©Maxi Rodríguez
Se prohibe la copia o representación por cualquier medio del presente texto.
Se reproduce la mitad del texto aproximadamente. Interesados en el texto completo pónganse en contacto con el autor.

A mis héroes del Teatro Independiente

PERSONAJES

  • MINGO: 33 años.

  • ANA: 20 años.

  • RAMIRO: 50 años.

  • MARGA: 44 años.

  • BÉRTOL: 26 años.

  • SEGIS: 40 años.

  • TRACAS: 29 años.

  • (Dotación de los GEO)

Disco-pub de un pueblecito asturiano. Son las tres de la mañana. En la pista de baile MINGO y ANA danzan al son de un tema baka ladero. RAMIRO recoge algunas mesas. Luego, se dirige a la cabina del disc-jockey y 'pincha" otro disco. ANA tira de la camisa a MINGO que, embebido en el baile, se resiste a marchar. Permanecerán unos instantes brincando entrelazados (es casi un forcejeo) hasta que la música deja de sonar y las luces de la pista pierden intensidad. En ese momento, MINGO con un ligero balanceo, se arrima a la barra.

MINGO.-Ponme otra copa, Ramirín.

RAMIRO.-¿Seguro?

MINGO.-La última.

ANA.-Anda, vamos.

RAMIRO.-Está bien.

ANA.-No, si ya nos vamos...

MINGO.-Bacardi con Coca.

ANA.-(Suspirando, resignada.) Gracias.

RAMIRO.-¿Y a ti no te apetece beber algo?

ANA.-(Resuelta.) Me apetece marchar.

MINGO.-Pues marcha, joder, ya estamos... Siempre igual.

(Pausa.)

RAMIRO.-Tranquila, mujer, ¿qué prisa tenéis?

ANA.-No, si prisa no hay pero usted...

RAMIRO.-Por mi no hay problema, ya sabéis que hasta que no pase Marga por aquí yo ni me muevo.

ANA.-Ya, pero estará cansado de trabajar todo el santo día.

RAMIRO.-No creas, por la tarde tuve pleno en el Ayuntamiento y llegué al pub a eso de las ocho.

MINGO.-¿Y había mucha gente?

RAMIRO.-¡Puff, estaba esto plagao! Como era la fiesta de la cerveza, había un compedio de individuos asombroso.

ANA.-O sea, que el negocio marcha de maravilla.

RAMIRO.-Es que lo cultural lo cuidamos mucho: tute, billar, ajedrez, fiestas, chupito... ¿entiendes? Y con tanta oferta ¿cómo no va a venir la gente? Voy a ir cerrando para estar más tranquilos (Comienza a bajar la persiana metálica.) Pero, bebed, bebed. No pasa nada... no pasa nada...

(De pronto, aparecen tres tipos encapuchados y armados con pistolas. Uno de ellos se aba lanza sobre Ramiro y lo deja en el suelo inmovilizado. Los otros dos irrumpen en el local de forma estruendosa, disparando tiros al aire.)

TRACAS.-¡Al suelo, vamos, al suelo!

BÉRTOL.-¡Arriba, vamos, arriba!

(Pausa. Los clientes, aterrorizados, dudan por un instante.)

MINGO.-(Trémulo.) ¿En... en qué... que... quedamos?

BÉRTOL.-(Matizando, con voz recia.) ¡Manos arriba! (Pausa.) Ahora, todos al suelo! ¿Entendido? ¡Venga, venga!

TRACAS.-¡Pero ya! ¡Pero ya!

SEGIS.-¿Estáis sordos, caramba? ¡Que no se mueva ni Dios!

JRACAS.-¡Pero es que ni Dios!

BÉRToL.-¡Al que se mueva lo dejo frito!

TRACAS.-¡Pero ya! ¡Pero ya!

BÉRTOL.-(A los otros dos, lanzándoles una cuerda.) ¡Tú, allí! ¡Usted, al otro lado! ¡Amarradlos bien! ¡Vamos! Yo me ocupo del gordo.

RAMIRO.-(Balbuceando mientras tratan de atarlo a una silla de diseño.) Tranquilos, tran... tranquilos. ¿Queréis... la caja?

ANA.-No nos hagan nada, por favor.

MINGO.-Tranquis, tran... tranquis, ¿eh?

(Todo ha transcurrido a un ritmo trepidante. Los asaltantes con un ímpetu asombroso comienzan a cerrar ventanas, encender luces y a arrancar de las paredes los posters y cuadros de Michael Jackson, Bon Jovi y Batman Forever. En apenas treinta segundos el local cambia casi por completo de apariencia.)

ANA.-Pero... ¿Qué... qué hacen?

RAMIRO.-(Retador.) ¿Quién os créeis que sois?

(Los asaltantes se miran. Tras asegurarse de que todos los rehenes están bien atados, y ante el estupor de los mismos, perpetran, reagrupándose, una insólita coreografía.)

BÉRTOL.-Uno, dos, tres... ¡ya!

TRACAS.-Somos...

SEG IS.-Somos...

BÉRTOL.-Somos...

LOS TRES.-(Cantando a la vez.) ¡El "COMANDO BULULÚ", ah, ah... ¡Uu! Somos capaces de todo... Ah, ah... ¡Uu! Hemos sido entrenados en el uso integral de ¡nuestra-nuestra VOZ!

SEGIS.-(Se adelanta cantando en plan tenor.) ¡O mio sospiro e palpito, diletta del cor mio...

LOS TRES.-... De ¡nuestro-nuestro BODY! (Realizan una secuencia de movimientos acrobáticos que finaliza con unos pasitos de claqué.) Y de ¡nuestras-nuestras EMOCIONES! (Sucesión de muecas en plan grupo escultórico que van del gesto más cómico a la más trágica convulsión.)

RAMIRO.-(Alucinado.) ¡Anda la hostia!

LOS TRES.-(Blandiendo las pistolas.) ¡Manos arribaaa! (Llanto cantado.) ¡Bua, bua, bua! (Risa cantada.) ¡Ja, ja, ja! ¡Manos arriba-baaaaa!

ANA.-(Alucinada, como el resto.) ¡Dios mío! ¿pero esto qué es?

RAMIRO.-Son... son...

LOS TRES.-(En ágil respuesta coreografiada.) ¡Somos capaces de salir airosos de cualquier cometido, ah, ah uhhhhhh!

MINGO.-¡Oye, Ramiro!, si querías que nos marcháramos, podías habértelo montado de otra manera.

ANA.-Digales que nos suelten, que ya nos vamos.

SEGIS.-(Contundente.) De aquí no sale ni Dios.

TRACAS.-¡Pero es que ni Dios!

RAMIRO.-(Atónito.) Os juro por mi madre que... Yo... yo no sé, no conozco a... esta panda de... ¡Cojan la pasta o lo que sea y...

ANA.-No nos hagan nada, por favor.

BÉRTOL.-Tranquilos. No queremos haceros daño.

MINGO.-¿Qué es lo que quieren?

SEGIS.-Compartir con vosotros algo efimero.

ANA.-¿Qué?

TRACAS.-Algo irrepetible.

RAMIRO.-(Exaltado.) ¡Pero qué

BÉRTOL.-¡Chissst! (Al Tracas.) Tú, puedes empezar a amordazarlos. (Dándole unos pañuelos.) Al concejal el primero, ¡venga!

RAMIRO.-Que me sueltes, hombre.

TRACAS.-(Amordazándole.) Cál late; sois todos iguales, sólo sabéis que ladrar.

RAMIRO.-(Sorprendido.) ¡Anda la hostia! (Tras una rápida reflexión.) ¡No iréis a secuestrarme! ¡No haréis esto por móviles políticos, verdad! ¿sois... sois terroristas?

SEGlS.-(Rotundo.) No, artistas. (Enfatiza.) ¡Ar-tis-tas!

ANA.-Yo... yo flipo. Yo es que flipo.

BÉRTOL.-¡Silencio! Usted vigile a estos. Y tú...

TRACAS.-¿Voy sacando el material?

BÉRTOL.-Si, toma las llaves de la furgo.

Seguir  >>>>>>>>>>>>>>>>>>