ROSA MONTERO (Madrid, 1951)
Periodista y escritora. Nació
en el seno de una familia de clase media-baja, en el barrio de
Cuatro Caminos. Su padre era banderillero y abandonó los
toros cuando Rosa cumplió los cinco años, para montar
una fábrica de ladrillos.
Debido a la tuberculosis y a la anemia tuvo que permanecer en
cama durante cuatro años, sin poder ir al colegio, no tenía
amigas, leía mucho y ahí comienza su afición
a escribir, era como un juego.
Con nueve años volvió al colegio, ingresó
en el Instituto Beatriz Galindo de Madrid, una institución
que según sus declaraciones ha marcado su vida. Era un
ambiente que ella califica de "salvaje", y que cambia
su forma de pensar.
Con diecisiete años se matriculó en la Facultad
de Filosofía y Letras e hizo teatro con grupos vanguardistas
del momento, como "Tábano".
Al año siguiente, 1969, comenzó en la Escuela de
Periodismo.
En el verano de 1970, durante las vacaciones, hizo prácticas
en el diario "Informaciones" de Alicante, y a su vuelta,
colaboró en la revista "Tele-Radio", donde creó
una nueva sección, de estilo desenfadado, llamada "Teleboom".
Más tarde, abandonó la revista y empezó su
etapa de colaboradora pluriempleada. Escribía en el "Boletín
de Butano" y hacía entrevistas en la revista "Bocaccio"
junto a Francisco Umbral.
Después de pasar por la redacción de "Pueblo",
entonces dirigido por Emilio Romero, llegó al diario "Arriba",
donde por primera vez tuvo un sueldo fijo (veinte mil pesetas),
y trabajó de enviada especial, a las órdenes de
Pedro Rodríguez.
En estos años colaboró en revistas como "Garbo",
"Contrastes", "Tele siete", "Hermano
Lobo", "Jacaranda", "El indiscreto semanal"
o "Fotogramas", entrevistando a folklóricas,
actores y demás personajes populares.
A continuación se trasladó
a "El País", donde empezó como colaboradora
para pasar a formar parte de la plantilla del periódico,
tres años más tarde.
En 1977 empezó a publicar entrevistas en el suplemento
dominical de este diario. El éxito llegó pronto
y, al año siguiente conseguía el premio "Manuel
del Arco", de entrevistas que se concedía por primera
vez a una mujer.
Dos años más tarde, en 1979, presentó en
una librería madrileña su primera novela Crónica
del desamor.
En 1980, fue nombrada directora de "El País Semanal"
y, ese mismo año recibió el premio Nacional de Periodismo,
en la modalidad de artículos y reportajes literarios.
Pidió una excedencia y se fue a Londres donde terminó
La función delta (1981). Sitúa la acción
en el año 2000, es una novela futurista que "sugiere,
más que explica".
En Cinco años de país, se recogen veinte entrevistas
publicadas por ella en el famoso periódico, desde 1977
a 1981.
En 1983 volvió a la literatura con Te trataré como
una reina una obra calificada por los críticos de "hiperrealista"
y en la que se nos presenta una Rosa Montero de escritura visceral
y apasionada narrando una historia de soledad e incomunicación.
El éxito de esta novela, la coloca entre los tres escritores
más vendidos de 1984, junto a Vizcaíno Casas y Camilo
José Cela.
En 1987 recibió el "Premio Mundo" de entrevistas
y, en marzo de 1988, editó la novela Amado amo, que fue
la más vendida en la Feria del Libro de Madrid ese año.
Otras de sus obras son: Temblor (1990), un cuento juvenil El nido
de los sueños (1992), Bella y oscura (1993), La vida desnuda
(1994) y los libros infantiles de Bárbara.
El 26 de febrero de 1994, fue galardonada con el Premio de Periodismo
1993 "El Correo Español-El Pueblo Vasco" por
su entrevista con el consejero de Interior del Gobierno Vasco
Juan María Atutxa, y publicada en "El País
Semanal" bajo el título "Los vascos se rebelan.
Un hombre contra ETA".
Junto a la compositora Marisa Manchado, escribió el libreto
de una ópera, basada en su novela Temblor y que se estrenó
en Madrid el 12 de abril de 1994, como El cristal de agua fría.