PABLO AZÓCAR (San Fernando, Chile, 1959)

Se tituló como periodista en la Universidad de Chile en 1981. Poco tiempo después partió a Europa como corresponsal en viaje de un semanario santiaguino. Ha vivido en Italia, Francia, Costa Rica, Bélgica, España y Portugal, lugares en los que trabajó, entre otras cosas como editor de una agencia de noticias.
En 1990 publicó en Chile su primera novela titulada Natalia, con la que obtuvo el Premio Municipal de Literatura al año siguiente. A fines de 1995 se estableció en Santiago de Chile, donde ha trabajado como guionista, traductor y periodista free-lance.
Su segunda novela, El señor que aparece de espaldas (Alfaguara, 1997), lo instaló definitivamente entre los narradores chilenos más notables de esta década. Esta novela desgarrada, lúdica y nostálgica juega con los acertijos que nos dan los viajes, la muerte y los desencuentros.
El conjunto de cuentos Vivir no es nada nuevo (Alfaguara, 1998) obtuvo en 1996 el Premio del Consejo Nacional del Libro para cuentos inéditos. Este libro da vida al desesperado escencial que vive en cada uno de nosotros, y nos hace vislumbrar - con lucidez, con ternura, con humor - ese relámpago de humanidad que brilla en las encrucijadas más oscuras de la existencia.
En 1999 publica con Editorial Cuarto Propio Pinochet. Epitafio para un tirano, crónica periodística (investigativa y opinante) que a partir de los consabidos acontecimientos de Londres, aborda la figura de Pinochet, en un texto que incluye sus problemas de infancia, su relación con ciertas mujeres claves, su obsesión por el orden, sus intentonas literarias, sus accidentados viajes y, claro está, su participación a último minuto en el golpe militar y el proceso de conversión en regente omnímodo, relatado por testigos de primera mano, ex generales y funcionarios de su régimen que fueron revelando facetas insospechadas de su controvertida figura crónica periodística. Azócar también analiza los años de transición, aún no concluida en la opinión de muchos, y que ha tenido a Augusto Pinochet como uno de los actores fundamentales. En este sentido, el autor acusa a los gobiernos de la transición chilena de haber legitimado políticamente al ex General en Jefe del Ejército.
A fines del mismo año Editorial Cuarto Propio reedita Natalia. En esta historia de amor todo ocurre en un ambiguo y perpetuo presente. La protagonista está siempre a punto de partir o a un tris de volver a casa; el narrador no ceja nunca en la inútil tarea de esperarla.

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