UN RARO EPISODIO DE LAS PRIMAVERAS
El dichoso puente entre las dos orillas no ha existido nunca. Ni siquiera existen dos orillas, sino dos mares a los que mueven corrientes contrarias, unidos, como si fuera el botón de la chaqueta de un obeso, por una isla insólita e imaginaria, en la que habitan gentes sin sentido alguno de la realidad. En Mayo se abre una flor en el centro del botón, y llegamos los insectos.
Pedro de Silva