
Tipografía y normas de estilo en los textos
científicos
Existen una serie de convenciones acerca de cómo escribir
correctamente las ecuaciones en ciencias, pero cuando el texto se
complica, deberemos adaptar dichas convenciones a nuestras necesidades.
Por otro lado dichas convenciones no se pueden resumir en una
única y sencilla regla que recoja todas las posibilidades.
Sabiendo lo anterior vamos a ver una regla que nos puede ser muy
útil. Se encuentra en la página 55 del libro:
Sánchez del Río,
Carlos. Unidades físicas. Madrid:
Eudema, 1987. 111 pág., y nos dice cuándo hemos de usar
cursiva o letra normal
vertical en una fórmula. Se usará cursiva cuando la letra
represente un número, sea conocido o desconocido. En cambio, se
usará la letra normal (llamada romana o redonda) cuando se trate
de símbolos, sean éstos unidades (m, kg, s, etc.),
símbolos químicos (H, O, Cl, etc.) o símbolos
matemáticos (sen, ln, log, etc.). Los vectores se
escribirán en negrita. No obstante los vectores muchas veces no
siguen la regla y se escriben en redonda (y al estar en
negrita no se pueden confundir con las unidades).
Por tanto, si seguimos esta regla no es posible confundir la masa (m) con los metros (m), pues escribiremos m=67 kg y d=34 m. Por tanto las magnitudes
físicas se escriben en cursiva.
Los nombres de las unidades físicas se escriben todos en
minúsculas. Sus símbolos también salvo cuando
provengan del nombre de un científico, por ejemplo escribiremos
kelvin (K) y amperio (A), pero escribiremos metro (m) y
segundo (s).
Los símbolos de las unidades físicas no llevan punto,
puesto que no son una abreviatura. No obstante si acabamos una frase
con ellos, les pondremos el punto final.
Tampoco se pluralizan. Por tanto no escribiremos 54 kgs. Pero su nombre
sí, añadiéndole una s excepto si acaban en s, x o
z.
Por ejemplo podemos escribir 54 newtons.
Los prefijos multiplicativos en informática actualmente producen
mucha confusión. Solemos poner KB para el kilobyte y MB para el
megabyte, pero el prefijo kilo y mega se pueden interpretar como 1024 o
como 1000. Para evitar equívocos la Comisión
Electrotécnica Internacional publicó en 1999 una norma
donde
define el kibi y el mebi como 1024 y deja el kilo y el mega
exclusivamente para 1000. Amplía
información sobre este importante tema.
Puntos de final de línea
Debemos puntuar adecuadamente las ecuaciones, puesto que el escribirlas
en una línea es sólo para que se lean mejor. Así
por ejemplo escribiremos:
La velocidades son:
v=Ad cos(bt+s),
w=Ef cos(ht+p) y
c=Gt cos(zt+q),
donde
d=3q.
De la misma manera que puntuamos bien el siguiente ejemplo:
Los jugadores son: Manuel, Pin y Juan, donde Pin es el diminutivo de
José.
Muchos libros de física hacen una excepción y no ponen el
punto final cuando la ecuación va sóla en una
línea.
Fuera de los textos científicos (por ejemplo en una
página web) también se debería puntuar
correctamente sin miedo a que el punto produzca equívocos,
puesto que si siempre lo ponemos no habrá posibilidad de error.
Por ejemplo si acabamos una frase así: guarda el fichero con el nombre
keyeho.txt. debería de estar claro que el punto no es
parte del nombre. Incluso en el caso de que la acabáramos
así: el router tiene la
siguiente dirección IP: 192.168.0.1.
Así que si realmente el punto es parte de la palabra lo mejor es
que lo indiquemos expresamente en vez de andarnos con excepciones.
Puedes ampliar estos contenidos de tipografía
científica
en
esta página
de Javier Bezos.
