero revelar nada más sobre este proyecto por ahora.

KLPS- Señor Ghobadi, gracias por su amabilidad y por el tiempo que nos ha dedicado.

BG- Gracias a ustedes. ¨

Así, "secuestrado" de nuevo por algún miembro de la organización del festival de cine, concluye nuestra entrevista con este notable director.
Ha sido una conversación amena en la que a pesar de ciertas inconveniencias y con alguna dificultad, hemos logrado sacar adelante esta entrevista.

Entrevistador: OMAR TUERO UNCAL

Aquellos interesados en contactar con este comprometido director y
conocer algo más acerca de su vida, obra y proyectos pueden dirigirse a él a través de las siguientes direcciones:

 

CORREO

FILMOGRAFÍA
Parisa Rahimian / Festival Coordinator
Mij Film Co. Apt.503 #14
Sattari Alley Africa Blvd. Teheran Iran

1989 : From Another Angle
1990 : Golbaji
1990 : A glance
1991 : Pantol
1991 : Barbershop
1993 : Private M.Hosseini
1995 : Again Rain With The Melody
1995 : That Man Came Along
1996 : Party
1996 : Like Mother
1996 : God's Fish
1996 : Notebook's Quota
1996 : Ding
1997 : Life In Fog
1997 : Pigeon Of Nader Flew
1997 : Telephone booth
1998 : Ballads Of Plain's Girl
1999 : A Time For Drunken Horses
2002 : The Songs Of My Motherland
(Marooned in Iraq)

 
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DE OMAR JAYYAN A ABD-AL WAHHAB AL-BAYATI
ENTRE EL VINO Y EL DOLOR

A Omar Jayyam y Al-Bayati les hubiera gustado estar bajo la sombra de una arboleda, beber vino, ver el mundo con medida armonía, disfrutar de la mujer que Isthar les hubiera dispuesto y calmar la agonía con un libro de poesía y componiendo algunos versos. Pero no pudieron. Ni entre los siglos XI y XII que vivió Omar Jayyam, ni entre el 1926-1999 que fue el tiempo vital de Al-Bayati, sus respectivas sociedades parecían estar dispuestas a aceptar el arte punzante, socavador de creencias convertidas en instituciones amuralladas contra las que se levantaba su poesía. Así Jayyam a pesar de haber sido un reputado matemático y astrónomo no público sus Robaiyyat1 hasta despues de haber muerto; solo un pequeño circulo tuvo conocimiento de su existencia mientras el estuvo vivo. Y no es extraño porque su obra poética es materialista, atea y naturalista, una llama de libertad dotada de un pesimismo vital y escéptico que buscaba respuestas a sus preguntas existenciales, más en la ciencia que en la creencia religiosa. De esta forma contempla las cuestiones religiosas y ataca con desprecio a las autoridades y consejeros religiosos, y en la medida que estas creencias penetran socialmente, ataca el pensamiento del vulgo creando una especie de rebelión individual. Una visión pesimista y existencial que conecta con el pensamiento de Shopenhauer e incluso, con los existencialistas. La fragilidad de la vida que se compone de los átomos, de los cuatro y los siete elementos, le lleva a un planteamiento existencial, pesimista a la vez que vital. El "para nacer he nacido" nerudiano, se muestra en la importancia que concede al vino, como metáfora de la vida, el placer y de la necesidad de vivir a pesar de todo. Si la vida es corta y llena de dificultades, si no hay nada más allá de la muerte, es necesario vivir los placeres que nos proporcionan, algo que manifiesta desde su juventud:

Ahora que toca vivir la juventud
beberé vino porque me complace beberlo;
no me lo echéis en cara; aunque es amargo, es bueno;
tiene que ser amargo, porque amarga es mi vida.

Esa filosofía la manifiesta a través de una poesía con un lenguaje sencillo, con musicalidad y una manera de expresar un poder comunicativo a la vez que erudito y capaz de hacernos trascender sobre las cuestiones esenciales de la vida y la sociedad. Porque Jayyam no es solo un hedonista, un escéptico, sino que cuestiona el poder político y religioso, particularmente cuando este se enfrenta al avance de la ciencia, como dice en este cuarteto:

Aquel palacio fue rival de la gran rueda,
y los reyes del mundo frecuentaban su umbral;
en su muro sin dientes vi pararse un cuclillo,
posado allí decía sólo qué, kú kú22

Jayyam representa el talento oprimido y el espíritu atormentado, y es intérprete de los lamentos y la rebelión de lo que fue el proyecto de un Irán prospero y avanzado arruinado bajo el pensamiento semita. Este es uno de los aspectos donde engarza con Abd-al Wahhab al-Bayati. Poeta de exilios al que llegarían a negar la propia nacionalidad iraquí, es uno de los renovadores de la literatura árabe, fusionando tradición con modernización influenciado por los grandes poetas del siglo veinte como Eliot, Louis Aragón, Maiakovksky, Lorca...Participe de las experiencias progresistas de su patria y de lo que supuso el nasserismo, al igual que Jayyam desemboca en una suerte de pesimismo que sin embargo siempre seguirá manteniendo la lucidez y la esperanza en el rebrotar del viejo olmo machadiano.
Su cercanía a Omar Jayyam se muestra en la pieza teatral "Juicio en Nisapur" donde lo "resucita" para convertirlo en una especie de alterego y reflexionar sobre el amor, la vida, la muerte, la sociedad. Y cual si tuviese una visión profética, el proceso y destierro del antiguo poeta persa, no tardaría en repetirse en su propia persona; exiliado en el año 1963, se le llegaría a negar la nacionalidad de su propio país y muere en Madrid en el año 1999.
Al-Bayati escoge la mitología, la voz de los antiguos poetas y hombres de letras, no ca- sualmente sometidos a martirios y otras afrentas, la literatura tradicional árabe, junto a aportaciones que pueden ir de Nietzsche a los existencialistas, entre otros y echos universales como el "E pur si muove" de Galileo Galilei para hablarnos del pueblo árabe, situándose entre el escepticismo, la esperanza y el no aceptar los designios impuestos:

Como gustéis señores: la tierra no se mueve.
Ni siquiera una de sus mitades está envuelta en tinieblas.
Las tumbas sólo encierran muñecas,
juguetes infantiles, flores.
Pasado y futuro
decretados y escritos están,
pues vosotros sois los amos
y alfombras palaciegas, criados,
mozos de cuadra nosotros.
Por el oro brillante de ladrones y mercaderes,
por los hermosos gatos del príncipe
vamos a la guerra y como soldados morimos
a pleno día en las trincheras.
Pueblo mísero en el entierro del sol,
derrotado y hambriento,
exterminado por los tártaros.
Como gustéis, señores: yo repito
lo que al sultán dijo el poeta
en siglos vergonzosos y violentos.
Somos volcán dormido,
revolución sin fecha.
Como gustéis, señores; silenciad al poeta,
quebrad la guitarra, detened los ríos.
Pero sabed que vuestra época ya murió para siempre,
que tornáis tan sólo como aspectos insepultos.
Porque anegada en luz su mitad anónima,
La tierra se mueve a pesar de vuestro odio.


El escritor es buena medida un extranjero en todas partes, un viajero constante que lanza su mirada como si las pupilas no conociesen la ciudad visitada y por eso contemplasen con la mirada infantil de un niño que va descubriendo el mundo. Así contemplan el paisaje, las casas, las calles, los pequeños detalles, hasta ser capaces de ver lo que no es perceptible, de distinguirse de la mirada común, liberarse de las ataduras que nos imponen las diversas instituciones y así, como dijo Anaïs Nin: "El papel del escritor no consiste en decir lo que todos podemos decir, sino lo que somos incapaces de decir". Sin duda Omar Jayyam y Abd al-Wahhab al-Bayati fueron capaces de decirlo y pagaron un precio por ello. Su mirada es capaz de profundizar en su época y su mundo, pero uniendo lo concreto a lo universal, y eso les hace intemporales a la vez que nece- sarios. Particularmente en unas sociedades, las suyas, situadas entre la opresión imperialista y el fanatismo. Y siempre podremos vivir el sueño, a manera de filosofía vital y esperanza, como dice Omar Jayyan:

¿Transcurrirá tu vida en el egoísmo
o vivirás pensando en lo que es y no es?
Bebe vino; la vida que acecha la tristeza
es mejor que transcurra en embriaguez o en sueño.

BIBLIOGRAFIA:

Omar Jayyam: Robayyyat.Edición bilingüe con introdución de Sadeq Hedayat.(Hiperión) Abd Al-Wahhab Al-Bayati: Libro de la pobreza y la revolución(Ediciones Endymon)Escrito en el barro(Hiperión) Juicio en Nisapur(Ediciones Encuentro)Mi experiencia poética(Editorial Cantarabia)El que viene y no viene(Edito- rial Ayuso) La muerte en vida(Editorial Ayuso)Poemas de amor ante los siete pórticos del mundo(Editorial Ayuso).

 

VEINTIÚN NOCHES
TAMBOR DE DUELO Y ARREBATO
DE GRANJERO QUE RIE ENTRE LAS NUBES
SUEÑO PERDIDO DE GOLPE
A GOLPE DE TAMBOR DE GRANJERO.
NO SILVES ESA CANCION
POR LO QUE TRAE DE RECUERDO
SU GRACIL PASO, SUS OJOS
SU VINO EN COPA DE HIELO
ESCRIBO UNA CARTA INCIERTA
CON EL DEDO Y SIN PAPEL
PORQUE ESTA NOCHE TAMBIEN
SONARÁ EL TAMBOR Y REIRA EL GRANJERO

BELARMINO GARCÍA VILLAR

INSOPORTABLE SED

¡ESCOJE!
DIJO IMPERIOSA LA ESFINGE:

EL PLACIDO ATARDECER ENTRE LA HIERBA
CON LA SOMBRA DEL MANZANO Y SU PERFUME,
EL INCIENSO EN HONOR A TUS ANTEPASADOS,
EL DULCE ENVEJECER DEL AMOR PRIMERO,
LA QUIETUD Y EL SILENCIO EN LA MORADA
Ó
LA LUNA DE MEDIANOCHE
Y EL DESTINO INCIERTO.

Y SIN MIRARLE A LOS OJOS
TIRÉ EL ODRE DE AGUA QUE PORTABA AL HOMBRO
ANTES DE INTERNARME EN EL DESIERTO.

BELARMINO GARCÍA VILLAR