(LIBRO DE ACTAS)
UNO
Me levanto sobre un muro de silencio,
y sólo veo muertos.
La tristeza se apodera de la escritura. Dentro de ella, botella vacía,
la realidad es irreal, y la vida su ausencia.
Para alegrar este cuento son necesarias unas explicaciones que no
se dar.
DOS
El silencio es lo que importa.
Anhelo de bullicio...
ya no será como en el pasado,
se adorna con collares, con matices.
Céntimos de pensamientos, se nos escurren
en gamas de grises perversos.
Equidistantes entre lo blanco y lo negro,
únicos y diversos;
los ardores, y la pasión
ladran al vernos.
TRES
El interior, personaje central, no es más que un despojo.
CUATRO
Dentro los sonidos bailan sin cabeza.
CINCO
Por la hilera descabezada, corretea un hombre bueno. Tened cuidado
con estos seres, nos obligaran a besar estampitas.
SEIS
Me levanto sobre un muro de silencio,
y sólo veo muertos.
SIETE
Los bocazas seremos entregados
al gran verdugo.
FRANCISCO JAVIER RODRÍGUEZ
AMORÍN
Noviembre de 2003
rodriguezamorin@yahoo.es