SEGUNDO SALÓN DEL LIBRO IBEROAMERICANO
Gabriela Mistral escribió que los sueños eran porfiadas insistencias de la realidad.
Miguel Angel Asturias señaló que la realidad determinaba el rumbo de los sueños. Juana Inés de la Cruz indicó que la amorosa voluntad era la argamasa que podía unir lo vivido y lo soñado. Julio Cortázar advirtió que los sueños eran señales de alarma de una realidad que pedía ser modificada.
Una tarde, caminando por París junto a Osvaldo Soriano, empezamos a revisar nuestros sueños más insistentes y, como entre amigos no causa estupor la coincidencia, nos divirtió descubrir que soñábamos, aunque de manera diferente, con un encuentro de todas y todos los compañeros del accidentado viaje de la literatura iberoamericana.
De aquella caminata durante una tarde otoñal nació la idea del Salón del Libro Iberoamericano. El gran problema era encontrar el lugar donde hacerlo.
¿Cuántas escritoras y cuantos escritores iberoamericanos han pasado por Gijón ¿ Es difícil saberlo, pero lo cierto es que son muchos, algunos invitados por la Semana Negra, otros por el Ateneo Obrero, otros han venido a recibir el Premio Café Gijón, y otros simplemente han visitado la ciudad para conocer " in situ" esta villa, que ya es una referencia de interés y cariño por la literatura y por los escritores del otro lado del Atlántico.
Hace más o menos dos años la feliz ocurrencia de trasladarme a Gijón de instalar aquí, frente al Cantábrico, el necesario cuartel general de mis correrías, el imprescindible lar, hogar, refugio al que regresar para transformar en palabras todo lo visto y todo lo vivido Expuse entonces la idea-sueño tan largamente acariciada, y de inmediato sentí el respaldo entusiasta de los gijoneses, de sus autoridades e instituciones. De aquel veintisiete de mayo del año pasado la literatura iberoamericana vuelve de nuevo a demostrar su situación de protagonista privilegiada, de su andar y quehacer.
De nuevo damos gracias a Gijón ciudad sufrida, culta, resistente y universalmente asturiana.
Durante una semana del veinticinco al treinta de mayo, Gijón se convertirá en la fiesta de la palabra.
El lema de este año «Las dos orillas» pretende resumir el afán de comunicación y síntesis a la vez que una propuesta de respeto y de diálogo: la de mirar la realidad cultural y social por encima de las fronteras convenidas. Reflexionar desde ambas orillas y tender puentes entre ellas.
Luís Sepúlveda
Director del Segundo Salón del Libro Iberoamericano de Gijón