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LOS PARTIDOS POLÍTICOS |
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DURANTE LA SEGUNDA |
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REPÚBLICA ESPAÑOLA |
LAS FUERZAS POLÍTICAS DE LA SEGUNDA REPÚBLICA ESPAÑOLA.
Los partidos políticos que habían subsistido más o menos ilegalmente durante la Dictadura y los últimos tiempos de la monarquía, afloraron, se desarrollaron, se fragmentaron y entraron en un proceso de descomposición y de reagrupamiento a lo largo de la Segunda República. Aunque durante algún tiempo pudo hablarse de un “centrismo”, el proceso de bipolarización que caracterizó al quinquenio republicano hizo desaparecer por completo tal posibilidad en las elecciones de 1936. Por ello es posible la clasificación de los partidos en izquierdas y derechas.
De izquierda se pueden considerar los partidos y organizaciones que reúnen las siguientes características: Adhesión manifiesta a la República como forma política; aspiración a conseguir transformaciones sociales más o menos intensas; rechazo de las viejas instituciones (confesionalidad del Estado, intervención del Ejército en la vida política, educación en manos de órdenes religiosas); aceptación de la personalidad diferenciada de las distintas regiones españolas y de su derecho al disfrute de un mayor o menor grado de autonomía. Sobre estos puntos se forjó el acuerdo de los grupos antimonárquicos en el Pacto de San Sebastián (27-8-1930), aunque algunos de los firmantes, especialmente el Partido Radical evolucionó hacia el centro derecha.
Las características de los partidos y grupos que clasificamos como de derechas pueden definirse como el antagonismo claro o velado a la forma republicana de Estado, o la aceptación de la misma sólo muy en los últimos tiempos del Régimen (ejemplo la CEDA) y siempre como un mal menor; los grupos derechistas se aferraron a la estructura económica y social entonces vigente o sus aspiraciones de transformación se canalizaron hacia fórmulas claramente antiparlamentarias; las formaciones de derecha reivindicaron el pleno valor de las viejas instituciones (Iglesia y Ejército) como salvaguarda del orden y los valores tradicionales; rechazaban de forma abierta cualquier transferencia de poder del gobierno central a las organizaciones regionales.
A lo largo del periodo se observa la siguiente evolución: en la primera fase predominio de la izquierda que planteó, sin llegar a consumarlos, grandes proyectos de transformación económica y social; en la segunda fase, de gobierno de la derecha, tampoco se lograron llevar a cabo los programas políticos y económicos. La ineficacia de ambas etapas tuvo como consecuencia un enfrentamiento radical en las elecciones de 1936 que dieron finalmente el triunfo a la Izquierda (Frente Popular), triunfo rápidamente apagado por la conspiración militar.
IZQUIERDAS
1. Partidos Republicanos
Partido Republicano Radical-Socialista.
2. Partidos autonomistas regionales
Esquerra Republicana de Catalunya y Estat Catalá.
Partido Catalanista Republicano.
Organización Regional Autonomista Gallega (ORGA).
3. Partidos y organizaciones obreristas
Partido Socialista Obrero Español (PSOE y UGT).
Partido Comunista de España (PCE).
Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM).
Confederación Nacional del Trabajo (CNT) y Federación Anarquista Ibérica (FAI).
DERECHAS
1. Partidos Republicanos
Derecha Liberal Republicana, Partido Progresista y Partido Republicano Conservador.
Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA): Acción Popular y Derecha Regional Valenciana.
2. Partidos autonomistas
Partido Nacionalista Vasco (PNV).
3. Partidos Monárquicos
4. Partidos autoritarios
Juntas Ofensivas Nacionalsindicalistas (JONS).
Acción Republicana (AR): Era la formación de Manuel Azaña (funcionario de Justicia, escritor de cierto prestigio y procedente del Partido Reformista de Melquíades Álvarez). Fundada en 1925 como asociación de encuentro entre tendencias republicanas se convirtió en partido político en la primavera de 1930. Sus militantes eran especialmente intelectuales y profesionales y sus votantes procedían de las clases medias. Fue el Núcleo de los gobiernos republicanos de izquierda. Su principal aliado fue el PSOE. La filosofía política de Azaña giraba en torno a la necesidad de desmontar el ejército tradicional, supresión del poder de la Iglesia, aceptación de la reforma agraria, (pero con demasiadas ambigüedades y dilaciones), colaboración estrecha y de buena fe con los socialistas y admisión de las autonomías.
Izquierda Republica (IR): Tras la derrota electoral de 1933 Azaña fundó en abril de 1935 un nuevo partido al que atrajo a la antigua ORGA y al Partido Radical-Socialista Independiente de M. Domingo. Así surgió Izquierda Republicana que consiguió un gran éxito en 1936.
Partido Republicano Radical-Socialista (PRRS): Creado en diciembre de 1929 por republicanos de izquierda, fue un grupo muy heterogéneo con un programa liberal muy avanzado. Estaba dirigido por Marcelino Domingo, Álvaro de Albornoz, Félix Gordón de Ordax y Botella Asensi. El ideario del Partido Radical-Socialista recogía aspiraciones similares a las de Acción Republicana. Estaba muy ligado a la Institución Libre de Enseñanza, a la Masonería y al autonomismo catalán. Debido a su rápido crecimiento que imposibilitó su consolidación, sufrió profundas crisis. En la primavera de 1932 se produjo la primera escisión dirigida por Botella Asensi que fundó Izquierda Radical-Socialista (IRS). En 1933 su ala izquierda (Domingo y Albornoz), que deseaba colaborar en el gobierno de Azaña con el PSOE se enfrentó con el ala derecha Gordón de Ordax) que quería acercarse al Partido Radical y en septiembre de ese año los primeros fundan el Partido Radical-Socialista Independiente (PRSI).
Unión Republicana (UR): En septiembre de 1934 el PRRS de Félix Gordón de Ordax, la IRS Botella Asensi y el PRD de Martínez Barrio se unen formando un nuevo partido la Unión Republicana, con la intención de recomponer la unidad republicana de 1931.
Esquerra Republicana de Catalunya (ERC): Fue formada en marzo de 1931 por la agrupación de las izquierdas catalanas republicanas antagónicas del conservadurismo de la Lliga con la unión de Estat Catalá, creado en 1922 Francesc Maciá, desde el que reivindicó el derecho de autodeterminación y manteniendo una constante lucha contra la Dictadura de Primo, y del Partit Catalá Repulicà, fundado en 1917 por Francesc Companys y M. Domingo. Maciá fue el principal promotor del Estatuto Catalán y tras su aprobación en 1932 fue el primer presidente electo de la Generalitat hasta su muerte en 1933, siendo entonces sucedido por Lluis Companys, quien en 1934 proclamó el Estado Catalán y fue encarcelado hasta la victoria del Frente Popular en 1936.
Partido Catalanista Republicano (PCR): Más a la derecha de Esquerra. Después de las elecciones de 1931 perdió importancia.
Organización Regional Gallega Autónoma (ORGA): Representa el sentimiento autónomo de Galicia, menos acusado y extendido que el de Cataluña. Dirigido por Santiago Casares Quiroga, a mediados de 1932 se une con la Federación Republicana Gallega (FRG) para crear el Partido Republicano Gallego (PRG), muy próximo a Azaña. En 1935 entrará a formar parte de Izquierda Republicana.
Partido Socialista Obrero Español (PSOE): El partido había sido fundado en 1879 por Pablo Iglesias (la UGT en 1888) y en el momento de proclamarse la República, el PSOE y la UGT eran las organizaciones políticas y sindicales más amplias y mejor organizadas de España. Sus centros de irradiación , las “casas del Pueblo”, estaban diseminadas por todo el territorio nacional pero eran especialmente fuertes en Asturias, Vizcaya, Madrid, las zonas agrarias del norte de Andalucía, Castilla la Nueva y Extremadura. En las zonas rurales adquirió gran importancia la Federación Nacional de Trabajadores de la Tierra (FNTT) perteneciente a UGT.
Durante la Dictadura el PSOE y la UGT habían experimentado un largo debate interno sobre su participación en los organismos sociales y políticos, surgiendo varias corrientes lideradas por sus principales dirigentes. Indalecio Prieto, que desempeñó siempre el papel de líder moderado y realista, era partidario de participar en le gobierno al lado de los republicanos, firmando a título personal el Pacto de San Sebastián, lo que le dio al PSOE la entrada en el comité revolucionario primero y en el gobierno provisional después. Julián Besteiro fue contrario a la participación del partido en lo que él consideraba pacto con la burguesía de San Sebastián, aunque no tuvo inconveniente en ser el presidente de las Cortes republicanas de 1931, moderando sus actitudes a partir de ese momento. Francisco Largo Caballero, secretario general de la UGT, no habiendo participado en el Pacto, sin embargo formó parte del comité revolucionario y del gobierno provisional.
Entre 1931 y 1933 el PSOE colaboró en los gobiernos republicanos, pese al creciente rechazo de su política por las bases del partido, de la UGT y de los besteiristas. Sin embargo diferentes conflictos hicieron que el PSOE saliera del gobierno en septiembre de 1933 y que se presentara en solitario a las elecciones de noviembre.
Durante el bienio derechista se produjo un proceso de radicalización en el partido que culminó en el movimiento revolucionario de octubre de 1934. El dirigente de esta evolución fue Largo Caballero, con el apoyo de las Juventudes Socialistas, que rechazó cualquier colaboración con los republicanos. Prieto, líder del ala centrista, y Besteiro, del ala moderada, se opusieron sin éxito a esta política. Las consecuencias trágicas de la Revolución del 34 obligaron al partido a cambiar de actitud y a participar con republicanos y comunistas en el Frente Popular a fines de 1935.
Partido Comunista de España (PCE): Fue un partido sin apenas fuerza hasta el comienzo de la Guerra Civil. Su dogmatismo estalinista impidió su crecimiento hasta que en 1932 llega a la dirección José Díaz. Desde ese momento, aprovechando el descontento de las bases del PSOE comenzó un lento crecimiento, ofreciendo desde entonces a los demás partidos republicanos y de izquierdas un frente antifascista. El PCE participó en la Revolución del 34 con el PSOE. Sin embargo no estuvo en condiciones de jugar un papel importante en la izquierda hasta la formación del Frente Popular.
Partido de Unificación Marxista (POUM): En 1930 Joaquín Maurin, tras salir del PCE, crea junto al minúsculo Partit Comunista Català, el Bloc Obrer y Camperol (BOC), de implantación casi exclusiva en Cataluña, para uirse posteriormente con Izquierda Comunista (IC) de Andrés Nin y formar el POUM. De implantación sobre todo catalana y con un ideario marxista próximo al trotskismo y al anarquista, participó en el Frente Popular y colaboró activamente con la Republica y al Generalitat, especialmente en el primer año de la guerra
Confederación nacional del Trabajo (CNT): Sin ser un partido político, sino un sindicato de tendencias anarquistas, la importancia política de la CNT es tal que debe incluirse entre los diferentes partidos políticos españoles del período republicano. Esta central aglutinaba a los sindicatos anarquistas. Creada en 1910 y fuertemente reprimida durante la Dictadura. Tuvo su mayor clientela en Cataluña, Aragón, Levante y Andalucía. Sus propósitos eran la destrucción del sistema capitalista, la colectivización de los medios de producción y la sustitución del Estado por los sindicatos. De la CNT nació la FAI (Federación Anarquista Ibérica) más radical, organizada en grupos secretos y dispuestos a la acción directa que se opuso a los dirigentes sindicalistas, más moderados, Ángel Pestaña y Juan Peiró, que habían establecido desde 1930 cierta colaboración con los republicanos. La CNT mantuvo durante los cinco años de régimen republicano una oposició constante por medio de huelgas, muchas veces mal preparadas y resueltas, y levantamientos armados, mientras en su seno se enfrentaban Peiró, Pestaña y la FAI. Como resultado de este enfrentamiento en 1933 el sindicato, dominado por la FAI, sufrió una escisión con la creación de los Sindicatos de Oposición, y A. Pestaña fundó el Partido Sindicalista (PS). En 1934 la CNT se negó a colaborar con socialistas y comunistas en el movimiento revolucionario de octubre. No participaron en el Frente Popular aunque tampoco se opusieron a su existencia. Cobraron gran importancia durante la guerra, llegando incluso a integrarse en el gobierno.
Partido Republicano Radical (PRR): El partido había sido fundado por Alejandro Lerroux en 1908 con unas bases ideológicas muy débiles. Originariamente era un partido muy anticlerical, caracterizado por su radicalismo y extremismo social y por su anticatalanismo, en 1930 se había moderado, estando interesado en llevar adelante la República siempre que no comportase profundas mutaciones. Firmó el Pacto de San Sebastián pero en el primer año de vida de la República quedó claro que el pretendido izquierdismo de Lerroux había desaparecido y se separó del gobierno buscando centrar el régimen combatiendo a la izquierda. Entró en el gobierno de nuevo en 1933 con el triunfo de la derecha, siendo Lerroux su presidente en varias ocasiones. En 1936, debido a los escándalos y a la corrupción en el ejercicio del poder de algunos de sus miembros (Estraperlo), el partido estaba completamente desacreditado. En abril de 1934 Martínez Barrió, segundo del partido, se separó con el ala izquierda del PRR y fundo el Partido Radical Demócrata (PRD), que luego entraría en Unidad Republicana. Esta escisión hizo que el PRR se abriese más a la derecha y buscara la colaboración de la CEDA.
Derecha Liberal Republicana (DLR): Este partido se fundó al final de la etapa monárquica en torno a Niceto Alcalá Zamora (terrateniente y exministro liberal) y Miguel Maura (antiguo conservador). Ambos se declararon republicanos sólo en 1930 y ambos firmaron el Pacto de San Sebastián. Era un partido conservador en el más estricto sentido de la palabra que deseaba una república moderada. Tras las elecciones de 1931 pasó a denominarse Partido Republicano Progresista (PRP) y en enero de 1932 su ala derecha, dirigida por Maura, se separó y formo el Partido Republicano Conservador (PRC). Alcalá Zamora fue presidente del gobierno provisional y, más tarde presidente de la República, cargo desde el que intervino de manera personalista en el gobierno. Así fue destituido por haber disuelto indebidamente las nuevas Cortes de 1936 y se marchó a Francia.
Partido Agrario (PA): Uno de los más claramente clasistas de la II República. Defensor de los pequeños y medianos agricultores, especialmente de Castilla la Vieja y León. A finales de 1934 pasó a denominarse Partido Agrario Español (PAE), declarándose republicano y participando en los gobiernos de derechas del bienio negro. Su actividad se centró en oponerse a la Reforma Agraria.
Partido Liberal Demócrata (PLD): Fue la versión de la II República del Partido Reformista fundado por Melquíades Álvarez en 1912. Este grupo que defendía los intereses financieros y de las Cajas de Ahorros, mantuvo una postura claramente derechista.
Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA): Surge en torno a Ángel Herrera Oria, dirigente de Acción Católica, y fundador del diario El Debate. A los pocos días de la proclamación de la República Ángel Herrera forma junto a José María Gil Robles un partido conservador, católico y muy ifluido por el clero que se denominó Acción Popular (AP). En su seno se desarrollaron dos tendencias, la monárquica, dirigida por Antonio Goicoechea, y la accidentalista, dispuesta a actuar dentro de la República en defensa de sus intereses socioeconómicos, dirigida por A. Herrera y Gil Robles. En marzo de 1933 surge de la unión de Acción Popular y la Derecha Regional Valenciana (DRV) la CEDA. Tras las elecciones de 1933 se convierte en la principal fuerza parlamentaria y en un partido de masas, con casi medio millón de afiliados, de gran influencia social. Su ideología clerical conservadora para algunos se aproximaba a la democracia cristiana y para otros al fascismo. Su asociación juvenil, las Juventudes de Acción Popular (JAP), si estaban en un proceso de fascistización.
Lliga Regionalista de Cataluya (La Lliga): Era un partido catalanista conservado,r cuyos orígenes están vinculados a Prat de la Riba y a Francesc Cambó, que se opuso a cualquier tipo de reforma agraria para Cataluña. Su principal líder fue en estos momentos F. Cambó, que en la guerra llegó a facilitar ayuda económica Franco. Defendía los intereses de la burguesía catalana.
Partido Nacionalista Vasco (PNV): El PNV, en sus orígenes un partido nacionalista, derechista y confesional, no mostró ningún apoyo por la República en sus primeros años, llegando a presentarse en las primeras elecciones en una coalición electoral con los carlistas tradicionalistas. En el segundo bienio, dirigido por José Antonio Aguirre, adoptó una posición más centrista buscando entre los republicanos el apoyo para lograr un estatuto de autonomía para el País Vasco, que la derecha católica española rechazaba de manera absoluta. En los primeros momentos de la Republica sufrió una escisión prorrepublicana que se denominó Acción Nacionalista Vasca (ANV).
Renovación Española (RE): Partido monárquico de tendencia alfonsina fundado por los monárquicos de Acción Popular (Antonio Goicoechea). Tuvo una amplia actividad conspiratoria. Destacó en este partido José Calvo Sotelo, ex ministro de la Dictadura y portavoz de la ultraderecha en el Parlamento. Pretendía crear un Estado Nuevo, tras un alzamiento cívico-militar, que impondría una Monarquía autoritaria basada en una dictadura corporativista de estilo fascista.
Comunión Tradicionalista (CT): Partido carlista. Desde los primeros pasos de la República reorganizaron su milicia (“requetés” o “boinas rojas”). Participó en varias conspiraciones contra la República. Su centro estuvo en Navarra. Se opuso a la política religiosa de la República.
Acción Española (AE): Partido monárquico moderado generado en torno a la revista del mismo nombre creada en 1931. Fue esencialmente un grupo de intelectuales, cuya principal figura fue Ramiro de Maeztu, que sirvió de enlace personal y doctrinal entre los tradicionalistas y Renovación Española..
Falange Española (FE): Aunque hubo varios núcleos políticos de tendencia autoritaria y fascista desde comienzos de la década de 1930, como el Partido Nacionalista Español (PNE) del Doctor Albiñana, que apoyó el golpe militar de Sanjurjo en 1932, los más sólidos fueron las Juntas Ofensivas Nacional Sindicalistas (JONS) de Onésimo Redondo y Ramiro Ledesma y Falange Española, liderada por José Antonio Primo de Rivera, fundada en 1933. A finales de 1935 ambos grupos se fundieron formando Falange Española de las JONS. Como fuerza parlamentaria apenas llegó a tener importancia (sólo J. A. Primo de Rivera logró ser diputado en las elecciones de 1933 con el apoyo de la CEDA). El partido, inspirado en el fascismo italiano y el nazismo alemán, pretendía la supresión de los partidos y del parlamentarismo y organizar un estado autoritario corporativista basado en la familia, el sindicato y el municipio. Su desarrollo corresponde a los años de la guerra.