Todos
tenemos la culpa
Raquel Arenas
La Voz de Asturias. 15-12-98
Por algo Maxi Rodríguez define su última comedía, con
aire de tragedia, como Desahogo dramático en un acto, porque la historia que
pone sobre el escenario es un grito de corte autobiográfico, sincero y de cuerdas
vocales bien entrenadas. Su gnto es abiertamente comprometido y crítico con una sociedad
que estrangula a esa especie integrada por drarnaturgos y actores, desterrados por una
política y una economía en las que no es el teatro io que más vende. Maxi Rodríguez
apunta con firmeza a algunos de los culpables cuando presenta a un concejal de cultura
fiel usuario del de que y del por consiguiente; a la mujer que
prefirió vivir en la abundancia económica después de los jóvenes años hippies en los
que prefería luchar por el teatro; a una región en la que el teatro ocupa un espacio
minirno y ocasional en la prensa.
El comando Bululú se rebeia contra esa realidad descrita a la
perfección en un fragmento de la obra:
"Ante el derribo del único teatro de este pueblo, ante la nula
programación de la case de cultura, ante el desalojo de nuestro local de ensayo y ante el
apogeo de bares. pubs y vídeo-clubs... el cornando Bululú, una vez descartadas las
opciones de quemarnos a lo bonzo a la salida de la ópera y asaltar en zancos la
Moncloa..." optan por inumpir una noche en el pub regentado por el concejal de
cultura de turno para convencer a los presentes de lo que se están perdiendo.
La facilidad del autor para construir una ironía tras otra, y el
lenguaje directo, fresco y cotidiano de sus personales se meten al espectador en el
bolsillo desde el primer mornento Al final, es difícil abandonar el Jovellanos sin cierto
sentimiento de culpa. Todos tenemos la culpa. Unos por no intentar empapar al
contribuyente de escenario y arte en lugar de seguir fomentando el culto a la imagen y a
presuntas estrellas multimillonarias en todas sus variantes. Otros por no dedicar más
titulares a creadores que en esta Astunas tienen complicado asegurarse la supervivencia
escribiendo, dirigiendo o actuando. Maxí tiene razón y ha sabido
decirio provocando carcajadas. Todos somos culpables. |