TORAZO Club de Fútbol

     Transcurre la primavera del año 1975, cuando un grupo de aficionados al fútbol se reunen en La Encrucijada (Cabranes) con una finalidad: Ver la viabilidad de inscribir en la Federación Regional Asturiana de Fútbol, un equipo con sede en la localidad cabranesa de Torazo.

parte de la directiva del Torazo.c.f
     De aquella previa reunión, salió prácticamente definida la Junta Directiva que habría de guiar los pasos del Club, durante los siguientes cuatro años y conformada así:

Presidente: Benjamín Cabranes Alonso

Vicepresidente:Ramón Piñán Sanfeliz

Tesorero:Juan Manuel Llavona Cerra

Secretario:José Antonio Martínez Rozas

Vocales:Manuel Salas Fernández, Ramón Venta Rodríguez, Oscar González Sanfeliz, Evaristo Rodríguez, Francisco Cabranes Alonso, Jesús Naredo Pedregal Ramón Collera Alonso, Celestino Cueto y Mariano Corripio.

     Como responsable técnico, en esa época inicial, queda asignado Manuel Salas .

     Los inconvenientes a superar son múltiples, puesto que habría que continuar con la adecuación del terreno de juego que tiempo atrás habían iniciado un grupo de entusiastas y dotarlo de las infraestructuras precisas para la práctica del fútbol (porterías, vestuarios, cierre, etc. ) y sobre todo rodearlo con una gran red al objeto de impedir que gran número de balones se escaparan por sus laterales: el de la carretera uno, o el otro correspondiente al de la finca colindante de Ramóm Venta, lo que obligaba disponer de una buen reserva de balones y recurrir a los inestimables servicios de Evaristo el de Peñella y su hijo Pepín, para recuperar con la mayor celeridad posible, los que se escapaban o resultaban ser arrojados intencionadamente, para incorporarlos rápidamente al juego.

     Después de mucho trabajo y de la consiguiente inversión económica, alta para la fecha, La Rozona es una realidad. Enrique "Perón" y Antonio de Amandi, son los encargados de sembrar convenientemente con "grana de tenada" la parte de terreno destinada a la práctica del juego, que queda listo para su inauguración a celebrar el 19 de Octubre de 1975. Ese día , Torazo, se vistió de gala. Previo a la disputa del partido señalado por la competición para esa fecha contra la Piloñesa de Infiesto, con un resultado final favorable a los visitantes de 1-2, se celebró la misa parroquial en el terreno de juego, actuando de madrina María Victoria Martínez Rozas, con la entrega de ramos de flores y ambos equipos formados en el terreno de juego. No volvería "La Rozona" a registrar una afluencia de público semejante al de ese día.

     Sus logros deportivos, en el inicio, no todo lo halagüeños que se pudieran desear; las derrotas superan con creces a los resultados positivos, no obstante, el ánimo no decae entre la plantilla de jugadores, afición y equipo directivo, llegando así a la temporada 78- 79 en la que logra su campaña más exitosa. Por esa época, Juan Manuel Llavona Cerra declaraba en las páginas de "La Nueva España": -Si el Torazo en su desplazamiento a Peñamayor, consigue puntuar, hay esperanzas de ascenso. No obstante, el Peñamayor, también se lo juega todo en esta baza. El Torazo aquel día, en Grandiella-Nava, perdió el partido y también las esperanzas de lograr una plaza para la liguilla de ascenso.

     Transcurrida la etapa preceptiva de cuatro años, Benjamín Cabranes Alonso, cede la presidencia del club a Manuel Salas Fernández, quien la ocuparía de manera satisfactoria también hasta el año 1988.

     Debido a un argayu, parte del terreno de juego de "La Rozona" se va a parar a la carretera y el Torazo C.F, traslada a Villaviciosa la sede de sus encuentros oficiales, por lo que paga dos mil pesetas por partido en concepto de alquiler de las instalaciones de "Las Callejas" y posteriormente al campo municipal de Santa Eulalia, hasta que dejó de participar en los campeonatos regionales en la temporada 87/88.

     Al hablar del TORAZO.C.F, habría que citar también, la cantidad de personas que de forma desinteresada, voluntariosa y con una generosidad sin límites, contribuyó a su feliz realización. La lista de personas sería interminable, tanto de las locales como de aquellas asentadas en ultramar; no mencionaremos nombres para no caer en olvidos imperdonables, pero no reconocer sus gestos desde aquí, sería del todo injustificable. Los dineros llegados de las Américas, el procedente de las aportaciones de las gentes de la Parroquia e incluso la cesión gratuita y generosa de cierta cantidad de terreno, no pueden quedar en el olvido y justo es resaltar siquiera los hechos, aunque no los nombres de las personas.

     En lo deportivo, de entre muchas otras circunstancias, citar que su inicio en competición oficial, fué en Colunga, con resultado favorable de 1-2 y que no se debe olvidar el partidazo de sus dos porteros en Ribadesella (Toño y Novalín) que gracias a su magnífica labor, permitió finalizar el encuentro con la portería imbatida.

     También resaltar aquella anécdota ocurrida de Arriondas, con una tarde infernal, en la que uno de los jugadores suplentes para abrigarse un poco más, encima de su camisa de vestir, se enfundó la camiseta del club y se olvidó de tan circunstancia. Salió en la segunda parte y a los dos minutos ya le hicieron falta en medio del mayor charco; el remojón fue de época y para regresar a su casa, hubo de procurarse otra de repuesto facilitada por el club.

     Por último no podemos olvidar la peña deportiva "CASA MELCHOR", situada en el bar del mismo nombre, pretendía dar un mayor apoyo al club; además se votaba al mejor jugador de cada jornada y al finalizar la temporada el más regular se llevaba un premio.